Atada en esta barraca quemada devorada por un incendio. Esta barraca quemada es otro de esos lugares que muestran sin error las huellas inequívocas de esos miles y extraños hechos ocurridos durante el autoritarismo de la pandemia, porque aquí, en esta barraca, vivía una persona con su puerta cerrada con candado desde hacia muchos años, y su propia estructura.

Llega el confinamiento, el autoritatismo de los políticos incompetentes, la pandemia, y de repente comienza a suceder hechos extraños que no habían ocurrido jamás en la historia de nuestra democracia, y que son propias de dictaduras y regimenes opresores. Uno de estos hechos extraños son los hogares inhumanos de personas pobres, algunas desaparecidas, con todo su mundo devorado por llamas intencionadas.

Yo tuve que ir por ser fotoperiodista, y una vez el lugar ya está abandonado y sin interés por nadie usamos el escenario para volver otro día y hacer una sesión fotográfica entre las cenizas, atada en los restos de este incendio.

La tortura y sufrimiento de los menores en pandemias y guerras. Empiezo advirtiendo, muy seriamente, claro y directo, que mi libertad de expresión y de opinión son derechos fundamentales protegidos e inviolables en España, que cualquier persona puede ejercer libremente por cualquier medio, y por lo tanto, hoy voy a escribir un artículo sin censura hablando del brutal tormento que han sufrido los menores e infantes en este país durante la pandemia. A todo ello sumo que, como fotoperiodista internacional con casi treinta años de experiencia, estoy en mi pleno derecho de hablar de mis experiencias, conocimientos, trabajos, coberturas y opiniones.

Advierto, sin ninguna duda y yo nunca hablo en broma, que emprenderé inmediatamente y sin previo aviso las acciones legales, inclusive por la vía penal, contra quien coarte, coaccione, limite, amenace, prohíba o manipule estos derechos fundamentales protegidos por ley, sea quien sea. Tengo plena capacidad jurídica, y no dudaré en usarla con toda la severidad ni un segundo, bien sean Administraciones, empresas, cualquier organismo o personas particulares.

Hecha la seria y real advertencia, la afirmación en la que voy a basar el artículo completo ya la escribí en marzo de 2021 en twitter, y es que en España se ha cometido la mayor tortura a infantes y menores en toda la historia de la humanidad desde los tiempos de Herodes. La cultura, la historia de la humanidad, nos lo enseña, y yo os lo voy a demostrar, porque yo siempre argumento mis opiniones.

Fijaros si la salvajada represora es tan histórica, que escribo defendiendo los derechos de menores e infantes cuando a mí no me gustan los niños. ¡Es curioso! Nunca me han gustado, ni tan siquiera cuando era adolescente. Yo soy de esas personas que, como se suele decir en esa frase popular, no tengo tacto para los niños. No sé jugar con ellos, no sé hablar con ellos, y los quiero muy lejos. Lógicamente, es muy fácil intuir que yo no tengo hijos, no he querido nunca tenerlos, no quiero tenerlos, y después de la barbarie inhumana que se ha cometido estoy muy orgulloso y presumo de no haber tenido hijos.

Hay gente que les encanta y que dicen que es lo más bonito del mundo, y lo mejor que les ha pasado jamás en su vida. ¡Todos para ellos! ¡Como si quieren tener treinta hijos! Es su vida, y están en su pleno derecho. Yo soy todo lo contrario, y también estoy en mi pleno derecho.

Sin embargo, a pesar de que no me gustan nada los niños, han ocurrido hechos imperdonables, peores que una guerra, que los libros de historia escribirán como vergonzosos y juzgarán con dureza y mucha crítica.

"Datos reales oficiales de lesiones y sufrimientos en menores"

¿Quieres datos reales? ¿Verificables? Las urgencias pediátricas del hospital Vall d'Hebron de Barcelona atendía, en 2021 hasta principios de abril, una media de un menor al día por autolesiones. El último día del mes de marzo de 2021 tuvo tres casos de autolesiones en un solo día. Fueron una chica de 15 años con autolesiones físicas a través de cortes, y dos casos de menores que tenían trece años de edad con intento de suicidio con fármacos. Es dato real, oficial, de uno de los hospitales más famosos en nuestro país.

Este hospital, en los informes que va emitiendo cada cierto tiempo en sus estudios, ya informó que las autolesiones son una cuarta parte de todas las urgencias psiquiátricas que llegan a pediatría, es decir, menores de edad. Aumentan los casos, y al mismo tiempo la media de edad es cada vez inferior.

¿Queréis otros datos? El Ayuntamiento de Barcelona creó, hasta la fecha de este artículo escrito en mayo de 2021, once puntos municipales de atención psicológica para jóvenes de Barcelona, y las atenciones de apoyo psicológico, que oficialmente está dirigido a jóvenes y adolescentes de entre 12 y 22 años, creció alrededor del 138% en el último año. De la 308 consultas que se hicieron en 2019, se pasó a realizar 734 consultas en el año 2020, lo que viene a salir a una media de dos consultas al día. Todavía no están las cifras de este 2021 porque se realizan a final de año, pero no se necesita ser ningún genio para saber que va a ritmo de batir récords.

¿Queréis más datos? ¡Ningún problema! ¡Acepto el reto y me enfrento de cara! Según informa el Servicio de Psiquiatría y Psicología del Hospital Universitario Niño Jesús, se han disparado los Trastornos de la Conducta Alimentaria entre menores y adolescentes, y han aumentado un 20% los ingresos por trastornos de alimentación de niños y jóvenes durante el año 2020 al completo, sobre todo por anorexia nerviosa.

En Cataluña, donde yo vivo, hay casos graves de anorexia nerviosa y bulimia que han sido de trato informativo y mediático, con menores en quienes el trastorno ha ido teniendo recaídas que requiere de constantes ingresos hospitalarios. El propio director médico del Hospital San Joan de Deu informó en una entrevista que los trastornos de conducta alimentaria han aumentado un 60% durante la pandemia.

¿Queréis un dato escalofriante, indignante y muy triste? En la fecha 21 de abril de 2021, se hace público, a través de los medios de comunicación y notas de prensa, que en todo el año 2020 y sobre todo desde el confinamiento y la pandemia, 601 menores entre 10 y 18 años han intentado suicidarse en Cataluña. Es un 25 por ciento más con respecto al año anterior, y en algunas zonas sanitarias de nuestro país, el número de intentos de suicidios en estos tres primeros meses del 2021 ya ha igualado las cifras del año 2019 en su totalidad.

Por extender algo más las estadísticas, dado ahora las Administraciones e Instituciones de nuestro país ya muestran por fin interés en hablar de los suicidios, la primera causa de muerte en la gente que tiene entre 16 y 35 años, hablando por supuesto de nuestro país, es el suicidio.

Son datos imperdonables, y esto son datos reales, de fuentes oficiales, fuentes médicas, sanitarias y hospitalarias, que la gente incrédula, o que no se lo quiera creer, lo podéis buscar por internet y os saldrán los enlaces oficiales. ¡Una salvaje tortura están sufriendo los jóvenes y adolescentes! ¡Y hay más! Estos párrafos son sólo un resumen. Las atrocidades son mucho más grandes y mucho peores, y una democracia sana y fuerte no debería de permitirlas, ni consentirlas, ni repetirlas, ni olvidarlas, ni perdonarlas.

"La libertad de juego de los niños en guerras reales"

Supongo que la gran mayoría de personas no sabéis qué es una guerra real, más allá de verla en televisión a través de vagos periodistas sentados en su plató y bien peinados para salir guapos, vanidosos y arrogantes, delante de la cámara, pero como fotoperiodista os explicaré que, en las guerras, los niños sí juegan al fútbol durante el día entre las ruinas de bombardeos, se hacen las porterías con piedras, o juegan al clásico escondite, o inventan con su ingenio, aunque a veces hay alguno que tiene el juego macabro de buscar muertos, o van a buscar dinero o comida en las comercios derrumbados, para llevárselos a su familia y tener que comer. ¡Lo hacen jugando!

Hay niños y niñas que pierden a su familia. A veces es por el propio bombardeo, pero cuidado, que hay casos de padres que han huido y abandonan a sus hijos a su suerte, o los entregan a desconocidos. Las habladurías dicen que no les podrán alimentar y es lo mejor para los niños, pero la verdad es que es un acto egoísta de padres que intentan aligerar carga en su huida. ¡Mucho duro! ¡Esto ocurrre en guerras!. Hay gente que se queda los huérfanos y abandonados, y les dice que se hagan pasar por sus hijos cuando lleguen a fronteras o se encuentren con soldados, pero con algunas alimañas armadas este truco no funciona.

En guerras, todos los niños y niñas, del primero al último, no tienen escuela, y su vida es la calle. Se pasan el día en la calle, y después de cada noche, el peor momento en toda guerra, corren para ir a buscar a sus amigos, y salen a jugar en las calles donde no pasan coches, porque no se puede circular por carreteras dañadas y porque se corta el suministro de gasolina, que escasea y hay que buscarla en el mercado negro, a un precio mucho más caro.

Los campos de refugiados, un efecto secundario de toda guerra, están repletos de familias tristes que lo han perdido todo, con la única esperanza de poder empezar de nuevo, y los niños juegan entre tiendas y barracas, corren y se van a la otra punta del campo de refugiados a ver a sus amigas y amigos, y hay niños que les gusta tal niña en un comportamiento habitual que nos han pasado a todos, e incluso se pierden en el campo, y hay que buscarlos porque no encuentran su tienda en medio de todo ese enjambre. En ocasiones, por desgracia, hay casos de niños que no aparecen jamás, porque en un campo de refugiados ocurren delitos, sí. Hay agresiones, violencia, robos y hasta violaciones. ¡No te escandalices! Esto es el ser humano.

Saben los niños que del campo de refugiados no se puede salir, y lo mejor es no salir, porque pueden ser detenidos por la policía, pueden ser rechazados por la población local, y peor todavía, hay mafias de tráfico de personas rondando el perímetro en kilómetros por fuera, dedicados al robo y al secuestro, sobre todo mujeres y niños, con un futuro horrible que jamás saldrá en televisión, porque al mundo no le importa esa gente.

Los niños y niñas no son tontos en una guerra. ¡Que jueguen no significa que sean tontos! Saben, lógicamente, que hay una guerra, que si suenan sirenas o en la radio hablan que vienen aviones han de correr a refugios y sitios seguros. Saben que hay calles donde hay francotiradores escondidos las veinticuatro horas del día, simios prehistóricos que disparan a todo lo que se mueve por la calle, niños, ancianos, trabajadores, ambulancias, fotógrafos o incluso perros, y por esa calle no puedes ni asomar la cabeza, porque están rifle en mano y dedo en el gatillo. ¡No hay que decírselo! ¡No hay que estar pendientes de ellos! Lo saben y se cuidan solos. ¡Es lo que les toca si quieren sobrevivir!

