Bondage outdoor con Musa atada en un prado de las montañas. Este mes hemos conocido una nueva modelo, Musa, una chica muy divertida y muy simpática, y fuimos a hacer una sesión outdoor bondage por la montaña. Buscamos un prado soleado, porque ya sabéis que a mí me encantan las fotos con sol, para resaltar el tono rosa de las cuerdas con el verde de la naturaleza. Ahora estamos en una época difícil para tener colores verdes intensos, porque en nuestro país tenemos una prolongada sequía. Llueve muy poco desde hace meses. Los ríos están bajando mucho de caudal, y hay mucho tallo seco y amarillento de los árboles y los hojas de todos los bosques y parajes rurales.

Musa se tumbó sobre el prado. Buscamos dónde podía colocarse, porque las piedras rascan, y las hierbas secas pinchan y dan picores sobre la piel desnuda, y encontramos este espacio donde se podía estar tumbada y cómoda.

Para atar es mucho más sencillo comenzar atando las manos con la modelo de pie, que tenga movilidad con las piernas y se pueda pasar las cuerdas con facilidad, porque fuimos haciendo un arnés rodeando su cuerpo, y al mismo tiempo quedaban las manos junto la cintura. Es ir dando giros con las cuerdas, y un día ya haré algún vídeo tutorial sobre ataduras y arneses en mi canal de YouTube, porque explicarlo escrito es muy largo y aburrido, y es mejor mirar las fotos.

Bondage atada en el Land Rover. Este coche es un Land Rover muy antiguo, y esta aquí aparcado porque le hacen falta muchas reparaciones si se quiere conducir, pero yo lo quería para usarlo como escenario de una sesión fotográfica, y como escenario de fotos está genial y perfecto.

Pensé en un primer momento hacer la sesión sobre el capó, pero de pie apoyada en la luna delantera quedaba mucho mejor, ya que podía captar en la fotografía el espectacular azul celeste de ese día. Me encanta las fotos con sol, lo he dicho siempre, son mis fotos favoritas, y me encanta ese cielo azul celeste tan limpio e intenso.

La modelo posa vestida de militar erótica, porque concuerda el atuendo con el vehículo en plan fantasía, y tiene las piernas atadas muy abiertas, a una serie de hierros que hay en ambos laterales de la carrocería. Las manos las tiene atadas a la espalda, dando ese margen de poder estirar y encoger los brazos para hacer posar distintos, y una vez ya amordazada comenzamos a hacer las fotos.

Normas de conducta para locales interiores en fotos bondage. Me encanta el outdoor bondage, los parajes en exteriores, paisajes, montañas, bondage atada en el agua, e incluso muchos escenarios distintos al aire libre, pero hace años también trabajaba sesiones bondage en locales interiores, como gimnasios, billares o incluso en una ocasión hicimos un local de ajedrez.

Ahora ya hace un par de años que no he hecho ninguna sesión en interiores, porque en las montañas es mucho más divertido y maravilloso. Me encanta la naturaleza. Me crie rodeado de naturaleza, y vivo la mayor parte de mi vida rodeado de bosques, animales, ríos y montañas, aunque por cuestiones laborales de vez en cuando tenga que pasar tiempo en la asquerosa ciudad de mierda.

En esos momentos es cuando hago fotos en interiores, pero las fotos en locales interiores tienen sus riesgos, porque no son locales míos. Yo no soy el propietario, y es lógico entender que el propietario quiere garantizar el bienestar de su local, pero yo no lo conozco, no tengo confianza en él, y él conmigo tampoco.

Esto hace que sea obligatorio decretar una serie de normas y seguridad para que las fotos bondage y la sesión salgan perfectas y sin problemas, y os voy a explicar cuáles son las normas principales y estándar para todos los locales, sin distinción de si es hombre o mujer, joven o anciano, o el tipo de negocio que sea.

"Sólo permito la presencia de una única persona vinculada al local"

En sesiones hechas en talleres, gimnasios, locales o negocios particulares, permito la presencia en el lugar de una única persona, bien sea el propietario o propietaria del local, o una persona del local, pero sólo permito UNA persona, y con condiciones.

Permito la presencia del propietario porque comprendo perfectamente que tiene que haber una persona del negocio, la tienda, el taller o lo que sea. No es mío el local. Yo no soy el propietario de estos escenarios, y no tengo la llave. Yo no abro la puerta. Yo no cierro la puerta. No sé dónde están los interruptores, y en caso de haber algún apagón en el sistema eléctrico yo tampoco sé dónde está el automático.

También comprendo una lógica precaución por parte del propietario, por si tiene miedo de que le vayamos a robar, o a romper algo, o cambiar los muebles de sitios, o pintar las paredes, o montarnos una fiesta en plan discoteca. La desconfianza es natural y es mutua.

Esta persona debería de ser el propietario o la propietaria, pero las sesiones son en horarios cerrados al público, y a lo mejor no tiene ganas de estar en el local, por lo que en algunos casos me han comentado que envían a su socio o el chico o la chica que trabaja en el lugar. Me da igual quien sea, mientras sea mayor de edad y sea, repito, una única persona.

