La realidad del bondage y shibari sobre si duele o no duele

Hay muchos conceptos equivocados en la cultura española y local sobre el bondage y el shibari duele o no duele. La cultura errónea ha nacido pregonada por determinadas personas que tienen sus negocios de shibari y bondage, que se dedican a dar talleres workshops bondage y shibari, performances, y otras actividades que venden con el marketing que a ellos y ellas les resulta rentable en el plano económico.

También hay artículos en webs y blogs que no tienen ni puta idea de bondage, pero escriben algo de bondage porque hay mucha gente que le gusta, y ponen muchas afirmaciones equivocadas que no tienen nada que ver con la realidad profesional.

Yo os voy a hablar de si el bondage y shibari duele o no duele tal como soy yo, sincero, directo y muy claro, con unos ejemplos muy fáciles de entender. La gente que no lo entienda es porque no le da la gana de entenderlo, pero no voy a buscar esas palabras de discursos ensayados para ser correcto y caerle bien a la gente. La hipocresía es repugnante.

Uno de estos mejores ejemplos, que está muy de moda en la sociedad occidental, son los tatuajes. Hoy en día se calcula que el 20% de la población europea lleva un tatuaje, aunque yo creo que son más, porque aquí hay muchísima gente tatuada. Yo tengo mucha experiencia en el mundo del tatuaje, lo conozco muy bien, y te puedes tatuar donde quieras, brazos, piernas, espalda, culos, pechos, cara, manos y todo el cuerpo.

Algunos tatuajes, según la parte del cuerpo donde te tatúas, duele muchísimo. He visto gente llorar tatuándose. He visto gente con una cara de dolor muy notable, que no podían ni hablar, y se concentraban para aguantar lo mejor posible el dolor de tatuarse. Hay tatuajes muy complicados que tienen que ir parando para descansar del dolor.

Mucha gente me ha explicado que hay algunas zonas del cuerpo que duelen mucho al tatuarse. Hay gente que me ha dicho que donde más le duele es el tobillo, otros en la mano, otras personas me han dicho que los tatuajes en los codos y muñecas, etc. Otras personas me han dicho que a ellos/as no les ha dolido en el tobillo, pero sí en el culo.

Sabemos, pues, que hay zonas del cuerpo que duelen al tatuarse, y a pesar del dolor el tatuaje está bien hecho. ¡Está perfecto! Salen muy contentas y consideran que el tatuador/a ha hecho un excelente trabajo, aunque ha sido doloroso. Pero es normal. La cultura del tatuaje está avanzando mucho, y el concepto de que algunas zonas del cuerpo duelen al tatuarse lo sabe el 99% de la población. Forma parte del proceso.

He dicho tatuajes, y también sirve de ejemplo los piercings. Hay más ejemplos. A millones de personas nos han puesto los médicos una inyección, y a la mayoría nos duele. Ir al dentista para millones de personas es una experiencia muy dolorosa. Pero también hay gente que ha ido al dentista y no le ha dolido, y gente que le han puesto una inyección y no le ha dolido.

El bondage y shibari es lo mismo. Hay posados de bondage y shibari que no duelen nada. Yo me acuerdo cuando yotenía 20 años, era estudiante, y vino una chica a mi piso para una sesión bondage. Yo estaba aprendiendo entonces todo lo de las cuerdas y fotos. La até sobre una mesa, debajo de la lámpara, y se durmió la modelo. Se durmió real de verdad. Yo pensaba que era una broma de la chica, pero que va, se había dormido. Fue una anécdota muy divertida.

El bondage y shibari puede ser muy cómodo y no doler, pero también puede ser doloroso, y mucho. Depende de algunos factores si duele o no duele.

Entre los factores más importantes destaco la posición en la que está atada la modelo, teniendo en cuenta la firmeza de las cuerdas. Estar atada a la cama no duele. Estar atada a la silla no duele. Poner cuerdas por el cuerpo, rodeando con cuerdas y haciendo algo estético, no duele. Las manos atadas a la espalda no duele. Éstas no son sesiones dolorosas.

Un hogtied no duele. Pero un hogtied duro, con las cuerdas tensas atadas desde los codos o del cabello hasta las piernas, sí duele. Las cuerdas con los codos atados no duele si la modelo es flexible, pero si la modelo es rígida de hombros sí duele. Incluso le pueden entrar calambres en los brazos, y tener los brazos dormidos, y aquí ya comenzamos con los ejemplos del dolor en las ataduras.

Una suspensión puede ser no dolorosa. Hay suspensiones que no duelen, y hay suspensiones que sí duelen, y mucho. Yo conozco suspensiones que la chica puede estar en suspensión media hora sin problemas, pero hay otras suspensiones que es difícil soportarlas durante más de diez minutos por el dolor. La posición que se hace juega un papel muy importante en si el bondage y shibari duele o no duele.

La posición lógicamente se consigue con las cuerdas, para mantener la inmovilidad de la modelo, y las cuerdas también son muy importantes. No se debe de apretar a lo bestia en la carne. Deben de tener la firmeza y fuerza justa para no moverse las cuerdas, no desatarse y mantener la seguridad, porque unas cuerdas flojas también es peligroso. Puede hacer balancearse a la modelo y provocar lesión con algún mal gesto, o pueden provocar dolor si las cuerdas se mueven de su sitio original y se colocan sobre zonas óseas o con terminaciones nerviosas.