Muchos niños y niñas se usan como propaganda. Todas las guerras tienen su propaganda. Ha ocurrido en toda la historia de la humanidad, y cuando un niño es herido de bala o muerto en una guerra, los propios militares llevan rápidamente a los fotoperiodistas al hospital, paso rápido y privilegiado, y hay que fotografiar. Hay que hacer fotos del niño muerto, de la gente llorando, y todo el mundo se aparta para que puedas hacer bien las fotos, y nadie molesta, y hay que hacer las fotos. No te puedes negar. ¡Ni una miserable duda! Es una guerra, y es una ofensa de traidor no hacer las fotos, y los traidores en guerra no salen vivos. Los militares aliados te defenderán con su propia vida y dispararán a matar sin dudarlo ni un segundo ante cualquier peligro. ¡Un solo equipo, y todos a muerte! ¡Las fotos se hacen todas hasta el mínimo detalle! Es el trato no escrito, sagrado y de obligatorio cumplimiento. Ellos no dudan con el gatillo, tú como fotógrafo no dudes con el botón. ¡Haz! Foto y foto y foto y foto. ¡A centenares! No dejes nada por fotografiar, la sangre, la herida, las lágrimas, el rostro, los médicos. Esas fotos les encanta a la gente de países avanzados y su prensa. Llenan noticiarios y venden periódicos de mierda.

Sin embargo, la mayoría de muertes de niños es porque enferman, por la falta de higiene, falta de agua potable, desnutrición, accidentes, epidemia locales como cólera, escasez de medicinas, o infecciones que empeoran porque no se pueden desinfectar o curar, ya que los médicos trabajan casi sin recursos.

El trabajo del fotoperiodista es fotografiarlo. El poder de una fotografía es inimaginable. Una fotografía puede cambiar el destino de un país y la conciencia de la humanidad. Por eso se tiene mucho miedo a los fotoperiodistas, un bando los adora, y el otro los quiere aniquilar.

Como fotoperiodista, lo miras todo, lo buscas todo, estás rápido, agresivo, atento, ágil, despierto, y una de las primeras cosas más sorprendentes es ver que los niños conservan todo el derecho a ser niños, corren, juegan y quieren ver a sus amigos, como cualquier otro niño. Incluso me atrevo a afirmar que al principio sorprende al mirarles a los ojos o leer su expresión corporal, porque los ves vitales, llenos de energía, felices, sin ningún síntoma de miedo ni de trauma, y piensas que no puede ser, que me estaré equivocando al valorar su mirada, pero al día siguiente vuelvo a verlos, idénticos, y hasta te saludan y te preguntan quién eres, y preguntan de todo. Son muy preguntones. Las preguntas de los niños en guerra son el peor interrogatorio que se puede sufrir, pero sabes que te has de joder. ¡Te aguantas! ¡Es lo que es! Para ellos, eres un extraño con una cámara de fotos en tiempos de guerra, y a su modo participan en la guerra buscando traidores, enemigos, y cualquier otra escoria que se un peligro, aunque sea jugando. Muchas veces los niños advierten de los peligros a soldados y civiles. Son ojos.

Después preguntan por las fotos, quieren ver las fotos, y ya en confianza te piden que les hagas fotos. Te dicen que quieren la foto en esa pila de piedras y jugando todos juntos, que quieren verse con sus amigos, y les tienes que hacer la foto, porque si no les haces la foto te apedrearán, y vendrán los vecinos y te rematarán hasta matarte. ¡Es una probabilidad muy alta! No hacerles la foto es una traición, y en guerra eso te puede enviar al infierno directamente.

Por supuesto que sí se hacen las fotos. Nos apuntamos a la fiesta, y se les dice que salten, que hagan todas sus habilidades, que hagan lo que les dé la gana, y ya sé que he dicho que no me gustan los niños, y es muy famoso de mí que soy muy antisociable y me da asco la gente, pero como fotógrafo tengo una fama y un prestigio impresionante, y se lo pasa genial la gente conmigo cuando hago fotos.

Os explicaré un secreto. A veces las familias te piden que les hagas una foto todos juntos, los niños, padres y ancianos, en su casa, porque están todos sanos y vivos, porque su casa todavía no ha sido bombardeada, no ha sido ametrallada, y por supuesto que sí, les hacemos las fotos. Los militares bajan las armas, y les sale una sonrisa relajada que no verás nunca más. Es una sonrisa única, y hay militares que lloran de emoción en este momento, porque su trabajo es defender esa familia también. He visto militares irse y esperarnos en la calle, porque no aguantan verlo. Se hunden moralmente. Es un momento mágico y especial, porque esa foto significa la supervivencia de toda la familia y la casa, y quién sabe, quizá mañana están todos muertos y la casa en ruinas. Nunca se sabe. En una guerra no hay piedad. Aquí no se llama al timbre.

¿Sabéis que hacemos con esas fotos? Se las regalamos a la familia. No verán nunca la luz. No es para la prensa de mierda. No es una foto para el sensacionalismo asqueroso del primer mundo. ¡No! Esa foto es el tesoro de esa familia. Es una joya. Es su diamante. ¡Esa foto es la meta! ¡Que todos y todas los de la foto sigan vivos y juntos al final de la guerra! ¡Es su victoria!

Las fotos que quiere esta sociedad para su publicación, la de vosotras y vosotros que estáis leyendo también, son las de los hospitales con heridos y sangre, piernas amputadas, los edificios en llamas, los disparos, los cadáveres en el suelo, campos de refugiados saturados, niños moribundos desnutridos, y todo lo que sea sangre, muertos, armas, tanques, ruinas, y más y más y más. Esas fotos os encantan a la gente y a la prensa. ¡Esas fotos os la ponen dura! ¡El morbo vende! ¡Patético y asqueroso, pero real!

En todo ese mundo horrible, tan típico del mayor depredador y asesino del planeta que es el ser humano, los niños tienen que seguir siendo niños, y no tienen prohibido jugar ni correr ni tienen prohibido ver a sus amigos ni jugar a fútbol.

"La realidad española fue una tortura traumática para los menores"

En España, sin haber ninguna guerra declarada, la represión demencial a los menores fue una auténtica tortura que no se olvidará durante toda la eternidad, por traidora, mentirosa, cobarde, autoritaria y torturadora.

Repasemos la primera tortura demencial. En marzo de 2020 España perdió una democracia moribunda, imperfecta, fallida y débil, que a la vista de los hechos el llamarse democracia sólo es una mera ilusión y engaño, y se instauró un régimen autoritario que salió de su escondite detrás de las cortinas. Los ciudadanos ya no pudieron ir a trabajar, y no podían ni salir de casa, salvo comprar y nada más. Esto ya parecía una dictadura o un golpe de Estado, y por desgracia España es un país que tiene experiencia en ambos campos, y que superó de su dictadura y su golpe de estado con sombras oscuras, sin curar heridas, sin arrepentirse y sin pedir perdón.

En estas prohibiciones los niños también estuvieron obligados a quedarse a casa. Se quedaron sin ver a sus amigos. Se quedaron sin ir a la escuela. Se quedaron sin poder estudiar. Se quedaron sin poder ir al parque, sin jugar, y el autoritarismo les obligó a quedarse en casa, encerrados y sin salir. Les cortaron su desarrollo físico. Les cortaron su educación, su aprendizaje, su cultura, su evolución cognitiva, los estímulos que a esas edades supone ver los colores, los sonidos, los movimientos, porque es el momento clave de la vida en desarrollar todos los sentidos y estímulos. ¡En casa! ¡Encerrados y con los padres! ¡45 días seguidos! Fueron 45 días continuados encerrados en casa. ¡Una salvajada! Estuvieron 45 días castigados por unos políticos autoritarios que no tuvieron piedad, sin escrúpulos y sin compasión, con los menores. Esta tortura no se le ocurrió ni a Herodes. Ningún político, ningún tirano, ningún dictador, en toda la historia de la humanidad, y podéis vosotras y vosotros mismo repasar los libros y enciclopedias, había ordenado semejante atrocidad.

En el éxito terrible de esta bárbara tortura fue vital la complicidad de los padres. No hubo manifestaciones. No hubo protestas. No hubo quejas. No. ¡Al contrario! Esta es una sociedad adormecida, anestesiada, aborregada, y muchos padres aprovecharon la oportunidad para eliminar esa rebeldía que durante la infancia forma parte de la fabricación del carácter y la personalidad que marcará nuestra vida.

Los padres engalanaban balcones, ventanas y fachadas, con globos y dibujos ridículos de arcoíris y paisajes, y sacaban a los pobres niños obligados a aplaudir a los ocho de cada día desde balcones y ventanales, como focas amaestradas, y eso era un concurso patético para ver si se aplaudía más fuerte que el vecino, y más temprano, y más tiempo. La gente apoyó de forma masiva el sistema autoritario, y los niños fueron las víctimas inocentes. ¡Otra vez! ¡Como en los tiempos de Herodes! Herodes ordenó matarlos. Nuestro gobierno ordenó encerrarlos. ¡La realidad pura y dura!

Después de este mes y medio, no hubo escuelas en España, y durante medio año, hasta septiembre, los menores, niños y niñas, estuvieron sin formación educativa, sin enseñanza, sin aprendizaje, pero yo ya dije desde el mismo marzo de 2020 que esta masacre sólo acababa de empezar, por culpa del nefasto comportamiento de una sociedad que armó de coraje a los políticos autoritarios, y así fue. ¡Muy a mi pesar, acerté de lleno!

"La segunda tortura fue meterles obligatorio el burka de la mascarilla a menores"

Finalizada esta etapa, continúo la mayor represión jamás vista desde hace siglos. Se obligó a la gente a llevar el burka de la mascarilla por todos sitios, por la calle, al aire libre, tiendas, comercios, y escuelas también, incluido los niños y las niñas.

Se obligó a todos los niños y niñas mayores de seis años a llevar el burka de la mascarilla, pero yo he he visto bebés llevando mascarilla en cochecitos de paseo. He visto niños de dos o tres años llevando mascarilla y pantallas, que a estas edades no deben de llevarla. No se atrevió a hacerlo obligatorio ni el propio autoritarismo, pero no hizo falta, porque muchos padres pusieron voluntariamente el burka de la mascarilla en sus bebés y sus hijos e hijas menores de seis años, y el país y los menores llevan con esta aberrante y torturadora obligación desde julio de 2020 para ser exactos.

En septiembre de 2020 comenzó el curso escolar con las sonrisas robadas de los menores. Se pusieron en fila, como en cualquier institución militar, guardando distancias, con el burka de la mascarilla obligatoria en la cara y metiéndoles un gel en las manos que no era necesario ni imprescindible. Los menores perdieron el desarrollo de ese sexto sentido que te ayuda a razonar y valorar cuando ves el rostro de la gente, que te ayuda a sospechar de si te mienten, si se burlan, si dicen la verdad, y mil otras percepciones.