"Está prohibido cualquier tipo de visitas"

Están prohibidas las visitas de ningún tipo. ¿Qué ocurre si llaman al timbre? No entra nadie. El local está cerrado al público. Sólo está usando por nosotros para hacer las fotos, y no entra nadie, absolutamente nadie. Nadie debe de traer nada, porque repito, es horario cerrado al público. No está permitida su entrada a nadie.

Tampoco es el momento de querer aprovechar y cambiar los enchufes o decirle al paleta amigo que venga y repare la pared, o el pintor para que pinte las paredes. El local está abierto única y exclusivamente por nosotros, y no entra nadie. Ni mensajeros, ni paletas, ni pintores, ni nadie que venga a traer la barra de pan, o llaves o la burrada que sea. Nadie.

"Está prohibido mirar la sesión de fotos"

Está prohibido estar presente y mirando en el espacio donde estamos haciendo las fotos. El propietario puede quedarse en su despacho, sentarse en mostrador, y jugar con el ordenador a videojuegos, o mirar porno, o lo que quiera, pero no puede venir a mirar qué estamos haciendo. Esto no es un circo. Esto no es el zoo. Esto no es el teatro. No hay nada que mirar. Si quiere verlo, ya verá las fotos cuando se publiquen en la web.

Debe de estar en una sala distinta donde está la modelo. Es decir, si estamos en un gimnasio y nosotros estamos haciendo las fotos atada en las máquinas de pesas, la persona debe de estar en la planta superior, o en su despacho, o donde quiera, ajeno a nosotros y a la vista.

Tampoco se puede pasar por la zona de la sesión fotográfica bajo ningún concepto. La excusa tonta, infantil, inmadura y estúpida, de querer barrer el despacho y decir que tiene que pasar para buscar la escoba en el cuarto trasero es antigua y penosa. No se pasa por ninguna razón. Ninguna. Cero. Ni escoba, ni luz, ni que no recuerda dónde están las llaves, y centenares de miles que se le ocurran. No pasa nadie, no entra nadie, no viene nadie, no mira nadie, bajo absolutamente ningún concepto.

"Está prohibido hablar con las modelos"

"Prohibido hablar con las modelos"

Esto seguro que os parece llamativo, pero os lo explico muy fácil.

Yo soy el responsable de las fotos. Yo soy el responsable de la sesión fotográfica. Yo tengo la idea. Yo escojo el lugar. Yo hablo con los propietarios para pedir permiso, reservar fecha, horario, y tiempo de duración. Yo soy el autor de las fotos, de la web, de los textos. Yo escribo los correos. Por lo tanto, cualquier problema, consulta, comentario, duda, siempre conmigo.

La modelo está allí para cumplir con una sesión fotográfica que hemos acordado y pactado ella y yo, y es una modelo. No es un ligue, no es una amiga, no es una cita. Es una modelo, y el director de la película, por decirlo de algún modo, soy yo. Se habla con los directores. No se habla con los actores. ¡Es lo mismo!

"Está prohibido hacer fotos y grabar"

Yo soy la única persona autorizada para hacer fotos y vídeos. Está terminantemente prohibido hacer cualquier tipo de fotos o vídeos, ni con cámara, ni con los móviles, ni con cualquier otro dispositivo, ni de la sesión, ni de nosotros, ni de la modelo, ni nada relacionado con nosotros. No somos un museo. No somos un cuadro. No somos un monumento arquitectónico.

Hay un punto que siempre me hace debatir y dudar, que son las cámaras fijas de seguridad instaladas en el local. Muchas de estas cámaras son circuito cerrado, y su almacenamiento está regulado por ley. Se lo recuerdo a los propietarios, y les prohíbo el uso de las imágenes. Está prohibido su publicación, difusión, distribución, copia, y cualquier otro que no sea ponerlas a disposición judicial como prueba de presuntos delitos. No es el caso, y por lo tanto, su uso es cero ¡Ninguno! Siempre se lo recuerdo a los propietarios.

Es cierto que este punto de las cámaras de seguridad me genera dudas, pero mi respuesta contundente está preparada si incumplen los acuerdos.

"Están prohibidos los comentarios machistas, racistas, sexistas y ofensivos"

En nuestro país hay una parte de humor ridículo, patético, grosero, subnormal, y troglodita, llena de frases y tópicos heredadas de tiempos antiguos y que a fecha de hoy se deberían de haber extinguido. Sin embargo, siguen presentes, porque el nivel mayoritario de la población es una cultura baja, muy baja o muy básica.

Por supuesto, sí tenemos grandes intelectuales en el país, tanto hombres como mujeres, con sus titulaciones, masters, experiencia, proyectos y empresas, en ingeniera, en física, en química, y muchos otros campos no mencionados, pero la cultura es la gran riqueza olvidada del país. Las televisiones y medios de comunicación no fomentan la cultura, y más bien hacen todo lo contrario, que es destruir la cultura. El gobierno autoritario durante la pandemia ha atacado dura y severamente la cultura, y sus subvenciones, ayudas o inversiones públicas económicas, están casi los últimos en la cola de prioridades en nuestro país.

