Historias de fotógrafos y modelos ( II ) - Fotógrafos / as de mentira

Hace muchos años que me dedico a la fotografía, y conozco a excelentes fotógrafos y fotógrafas, fotoperiodistas de prestigio, freelances u otros artistas famosos. Hay grandes profesionales en este arte.

Sin embargo, yo hoy os voy a hablar de ese otro lado del oficio, con miles y miles de personajes lamentables que se creen fotógrafos o fotógrafas simplemente porque se han comprado una cámara de fotos y hacen fotos. Se hacen su típico Facebook o su Instagram, se ponen que son fotógrafos y fotógrafas, y ¡venga! ¡a subir estupideces y fotos de mierda! ¡Una tras otra!. Ponen en sus perfiles que son fotógrafos o fotógrafas de moda, o urbano, ¡o artístico! ¡que con lo de artístico me meo de risa! ¡Es la excusa más vieja para pedir que te desnudes! La gran mayoría de veces que dicen fotografía artística significa que hay alguna foto desnuda, en ropa interior o enseñando las tetas. Hay decenas de miles de estos personajes. Incontables, y cuando me conocen me dicen "yo también soy fotógrafo/a". Te lo dicen felices, orgullosos, y te explican sus fantasmadas. Hay que reconocer que sorprende la cantidad de burradas por minuto que llegan a decir.

Esto es un desastre. Esta mierda mancha el oficio, y devalúa un arte cada vez más menospreciado. La fotografía esta devaluada. ¡Mucho peor todavía! Se está destrozando el oficio de la fotografía. Grandes fotógrafos y fotógrafas, con muchos años de experiencia, han sido despedidos de sus puestos de trabajos en muchos medios de comunicación, otros tantos miles deben de trabajar casi sin descanso en inmundas condiciones para mantener su trabajo, y la gran mayoría cobran una mierda como única opción de mantener su puesto laboral.

Hemos alcanzado un punto en que la gente ya se cree fotógrafo por hacer fotos con el teléfono móvil, y que cualquier foto sirve. Se publican borrosas, torcidas, mal enfocadas, en vertical, pero sirven. Sepublican fotos hechas en cualquier momento, en cualquier lugar, por la razón que sea... por irnos, por llegar, por volver, por estar, por estar con él, por estar con ella, por estar con todos… se hacen fotos a lo que comemos, lo que bebemos, dónde estamos, lo que vemos, lo que hacemos... . y todas se suben, se comparten, y se votan con miles de "me gusta"... y continua.

Toda esta multitud de errores provoca por desgracia las malas experiencias. Hay chicas que a veces me comentan las situaciones muy desagradables que les ha ocurrido, y este multitud de gilipollas de mierda está conduciendo a la decadencia de la fotografía.

Os voy a comentar algunas de mis opiniones, por si os sirve de recomendación para evitar las malas experiencias. En primer lugar, NO se puede valorar la calidad de un fotógrafo o fotógrafa por los comentarios en su Facebook o su Instagram, o la cantidad de seguidores que tiene. Esos datos NUNCA son un termómetro de calidad. Yo no tengo Facebook, no tengo Instagram, no tengo whatsapp, y me importa una puta mierda lo de las redes sociales. En mi opinión personal, sólo son empresas cuyo valor es el conjunto de datos, y mirar economía para saber qué significa.

Yo valoro MUY MAL los horripilantes discursos de que hacen fotografía artística o son profesionales. ¡Ya empezamos con lo de artística!. La palabra "artística" es muy indefinida, y por sí sola no dice nada. Es la mayor excusa barata y patética para posar desnuda. Las explicaciones de los fotógrafos deben de ser claras, directas y estructuradas, bien sea desnuda, sombreros, bailes, deportes o bondage.

Otro desastre es cuando explican que es aprendiendo, haciendo prácticas, estudiando, y que necesitan modelos para practicar en sesiones no remuneradas. ¡Y tiene 50 años! ¡Otro vieja excusa barata y penosa!. Yo opino que a este tipo de propuestas siempre se debería decir NO rotundo, porque la vida diaria está llena de momentos que nos forma como fotógrafos. Cuando yo era estudiante, ya hace muchos años, comencé haciendo fotos a flores, insectos, animales, perros, coches, a mi novia, paisajes y mil cosas, que me ayudaron a ir corrigiendo todos esos detalles necesarios para mi superación y ser más competitivo.

También desconfío de aquellos fotógrafos y fotógrafas que no protegen su obra o su arte, y publican sus fotos en grande, a máxima calidad, y sin marca de agua, que son las letras de la web o autor en la foto. Es comprensible pensar que los autores, en cualquier disciplina, protegen su arte. Es lógico. Nadie quiere que le roben sus fotos, en las que ha puesto tanto esfuerzo, entusiasmo y pasión. Es una conducta muy natural de los grandes nombres de la fotografía. Sólo liberan sus fotos cuando ya han conseguido la rentabilidad económica por su trabajo.

Con estos cuatro puntos comentados, es fácil deducir que si viene una persona y me dice que es fotógrafo y su promoción es su Facebook o su Instagram, que hace fotos artísticas, que no es remunerado porque está buscando modelos para practicar, y que publica sus fotos sin marca de agua… ¡¡ufff!! en mi opinión no sería ninguna sorpresa que las fotos sean una mierda o la sesión sea una asquerosa experiencia.

Estaría escribiendo horas, buscando el mejor adjetivo para definir esta aberrante saturación de fotógrafos y fotógrafas de mentira que conducen a la fotografía a una terrible devaluación del sector. Difícil salvación tiene este oficio en su vertiente profesional, pero podríamos esforzarnos, entre todos y todas, para llamar realmente fotógrafo y fotógrafa al que lo es de verdad, y no al mentiroso o mentirosa que sólo tiene perfiles en redes sociales y hace fotos.

La posición de hogtied casi podríamos decir que está entre las posiciones favoritas de las personas que practican bondage. Durante muchos años, el hogtied fue la técnica estrella del bondage. Hay muchas razones por las cuales está posición tiene mucho éxito y aceptación.

En primer lugar, se necesita muy poco material, con respecto a otros estilos de bondage. Tres cuerdas pequeñas de cinco metros cada una, o incluso una sola cuerda de diez metros, es suficiente para hacer un hogtied efectivo.