El segundo factor muy importante es la forma física de la modelo. Una chica que practica deporte de musculatura, de contacto, que practica artes marciales, que se mueve, sin sobrepeso, y que está acostumbrada al sufrimiento que a veces provoca los entrenamientos duros deportivos, puede llevar mucho mejor el dolor, e incluso puede que a lo mejor no lo duele las sesiones duras. Está acostumbrada y entrenada. Es como las modelos bondage profesionales. Conocen las sensaciones del dolor, dónde, cuándo, cómo, etc, y facilita mucho el trabajo.

La elasticidad de estas chicas también es muy importante. Las chicas flexibles soportan mejor el bondage. Las chicas que son rígidas, o no son flexibles, lo pasan muy mal, y hay posiciones que son como torturas medievales para ellas.

Otro factor que quiero mencionar es la mentalidad. Las chicas inseguras, nerviosas, tensas, y que vienen con miedo y las dudas de les si va a doler… ¡¡les va a doler seguro!! ¡Un 99% seguro que les va a doler! No es recomendable hacer bondage profesional con este tipo de personas, porque puede que no sea una buena experiencia para ellas, ni para nadie.

Las sesiones se deben de afrontar con naturalidad, tranquilas, divertidas, y relajadas. Ponerse miedos en la cabeza, de si va a doler, de si se puede aguantar, etc, sólo hace que sí, que duela un montón cualquier tontería y que no se pueda aguantar. Yo siempre digo que la actitud es fundamental. Conozco gente con una imagen fantástica, de pelo de colores, tatuajes y mil historias, pero no sirven como modelos bondage porque no tienen actitud, no son competitivas y son inseguras. La actitud es fundamental.

Otro punto a mencionar es la sensibilidad al dolor. Este tema lo ha mencionado muchas veces la ciencia. Hay cosas que a unas personas les duele, y a otras no. Según la ciencia, todas las personas experimentamos dolor, pero también todas las personas tenemos una sensibilidad y resistencia al dolor muy distintas. Para unos duele, y para otros no.

Ante esta realidad, mi opinión es muy clara. No debería de posar como modelo bondage las chicas que son inseguras, que tienen miedo, y que se piensan que esto es como un masaje. Esto es bondage. Esto es shibari. Esto son cuerdas. Me da igual si les gustan las cuerdas. Hay millones de personas en el mundo que les gusta, porque es de las fantasías más habituales, y pueden jugar o fantasear en su vida personal, atada a la cama o donde quieran, pero no pueden posar como modelos. No es una buena experiencia para estas personas.

Hay sesiones que son muy cómodas, y hay sesiones duras y que duelen mucho. En la vida hay muchas cosas que duelen. Hemos hablado de las inyecciones, de los tatuajes, del dentista, y duele hasta un balonazo de fútbol en los testículos. El ser humano es muy sensible al dolor, pero seguimos jugando a fútbol, se sigue tatuando la gente, va al dentista y mil cosas más. El bondage y shibari es lo mismo. No es ninguna excepción, pero hay gente vaga, quejica, insegura, que usa esta excusa para encubrir su miedo, para dar miedo a los demás, o para alimentar su negocio.

Esto es muy fácil. Las personas deben de decir si permiten ataduras que duelan o no, si pueden soportar las sesiones dolorosas o no, y el límite hasta dónde lo permiten. Hay sesiones sin dolor, sesiones incómodas, sesiones duras, y sesiones dolorosas. Hay de todo. Es cuestión de elegir.

Las personas que dicen que esto no duele es por ignorancia o porque les interesa para su negocio, en el cual sólo buscan gente que paga para sus cursos, o paga las cuotas de su club, y con este discurso consideran que atraen mucho más público, porque así no se asusta el público. En realidad, sólo se asusta la gente que quiere tener miedo, y busca una excusa para asustarse. La gente con carácter, con personalidad, maduras, abiertas y dialogantes, no se asustan simplemente porque existe una parte de shibari y bondage que sí duele. Hay un margen gigantesco para elegir, desde lo más cómodo a lo más duro.

Además, hay que saber que estas estupideces que se dicen sobre si el bondage y el shibari duele es que está mal hecho son completamente equivocadas. ¡Es mentira! Lo he dicho otras veces. Un tatuador te puede hacer un tatuaje, duele mucho según la zona, y está bien hecho el tatuaje. Un médico te puede poner una inyección y te puede doler el pinchazo, pero está bien puesta la inyección. ¡Y así un montón de ejemplos! Por lo tanto, un bondage y shibari te puede doler en algunas posiciones, y está bien hecho. ¡Es lo mismo!.

Hay gente que lanza todos estos discursos llenos de errores porque es su estrategia comercial, es su marketing, y se aprovechan de que la cultura española en bondage y shibari está muy atrasada.

Tenemos que reconocer el mérito de las modelos. En España hay muchos atadores, y algunas atadoras, con un ego, una vanidad y una prepotencia ridícula y penosa, que se creen estrellas mundiales de la música, y sólo hablan de cómo atan y todo el rato igual. ¡No, no y no!. Hay sesiones que habréis visto en Internet que duelen, duras, que se ve a la modelo sufrir, y cuyo mérito es todo de la modelo, es superación, es esfuerzo, es voluntad, es actitud, es emoción, y es pasión por el bondage. ¡Un enorme homenaje a estas modelos!.