Asumida la realidad, nos guste o no, sé que esta es la verdad cultural de nuestra país, y esta pobreza cultural genera sexismo, machismo, radicalismos y racismo.

En el sexismo, son típicos los comentarios sexistas que hablan de nabos, de melones, de peras, de pepinos y toda la frutería entera. Son típicos los comentarios de tópicos con los hombres, tópicos con las mujeres, piropos imbéciles de una inteligencia inferior a los antepasados trogloditas, y mil estupideces.

En sexo, son típicos los comentarios de los hombres que van se superhéroes, que si follan cada día, que si follan dos veces, que si les mide un metro, y otras tantas mil estupideces que, sumadas a las mil estupideces de antes, ya vamos por las dos mil estupideces.

En el machismo, son típicos los comentarios despectivos de estos atrasados analfabetos que se creen mejores por el mero hecho de ser hombres, y catalogan tareas, cualidades, habilidades y derechos, según sean hombre o mujer. Es patético y ridículo, pero esto todavía existe y ocurre en nuestro siglo.

Por supuesto, están los comentarios racistas, aunque sean en ese humor putrefacto, repugnante y estúpido, hablando de negros, de chinos, de rubios, y ya envalentados se burlan incluso de los pingüinos y los rubios y todo lo que se les aparece en su cerebro atrofiado.

Esta mierda de gente me da asco, y esos comentarios, conmigo, están prohibidos. Nadie de las personas presentes en la sesión fotográfica puede hacer ningún comentario imbécil de esos temas, o que pueda herir la sensibilidad de la modelo. Aquí no se habla de razas. Aquí no se habla de las tetas o del culo o de la polla de nadie. Aquí no se hace ni un solo chiste arcaico y analfabeto. Aquí no se hacen distinciones por ser hombre o por ser mujer. Están totalmente prohibidos.

"Por qué planteo estas normas"

Hay varias finalidades que son causas de estas normas.

La primera es velar por la seguridad de la modelo, por su integridad, su bienestar, su diversión, y su tranquilidad. La chica puede estar desnuda y atada, y en esos momentos de vulnerabilidad puede ser más sensible y susceptible a comentarios o situaciones que le provoquen incomodidad o inseguridad. Eso no puede pasar jamás, y siempre he dicho que la seguridad es imprescindible y obligatoria.

La segunda causa es velar también por mis derechos de autor. Es mi creación, es mi trabajo, es mi idea, son mis fotos, y por lo tanto tengo que crear un perímetro de seguridad suficiente para poder desarrollar la sesión con total normalidad y naturalidad.

La tercera causa es que la gente me da asco. Mis seguidores y seguidoras ya lo sabéis de siempre. Soy muy antisociable desde mi infancia ya, y no me fío de nadie jamás. No conozco al propietario. No somos amigos, ni tan siquiera conocidos, no tenemos relación, no vamos a ser amigos tampoco, y no creo en la gente. No me fio de nadie. No creo en nadie, y la seguridad en las sesiones bondage es imprescindible. Hay distintas coronas de seguridad, y el distanciamiento y la normativa es una de estas coronas.

La cuarta es velar por el respeto, la educación y el cumplimiento de las leyes españolas. Cualquier comentario podría incurrir en presuntas injurias, calumnias, delitos contra el honor, o incluso contra la intimidad, porque yo no doy permiso ni acceso a ver la sesión fotográfica en persona, y yo soy el que manda en la sesión de fotos. Es sólo un ejemplo, sin necesidad de añadir muchos otros detalles legales, que esto sería muy aburrido.

"Cuándo se plantean estas normas"

Siempre les planteo las normas a estos propietarios en el mismo momento que les pido permiso para hacer la sesión de fotos en su local, que suele ser días o semanas antes.

Las normas no son negociables. No se pueden negociar. Son innegociables. No están sujetas a ningún tipo de negociación. Las únicas partes negociables es en qué zona del local podemos hacer las fotos, y el horario y el día en el que se pueden hacer las fotos. Nada más.

No voy a hablar de cifras exactas, porque tampoco lo he contado durante todos los años que llevamos haciendo bondage, pero aproximadamente sólo un 5% de los locales con los que he hablado aceptan las normas.

Es curioso, porque mi normativa no le causa ningún daño al propietario. No rompemos nada de su local. No robamos nada. No pierde público porque es horario cerrado al público. No le representa ninguna pérdida. Nada. Simplemente, son normas que velan por una conducta ejemplar en respeto y en educación, por la seguridad de la modelo, y por garantizar el trabajo de mis fotos. Nada más. No hay ningún problema para los propietarios, y sin embargo tan sólo un mínimo 5% aproximadamente las aceptan.