Las expresiones del rostro son vitales para percibir si la persona que está enfrente de ti está enfadada, cansada, alegre, triste, deprimida, o si es amigable o peligrosa, entre otros ejemplos. Desarrollamos los humanos a esa edad el aprendizaje de reconocer las expresiones faciales, las que enseñan los sentimientos y las intenciones, y aquí se prohibió un año entero. Fue un curso entero donde no aprendieron absolutamente nada de expresiones, de comunicación, de estímulos, o de contactos. Fue un año entero donde se les prohibió relacionarse con otras clases, donde no podían hacer nuevos amigos y amigas, y donde se les inculcó un miedo descomunal, una inseguridad enfermiza, una desconfianza terrible, y un adoctrinamiento, una sumisión, y una obediencia, propias de los peores regímenes opresores del planeta.

Se ordenó esta tortura sin haberse hecho ningún estudio previo para ver si el uso de la mascarilla les puede provocar secuelas graves o incurables en su salud, tanto mental como física. No se ha estudiado cómo afecta a su desarrollo en la cabeza y el cerebro. No se ha estudiado si puede afectar a sus vías respiratorias, al desarrollo de su capacidad pulmonar, o a su defensa natural inmunológica ante otras enfermedades. No se ha estudiado si los químicos y tintes de esos burkas pueden provocarles el desarrollo de enfermedades en el futuro. ¡No! ¡No hay ni un puto estudio de esto en la fecha que escribo este artículo! Directamente, los políticos han dicho que se jodan los menores. Mascarilla obligatoria, y callados.

"Muchos padres y madres han tenido un papel fundamental en esta tortura"

Todos y todas los políticos de esta época han sido unos incompetentes sin escrúpulos que han masacrado un pueblo indefenso, y han herido de muerte la inmadura y moribunda democracia. Sí, los políticos de hoy en día son los culpables, pero para el éxito de todo este sufrimiento en víctimas infantiles ha sido clave la colaboración, vital y fundamental, de esos padres y madres negligentes que le han puesto el doble burka de la mascarilla a sus hijas e hijos pequeños, que les han puesto mascarilla a bebés, o les han puesto el burka de la mascarilla y pantalla a niños de dos o tres años.

Indistintamente de que en el futuro se pueda descubrir el daño físico que pueden haber provocado el burka de las opresoras mascarillas, los especialistas profesionales en medicina, tales como psicólogos y psiquiatras, hoy ya no niegan el daño a la salud emocional y mental que se ha provocado en los menores. Lo asumen. Lo afirman. Lo confirman. Hay montones de entrevistas periodísticas y estudios que podéis encontrar por Internet, ya, hoy mismo. Sólo es querer buscarlo, por google mismo. Es muy fácil. Sólo es querer saberlo, y no estar mirando hacia otro lado.

Los mismos especialistas médicos en salud mental avisan que el crecimiento de los menores se ha alterado. Hoy todavía son muy pequeños para saber las consecuencias, pero es muy sabido que si un niño le asustas con un perro o una serpiente cuando es muy pequeño, muy probablemente desarrollará un trauma que marcará su comportamiento, y hay muchas posibilidades de que cuando sea mayor tenga miedo a los perros y las arañas. Por lo tanto, pueden desarrollar traumas y complejos, sí. La confirmación oficial se sabrá dentro de veinte años, cuando estos menores ya sean adultos.

Otra secuela mental muy importante puede derivar hacia el odio a sus padres, y digo odio real con todo su significado, y el recuerdo puede ser imborrable aunque sean muy pequeños, porque resulta que sus padres les hacen fotos con las mascarillas y las suben a las repugnantes redes sociales, o mucho peor, hacen vídeos y los envían a la televisión viéndose los pobres niños en situaciones ridículas y patéticas que les imponen sus padres. ¡Que se pongan los padres a hacer el gilipollas delante de las cámaras!

Por poner un ejemplo, en la televisión de Cataluña hay un programa que hace un uso continuado, excesivo, lamentable y reprobable, de la imagen de los menores. Se les ve haciendo de todo con la mascailla, cantando, corriendo, cayéndose con la bicicleta, tropezando, aunque están en su casa y no hace falta el burka puesto. Estos vídeos repugnantes los graban sus propios padres, autorizan a la televisión a difundir la imagen del menor, y los ponen en hora de máxima audiencia. ¡Despreciable!

Cuando yo era pequeño, nos decían que la responsabilidad de un padre o una madre era vigilar que su hija o hijo no se hiciera daño, no se cayera, que aprendiera a usar el sentido común y las cosas de la vida para evitar accidentes. Ahora es todo lo contrario. Ahora los ponen encima de una rampa, con una bicicleta demasiado grande para su edad, les ponen la mascarilla para humillarlos todavía más, y mientras el niño, con toda su buena fe e inocencia, baja para divertirse, sus padres graban con la puta mierda de los móviles esperando que se caigan, reírse, subirlo a redes sociales y enviarlo a la televisión, que lo vea todo Cataluña.

¡Qué vergüenza de programa! ¡Qué vergüenza de padres! ¡Qué época más ridícula estamos viviendo! Las próximas generaciones se avergonzaran de esta humanidad actual.

Estoy totalmente convencido de que dentro de veinte o treinta años van a haber miles de casos de hijos e hijas que odiarán con toda su fuerza a sus padres, porque aflorará en los menores todo el sufrimiento y el maltrato que se ha sembrado con esta pandemia, y este odio se lo tienen muy merecido.

"Comparando niños en guerras reales contra niños en la ciudad con pandemia"

Voy a poner unos párrafos de comparaciones directas, con la ventaja exclusiva que me da conocer ambos mundos. Os he dicho mil veces que soy de los mejores fotoperiodistas internacionales, y el que no se lo crea es su puto problema. A la gente le explicas que has visto un ovni o has hablado con un fantasma y se lo creen, pero les digo que lleva décadas al máximo nivel en fotoperiodismo y no se le creen. ¡La gente es así de imbécil!

Primera. En guerras con bombardeos y disparos, los niños salen en las horas de calma a jugar en la calle. En pandemia, España encerró a los niños 45 días continuados en sus casas, del primer al último minuto, sin importarles a los políticos si estaban prisioneros y hacinados en un piso sobresaturado de veinte metros cuadrados o estaba siendo objeto de maltratos. Encerrados y callados.

En guerras los niños se reúnen con sus amigos, y juegan al fútbol y corren y se divierten. En nuestro país, se les prohibió reunirse con otros niños, se les cerró los parques de juego infantiles, y se les obligó a llevar siempre la mascarilla puesta.

En guerras asombra la vitalidad de los niños, su entereza, sus miradas llenas de vida, a pesar de las durezas de una guerra, donde llegan a pasar hambre y el estruendo de un bombardeo en plena noche es terrorífico, y es sorprendente ver que hay muy pocos niños deprimidos o tristes, porque luchan y son fuertes. En pandemia, en nuestro país, muchos niños van con la mirada caída, desorientados, apagados, cogidos de la mano de su padre o su madre, con la mascarilla puesta, sin hablar, sin reír, sin correr, sin jugar, con su rostro decaído, triste y abatido.

En guerras es increíble ver escuelas que siguen enseñando abiertas con las balas de la noche anterior marcadas en las paredes, y a veces los vecinos paran a los fotógrafos, e ilusionados les cuentan que hagan una foto ahí, que una vecina les da clases a los niños que se han quedado sin escuela, y les enseñan a leer, a escribir, geografía, historia, e idiomas, sobre todo inglés, y te sorprende que de repente hablan un inglés muy bueno. En pandemia, en España, se cerraron escuelas, se cerraron actividades extraescolares, se cerró la cultura, se cerraron bibliotecas, y se dio por acabado el curso.

¡Sacar vosotros y vosotras mismas la conclusión! Mi opinión la tengo muy clara. Esta es la peor tortura en la historia de la humanidad a menores e infantes desde los tiempos de Herodes.

"Las horribles lecciones que han observado los menores en esta pandemia"

Esta pandemia es una guerra diferente, porque todas las guerras tienen sus intereses, que provocan diferentes bandos y facciones divididas. Donde uno pierde y se empobrece, otro gana y se enriquece. ¡Ley humana!

Sin embargo, en esta pandemia el enemigo está dentro de tus filas. La propia gente, la que te rodea, se comporta como locos psicópatas si no llevas la mascarilla, con una mirada asesina desorbitada, y quieren pegarte, y te insultan, y te amenazan, y se viven momentos muy tensos, muy peligrosos. Los primeros días, cuando hacia fotos, vino una chica joven veinteañera, me dijo que estábamos en alerta y no estaba bien que hiciera fotos en la calle, y así una historia tras otra, patéticas, ridículas, estúpidas, incomprensibles e inexplicables.

En esta pandemia la policía, nuestra propia policía, ha sido usada por los políticos como el ejército enemigo. En las guerras, puedes confiar en el ejército aliado, que darán su vida por tí. Aquí tengo que vigilar con mi propio bando. Eso es inaudito.

Esta pandemia se ha usado para atacar a nuestra democracia, a los derechos fundamentales y a las libertades, pero he de reconocer me ha . Hay un gran retroceso, y el país ya ha sufrido en su historia pasada el dominio de dictadores y ha sufrido golpes de estado, pero la gente, mi propio país, me gritaba desde balcones que no esté en la calle haciendo fotos, y me quieren atacar si no llevo mascarilla. Eso es su preocupación. ¡Increíble!

Lo peor de todo, usando lenguaje de guerra, es que la metralla ha pillado de lleno a los menores, y ellos no tienen la culpa de nada. Los menores están sufriendo un infierno, pero el futuro puede ser mucho peor para la mayoría de ellos, porque esta generación autoritaria les va a dejar un futuro muy complicado y peligroso. Muchos menores tienen su futuro hipotecado y arruinado para siempre, y los culpables han de sentarse acusados en el banquillo de los tribunales, han de ser condenados, metidos en prisión, y los libros de historia han de mostrar en su juicio que estos políticos autoritarios son un ejemplo abominable que nunca más ha de repetirse en el futuro de la humanidad.

Mientras tanto, ¡¡padres y madres!! recapacitar las barbaridades que estáis haciendo con menores e infantes. Estas brutalidades no se han hecho ni en guerras. Los menores e infantes están sufriendo la mayor tortura en la historia de la humanidad desde los tiempos de la matanza ordenada por Herodes. Reflexionar. Son vuestros hijos. Usar el sentido común. Es el instinto de protección de los padres.

Para terminar, vuelvo a recordar que la libertad de expresión y de opinión son derechos fundamentales protegidos e inviolables en las leyes españolas, que los derechos humanos universales son intocables, y emprenderé sin previo aviso, con toda la máxima dureza y extrema severidad, todas las acciones legales, inclusive penales, contra quien sea, cualquier Administración, empresa, organismo o personas particulares, entre otros, que amenace, coaccione, limite, ataque, manipule, dificulte, prohíba o impida, mis derechos fundamentales y universales, garantizados y protegidos por ley.