Entenderlo es avanzar en cultura, es tener mayor conocimiento, es ser mejor profesional, y es mostrar respeto por todas las líneas de trabajo. El que no quiera entenderlo es todo lo contrario, no es profesional, no conoce bien lo que es bondage y shibari, le falta mucha cultura, y yo no trabajo y no hablo con estas personas. No me interesan para nada.

03 marzo 2019

Entrevista con Maestro BD , kinbaku y bondage en Italia

01 marzo 2019

Maestro BD es uno de los grandes atadores más famosos del shibari, kinbaku y bondage en Italia. Sus viajes, sus performances, shows y su participación en eventos por toda Europa y Asia le han dado también mucha fama en el panorama internacional, y tiene mucha experiencia después de décadas dedicándose al mundo de las cuerdas.

Nosotros le hemos hecho una entrevista en la que nos explica cómo está el shibari y el bondage en Italia, nos explica qué es kinbaku, nos habla de sus Dojos y sus escuelas donde enseña kinbaku y shibari cada semana y cada mes, nos habla de su faceta de escritor, y muchos otros detalles en una entrevista muy interesante para leer, aprender y conocer mucho mejor el shibari, el bondage, el kinbaku, y sus profesionales.

La entrevista original fue en inglés, y tambien hemos publicado la entrevista con traducción al español.

Atada en un palet sobre una pila de maderas

28 febrero 2019

Aquí en España es muy habitual encontrarnos objetos de todo tipo abandonados en zonas de terrenos, que son aquellos trozos de tierra que miles de personas tienen para tener sus huertos, plantar sus verduras, hacerse una barbacoa, o darle usos de locuras de bricolaje, pero hay muchas más posibilidades.

Cerca de estos terrenos, o junto a éstos, te puedes encontrar de todo. Hemos visto coches abandonados, neveras, lavadoras, sillas, etc, pero la mayoría de ocasiones son maderas, que usaron para construirse su terreno y después han dejado tiradas.

Fuimos a uno de estos espacios para hacer una sesión bondage atada en un palet sobre una montaña de maderas.

Public bondage en un día de invierno

25 febrero 2019

En nuestras playas hay gente todo el año, incluso en invierno. Tenemos días fríos en España. ¡Muy fríos! Pero las costumbres sociales de este país, muy marcadas también por el buen clima, hace que a la gente le gusta salir a la calle, a la playa, a la montaña, y a mil cosas más.

La gente está en todo sitios. Yo siempre digo que el ser humano es el único animal que te encuentras arriba del Everest, en el espacio con las astronautas, a 50 grados negativos bajo cero en la Antártida, a 50 grados positivos de calor en medio del desierto, o en minas a centenares de metros de profundidad.

Nosotros buscamos algo más cercano, y fuimos a una playa cercana, para esta sesión atada de bondage en público.

Atada en un bondage en público participando la gente

20 febrero 2019

Decidimos hacer una nueva sesión de bondage en público con la participación de la gente. Este contacto con la gente tiene sus momentos divertidos, sus anécdotas y sus riesgos, porque hay gente para todos los gustos. Siempre es peligroso el contacto con la gente, porque nunca sabes qué te vas a encontrar. Hay gente muy subnormal en la vida, pero de vez en cuando también nos encontramos personas que son maravillosas.

Hicimos algo sencillo con las cuerdas, apenas unos metros de cuerdas rodeando el pecho, porque donde nosotros vivíamos había nubes, y a mí me encanta hacer las fotos con sol. Sin embargo, llegamos a una zona de la ciudad con el cielo despejado, y pudimos hacer las fotos.

Me encanta la intensa luminosidad que le da el so, y el dibujo de las sombras.

Bondage atada en la playa

15 febrero 2019

Nuestras playas en Cataluña son turísticas y muchas son artificiales, creadas para el turismo. Existen gracias al mantenimiento que se hace en determinados momentos del año, y la arena es puesta por el ser humano. Por naturaleza muchas playas no existirían. El mar se llevaría la arena, por el oleaje, las corrientes y los temporales, sobre todo si son temporales de levante.

Son playas turísticas pensadas para turismo de masas, llenar los hoteles, y ver a la gente que se pasa meses y meses del año tomando el sol, tumbados en el arena, No son playas tropicales, y no tienen esa belleza paisajística de las playas en otros rincones del mundo.

De todos modos, sigue siendo la playa, y es un bonito y sensual escenario.

Atada en un coche clásico muy antiguo y bonito

10 febrero 2019

Este coche antiguo también me llamó la atención. Es bonito, es elegante, y es como si este modelo de coche lo hubiera visto en miles de películas. Me suena de esas películas de ricos, de hombres elegantes, pero también me suena de las películas de gangsters, aunque en color negro el coche. Se nota que no tengo ni puta idea de estos coches, y tampoco voy a hacerme el listo.

La gente rápidamente va de soberbia y de lista, de que lo saben todo, pero yo tengo la suficiente personalidad para decir que no tengo ni puta idea de estos coches. Además, esta es una web de bondage. Aquí no vendemos coches y no hablamos de coches, por si algún despistado/a no se ha enterado.

Aquí los coches son el escenario. Me gustaba toda su estética exterior, y la idea fue colocar a Lady Black apoyada sobre esta parte exterior del coche, que sobresale de las puertas y es bastante ancho. La modelo podía sentarse bien y tenía el espacio necesario para mantener el equilibrio cómoda. Tampoco iba a ponerse a saltar.