En mi opinión, el por qué está muy claro. Son incapaces de estar callados y no hacer ningún comentario sexista, racista, o machista. Son incapaces de no asomarse para mirar las fotos. Son incapaces de no hacer la broma idiota y prehistórica sobre tetas o coños. Incumplir las normas es un riesgo muy alto y muy peligroso, y esto demuestra el vergonzoso y vomitivo nivel cultural de nuestro país en esta materia.

He de reconocer que hay otras dos razones por las cuales a veces no nos ponemos de acuerdo. Una de éstas es el plan económico. Me acuerdo de una peluquería que me pedía tres mil euros por tres horas. ¡Increíble! Esa avaricia enloquecida y enfermiza sólo conduce a un presente donde la peluquería ya está cerrada y en quiebra. ¡La avaricia rompe el saco! Es una frase muy antigua.

Hay varios locales que no me dieron permiso para hacer fotos esgrimiendo la razón de que en su negocio hacen clases de baile y actividades para menores, y les daba miedo que sus padres vieran las fotos bondage en su local y borraran a sus hijos del local. ¡Ningún problema! Me alegro por las respuestas positivas a mis peticiones, y acepto las respuestas negativas. Esto es libertad. Hay miles y miles de locales todavía por explorar.

"Qué ocurre ante el incumplimiento de normas"

La normativa expuesta y los acuerdos aceptados son una de las coronas de seguridad en toda sesión bondage, pero lógicamente hay el riesgo de que algún imbécil con menos cerebro que un mosquito, o que se cree invencible, lo incumpla.

Sin embargo, tal como os he dicho antes, y si habéis leído atentamente, he dicho que la seguridad se compone de varias coronas, y he dicho que la normativa es la primera de estas coronas. No es la única.

La normativa pretende simplemente estimular el sentido común, la inteligencia, el respeto, la educación, la modernidad, la convivencia y la legalidad, de la persona que tengo enfrente. Es para evitar problemas, errores o malinterpretaciones. Yo no dejo nunca margen a errores, y hablo muy claro y muy directo, con lo que el margen de malinterpretar algún comentario es cero.

La segunda corona de seguridad son una serie de cámaras que graban todo nuestro perímetro. Cualquier persona no autorizada que se acerque, se asome, hable o entre, quedará registrado grabado en imagen y audio a tiempo real, y cubrimos todo el lugar en todas direcciones. Si algo ocurre, quedará grabado, juntamente con nuestra capacidad jurídica, y eso también lo advierto siempre a los propietarios.

La tercera corona debe de tener respuesta rápida ante peligros amenazantes, pero esto ya es muy largo de explicar, y además todavía queda una cuarta y quinta corona, pero lo dicho, muy largo, y además es secreto personal.

De forma resumida, incumplir las normas es terriblemente peligroso y un grave problema que nadie quiere, porque te arruina la vida para la eternidad, y es mejor rechazar mi propuesta y denegar la sesión de fotos, que es lo que hacen el 95% de los locales.

"Experiencias desagradables"

Llevamos más de veinte años de experiencia, y en todo este tiempo sólo hemos tenido una experiencia inaudita, sorprendente y desagradable, que me hizo ser más severo con la normativa de seguridad, y que os la voy a explicar.

Ocurrío hace siete años, si no me equivoco recordando fechas de memoria. Tendría que mirarlo en los archivos fotográficos las fechas.

Habíamos ido a hacer fotos a un local con una modelo. Ya llevábamos un par de horas haciendo fotos. Íbamos a cambiar de posición bondage y equipamiento para poner a la modelo atada, y mientras preparábamos las nuevas cuerdas decidimos descansar unos minutos, porque así la modelo podía beber, comer, ir al lavabo a mear si quería, y en general reponer fuerzas.

Yo estaba preparando todo. La modelo había comido, y se fue al lavabo, pero en lugar de volver hacia nosotros, se fue hacia el despacho donde estaba el propietario, y me la encuentro vestida sólo con el conjunto de sujetador y braguita para la sesión fotográfica hablando con el propietario, ligando con él y en plan seductora.

Me quedé perplejo. Nunca en todos los años de experiencia me había ocurrido eso, y nunca me había imaginado que la modelo rompería unas normas pensadas para su seguridad y protección.

El propietario me explicó rápidamente que él no se había movido del despacho, que estaba allí sentado y la modelo había abierto la puerta y había entrado, y se había puesto a hablar con él. Fue algo inaudito, y entendí que él no era el culpable en ese caso concreto.

Desde aquel día, les explico siempre a las modelos en la reunión previa que tengo con ellas que las normas de seguridad están pensadas para su protección, para su seguridad, su intimidad, su tranquilidad, y es irracional, además de muy peligroso, quebrantar las propias normas que te protegen. Todas las chicas me responden siempre que ellas no harían eso jamás, y no ha ocurrido nunca más, pero fue una experiencia desagradable, molestosa e incómoda.