Yo no dudo jamás. Toda mi vida desde que nací es de combate. El destino está escrito, lo asumo, lo acepto, me encanta, y a lo mejor estoy preparado, equipado y entrenado para ellos. ¡Quien sabe! Son secretos que forman parte de la defensa y la estrategia, y no voy a dar ni una sola pista. Esto todavía no ha terminado. Yo no he firmado tregua ni paz, y el enemigo también me lee. ¡Seguimos!

Atada en el gimnasio en este bondage con lencería sexy. Volga es muy atlética y tiene una elasticidad impresionantes. Yo digo que es muy elogiable llegar a colocar la pierna en esas aberturas. Yo no llego. Ni me acerco. ¡Ya ni lo intento! Yo me lesiono sólo intentarlo. ¡Yo, y miles de millones más!

Mostrando sus habilidades físicas, hicimos la sesión bondage con Volga atada por las muñecas y con los brazos arriba levantados, estirados muy tensos, con una en su tobillo, la pierna levantando señalando al cielo, y esa misma cuerda atada al tobillo. Estaba muy guapa, y su bonito conjunto de tanga y sujetador blanco de lencería sexy con el bondage y atada queda muy sensual.

Volga eligió los posados, porque en este caso yo no puedo orientarla. Ella es la chica atlética, ella conoce su cuerpo, ella entrena, y ella ya sabe de sí misma lo que es capaz de hacer, por lo que yo me limito a hacer las fotos detrás de la cámara de todos los posados que ella va haciendo, y estuvo asombrosa, porque no se quejaba ni cuando se quedaba en suspensión sin tocar los pies en el suelo, soportando la fuerza en las muñecas.

Atada en las rocas dentro del agua de esta cascada. Estas cascadas, después de grandes lluvias, arrastra todo lo que se encuentra. En estas fechas está tranquila, pero el tramo de caída diaria ha formado una buena profundidad durante toda la historia de la naturaleza. Se hunde muy rápido, casi como si las rocas formaran precipios. Es como bajar grandes escalones.

En estas fechas alcanza los dos metros de profundidad, y lógicamente no se va a colocar la modelo debajo de la cascada atada en esa profundidad, por sentido común. Por eso decidimos hacer las fotos bondage atada en un lateral de la cascada, sentada en las rocas, desnuda, amordazada, con las piernas atadas por tobillos y muslos, y las manos atadas a la espalda, pero tuvimos que cambiar el posado, por el efecto flotabilidad, que es un efecto habitual que se produce en muchos ríos, cascadas y otros lugares de agua.

Al terminar la seión nos encontramos con la serpiente que podéis ver en las fotos de nuestra galería. No pasa nada. La serpiente va por su camino. Ese es su territorio. Le hicimos varias fotos. La serpiente siguió en el bosque, y nosotros nos fuimos. Recordar que los animales salvajes, sea cual sea, no se tocan, no se dan de comer, no se cazan, y no son mascotas. No nos necesitan a los humanos para nada. Lo digo porque hay un montón de imbéciles que tienen menos cerebro que un mosquito. Tampoco se matan, si algún pedazo de mierda de subnormal lo ha pensado. La serpiente se va. Máximo respeto por la naturaleza. Esto es convivencia.

Atada en las sierras de esta impresionante picadora. Este tractor es una de las bestias tecnológicas en su sector, un gigante con un equipamiento de sierras que parecen sacadas de una película de ciencia ficción, pero no, no, son sierras reales de uso agrícola.

Estas máquinas trabajan en épocas muy concretas del año, porque su coste de funcionamiento y consumo es muy alto, pero cuando empiezan a trabajar no paran durante semanas, y ahora está aparcado en la nave, porque esto no cabe en un garaje. Necesita un espacio del tamaño de un hangar, porque además hay cuatro cosechadoras más aquí en la nave, una picadora, y gran maquinaria pesada.

Nosotros hemos aprovechado el descando para hacer fotos atada en el frontal de las sierras, y ha quedado una galería muy única, original y preciosa.

Bondage sobre estos bloques de piedra. Esto no es un museo, no es la Isla de Pascua, no son estatuas, no son esculturas, no es el taller de un escultor, o de un artista. y algún profesional de su oficio sabrá qué es, pero yo no voy a desvelar el misterio, porque a mí sólo me interesaba el escenario. y en esta sesión de fotos me interesaban las piedras.

Hay miles de posibilidades de fotos en este lugar. Podía haber colocado la modelo en una piedra central, o la modelo de pie, pero mi opción favorita fue sentada en la piedra de una esquina, porque así tenía esta toma con toda la hilera de piedras y el paisaje de fondo.

La modelo se colocó con las piernas dobladas hacia adentro, casi en posición como de yoga o de meditación, y fui poniendo cuerdas en sus piernas, como si estuviera tejiendo una telaraña en todas direcciones. La posición era algo inestable, y eran casi son dos metros de altura, por lo que las manos debían de estar apoyadas sobre la piedra, para la estabilidad de la modelo, y el método más seguro fue con las manos atadas a la espalda, con la movilidad de poder apoyarse en las zonas donde estuviera mejor, porque la seguridad es lo más importante.

El consentimiento imprescindible en bondage. Llevo casi 30 años de experiencia en la fotografía erótica y bondage, y conozco a la perfección lo que es el consentimiento. Desde siempre he definido el consentimiento como una exigencia y cumplimiento imprescindible, innegociable y obligatorio, en todas las sesiones de fotos y en las relaciones sexuales, pero por si acaso todavía alguien no entiende qué es el consentimiento, diré que es esa famosa frase, muy bien resumida, clara y concisa, de que "sí es sí, y no es no":

Para mí, hay dos tipos el consentimiento, que es el consentimiento que obligan las leyes, y el consentimiento del propio sentido común, ético y profesional, y hoy os voy a hablar con mucha profundidad del consentimiento en ambos campos, es decir, en sus conceptos legales, y en su ética profesional y de sentido común, porque siempre puede haber alguien idiota que sigue sin entenderlo. También hay gente que no lo entiende porque no le da la puta gana de entenderlo, o porque tienen menos cerebro que un mosquito, y de ellos también hablaré en este artículo, que sabéis mis seguidores y seguidoras tengo fama de hablar muy claro y muy directo.

"¿Qué es el consentimiento?"

El consentimiento, en sesiones de fotos, es el permiso que te da la otra persona para que puedas fotografiarle y publicar sus fotos. Es la frase "sí, puedes hacerme fotos, te doy permiso" a nivel coloquial.

En el campo sexual, es el permiso de la otra persona a mantener relaciones sexuales con él o con ella, sea cual sea la fantasía, desde follar hasta el sado duro. Tal como os he dicho antes, es la frase "sí, quiero follar contigo".

Ahora bien, para que el consentimiento sea válido, está sujeto a unos requisitos subjetivos, que os explico en el siguiente punto.

"¿Cuándo es válido el consentimiento?"

El consentimiento ha de ser válido, libre, espontáneo y expresamente emitido. ¡Tranquilos/as! Yo os lo traduzco de la jerga jurídica.

Primer requisito, mayoría de edad. Para empezar, hay que ser mayor de edad. No es válido el consentimiento otorgado por un menor de edad o un incapaz. En las leyes españolas, una persona es mayor de edad con 18 años, y cumplidos. No sirven esas tonterías de que si falta un día, una semana, etc. ¡Por mí como si le faltan dos segundos! La mayoría de edad es 18 años cumplidos.

Lo establece el art. 12 de la Constitución Española, donde dice que "los españoles son mayores de edad a los dieciocho años", y también lo transcribe el art. 315 del Código Civil, en su edición actualizada el 23 de diciembre de 2020 que es cuando escribo este texto, y cuyo artículo pone que "la mayor edad empieza a los dieciocho años cumplidos". En una segunda frase añade que "para el cómputo de los años de la mayoría de edad se incluirá completo el día del nacimiento". ¡Más claro, imposible!

En cuanto al término "incapaces", que tampoco es válido su consentimiento, el art. 200 del Código Civil español dice que "son causas de incapacitación las enfermedades o deficiencias persistentes de carácter físico o psíquico que impidan a la persona gobernarse por sí misma".

Bien es cierto que el artículo 199 es muy taxativo, y dice que "nadie puede ser declarado incapaz sino por sentencia judicial en virtud de las causas establecidas en la Ley", aunque el Código Penal también habla de las discapacidades, en su artículo 25, y el cual dice que "a los efectos de este Código se entiende por discapacidad aquella situación en que se encuentra una persona con deficiencias físicas, mentales, intelectuales o sensoriales de carácter permanente que, al interactuar con diversas barreras, puedan limitar o impedir su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con las demás".

En un segundo párrafo añade que "asimismo a los efectos de este Código, se entenderá por persona con discapacidad necesitada de especial protección a aquella persona con discapacidad que, tenga o no judicialmente modificada su capacidad de obrar, requiera de asistencia o apoyo para el ejercicio de su capacidad jurídica y para la toma de decisiones respecto de su persona, de sus derechos o intereses a causa de sus deficiencias intelectuales o mentales de carácter permanente".

Este es el concepto jurídico legal de las personas incluidas en el término "incapaces".

Segundo requisito, tiene que ser libre, espontánea y expresamente por parte del sujeto ofendido.

Por "libre" significa que no puede haber chantajes ni coacciones. Esas frases imbéciles al estilo "o posas o le digo a tu amiga que te tiras a tu novio", eso es como mínimo una coacción, y ese consentimiento no es válido.

Ampliado con otra afirmación, significa que no puede estar condicionado por ningún elemento externo, absolutamente ninguno, porque legalmente impediría la apreciación del consentimiento, en razón del bien jurídico protegido que lo es la integridad física, constitucionalmente protegida en el art. 15 de nuestra Constitución.

Recordar, tanto en "libre" como en "espontáneo", que el "sí es sí", el consentimiento, el permiso, lo tiene que dar la propia persona, la modelo o tu ligue. Ella, y sólo ella, puede decir que sí. No es válido el consentimiento cuando el permiso te lo da su amigo, su novio, su hermano o el Presidente de Rachupistán, por decir algo. No, no vale ese consentimiento. No puedes follar con nadie porque te ha dado permiso el vecino, el proxeneta capullo de turno, o quién sea. Sólo sirve el consentimiento de la propia persona, expresado por ella misma.

Tampoco es válido el consentimiento si se impone por una relación de superioridad, que sería una persona sometida a otra persona dentro de una relación laboral, y que aquí hay miles de ejemplos. Tiene que ser libre, realmente.

Por "espontáneo", que es la libertad de su emisión, significa que la persona tiene que decir con total tranquilidad y libertad, sin ninguna presión, que sí quiere posar en las fotos.

Tercer requisito, es que tiene que tener perfecta conciencia del alcance de su emisión, y que no basta con meras suposiciones sobre la prestación del tal consentimiento.