El nivel shibari en España es muy bajo

El nivel cultural en España sobre bondage y shibari es muy bajo, debido sobre todo a las malas prácticas que surgieron hace dos décadas, por los enfrentamientos entre clubs de aquella época por conquistar su mercado comercial y afianzar su negocio y su público. Aquellos problemas, sus mentiras y sus errores, quedaron instalados por las razones que os voy a explicar ahora, y que hoy en día todavía se arrastran.

Fue en torno al año 2000 aproximadamente. Internet era otro mundo. En mi universidad apenas teníamos una sala de informática con ocho ordenadores, de aquellos que ahora están en las vitrinas de los museos. No era el Internet actual. Todo era muy desconocido, todo estaba por descubrir, y al mismo tiempo surgieron en Barcelona y Madrid algunos locales BDSM que no se llevaban nada bien. ¡Mejor dicho, se llevaban fatal! Todos y todas tenían un ego y una vanidad gigantesca.

Ya existían clubs de sado antes de esas fechas, pero estos nuevos clubs eran muy diferentes a aquellos clubs nostálgicos y antiguos. Estos nuevos clubs tenían un claro afán de lucro, que generaban dinero, con sus cuotas, sus tarifas y sus alquileres. Eran un negocio ambicioso, pero hay que reconocer que los propietarios, los creadores, tenían pasión por estas temáticas. Hay que reconocerlo que sí. Yo había hablado con ellos y ellas. Los conocí en persona, y tengo centenares de historias por explicar. No nos caímos bien porque éramos ideologías y formas de vivir muy distintas. Teníamos enemistad profesional, pero íbamos por caminos tan alejados que, en el fondo, a ambas partes nos importaba una mierda lo que hiciera el otro.

Entre los locales fue otra historia. En estos locales distintos y enemigos cada uno quiso atraer público a su local con diferentes estrategias, para que no fueran al resto de locales. Algunas personas optaron por llamarse a sí mismos maestros del shibari, como marketing para diferenciarse de otras propuestas comerciales. Hablaban del BDSM y del shibari como algo espiritual, hablando de poesía, de historia, de si pintores, de si la cultura japonesa, usando aquellas palabras que no se usan desde el Quijote y la Edad Media, y al final llegabas a un punto que no sabías si hablabas de danza, de pintura, era un relato de ficción o una crónica de fútbol.

Otros locales optaron por un lenguaje más directo de sumisión, dominación, de Amas y sumisos, y en ambas estrategias hubo varios negocios que consiguieron sobrevivir y triunfar.

Las razones por las que consiguieron sobrevivir fue, por una parte, gracias a las dominas profesionales que usaban sus mazmorras de alquiler para atender sus clientes en sus instalaciones, como ocurre hoy en día con estas habitaciones que se alquilan por horas. Estos servicios profesionales les garantizaba beneficio económico alquilando las mazmorras, porque esas Dominas tenían muchos clientes que pagaban muy bien, y eran caras. Tenían tantos clientes que limitaban el número de servicios al día, de la gran cantidad de peticiones que tenían.

Otros locales tuvieron la ventaja de que su propietario era una persona con mucha capacidad económica y muy solvente por éxito en negocios personales, lo que le permitía mantener el local a pesar de no ser rentable y generar pérdidas, pero era su afición, su amor, y el dinero no era problema para mantenerlo.

También hubo locales a posterior que imitaron su marketing, y siguiendo su tendencia quisieron ofrecer otras cosas, como hacer talleres de cocina y de poesía, dentro de un club de sado. ¡¡¡Aprender a cocinar en una mazmorra!!! Me imagino que si quemaban la tortilla el castigo serían azotes. Lógicamente, apenas fue más allá de ser reuniones de un grupo de asiduos en un garaje de bajo coste económico.

Todas estas contiendas duraron unos cuantos años, y tras las batallas quedó la división del público. Se asentaron los negocios. Unos locales se quedaron con la parte del pastel BDSM, de Dominas y amas y sumisas y sumisos y azotes y todo este mundo, y otros locales potenciaron su marketing de vender este romance espiritual que dicen que tiene el shibari.

Yo en aquella época me estaba formando como fotógrafo y fotoperiodista. Mi enfoque era crear mi propia website, porque me gustan las webs, y vivir el bondage con la gente de la vida real. No me gustan los clubs, no me uní a nadie porque no comparto su estilo, pero hablaba en ocasiones con los antiguos propietarios, y vi que todos se sentían vencedores, superiores, y todos estaban contentos y contentas.

Fue entonces cuando comenzó realmente los problemas del shibari. Lo manejaban principalmente unos pocos nombres, repartidos entre fotógrafos, muy pocos atadores y alguna chica de esos años, que hoy en día no sabéis quienes son.

Con la competencia agotada en batallas crearon en shibari una tendencia con un argumento comercial muy espiritual. Popularizaron las reuniones, los talleres, workshops y cursos, para atraer gente a su local y que no fuera a locales rivales. Crearon proyectos de fotografía con afán de lucro, donde las chicas posan gratis porque después de tantos años de batallas habían conseguido un discurso entrenado, ensayado y perfeccionado, que les encantaba y les convencía. Hablaban en un lenguaje de gran léxico cultural, muy poético, en un estilo que hoy en día hay mucha gente que ha copiado.