"Conclusiones"

Las experiencias en la búsqueda de locales interiores y las conversaciones con los propietarios son un termómetro infalible para ver que a esta sociedad le falta mucha cultura, todavía llena de prejuicios, tabúes, estigmas, miedos y controlada por lo apariencia de que dirán los demás o qué pensarán los demás.

También me ha demostrado estas experiencias que algunas ramas de nuestra cultura todavía están apoderadas por ese humor asqueroso y esos conceptos analfabetos con demasiados tintes machistas, racistas y sexistas, pero no es cuestión de temáticas, propuestas, ideas o proyectos. Es un problema de haber heredado una base cultural nefasta y horripilante, comprensible en aquel país empobrecido y limitado por las guerras, pero inconcebible en los tiempos presentes tan distintos.

Mi fórmula es muy sencilla. Yo no permito esas actitudes, ni a título personal ni profesional, y me alegro de ver que muchos de los locales con los que hablé ya están cerrados y arruinados. Con el paso de las generaciones espero ocurra lo mismo con estas conductas primitivas, y quedarán simplemente como un recuerdo histórico de los errores en la humanidad, otro más de entre los miles y miles de errores que acumulan durante toda su historia el ser humano, pero esto es la gente. Tampoco me sorprenden. De la gente no me sorprende nunca nada.

Atada junto este antiguo tractor con visera. Este es un tractor muy antiguo, una reliquia de tiempos pasados. Todavía funciona, porque esta maquinaria antigua era muy fuerte y sólida, aunque ahora ya es muy viejo, y lógicamente se estropea en cualquier momento y sin saber por qué. Básicamente, es muy viejo.

Yo lo encuentro un tractor muy bonito, con su visera encantadora y esos faros que parecen dos ojos que nos están mirando. Teóricamente, y en práctica también, esa visera se baja, y a los agricultores o tractoristas de aquellos tiempos les servía la visera para protegerse del polvo, la paja segada y evitar impactos de objetos frontales, como podrían ser piedras lanzadas por las aspas de otros tractores. A efectos reales, por los laterales, por detrás y por arriba, está abierto, y aquellas personas que los manejaban tuvieron que comerse, dicho metafóricamente, toda la paja y el polvo y la arena que flotaba en el ambiente. Por eso los tractores modernos y actuales son de cabinas cubiertas y cerradas.

Tenía muchas ganas de hacer una sesión de fotos en este tractor, y decidí poner la modelo atada junto al tractor, para poder ir cambiando los ángulos de enfoque, y así colocarse a ambos costados, y al mismo tiempo yo podía ir adaptándome a la ubicación del sol.

Atada y amordazada dentro del río haciendo formas en el agua. En otras galería hechas en meses o años pasados y publicadas en nuestra web ya hemos hecho la clásica foto de levantar agua con el cabello y forman el arco con la modelo atada, pero el agua es belleza,es fuerza, es energía, y traza formas espectaculares y preciosas por naturaleza.

Hoy se me ha ocurrido la idea de crear formas con la mano levantando y moviendo el agua con las manos atadas a la espalda. En realidad, para ser más detallado y exacto, tiene los brazos atados a la espalda por las muñecas, los antebrazos y los codos, lo que no le permite flexionarnos ni moverlos, y atada es más difícil levantar agua, pero nosotros tenemos mucha experiencia y sabemos hacemos decenas de miles de formas, que vamos trabajando en diferentes sesiones.

Había llovido mucho las semanas anteriores, y el río va lleno de una orilla a otra. En el centro del río hay profundidad y la corriente era muy fuerte, y por eso nos colocamos en un tramo de río alejados de las corrientes, porque este río desciende de las montañas, donde la modelo estaba perfectamente segura. Este río arrastra una persona como si fuera una hoja caída de un árbol, pero ya tenemos experiencia de muchos años. Esta es nuestra forma de vivir, de ser y de pensar.

Atada al poste dentro del agua en el río. Estos troncos de árboles que de vez en cuando aparecen en medio de ríos o estanques y otras zonas de agua tienen magia y encanto fotográfico, que ha sido usado muchas veces en el cine. En pantanos es muy habitual la presencia de estos árboles en medio del agua, pero los pantanos de nuestro país son casi como un parque de atracciones. Hay gente bañándose, navegando con kayak, hay negocios de alquileres de kayak, gente pescando, acampando, o incluso en las zonas de difícil acceso hay gente que se planta su marihuana. En nuestro país la gente está en todos sitios.

Nosotros nos encontramos este tronco que es como un poste mientras íbamos de excursión, y nos pareció genial para hacer la sesión de fotos atada al poste dentro del agua, desnuda y amordazada.

Pensé los brazos atados a la espalda, por detrás del árbol, pero no se habría visto las ataduras en las fotos. Hace años me había ocurrido en alguna posición que no se veían las ataduras en según qué tomas, sobre todo las frontales, porque me encanta el sol y me encanta la modelo enfocada al sol, y por eso decidí con las manos atadas por encima de su cabeza, enrollando vueltas y vueltas en todas direcciones las cuerdas en sus muñecas y al palo, y así se ve en las fotos el bondage.