Os voy a poner de ejemplo mis fotos, y el bondage. Yo, cuando trabajo mis sesiones de fotos, explico con todo lujo de detalles que la modelo está atada, que se ata con cuerdas, que está perfectamente atada, que las fotos se publicarán en la web, y mucho más, porque tengo fama de que no callo, pero no dejo ni una duda de lo que es bondage y lo que son las fotos. Hay chicas que me comentan que se van saturadas y con la cabeza llena de tanta información. Es lo correcto.

Yo nunca trabajo cuando el consentimiento no es claro. No me sirve las frases de "bueno", "vale", "lo probaré", "mi amigo me dice que lo pruebe" y mil similares. Sólo acepto el "sí" como consentimiento. Todas las demás respuestas no me sirven. El consentimiento ha de ser claro y yo tengo que estar completamente seguro del consentimiento, porque no es válido decir simplemente que parece haber dicho que sí. ¡No, no! Tiene que estar perfectamente claro el "sí".

Las respuestas indecisas o dubitativas son síntomas de que después puede haber arrepentimientos, sentimientos de culpabilidad, malas experiencias, y todo esto son problemas para todos y todas, porque en los días posteriores puede transformarse en recuerdos traumáticos, experiencia vergonzosa, denuncias o depresiones, y por lo tanto repito, única y exclusivamente el "sí" es consentimiento. Todo lo demás, ¡a la basura!

Cuarto requisito. Añadiré, en base a mi experiencia, un cuarto punto, y es que yo nunca trabajo, y nunca firmo documentos, con modelos que vienen borrachas, drogadas o con toda la pinta de haberse tomado algo alucinógeno y que altere sus facultades mentales. Incluso yo anulo y no hago entrevistas con modelos borrachas o drogadas.

"¿Cuánto tiempo es válido el consentimiento?"

En las sesiones de fotos el periodo de tiempo de la publicación de las fotos se autoriza por escrito, porque aquí ya entra los derechos de imagen, los derechos de autor, y otras particularidades de la fotografía.

En cuestiones de sexo, mi opinión es que el consentimiento es válido hasta que termina la situación que se ha autorizado, o hasta que ella cambia de opinión y retira el consentimiento.

Supongamos que conoces a una chica, es un ligue, y quiere follar contigo el viernes. En mayoría de edad, libre y consentido, follar como os dé la gana, y el consentimiento termina cuando se acaba de follar. Si quieres volver a follar el sábado, necesitas otra vez su consentimiento. No sirve el del viernes. No puedes ir a su casa y ponerte a follar con ella simplemente porque follasteis la noche anterior. Se necesita obligatoriamente que ella vuelva a decir que sí quiere volver a follar.

Otro ejemplo. Supongamos que estáis follando, pero de repente la chica dice que no quiere seguir follando. Está en su pleno derecho de retirar el consentimiento. Se acaba al polvo al momento. Si estás muy cachondo, en aquellas famosas situaciones de que estás a medias y las hormonas hierven, le dices que vas al lavabo a mear, te masturbas y te vas, pero el "no es no", de obligatorio cumplimiento e inmediato.

"¿Cómo tiene que ser el consentimiento?"

En mi opinión, el consentimiento no es una carta blanca para hacer lo que te da la gana tampoco, y debería de incluir un apartado adicional que equivaldría a unos límites pactados y con condiciones sine qua non, lo que significa indispensables, o como digo yo, obligatorias.

En todos mis años de experiencia, siempre he defendido que las normas son sagradas, de obligatorio cumplimiento, y perfectamente claras, explícitas y detalladas, porque evita problemas muy desagradables, y voy a poner casos reales de "stealthing", que traducido viene a ser "sigilosamente"; y que ha llegado la justicia española.

Esta asquerosa práctica, ruin, barriobajera, y repugnante, consiste en que el hombre se quita el preservativo sin que su pareja se dé cuenta mientras están follando. Es una traición miserable, y en algunos países, como Estados Unidos o Suecia, se equipara a una violación.

No es el caso de España cuando escribo este artículo en 2021 para ser exacto, donde ha habido tres juicios hasta esta fecha sobre esta práctica. Un juzgado penal de Salamanca sí condenó a un hombre por esta práctica en una sentencia de conformidad, que no se puede recurrir, mientras que en la Audiencia Provincial de Madrid y en la Audiencia de Barcelona se absolvieron los acusados. Todos los juicios están llenos de particularidades a interpretación, pero básicamente se absuelven porque no existen suficientes pruebas y por el principio legal de "in dubio pro reo", lo cual quiere decir que en caso de duda se resuelve a favor del acusado. Entre la lista de dudas figura que en el consentimiento no se estableció la obligación del condón, sino que se usó sin más.

Por eso yo siempre digo que el consentimiento tiene que ir acompañado de límites y de prohibiciones, porque en la vida siempre te encuentras el típico imbécil que le das la mano y se coge el brazo, frase típica española. Lo he creído siempre, es por convicción, por ideal, y es un sistema genial para evitar sorpresas en los juicios, ya que están llenos de pequeños matices difíciles de comprender para el ciudadano de a pie que no sabe de leyes.

"¿Es válido el consentimiento verbal?"

Sí, pero vamos a diferenciar dos situaciones muy distintas.

En mi caso, con las sesiones fotográficas eróticas, me gusta hacer el consentimiento por escrito. El hecho de quedar días antes para pactar la sesión permite este margen de seguridad para todos y todas, y tengo un gigantesco documento que llega a las nueve hojas, que se usa en fotografía, donde se escribe el consentimiento, la sesión, el uso de las fotos, los derechos de imagen, de autor, la duración, y muchas más cosas con todo lujo de detalles. Incluye todas las autorizaciones, lo que permite, lo que no permite, escenarios, horarios, fechas, se lo enseño a las modelos los días antes, y modificamos juntos con la modelo los puntos específicos de la sesión, porque cada persona es distinta, y donde una persona dice "sí" otra dice "no", y por eso hay que ir haciendo cambios en cada chica.

Es un documento impresionante, que deja a las modelos perplejas, pero es de máxima claridad, muy detallado, para las modelos y para mí también, porque no deja duda en nada. Ante cualquier discusión, problema, o controversia que tenga que llegar a Tribunales, está todo escrito, firmado y pactado. Se presenta ante el Juez o la Jueza si lo requiere, y lo tiene muy fácil su trabajo.

El consentimiento verbal también sería válido, pero en el caso de problemas es mucho más complicado, porque en ese caso es la palabra de uno contra otro dando testimonio delante del Juez o la Jueza, y dará la razón según la solidez jurídica de cada declaración.

Sin embargo, en los ligues de la misma noche entiendo que la gente no va con el contrato en la mano. Lógicamente, en esas situaciones interviene el consentimiento verbal, y que sea una aventura divertida es tan fácil como usar el sentido común, el respeto, la confianza, la responsabilidad, la madurez, la diversión y el gozo mutuo. Aparte del consentimiento, usa la razón para saber con quién vas a follar, porque psicópatas, tarados, imbéciles, tramposos y mentirosos, tenemos en nuestra sociedad a miles, tanto hombres como mujeres.

"¿Qué ocurre si hay lesiones con una práctica consentida?"

El delito de lesiones sigue existiendo, sí, porque el consentimiento no libera de la pena al autor, pero en estos casos el consentimiento es una atenuante que nos encontraríamos del que se beneficia la persona que ha provocado la lesión. Se encuentra en el artículo 155 del Código Penal, el cual dice el Alto Tribunal que se puede aplicar el artículo 155 del Código Penal en las leyes españolas si ha mediado el consentimiento válido, libre, espontáneo y expresamente emitido del ofendido. En este caso, de haber consentimiento válido, se impone la pena inferior en uno o dos grados. Es decir, te rebajan la condena, que varía según las lesiones provocadas, su gravedad, su temporalidad, pero sigue existiendo el delito de lesiones, sí.

Es una mentira enorme si alguien te dice que por haber consentimiento no hay responsabilidad de lesiones. ¡Mentira! Se han burlado de ti, te han engañado, te han tomado por tonto o tonta, va de listillo el que te lo ha contado, o a lo mejor te han preparado una trampa, y quieren abusar de ti. Es una atenuante, pero el delito no te lo quita nadie, y ya hay sentencias judiciales por esta causa.

Hay una parte importante y grande dentro del sector jurídico que dice que las eximentes están amparadas en algunas situaciones, como sería el caso de deportes violentos, porque se trata de actividades permitidas a pesar de que el resultado lesivo no sólo es previsible, sino, incluso, querido por el contrincante, y si se usa del deporte legítimamente conforme a las reglas del juego, las lesiones están amparadas dentro de la lista de eximentes de responsabilidad criminal del art. 20 del Código Penal. Este es un debate todavía agrio y polémico dentro de la propia justicia, y yo no voy a entrar porque esto es una web de bondage.

"¿Se puede dar un consentimiento colectivo?"

Supongamos que tienes que hacer una sesión fotográfica bondage con diez chicas atadas en las mismas fotos, y una chica dice que puedes atar a todas las chicas, y que ella te da el consentimiento por todo el grupo.

Legalmente, el consentimiento consiste en la potestad que tiene el titular individual del bien jurídico protegido de considerar como lesiva o no una determinada conducta, y por lo tanto, los consentimientos se vinculan al ámbito de los delitos contra los particulares. Sólo una persona, en los requisitos que os he explicado antes, puede dar su consentimiento particular para determinados hechos y prácticas.

Las leyes expresan de forma terminante las conductas de las comunidades o los colectivos, y un consentimiento comunitario dicen los expertos en leyes que son inimaginables.

Por lo tanto, si en una sesión de fotos participan diez chicas, cada una de estas chicas tendrá que dar su consentimiento propio para participar. No puede una chica dar el cosentimiento en el nombre de las demás, y de aquí se deduce que no es válido un consentimiento colectivo.

"¿Qué ocurre si no hay consentimiento?"

Sin consentimiento, es delito, y haciendo un repaso mental a toda la lista de opciones que me salen, casi me atrevo a afirmar que todas las prácticas sin consentimiento serían un delito penal y muy grave, como violaciones, secuestros, abusos sexuales, y un largo etcétera.

Para saber qué ocurre sin consentimiento en sexo, podría poner a modo de ejemplo el artículo 181 del Código Penal español. Está dentro del título VIII, que habla de los delitos contra la libertad e indemnidad sexuales, y dentro de este título está el capítulo I, que habla de las agresiones sexuales, el capítulo II habla de los abusos sexuales, el capítulo II BIS habla de los abusos y agresiones sexuales a menores de dieciséis años, el capítulo III es del acoso sexual, y hay más capítulos, pero yo me voy a parar a hablar del capítulo II, que tengo toda la información actualizada del Código Penal español, concretamente de la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal, y legislación complementaria, actualizada en diciembre del 2020 por ser exacto, que es cuando escribo este artículo.