Este sería el foco principal donde surgieron los problemas del shibari, que a fecha de hoy ha provocado todavía muchas confusiones y errores, y a continuación os voy a resumir las preguntas más importantes para buscar sentido común y enderezar el rumbo.

Primera cuestión: ¿el shibari es bondage? Os pongo un ejemplo fácil que lo vais a entender muy rápido. El hockey sobre patines, el hockey sobre hielo, y el hockey sobre hierba, ¿son hockey? Sí, son hockey todos. Son muy distintos, pero son hockey.

Así, pues, el bondage es el hockey para entendernos, y aquí se engloba todas las miles de formas de atar que no tienen cabida en otras técnicas. Es fácil de entender, y el que no lo entienda es porque no quiere o no le interesa entenderlo.

Otro día os explicaré que en Japón suelen usar los términos shibari y kinbaku para referirse a lo mismo, pero mejor os lo explico en otro artículo.

Segunda cuestión: ¿por qué dicen que el shibari no es bondage? Con esta fórmula se vendió el shibari desde las guerras de los clubs pasados, para alejarlo de aquellas antiguas webs de chicas atadas en un plano muy erótico y sexual. Triunfó el error, y se quedó. Pero sí, el shibari también es bondage. Es una modalidad diferente de bondage por su técnica, y el shibari se identifica muy fácil porque es muy característico en sus ataduras, pero sí, también es bondage.

Tercera cuestión: ¿el shibari es sexual o es arte? Todas las disciplinas pueden ser arte, erotismo o pornografía. ¡Depende de la opinión personal de quien lo ve! La misma foto para una persona es arte, y para otra es pornografía.

Hay atadores que quieren convencer a las modelos diciendo que el shibari es espiritual y artístico, que no es erótico, y te explican unas historias muy bonitas y románticas que son tiernas para llorar. Con este discurso las chicas están más tranquilas y convencidas de posar. ¡Vamos a corregir este error! Las chicas que posan en estas fotos tienen que tener claro que hay miles y miles de personas, la mayoría hombres, que se masturban o se les pone la polla dura mirando fotos de shibari. Es sexualidad japonesa. ¡Es así! Sí, el shibari también es erótico, y pornográfico, y artístico.

Pero esto es como los zapatos de tacón de aguja. Hay gente que se masturba mirando fotos de zapatos de tacón de aguja. Cada uno tiene sus fantasías y me parece ridículo que en la segunda década del siglo XXI todavía hay gente que se escandaliza por el erotismo. Me parece prehistórica esta forma de pensar, así que… ¡¡¡sí!!! hay gente que se excita mirando fotos de shibari. Para ellos, y ellas, es su pornografía. Para otros y otras, su arte. Es la opinión personal de cada uno y una.

Cuarta cuestión: ¿el shibari si duele está mal hecho? ¡No! ¡Otra historia falsa! Os lo voy a explicar muy fácil. Si vas al dentista para arrancarte un diente y duele, ¿está mal arrancada?. Si vas a hacerte un tatuaje y duele el tatuaje mientras te están haciendo el tatuaje, ¿es malo el tatuador?. Si vas al médico y te duele cuando te pone una inyección, ¿está mal puesta la inyección? ¡No, no y no! Por el tanto, sí hay sesiones shibari que pueden ser incómodas y dolorosas. Eso depende de la posición, la musculatura de la modelo, su físico, su actitud, su sensibilidad al dolor, etc. El shibari puede ser doloroso y no serlo, pero hay personas que ganan dinero con esto, que va diciendo por todos sitios que son maestros de shibari, y venden este marketing para conseguir modelos.

Otro detalle a tener en cuenta es que en España hay mucha gente quejica, cómoda, vaga, que no son competitivas, y quieren shibari sin dolor. Es decir, que quieren veinte cuerdas bonitas en el cuerpo para ponerse la foto en el facebook y tener Likes, pero estas chicas no son modelos, y eso no es shibari. Sólo son vanidades de gente que quiere seguidores en su Facebook o su Instagram.

Quinta pregunta: ¿hay accidentes en shibari? He oído de todo, y me han explicado atrocidades espantosas. Algunas historias creo que son verdad. Otras historias creo que son falsas e inventadas, porque en España ha aumentado el juego sucio, las invenciones y las descalificaciones.

El tema de los accidentes los divido en cuatro párrafos muy serios:

- Referente a los/as atadores/as, ellos y ellas tienen que asumir la responsabilidad que conlleva atar a una persona, y no deben de provocar nunca ninguna lesión. Hay auténticos subnormales, sí, lo sé. Me han hablado de ellos, y de ellas. Os recuerdo a los atadores/as la obligación de que las personas atadas no tengan riesgo para su integridad física, entre otras. No cumplir las obligaciones puede conllevar que la persona afectada emprenda las acciones judiciales que estime oportunas. ¡Que te denuncien! por si no lo has entendido.

- referente a las falsas acusaciones, las Leyes españolas tipifican como delito las injurias, las calumnias, el delito contra el honor, contra la intimidad, e incluso las falsas denuncias, y pueden conllevar penas de prisión.