Atada en este Citroen abandonado en un prado de las montañas. En esta sesión fuimos con Sweet Foxy hasta este paraje para hacer fotos con este Citroen abandonado en medio de prados montañosos. Hay muchos más coches, pero la historia del por qué están esos coches allí abandonados os la explico en las galerías bondage que hice con Thyffany en otros vehículos chatarra tirados por el monte. Conozco la historia de los coches, el por qué están allí, las polémicas y muchos otros detalles, porque yo hablé del tema con su propietario y otras personas, pero os lo explico en otras sesiones de fotos.

Aquí os hablo de la sesión que hice con Sweet Foxy, que le propuse mi idea loca de hacer las fotos bondage atada encima de este Citroen del siglo pasado, y a Sweet Foxy le pareció divertida la idea. Es un coche de colección antigua, y no arranca, ¡lógico! No se puede ni mover porque se desmontaría a piezas.

Le comenté a Sweet Foxy mi idea de hacer el posado sentada sobre la hojalata del capó, y apenas apoyó sólo un dedo que ya casi se hundía la chapa del coche. La modelo se tuvo que sentar en el lateral reforzado, y no tenía mucho margen de movimiento, porque se hundía toda la carrocería. El único movimiento seguro era doblar las piernas, estirar las piernas y colocarlas sobre la rueda. El resto de movimientos creo que el coche se desmontaría en mil trozos.

Qué hacer cuando se tiene miedo a practicar bondage. Hay gente que le da miedo practicar bondage, tanto en chicos como en chicas. Esos estereotipos antiguos de que los chicos son más valientes que las chicas es una estupidez enorme que no sé quién lo dijo en la antigüedad, pero es una mentira inmensa. Todo el mundo puede o tiene miedo en algún miedo de su vida, indistintamente de su género, y hoy voy a hablar del miedo en el bondage.

"Qué es el miedo"

Comienzo diciendo que el miedo es una reacción emocional, básica, primaria y universal, desde que éramos simios, ante lo que podemos considerar un peligro. Da igual si ese peligro es real, es una imaginación de nuestra mente, es inminente, es mañana o es dentro de un año. No importa el plazo de tiempo. El miedo seguirá existiendo, indistintamente del cómo o el cuándo, porque surge por un sentimiento de desconfianza, de inseguridad, de debilidad, de inferioridad o de negatividad, que le genera el temor de ocurrirle algo malo.

"Por qué hay gente que tiene miedo al bondage"

La gente que tiene miedo de practicar bondage piensa que se pueden romper un brazo, o sufrir una lesión, o les pueden secuestrar, o torturar, o violar, o matar, o descuartizar, o robar, y mil cosas.

La base lógica de estos pensamientos es que el ser humano está lleno de psicópatas, asesinos, violadores, ladrones, traidores, mentirosos, estafadores, chalados, y yo, que mis seguidoras o seguidores ya sabéis que me da asco la gente desde mi infancia, en este punto concreto les doy toda la razón. En este planeta tenemos cocodrilos, leones, tigres, tiburones, orcas, serpientes venenosas, osos, y mucha fauna poderosa, pero el mayor depredador del planeta es la especie humana. ¡Hay que joderse! El ser humano es torpe, patoso, cegato, despistado, atontado, lento, vago, quejica, llorón, cobarde, y sin embargo, es el mejor asesino, el más cruel y el más despiadado. ¡Pues menos mal que somos todo eso! ¡Si no, lo llevamos claro!

Apartando esta base, también hay otros desencadenantes de estos miedos a practicar bondage, que pueden ser lo que han leído en redes sociales, lo que le han contado otras personas, lo que le ocurrió a una amiga de tu amiga que le contó su amiga sobre una amiga suya, ¡más surreal imposible!, o simplemente lo que se ha inventado en sus propias paranoias por sí solo o sola.

"Por qué otra gente no tiene miedo"

La ciencia bioquímica y fisiológica te va a contar que el miedo es un producto del cerebro y que interviene en su creación distintas hormonas, o sustancias neurotransmisoras como la dopamina. Dependiendo de la fabricación en la amígdala cerebral, o digamos en cada cuerpo, porque verás cómo en unos meses los científicos cambian de opinión, se puede tener más o menos miedo. ¡Así de fácil! ¡A tomar por el culo todo lo demás! ¡De verdad que hay que tener mucha paciencia con esta sociedad!

Para mí, la ciencia es un mercenario que se vende al mejor postor, y tenemos de clara demostración la pandemia, en la que han salido miles y miles y miles y miles de expertos científicos por televisión. Han aparecido científicos de hasta debajo de las piedras, buscando su fama, su popularidad, su minuto de gloria y convertirse en estrellas mundiales. Sin ir muy lejos, en nuestro propio país tenemos algunos aborrecibles personajes, con un ego y una vanidad desbordada, que se creen leyendas, por ser sólo un profesional de un hospital básico en una pequeña ciudad.