En su artículo 1, menciona la falta de consentimiento diciendo que "el que, sin violencia o intimidación y sin que medie consentimiento, realizare actos que atenten contra la libertad o indemnidad sexual de otra persona, será castigado, como responsable de abuso sexual, con la pena de prisión de uno a tres años o multa de dieciocho a veinticuatro meses".

En su apartado 2, dice que "a los efectos del apartado anterior, se consideran abusos sexuales no consentidos los que se ejecuten sobre personas que se hallen privadas de sentido o de cuyo trastorno mental se abusare, así como los que se cometan anulando la voluntad de la víctima mediante el uso de fármacos, drogas o cualquier otra sustancia natural o química idónea a tal efecto".

El punto 3 del mismo artículo 181 dice que "la misma pena se impondrá cuando el consentimiento se obtenga prevaliéndose el responsable de una situación de superioridad manifiesta que coarte la libertad de la víctima".

El punto 4 reseña que "en todos los casos anteriores, cuando el abuso sexual consista en acceso carnal por vía vaginal, anal o bucal, o introducción de miembros corporales u objetos por alguna de las dos primeras vías, el responsable será castigado con la pena de prisión de cuatro a diez años".

Hay muchos más artículos, pero apartando lo que dicen las leyes, en mi opinión me parecen asquerosas las conductas sexuales sin consentimiento. Me pregunto qué mierdas pasa por la mente enferma de esa gente. En la vida hay mucha gente que dice "no", y hay que respetarlo y aceptarlo, sin discusión. También hay mucha gente que dice "sí". Nos encontramos de todo en la vida.

Yo no entiendo cómo se puede ser amigo de estos personajes, o estar enamorada de estos sujetos. La humanidad tiene una parte de escoria que no merece amistad ni amigos ni nada, pero esto ya es mi opinión personal.

"¿Algún detalle más del consentimiento?"

Recuerda que este texto no tiene valor jurídico. Pueden haber cambiado las leyes, y el artículo puede no estar revisado o actualizado en el futuro, que esto no es una web de leyes.

Las leyes las aplican las Juezas y Jueces dentro de su territorio nacional o su jurisdicción, y de la defensa o de la acusación se encargan abogados, Fiscalía, u otros. Esto es una web de bondage, y este artículo pretende hacerte entender que el consentimiento explícito e indudable, al que yo añado lista de límites, condiciones y prohibiciones, es imprescindible y obligatorio. Es por ley, pero es también para demostrar que sois personas inteligentes, maduras, respetuosas, correctas, de confianza y con sentido común, en lugar de ser un cavernícola prehistórico e imbécil con la polla como garrote.

El objetivo del artículo es estar concienciado y concienciada de pedir permiso, y de compartir libre y mutuamente los mismos deseos, fantasías, proyectos, y vivencias. Te encontrarás "no" por supuesto, pero hay más siete mil millones de personas en el mundo. Encontrarás miles de "sí" también sin ninguna duda. Yo los encuentro, y eso que me da asco la gente desde que era pequeño y soy antisociable. ¡Imagínate tú si eres sociable y agradable! ¡Arrasas con los "sí" consentidos!

Atada desnuda en este establo rústico abandonado. Nos encantó este establo vacío de esta granja antigua abandonada, porque es pintoresco y muy fotográfico.

Había un tronco dentro del establo. Estos troncos en realidad son bancos de sentarse. Los agricultores o ganadores los usaban para sentarse para su trabajo. Antes se ordeñaba a mano, y aquí no se traían las sillas del comedor, que si tuvieran vacas se quedaba un mar de mierda en el suelo hasta los tobillos como mínimo, aunque el comedero es muy bajo para vacas. Quizá creaba terneros, o tuvo cabras u ovejas, al sistema del siglo pasado. Eso significaba que alguien viene a sentarse de vez en cuando, y que hay que ir en cuidado porque como en todos los edificios abandonados entra gente.

Nosotros usamos este banco para colocarse Thyffany desnuda y de pie, las piernas atadas juntas, los brazos atados a la espalda y amordazada con un ballgag rojo. Nos lo pasamos genial, tranquilos, sólos, y el escenario era encantador.

Atada sobre esta estructura con vistas de montañas al fondo. Esto no es una empresa de construcción. Tampoco es el taller de un escultor, o de un artista. No es un espacio en obras. No se está reparando tuberías de ningún tipo. No hay obreros trabajando. No, no y no. Esto tiene un uso muy concreto y específico, que yo no os voy a explicar, pero algún profesional de su oficio sabrá qué es, y lo reconocerá. Es una propiedad privada, y le pedimos permiso al propietario para poder hacer nuestras fotos bondage. Fue amable, y nos dijo que sí.

Thyffany se subió a lo más alto de esta tubería para las fotos. No está abierta. Está perfectamente sellada con metal, un palmo por debajo del punto más alto del cemento que se ve en la fotografía. Esto alcanza casi los tres metros de altura.

La posición fue de rodillas, porque hubiera sido imbécil hacer las ataduras de pie, por el riesgo de perder el euilibrio y la caída de tres metros es contra el cemento que rodea los cuatro costados, y la seguridad siempre es lo primero, vital y fundamental. Nos encantaba esa impresión de altura con la montaña al fondo, al mismo nivel que la modelo, y sobresaliendo la cabeza en el espléndido cielo azul, y quedó genial.

Suspensión y atada en la viga de esta granja abandonada. En este edificio abandonado nos encontramos con este banco de piedra, de perfecta construcción, y la viga que cruza todo el patio de una fachada a la de su enfrente, y la suspensión estaba muy clara de decidir. Aquí no tuve que pensar mucho, pero el riesgo de la presencia de personas es muy fácil de percibir, con ese asiento muy bien trabajado.

No alteró nuestras ideas, porque nosotros siempre tomamos unas medidas de precaución, aunque aquí era muy arriesgado, porque deshacer la suspensión no era cuestión de dos segundos. Se necesitaba tiempo, y eso hizo la seguridad de la sesión mucho más fácil.

La suspensión fue horizontal al suelo, por debajo de la viga, atada por tobillos, muslos, y cargando la suspensión en el cuerpo con cuatro cuerdas. Me hubiera gustado usar menos cuerdas para darle mayor dureza a la suspensión, pero esa viga tenía las esquinas muy afiladas, y opté por poner cuatro cuerdas por si acaso se cortaba alguna cuerda con el balanceo y el movimiento de la modelo. Calculé varias posiciones para sus brazos, y escogí las manos atadas a la espalda y levantadas, atadas a la viga, porque me gusta que en la fotografía se vea esa separación de la espalda, que es producto de las ataduras tensadas.

Las lesiones en bondage y sus consecuencias penales. En toda práctica sexual, hay límites que no se pueden cruzar jamás. Muchas de estas líneas las marcan las leyes, pero las primeras barreras siempre las ponen el sentido común, la confianza, el respeto, la prudencia y la inteligencia. De todos modos, no es ningún secreto que la especie humana está llena de subnormales, traidores, mentirosos, psicópatas, violadores, criminales, y miles de adjetivos que no terminaría nunca de escribir.

Por lo tanto, es imprescindible hablar de las líneas que no se pueden cruzar, y hoy os voy a hablar de una de estas fronteras, que separa el bondage y el bdsm con el delito de lesiones.

"¿Qué es una lesión?"

En mi definición popular, una lesión en bondage es hacer el imbécil, pero es fácil intuir que no es una definición jurídica y exacta, por lo que voy a cambiarla por otra descripción, aunque dentro de mi encantadora forma de ser, que es hablar claro y muy directo.

El Código Penal español explica que el delito de lesiones es "el que, por cualquier medio o procedimiento, causare a otro una lesión que menoscabe su integridad corporal o su salud física o mental" y añade que "será castigado, como reo del delito de lesiones con la pena de prisión".

La pena depende del resultado de la lesión, y otras interpretaciones que puedan estimar el Juez o la Jueza, porque hay desde lesiones leves hasta lesiones graves o irreversibles. La última modificación del artículo 148 del Código Penal fue publicada el 31 de marzo de 2015, establece que en las lesiones leves la pena de prisión es de tres meses a tres años, o también puede ser una multa de seis a doce meses, y la pena va aumentando según la gravedad de la lesión, y si el/la lesionado/a necesita ayuda médica tras la primera visita inmediata posterior al incidente.

Os lo explico ceñido al Código Penal y las leyes españolas, y por si todavía hay gente que no lo entiende, o gente que no quiere entenderlo, que esto también ocurre, os escribo el artículo íntegro del TÍTULO III, de las lesiones, del artículo 147 del Código Penal, que dice en su punto 1 que "el que, por cualquier medio o procedimiento, causare a otro una lesión que menoscabe su integridad corporal o su salud física o mental, será castigado, como reo del delito de lesiones con la pena de prisión de tres meses a tres años o multa de seis a doce meses, siempre que la lesión requiera objetivamente para su sanidad, además de una primera asistencia facultativa, tratamiento médico o quirúrgico".

El punto 2 del mismo artículo 147 habla de otras lesiones, que el término "otras" se entienden por "un montón" o "todas las demás" en el lenguaje coloquial, y dice que "el que, por cualquier medio o procedimiento, causare a otro una lesión no incluida en el apartado anterior, será castigado con la pena de multa de uno a tres meses".

Voy a mencionar el punto 3, que a simple vista parece que no tiene importancia con el bondage, y el cual dice textualmente que "el que golpeare o maltratare de obra a otro sin causarle lesión, será castigado con la pena de multa de uno a dos meses".

No parece que el punto 3 tenga algo que ver con las lesiones en bondage, pero el apartado 4 de este mismo artículo del Código Penal dice que "los delitos previstos en los dos apartados anteriores sólo serán perseguibles mediante denuncia de la persona agraviada o de su representante legal".

Es muy importante que dice los apartados 147.2 y 147.3, puesto que son los DOS apartados anteriores. El apartado 147.1 ya es el tercero, y por lo tanto, es distinto. Esto significa que las lesione de menor gravedad no se emprende ninguna acción judicial si la persona perjudicada no quiere poner denuncia.

Esto es la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal, actualizada en marzo de 2019, porque el artículo 148 ya no sé cuántas veces lo han cambiado, y es uno de los artículos más usados en Tribunales, porque lesiones en el mundo hay cada día.

Excluye de esta obligación las lesiones del 147.1, por lo que, traducido al bondage, una lesión irreversible en una sesión bondage acabaría en un Juzgado Penal aunque la víctima no quiera presentar denuncia.

"¿Cómo se demuestra una lesión?"

Hay muchas historias pululando por internet y sobre todo las redes sociales donde mucha gente dice que ha sufrido tal lesión con tal persona. Algunas de estas historias pueden ser ciertas. Otras historias pueden ser inventadas, por envidias, competencias, por odios y muchas otras estupideces. También puede ocurrir que existan historias exageradas, donde la gente es muy miedosa o exagerada, y lo que es un grano de arena dicen que es una roca desprendida de la montaña. Hay gente que confunde un gato con una pantera. ¡Ni caso a esta gente!