- referente a los accidentes, éstos se demuestran aportando el parte de lesiones, como en toda denuncia. Los centros médicos, ambulatorios, hospitales, etc, dan estos partes, con plena validez jurídica y autoridad, que deben de presentar las chicas afectadas en las comisarías de policía donde hagan las denuncias. Este es el paso previo imprescindible para tener credibilidad y rigor en las redes sociales, foros, whatsapps y donde coño sea.

- referente a las malas experiencias, siempre hay malas experiencias en todo. Hay gente que se cae bien o mal. Hay fotógrafos que sólo hacen shibari para hacer fotos a chicas desnudas. Hay miles de historias. Hay gente estúpida, y gente simpática. Hay gente divertida, y gente aburrida con un ego descomunal. Esto no son accidentes. Son malas experiencias, y forman parte de la rutina de la vida en todo. Hay que tener carácter y personalidad para hacer que las malas experiencias nos convertían en mejores competidores o competidoras.

- Última pregunta: ¿hay gente que hace negocio con el shibari? Claro que sí. Ahora hay un peligroso declive en la sociedad, y con la irrupción de las redes sociales se han apuntado centenares de nombres que van de atadores, y atadoras. Hay un montón. ¡Es como una plaga! La única nota positiva es que ahora hay un poco más de mujeres atadoras.

Hay gente que hace sus talleres, sus workshops, llevan una modelo que les posa gratis y ellos le cobran al público . ¡¡¡Joder, que listos!!! ¡Negocio perfecto! ¡Beneficio 100%! Es increíble. Ellas hacen de modelo gratis, y él gana dinero con el público. Es decir, ella es una trabajadora gratis. ¡Indignante!.

Después están los clubs que hacen sus reuniones de shibari, bondage y cuerdas, para atraer público y conseguir que paguen cuota de inscripción, de entrada o la consumición, y así quitan público a otros clubs. También están los fotógrafos que venden sus fotos de chicas que les firman las autorizaciones, pero no les dan copia del documento, ni les pagan ni nada. Hay productores porno metidos en este mundo para ganar dinero, hay chicas que se hacen ellas mismas shows que le meten poesía y recitales, y hay de todo.

Hay también mucha gente que son una copia barata de los pioneros, hay gente que copia textos, que copia los vídeos que ve en youtube, y lo peor es que han copiado incluso las malas prácticas sin enterarse de qué va la historia. Esta desastroso en España. Esto va de mal en peor, pero esta es la realidad del shibari en España. Es un nivel muy inferior comparado al shibari en Europa, en Estados Unidos, en Japón y en muchos otros países, tanto en los atadores y atadoras, como en las modelos. Aquí, en España, los egos, las vanidades, los fotógrafos que se suman para ver chicas desnudas, el afán de lucro de algunos clubs, y malas costumbres arrastradas de hace muchos años, hace que el shibari no crece, no evoluciona, y no se ve todavía signos de mejora.

07 febrero 2019

Suspensión bondage atada boca abajo y recta

05 febrero 2019

Las suspensiones bondage atada boca abajo son muy fáciles de hacer, y todo el mérito es siempre de la modelo, a mayor mérito y elogio mientras más tiempo aguanta, lógicamente, porque se pueden hacer todas las fotos planificadas.

En referente al hecho de atar, las únicas dificultades dependen de si el soporte de la suspensión es recto o no, si está muy alto o bajo, o si se tiene poleas o escaleras, o detalles similares que puedan ayudar en la suspensión.

La parte difícil de esta suspensión fue subir a colocar las cuerdas en el soporte superior, porque yo no hago dos metros de altura, pero el gimnasio ya me habían comentado que tenían escaleras. En locales interiores estas suspensiones son muy cómodas y la altura es su única dificultad.

Entrevista con Vlada y Falco, organizadores del Moscow Knot

01 febrero 2019

Vlada Vedmovskaya and Alex Falco son los protagonistas de esta entrevista para mostrar bondage y shibari en todo el mundo. Nosotros hemos querido conocer cómo se vive el bondage en Rusia.

Ellos nos explican el shibari y el bondage en Rusia. Son también los organizadores de una International Bondage Pary que se celebra desde 2012 en Moscú, que es el "Moscow Knot", y además practican un bondage todavía poco habitual, en el que Vlada es la que ata, y el chico, Alex Falco, es el modelo atado. Es un trabajo bondage muy interesante. Tienen fotografías impactantes, y viven el bondage con muy buena pasión.

La entrevista original fue en inglés, y como siempre os hemos publicado la entrevista con traducción al español.

Una historia que ocurrió en este Bondage on the beach

30 enero 2019

Después de más de 20 años practicando outdoor bondage tenemos centenares de historias por explicar, divertidas, curiosas, sorprendentes y también peligrosas, sí, y en el 99% de ocasiones siempre está implicado el ser humano.

En el blog voy explicando las historias poco a poco, y hoy en esta galería también hoy os voy a explicar una anécdota que nos ocurrió en esta sesión. Esta historia es de las que se puede confesar y explicar.

Hay algunas playas que son peligrosas, aunque no tienen esta fama. Hay depravados y depredadores sexuales en algunas playas durante todo el año. Hay hombres que se encuentran con tíos en la playa y follan entre matorrales, como ocurre en Sitges. Hay voyeurs que van a mirar, a hacer fotos, o a masturbarse mirando la gente, y luego están los hombres que les gusta exhibirse. Hay de todo.