En realidad, el miedo se puede tener, se puede adquirir o se puede educar. No es todo química. Por ejemplo, yo conozco una persona que tuvo un hija, y su madre le iba apartando y asustando a los perros, toda nerviosa, cada vez que se acercaba un perro a su niña, aunque sólo sea para jugar. Esa niña hoy es adulta, y les tiene pánico a los perros. Fue educada para tener miedo a los perros, y este es el miedo a través de la cultura y el condicionamiento educativo.

Otro ejemplo sería un vagón de metro o un tren parado en un túnel porque se ha estropeado. Si todo el mundo está tranquilo, la situación está controlada. Si una persona entra en estado histérico y sale corriendo, habrá gente que se pondrá histérica también de miedo y saldrá corriendo. Copiara su actitud de miedo.

Por lo tanto, el tener o no tener miedo intervienen muchos factores. Dependerá de la educación, de la cultura, de la capacidad de control, del saber, de la experiencia, de la preparación, de la seguridad en uno mismo, e incluso de las creencias.

Todo ello hace que en situaciones idénticas la gente tiene reacciones muy distintas. Hay gente que se ponen serpientes por el cuerpo o agarran arañas con las manos, pero hay otra gente que ve la serpiente y las arañas y salen cagando ostias aterrorizados, pero la situación es idéntica.

En bondage ocurre lo mismo. Hay chicas o chicos que ven cuerdas y se apuntan tranquilos y sin problemas, y hay otro grupo que se vuelven neuróticos y les brotan en su cerebro todas las paranoias del mundo.

"Para qué sirve el miedo"

El miedo es un arma de defensa, que nos hace evitar, atacar, amenazar, repeler o escapar de una situación en el que consideramos corremos un peligro.

Una parte teórica psicológica dice que tener miedo es positivo porque hace a las personas reaccionar, pero yo no estoy totalmente de acuerdo con esta teoría, aunque he de reconocer que una parte de verdad sí tiene con determinados sujetos. Sin embargo, también muestro mi diferencia en la opinión porque el miedo también paraliza a mucha gente y no saben qué hacer, se quedan bloqueados, en cuyo caso están jodidos, ya que su miedo juega en su propia contra, y el aliado se convierte en el principal enemigo.

Desde de mi punto de vista entonces, el miedo, como muchas otras emociones y circunstancias de nuestras vidas, puede ser negativo y peligroso para uno mismo, si no se sabe controlar o gestionar.

"Quién tiene la emoción del miedo"

Todos hemos escuchado, una o millones de veces, según hables con una o millones de personas, la frase de que ellos no tienen miedo. ¡Que valientes! ¡Superhéroes! En los bares de borrachos te sale el típico macho hombre de la selva que mata elefantes con sus propias manos. ¡Di que sí! ¡A ver quién dice burrada mayor!

Después, a la hora de la verdad, la gente le tiene miedo a todo. ¡A todo! Hay gente que ve una rata y sale de la cocina o del almacén como si hubiera un incendio o un terremoto, y puedes sumar a la lista las arañas, las inyecciones, las tormentas, la oscuridad, volar en aviones, y hasta que se te escape un pedo en autobús.

Es imposible vivir sin sentir miedo en algún momento. Nadie se libra, pero el uso de la razón, el instinto y la inteligencia, nos debe de dar las herramientas suficientes para vencer y afrontar esa situación.

"Cuándo es un problema el miedo"

El miedo es un problema para uno o una mismo/a cuando te limita. Dicho de otra manera, tener miedo es negativo y perjudicial cuando te hace quedarte sentado en el sofá porque no te atreves salir, cuando no haces lo que te gusta porque te preocupa lo que te puede ocurrir, cuando no disfrutas de la vida, o cuando vuelve al idiota más idiota de lo que ya es.

El miedo es un problema cuando tienes treinta años y todavía le tienes que pedir consejo a tus amigos por si vas o no vas a tal sitio, o cuando no tienes el valor de tener tu propia opinión y pensamiento, y adoptas lo que te dicen los demás por tu propio ideal. ¡Treinta años, y así de infantil e inmadura! A esa edad, los pulpos van ya por la sexta generación.

El miedo es un problema cuando provoca que vayas acumulando fracasos, rechazos, pérdidas, y se ha convertido en una barrera infranqueable que no te deja atravesarla, perdiendo oportunidades una tras otra porque el miedo te dice que estás bien como estas, que estas segura y cómoda, cuando en verdad sólo es engañarse a uno mismo por justificar su miedo.

El miedo es un problema cuando te sabotea y es tu propio enemigo, y te convierte en una persona débil, asustadiza, retraída, indecisa, insegura, sin confianza, sin sacrificio y sin fuerza de voluntad.