Es muy fácil saber si realmente es una lesión o no, porque en los casos de salir lesionado es imprescindible ir a un médico, una doctora, y recibir asistencia sanitaria. Los facultativos analizarán la lesión y harán las pruebas que sean necesarias, incluidas radiografías para ver las fracturas internas que a simple vista no se ven.

Una vez hayan hecho todas las pruebas, harán su diagnóstico, y dirán si hay lesión o no hay lesión, con el parte médico.

En nuestro país también está la LEC, que es la Ley de Enjuiciamiento Criminal, y en cumplimiento de su código deontológico médico y de la ley rellenarán el parte de lesiones, y si sospecha de algo extraño dará traslado a la justicia. Este parte de lesiones es clave, vital, para la sentencia judicial y para aportar la prueba real en caso de denuncia o cobro de seguro.

Este documento demuestra real las lesiones. Yo sólo doy credibilidad a las lesiones si existe este documento. Hay gente que ha tenido malas experiencias, sí, pero las malas experiencias no son lesiones. Las malas experiencias es que no te ha gustado, no te lo han hecho bien, no han cumplido lo pactado, o a lo mejor fotógrafo y modelo se han caído fatal, que pasa muchas más veces de lo que os pensáis.

"¿Qué ocurre una vez hay lesiones?"

Hay que diferenciar los distintos tipos de lesiones que se pueden sufrir, como en todo deporte. No es lo mismo un corte o una hinchazón, que romper la pierna a una persona.

En el caso de lesiones que sólo precisan de una primera asistencia hospitalaria, como puede ser una exploración médica, y decirte que sólo es una inflamación, te recetan una crema y te dicen que en un par de días se cura con reposo, es condición imprescindible que la víctima o su representante legal, que sería su abogado, presente la denuncia, porque el Ministerio Fiscal no actuara de ocio. Os lo he dicho antes.

Si la agresión o el incidente, aunque sea involuntario, no han provocado lesión, tampoco actuará de oficio, y vuelve a darse la situación de que será imprescindible que la persona perjudicada presente denuncia si quiere ir por Juzgados.

Sin embargo, supongamos que la lesión es grave, es irreversible, o provoca la pérdida de algún miembro, o la inutilidad de éste, y los médicos que atienden a la víctima ven algo raro o extraño en la causa que ha provocado la lesión. Entonces cambian las cosas, y estas lesiones no quedan impunes. Por supuesto que no. Si alguien te ha dicho lo contrario, es que es un depredador peligroso, un listillo barato, o te ha visto cara de tonto y te quiere tomar el pelo. Supongamos que la lesión necesita tratamiento médico prolongado y operación quirúrgica.

Supongamos que inutiliza el brazo de por vida, o que provoca la amputación de un dedo, o deja a la persona coja para siempre, o ha sufrido fractura craneal, o que el médico ve algo extraño en las lesiones, por su contundencia o por cómo se han provocado. Pongamos que la chica, en estos casos graves o de riesgo para la vida, no quiere poner denuncia. No importa. No cambia nada. Igualmente, el Ministerio Fiscal ejecutará la acción penal, porque Fiscalía puede actuar de oficio si lo considera oportuno, aunque la persona lesionada en este caso no quiera poner denuncia.

Es decir, las repercusiones y las actuaciones variaran mucho según la lesión y según los indicios de cómo se ha producido la lesión.

"¿Qué ocurre con una lesión sin querer si el bondage es consentido?"

El bondage siempre ha de ser consentido, porque sin consentimiento no es bondage. Sin consentimiento es cometer un delito. No tiene nada que ver entonces con el bondage.

Hablando del consentimiento, el hecho de que la chica se deja atar no te da permiso a partirle el brazo o la pierna. Ella quiere bondage, ser atada, pero no quiere ir al hospital, ser operada y pasarse meses con el brazo escayolado. Es lógico. No tienes permiso para romper absolutamente nada, ni un dedo.

El consentimiento es una atenuante que nos encontraríamos del que se beneficia la persona que ata. Se encuentra en el artículo 155 del Código Penal, pero vuelvo a repetirlo por novecientas veces como mínimo, que siempre tiene que ser consentido, y para que el consentimiento sea válido, tiene que ser mayor de edad y plenamente capacitada.

Lo dice la STS 1049/2002 del Alto Tribunal, y dice que se puede aplicar el artículo 155 del Código Penal en las leyes españolas si ha mediado el consentimiento válido, libre, espontáneo y expresamente emitido del ofendido. El término jurídico "ofendido" sería, aplicado al bondage, a la persona que le has partido el hueso o provocado la lesión.

En este caso, de haber consentimiento válido, se impone la pena inferior en uno o dos grados, pero sigue existiendo el delito de lesiones, sí.

Es una mentira enorme si alguien te dice que por haber consentimiento no hay responsabilidad de lesiones. ¡Mentira! Es una atenuante, pero el delito no te lo quita nadie.

Hay que añadir que, a plenos efectos jurídicos, el consentimiento dado por la víctima no es justificación para las lesiones ocasionadas, dado que la ley penal es de orden público, y que el bien protegido a la integridad física es un derecho fundamental sobre el cual solo el legislador puede reducir, restringir o suprimir, en algunos casos muy específicos y concretos. Este derecho fundamental prevalece sobre el consentimiento, el cual insisto sólo es una atenuante.

"¿Qué ocurre si no hay consentimiento?"

Bondage es sexo consentido siempre. Fuera del consentimiento, entonces ya son delitos sexuales graves, como abusos sexuales, agresión sexual, violaciones, secuestro, maltrato, violencia de género, que te llevan directo a prisión por muchos años, pero ese asco de gente me repugna. Para mí son escoria.

Todas las prácticas sexuales, sea cual sea tus gustos, han de ser consentidas, mayores de edad, en plena capacidad facultativa, y yo incluso exijo más requisitos.

"¿Cuáles son las repercusiones en caso de denuncia?"

Es un delito de lesiones.

No importa si la persona no sabía que con esas ataduras existía el peligro de romper ese hueso, o no quería romperle nada o causarle lesión. No importa. Sigue habiendo delito de lesiones producidas por una conducta que el Juez o Jueza puede valorar claramente dolosa, de tipo eventual.

Legalmente, en plan ya argumento jurídico, citando al Alto Tribunal en su Sentencia 1049/2002 respecto a este tema de lesiones, se dice que el dolo eventual no se excluye por la esperanza de que no se producirá el resultado o porque éste no haya sido deseado por el autor. Traducido al idioma popular, es lo que os he dicho antes, que sigue habiendo lesiones aunque no era la intención, ha sido involuntario, o no se sabía que se podían provocar.

El delito de lesiones es indiscutible, pero la denuncia se puede complicar si se usa el agravamiento del artículo 148.1 del Código Penal, donde textualmente dice "si en la agresión se hubieren utilizado armas, instrumentos, objetos, medios, métodos o formas concretamente peligrosas para la vida o salud, física o psíquica, del lesionado".

Es decir, que si has usado cuerdas o esposas, o cadenas, o cinta, o lo que sea para atar, se entiende que se ha usado un instrumento para las lesiones, y la mayoría de los jueces y juezas darían por aplicable este supuesto. Las leyes siempre están sujetas a interpretación, pero hasta fecha de hoy, que escribo este artículo, todos los Jueces y Juezas que conozco aplicarían este artículo.

En el caso de este agravante, la pena de prisión a imponer pasaría a ser de dos a cinco años. También se considera agravante en el mismo artículo otros puntos, como si hubiese habido ensañamiento o alevosía, si la víctima es menor de doce años o discapacitada, o si la víctima fuese una persona vulnerable que convive con el autor.

Una curiosidad es el artículo 149, donde se habla de lesiones que pueden causar mutilaciones genitales. Esto está muy orientado para evitar y condenar la aberrante salvajada de la ablación de clítoris, pero imagínate que le has colgado por los testículos atados con cuerdas, y le provocas un desgarro, perdida del testículo o impotencia. Imagínate también que está atado y le cortas la polla, o a la chica le revientas o deformas un pecho. Imagínate que la chica pierde la visión de un ojo por un golpe al caer durante una suspensión.

En este caso, el artículo 149 dice que "por cualquier medio o procedimiento, la pérdida o la inutilidad de un órgano o miembro principal, o de un sentido, la impotencia, la esterilidad, una grave deformidad, o una grave enfermedad somática o psíquica, será castigado con la pena de prisión de seis a 12 años"

Como ves, no hay impunidad para las lesiones.

Con todo lo que he dicho, de pollas y clítoris y pechos, también debería hacer un inciso y destacara al artículo 150, que dice que "el que causare a otro la pérdida o la inutilidad de un órgano o miembro no principal, o la deformidad, será castigado con la pena de prisión de tres a seis años".

Vuelvo a repetir que no hay impunidad para las lesiones.

"¿Se pierde la responsabilidad penal si te da consentimiento para lesionar?"

Vamos a suponer la bestialidad de que te han dado permiso para provocar esa lesión, e incluso te han firmado un contrato donde te dan consentimiento para la lesión.

Para mí, esta opción es inconcebible, pero hay gente para todo. Me acuerdo de un caso muy famoso en Alemania, donde dos chicos quedaron, y uno le pide al otro que le cortara su propia polla. Le daba permiso. Le cortó el pene, y se lo comieron entre los dos. Esto es real. Este caso existió, y salió incluso en televisión y en Juzgados. El ser humano es capaz de lo mejor y lo peor, de ser maravilloso y de ser criminal y sanguinario, incluso consigo mismo. Es la especie humana.

En casos con consentimiento, el artículo 155 dice que "en los delitos de lesiones, si ha mediado el consentimiento válida, libre, espontánea y expresamente emitido del ofendido, se impondrá la pena inferior en uno o dos grados".

Por lo tanto, el delito de lesiones sigue existiendo, y habría pena y de prisión, aunque hubiera consentimiento válido. Simplemente, te rebajan la condena, que varía según las lesiones provocadas, su gravedad, su temporalidad, pero ya hay sentencias judiciales por esta causa, y algunas penas impuestas, con el atenuante aplicado, han sido de 1 año y 6 meses de prisión, siempre y cuando sea la primera vez, no tengas antecedentes penales, no hubiera intención, y se muestra arrepentimiento y aceptación de la culpa, y en estas condiciones no se entra en prisión en nuestras leyes. Es como una advertencia, y la segunda vez ya es diferente.

Otra cosa distinta es si el personaje es un tarado, y dice ante el Juez o la Jueza que no se arrepiente, y que se joda la persona con el hueso roto o el brazo inválido. ¡Lo lleva claro el loco en este caso! ¡Le van a meter entonces toda la condena entera al máximo!

También se suelen imponer indemnizaciones económicas, que varían según las lesiones y el tiempo de curación.

En otro artículo que os publicaré los próximos días hablaré de qué es el consentimiento, porque no sirve cualquier "sí", pero de forma resumida os explico que el consentimiento ha de ser válido, libre, consciente y expresamente emitido, y en bondage siempre mayores de edad, pero esto os lo explico en otro artículo.