Atada en un coche encantador y muy antiguo

25 enero 2019

Este coche tiene un gran encanto fotográfico, con esos tonos negros, los hierros antiguos, y sobre todo los dos fanales colocados en la parte delantera del vehículo, le dan una apariencia de un coche tétrico, de esas películas de terror o misterio o tipo de la Familia Addams.

El bondage fue sentada encima del coche, con las piernas abiertas atadas a los hierros de ambos laterales del coche. Tensamos las cuerdas, para crear esa situación bondage donde no se pueden cerrar las cuerdas, pero no hicimos la tensión al máximo porque estos coches antiguos clásicos son muy frágiles, y no hay que romper nada. No se trata de ser bestias.

Los brazos los tenía atados juntos a la espalda, y una cuerda salía de las muñecas atadas a otro de los hierros traseros, quedando la chica atada con los brazos atados hacia atrás.

Atada en un sidecar

20 enero 2019

Este sidecar me pareció un escenario muy original para un bondage atada en un sidecar. El sidecar esta dentro de un edificio, y no puedo sacarlo a la calle, por lo que apartamos todos los objetos que pudieran sobrecargar la foto. El protagonismo es de las modelos, el bondage y el sidecar.

Es un vehículo frágil, antiguo, y decidí atar a Lady Black fuera del sidecar, porque era mucho más fácil hacer las ataduras y no había riesgo de dañar el sidecar. Una vez estuvo con los brazos bien atada a la espalda, fue ayudarla a sentarse en este compartimento tan característico de los sidecars.

Yo no sabía que el asiento era tan profundo. ¡No tengo ni idea de sidecars! Pensaba que la modelo estaría más levantada, más visible, pero se hundía por debajo del pecho, y no se veía casi nada de cuerdas. Por suerte Lady Black es una chica muy lista, y supo encontrar la posición donde se podía ver las cuerdas y las ataduras.

Atada en la playa para nuestra categoría Bondage on the beach

15 enero 2019

Fuimos a la playa para otra sesión bondage atada en la playa, en una nueva galería que sumamos a nuestra categoría de Bondage on the beach, con Thyffany atada en la orilla del mar.

Las playas en la zona de Cataluña son por desgracia turísticas. Muchas playas están fabricadas por la mano humana, bombeando arena a la costa y construyendo espigones a lo largo y ancho de muchos kilómetros para evitar que el oleaje y los temporales del mar se lleven una arena que, por naturaleza, allí no debería de estar.

Además, en esta sesión de fotos hay que destacar la contaminación de la ciudad. Las fotos fueron con un día soleado, pero con el cielo gris por la contaminación de la ciudad. La contaminación se queda estancada con estos anticiclones potentes en los que no hay vientos, y debería de verse azul celeste en el horizonte, donde termina el mar, pero sólo se ve una línea gris que ensucia la foto, la iluminación, y que parecen nubes. No son nubes. Es contaminación.

La mala educación de la gente en las bibliotecas

Estas semanas pasadas he terminado un estudio por el que he tenido que ir a muchas bibliotecas en Barcelona por mi trabajo que muchas personas conocéis en el periodismo y en el fotoperiodismo para medios de comunicación, y lo que he visto ha sido increíble y muy lamentable, tanto en bibliotecas públicas y como bibliotecas universitarias. Parecen gallineros o discotecas por decirlo que se entienda claro.

Cuando yo estudiaba las bibliotecas eran lugares de estudio, de silencio y de cultura. Nadie intentaba molestar, y cuando aparecía el típico gilipollas que rompía las normas de conducta se le advertía de que estaba en la biblioteca. Había respeto entre la gente. El silencio era impresionante.

Ahora ha cambiado mucho esto. Sólo abrir la puerta ya me di cuenta que aquel silencio y aquel respeto de mis tiempos de estudiante ya no existe. ¡Todo el contrario!. He visto gente que le suena el móvil, se ponen a hablar por teléfono sin disimulo y además dicen "no puedo hablar que estoy en la biblioteca". Si sabe que no puede hablar, ¿por qué coño habla? ¿Por qué no se va a responder a la puta calle? ¿Por qué no ponen el móvil en modo silencio?.

Lo de los móviles es de película. Hay mucha gente que se pone a hablar por el teléfono, y además hablan alto. No hablan en voz baja, no… ¡que tampoco está permitido!... pero sería el gesto de intentar hablar lo mínimo. ¡No, no, no! Hablan lo que se les sale de la punta de la polla porque son así de chulos baratos de mierda.

Podría pasarme horas explicando de lo que he visto con los móviles, pero no es el único problema que he visto. ¡Me he hecho una lista! . Continuo.

Otro detalle que he visto es la gente que se pone a ver vídeos, con el móvil, con el portátil o con los ordenadores públicos, y hay personas que se ponen el volumen. Muchas personas se lo ponen muy bajo, pero me da igual, ¡aunque estuviera a 5 de volumen! No usan auriculares. ¡No me lo puedo creer! ¿De verdad no se dan cuenta estas personas que molestan, y que están en una biblioteca? Hay un invento, muy antiguo ya, que se llama auriculares. ¡¡¡Un poco más atrás en el tiempo, y existe casi desde la prehistoria!!!. Lo digo porque parece que mucha gente está en la edad de los neandertales. Poner el volumen me parecería una inmensa falta de respeto que demuestra el egoísmo y la estupidez de estas personas.

Luego están los amigos y amigas, chicos y chicas, que se ponen a explicarle sus típicas tonterías, que hoy en día cualquier burrada les hace gracia, y se parten el culo de risa en la biblioteca. Hablan a murmuro, al oído, pero ríen y se descojonan como si estuvieran en un bar explicando chistes o mirando monólogos de humor en su casa. ¡Lloran de risa! ¡Pero es la biblioteca!

En esto de las risas también están los que están viendo un vídeo con el ordenador, una película, una serie, un monólogo, un recopilatorio de caídas tontas, y mil cosas más, y se parten de risa mirando el vídeo. ¡Otra vez! ¡Que esto es una biblioteca, y no el comedor de tu casa!.

Como se diría en España, ¡yo flipo! La gente se ha vuelto cada vez más subnormal.

Pero esperar ¡¡que esto continua!! ¡No he acabado!.

Luego está la gente que entra a preguntar, o a buscar libros, y habla con el bibliotecario o la bibliotecaria a viva voz, como si estuvieran en la panadería o en el bar de su barrio. Es de una puta vergüenza ver cómo actúan esta gente. Lo hacen con total desprecio hacia el resto de usuarios o usuarias de la biblioteca. Lo hacen con chulería, con una actitud provocativa de a ver quién tiene los cojones de decirles algo, mostrando un egoísmo y una prepotencia repugnante. Hoy en día la gente es así, es chula y vacilona que da asco, se creen los reyes del mundo, los más fuertes, los más listos, y los que más dan por el culo, y están orgullosas y orgullosos de ser como son. Se sienten superiores.

Además, me ha quedado esa sensación, en mi opinión personal, que los bibliotecarios y bibliotecarias se dan por vencidos y resignados. Quizá mi equivoco, pero es la conclusión que he llegado en mi opinión personal. No intentan llamar al silencio. Supongo que, bien mirado, lo entiendo. Son demasiados infractores, chicas y chicos, ambos sexos por igual, niños, padres, madres y ancianos, pero hay que hacerlo, sea una o sea dos cientos mil los culpables. No importa el número. Importa la causa. Es cierto que he visto algunas personas que su comportamiento y sus gestos ya indican que necesitan ir al psicólogo, pero para los casos conflictivos he visto que muchas bibliotecas tienen personal de seguridad. Quizá debería buscarse una solución para situaciones especiales, pero dejar que los problemas fluyan por sí solos no es ninguna solución.

Pero en esta falta de liderazgo no quiero hablar sólo de los bibliotecarios. ¡La gente tampoco! ¡Nadie! En dos meses he visto centenares de conductas, miles me atrevo a decir, de personas que se pasan las normas y el respeto por el culo. He visto gente hablando por teléfono, con vídeos, riendo, hablando, comiendo patatas, etc, y sólo he visto dos personas llamarles la atención. ¡Sólo dos, de centenares de casos!.

De todos modos, también he visto bibliotecarios y bibliotecarias que se suman a hablar en voz alta, y hay un par de ellos que hablan a un volumen que no me lo creo. ¡Yo los despediría! ¡Hablan a volumen calle o de bar de barrio! Deberían de ser los primeros en dar ejemplo, y en algunos casos es todo al contrario. Estimulan con su conducta a este caos irracional.

El último de todos los aspectos que voy a destacar en este blog es que hay una parte muy triste y desoladora en las bibliotecas públicas, que no hace ninguna gracia, no hace reír y no es ninguna broma, y son las personas sin recursos y sin hogar que entran para refugiarse del frío. Se sientan y allí se pasan horas y horas, cada día, para refugiarse del frío del invierno en la calle. No tienen dónde ir, no tienen nada qué hacer, y su inmediato proyecto parece que sea sólo pasar el invierno. ¡Qué triste! Esto es Barcelona, una ciudad moderna y europea, con una sociedad que habla mucho de acoger a la gente, de las ayudas, y habla y habla y habla y habla... pero la realidad dice que las palabras son pura hipocresía.

Dicen que las bibliotecas son lugares de cultura, de respeto, de aprendizaje, de intercambio. ¿Esta es la cultura de este país? Ufff… ¡que mal pinta!. Ya sabemos que en nuestro país ser un inculto no está mal visto. Escucho burradas bestiales en la playa en verano, en la calle, y no pasa nada. En los programas de televisión tenemos muchas muestras inauditas de incultura, con respuestas alucinantes y torpes, pero en este país la incultura hace gracia. ¡La gente se ríe! No pasa nada por demostrar ser un inculto o inculta. ¡Y no quieren tampoco aprender!. Aquí parece que la incultura es como una medalla.

En mi opinión, se necesita un proyecto de concienciación y reeducación, en todas las bibliotecas, universitarias y públicas, porque me ha dado la sensación de que ahora mismo las bibliotecas, en cuestión de respeto y educación, están muy abandonadas.

Terminaría con la reflexión de Susanita, la amiga de Mafalda. A mí de pequeño me encantaba leer Mafalda antes de dormir. Me leí todas sus viñetas. En una de éstas Mafalda dice que quiere tener mucha cultura, y Susanita dice que quiere tener muchos vestidos. Susanita dice que son más importantes los vestidos. Puede salir a la calle sin tener cultura que no pasa nada, pero no puede salir sin llevar un vestido. ¡Y lamentablemente tiene razón!.

13 enero 2019