"¿Qué ocurre si la persona perjudicada no quiere denunciar?"

Os lo he puesto antes. Espero que habéis leído todo el artículo, pero vuelvo a explicarlo para aquella gente que va leyendo saltándose líneas.

Es imprescindible que la víctima o su abogado, o su representante legal, presente denuncia si quiere ir por Tribunales cuando las lesiones sólo precisan de una primera asistencia hospitalaria, o no ha provocado lesión, porque Fiscalía no actuará de oficio.

En estos dos casos, si no quiere denunciar no hay ninguna actuación de ningún tipo.

Sin embargo, en las lesiones graves, donde los médicos que atienden a la víctima ven algo raro o extraño, y sospechan que la lesión es intencionada, que hay violencia detrás de la lesión, o puede haber algún caso de maltrato, intento de asesinato, vejaciones, o ha provocado una lesión irreversible, el aviso médico activa toda la maquinaria judicial, y el Ministerio Fiscal ejecutará la acción penal, para esclarecer las causas y derivar responsabilidades penales, aunque la víctima no presente denuncia. Está muy orientado para luchar contra la violencia de género, pero en estos casos, el médico, o la doctora que le atiende, está obligado por la LEC a dar parte al Juzgado y será el Fiscal quien acuse.

"¿Cómo evitar las lesiones?"

Las lesiones no deben de ocurrir jamás. No puede haber lesiones.

Yo he dicho siempre que las modelos vienen sanas y fuertes, sin nada roto, y se van tal como han venido, sanas y fuertes, sin nada roto. Es cierto que quedan las marcas temporales de las ataduras que se van al poco tiempo, variable según el bondage duro, pero eso no son lesiones. No hay nada roto, ni lesionado, ni nada de qué preocuparse, salvo la estética e ir en cuidado no tengas que hacer de dama en honor en una boda, porque le vas a quitar todo el protagonismo a la novia.

Yo nunca he hecho ni una sola lesión, y eso que Thyffany y yo practicamos bondage duro al máximo nivel. No hacemos lo de atar a la cama con cuatro telas, y nunca hemos tenido ninguna lesión. Vamos camino de cumplir ya los 30 años de experiencia practicando bondage cada semana.

Por lo tanto, es perfectamente posible la máxima exigencia en bondage, y no tener ni una lesión.

Las lesiones ocurren porque alguien es un bestia sin cerebro, por falta de experiencia, porque no sabe atar, porque es un imprudente, porque es un vanidoso egocéntrico que va de sobrado y se olvida de las normas obligatorias de seguridad, porque no ha valorado los riesgos, porque es inseguro, o porque quiere impresionar con un bondage que no sabe hacer, entre otras razones.

Con estos sujetos no se debe de practicar bondage nunca. Como mucho, pueden atar el lazo de sus propias zapatillas, porque es perfectamente posible practicar bondage muy complicado y arriesgado sin incidentes y sin lesiones. Nosotros lo demostramos.

"¿Son perseguibles por ley y denunciables las lesiones en bondage y sado?"

Por supuesto que sí.

Te han mentido si te han dicho lo contrario. Se han burlado de ti, te han engañado, te han tomado por tonto o tonta, va de listillo el que te lo ha contado, o a lo mejor te han preparado una trampa, o quieren abusar de ti.

Dilo como quieras, pero resumirlo es muy fácil. Las lesiones son perseguibles y condenatorias judicialmente, como bien te ha quedado demostrado en el artículo.

Para terminar, recuerda que este texto no tiene valor jurídico. Las leyes las aplican los Jueces y las Juezas, y la defensa o acusación se encargan abogados, Fiscalía, etc. Esto es una web de bondage, y yo lo que te digo es que uses todo el sentido común, la inteligencia, la precaución, el respeto, y los límites, para disfrutar del bondage sin lesiones, y no termine nadie en juzgados, y nadie en el hospital. Esta es la verdadera obligación y objetivo del artículo, que estés concienciado/a, y seáis responsables a la vez de divertirse mutuo, libre y consentidamente.

Dos nuevos impresionantes relatos eróticos bondage este mes de marzo. Este mes de marzo he publicado dos nuevos relatos, porque en invierno yo soy muy hogareño, y me gusta estar tranquilo. Además, en nuestro clima es invierno cuando tenemos la Navidad, que es una fiesta hipócrita y falsa que aborrezco desde siempre, y que para mí es la peor fiesta de todo el año, junto con la estúpida celebración de petardos de San Juan, y son épocas donde escribo mucho. La gente va a las terrazas a tomarse su bebida, se va a comprar los innecesarios regalos, y muchas otras formas ridículas de perder tiempo y dinero. Yo en estas épocas escribo.

El primer relato que os he publicado es el mejor relato erótico bondage de toda la historia, y se titula "La leyenda del dictador" , un relato impresionante, muy impactante, que me ha encantado el resultado final al leérmelo, y que es fascinante sobre todo leerlo con calma y tranquilamente, saboreando atento a cada letra.

Os pongo aquí tres párrafos que podéis encontrar dentro del relato completo, en la sección de Relatos eróticos.

"...Una escalofriante leyenda recorre desde finales de la segunda década del presente siglo los pasillos de cuyo solemne edificio alberga el gobierno de este país, pero antes de compartirla con ustedes, estimado y estimada lector y lectora, debo advertirles es pura ficción, aunque haya gente que dé hasta el último detalle por sagrada verdad. No cometa vos mismo error, mas por darle oportunidad de decidir, lea muy atentamente.

Dicha fe se debe a su narradora, hoy ya anciana pero antaño belleza deslumbrante de dulce sonrisa, melosa voz y mansa mirada, cuya astucia sigilosa desde su juventud ha desempeñado oficio entre estas salas. Fue fácil camuflarse, pues sepan trabaja en esta fortaleza un ejército discreto en número superior a mil personas.

Créanme no exagero, pues en palacio reside oficial mentecato absurdo cuyo odio y traición aniquiló el destino de un país y el futuro de sus nuevas generaciones. Situado en cuya privilegiada ala de este inmenso complejo lo aísla de miradas y voces discordantes, fue construido en aquellos siglos pasados de grandes escritores, celestiales compositores, y artistas de pincel sobrecogedor. ..."

El segundo relato se titula "La estrella del rock" y narra la aventura bondage de una chica bailarina sobre el escenario en un concierto de una estrella del rock mundial, que aquí os pongo tres párrafos a modo de ejemplo, tal como he hecho antes.

"... Desde platea, hágase la idea si digo el público expectante me vio atada en menuda figura espectacular que con cuerdas tejieron. Tardaría páginas en describir, pero sepa que tal obra majestuosa guardo en privada confesión, que estoy seguro que copias baratas o mezquinos imitadores intentarían emular. No obstante, en un gesto de bondad, diré detalles abreviados para que usted, sexo y género quien sea, pueda mi imagen visualizar.

Imaginé, estimada lectora, un cinto hecho de cuerdas aferrado en mi cintura, apoyada contra el moldado mineral, formando con las sogas una red colosal de la cual no tenía sistema ni tan siquiera de arquear un ápice mi lumbar.

Imaginé, estimado lector no se ofenda que no le descuido, los brazos atados con las manos señalando al fondo, una al este y su congénere al oeste, alejadas lo máximo entre sí, con falanges en altitud dos palmos por encima de mi cabeza, sin alcanzar nudo ninguno o ayudarse en su urdida fuga, atados desde escapula hasta carpo, líos por doquier, cuya tensión y firmeza no había fórmula de quebrar o gestionar, simplemente inmóvil y quieta, unidos al férreo como quien baila un tango, puzle indivisible que no me permitía los brazos abrir, levantarlos, alejarlos, separarlos o bajarlos, estatuas su único permiso. ..."

Podéis leer estos dos nuevos relatos en la sección de mis relatos eróticos bondage.

Atada en este carruaje encantador. Me encantó este carruaje. Está muy bien trabajado, la madera tallada con maestría, en perfecto estado conservado, y un multitud de detalles minuciosos muy pulidos y cuidados. Muchos de estos carruajes de este tipo, a pesar de su envergadura, no son pesados y son de fácil manejo, pero este carruaje sí pesa, aunque sigue siendo manejable.

Tenía dos opciones preferentes para hacer la sesión. Por una parte, la modelo podía colocarse sobre el asiento elevado del conductor, que queda a la espalda de Thyffany, pero opté finalmente por sentarse donde van los viajeros o turistas, en las cuatro plazas formadas por dos asientos frontales. Me gustaba como opción favorita porque en la fotografía podía capturar mejor los acabados que de la otra forma hubiera sido más complicado mostrar.

El posado fue con la modelo sentada, las piernas dobladas atadas en frogtied, que es el tobillo atado al propio muslo de la misma pierna, de tal forma que tal piernas quedan atadas como si fueran ancas de rana. Los brazos los tiene atados a ambos exremos opuestos. Las muñecas están atadas al respaldo del conductor, y los brazos están atados por debajo del hombro, justo a la altura superior del bíceps, a la misma barra de madera que compone el respaldo, consiguiendo así que la modelo no puede empujar su cuerpo hacia delante. Es una posición bastante inmóvil, sin necesidad de atar miles de cuerdas a la cuidada carrocería, y añadí como me gusta la imagen con la modelo amordazada.

Atada en diferentes partes de este tractor. La semana pasada nos encontramos con esta preciosa excavadora, toda sola y aparcada junto a unos campos. No es muy habitual encontrarte maquinaria sola, porque ladrones hay hasta en los parajes rurales, y decidimos aprovechar la oportunidad de hacer una sesión bondage atada en esta excavadora, pero tenía que ser muy fácil, muy sencilla y muy rápida, porque en cualquier momento podía venir el propietario y llevársela.

Me encantaban todos los rincones de la excavadora, la pala, o encima del tractor, o en las ruedas, o en las escaleras, pero repito que tenía que ser la opción más simple con fotos rápidas, muy rápidas, porque en cualquier momento venía el propietario, así que el bondage fue atadas las manos a la espalda, las piernas atadas juntas por los tobillos, y amordazada. ¡Imposible más simple!

La sesión fue una perfecta demostración de mi pura velocidad y nervio. Comenzamos con las fotos en las ruedas, ¡correr, correr, correr! y cambio rápido para hacer fotos sentada en la excavadora, ¡correr, correr, correr! y otra vez a cambiar rápido, para hacer fotos de pie delante de las ruedas, y de nuevo ¡correr, correr, correr! para ir a toda mierda con las fotos tumbada sobre las ruedas, y continuar con ¡correr, correr, correr! para poner a la modelo en la pala y seguir haciendo fotos, y ¡correr, correr, correr!, que en cualquier momento podía venir el propietario. ¡Menudo estrés! ¡Que paliza de correr! Creo que perdí cinco kilos en esta sesión.