"Las excusas patéticas cuando se tiene miedo a practicar bondage"

El bondage es mi estilo de vida desde mi infancia. Yo era el típico niño que jugaba con los muñecos y los ataba con cinta aislante o con gomas elásticas, sí, sí, lo reconozco. ¡Ningún problema! Ahora ya no ato muñecos, lógico, porque tengo pareja y practico consentido con gente mayor de edad, y tampoco tengo juguetes ni muñecos, pero trae un oso peluche y te lo amordazo y te lo ato. En mí el bondage está en la genética.

Lo llevo con total naturalidad y espontáneo, y hablo de bondage como puedo hablar de la lluvia, deportes, política, viajes, y cualquier otro tema. Esto significa que llevo más de treinta años hablando de bondage con todo tipo de gente, conocidos y desconocidos, chicos y chicas, siempre mayores de edad y que quieran hablar, claro, porque cuando yo era joven le comenté a una amiga del instituto que me gustaba el bondage, y no me habló nunca más. Me dejó de llamar y hasta de saludarme. ¡Ningún problema tampoco! Las amistades crecen, se renuevan, se hacen de nuevas y otras desaparecen. Es un proceso normal y habitual.

En tantas miles de conversaciones durante tantos años he hecho montones de propuestas, juegos y sesiones, y he visto el miedo de la gente salir a flote. En toda mi vida sólo una chica ha reconocido que le gustaría practicar bondage, pero con toda sinceridad me dijo que el miedo le superaba y no se atrevía. El resto son excusas que la gran mayoría no se han trabajado nada. Me han dicho que se quedaron encerradas en el ascensor, que perdió la dirección, que se le escapó el tren, que le llamaron para hacer de niñera ese mismo día, que le robaron la cartera en el metro, o que se le murió el móvil, que todavía no sé qué significa morirse el móvil.

Me han dado una colección de excusas ridículas que un día intentaré reunirlas todas, porque nos vamos a reír mucho. Las más habituales son dar plantón directamente, no dan excusa ni se disculpan, o que se ponen enfermas justo ese día. Es un clásico la excusa vulgar y simplistas el dolor de barriga, que le sentó mal la comida, que se levantó con fiebre, que estaba resfriada, y similares.

Toda esta lista de excusas simplemente demuestra que el miedo les supera, que son personas sin valentía, sin coraje, sin compromiso, sin honestidad, y yo siempre he dicho que para mí la actitud es fundamental, y yo no trabajo ni soy amigo de esta gente.

Después de tantos años de experiencia, conozco la realidad del miedo de la gente y su actitud deplorable, y siempre tengo planes alternativos preparados cuando quedo con alguien, porque en muchas ocasiones se rajan y te dan plantón. Por algo es gente.

"Cómo superar el miedo al bondage"

Yo nunca doy consejos y nunca digo a nadie cómo se ha de comportar, porque esto es esa ley no escrita de que le dices a alguien que para superar su miedo a los ascensores ha de esforzarse y entrar en un ascensor, y justo ese día se estropeará el ascensor. Es como la ley de Murphy.

Yo nunca he convencido ni he intentado convencer a nadie. Simplemente, a mí me gusta el bondage y comparto mi afición con personas que le gusta practicarlo en la misma actitud. No voy a perseguir, ni insistir, ni convencer, a nadie, por practicarlo. Quien quiera, perfecto, aquí estoy; quien no quera, en el mundo somos más de siete mil millones de personas. ¡De sobras! En cien años no tengo tiempo de conocer a todo el mundo.

Mi actitud respecto a esas personas que tienen miedo es muy claro. Vencer o superar el miedo depende de ellos y ellas exclusivamente. Pueden intentar vencer su miedo por su propia iniciativa, poniendo sacrificio, competividad, fuerza de voluntad, capacidad de superación, entusiasmo y otros factores, pero repito por segunda vez que esto depende sólo de ellos y ellas.

En el caso de necesitar ayuda, yo no tengo licenciatura ni la titulación homologada para ejercer de psicólogo y mucho menos de psiquiatra. No soy ni psicólogo ni psiquiatra, no estoy formado en estos campos, y yo no ejerzo esta función.

Si alguien quiere venir y practicar bondage, mi teléfono y mi email es público. Puede venir y divertirse, y si esto le sirve para superar su miedo a mí no me tiene que dar gracias por nada. Yo simplemente pongo las cuerdas y mi forma de ser. Las motivaciones y los miedos dependen únicamente de la otra persona, y son suyos.

"Cómo valoro yo la actitud y el miedo"

Tengo fama de ser muy claro y muy directo. No tengo nada de hipocresía, y las apariencias de quedar bien me las paso por el culo, y en el tema del miedo al bondage soy igualmente claro y directo. No hago excepciones nunca en nada.

Comprendo el miedo de la gente. ¡Por supuesto que sí! El miedo forma parte del carácter. Incluso yo también puedo tener miedo en determinadas situaciones, pero en la batalla entre el miedo y el uso de la razón siempre ha de vencer la razón. Si esa batalla la gana el miedo estás perdido o perdida.

Ante una situación que podemos considerar comportar un peligro, hay que usar con total eficacia la razón y la inteligencia. Mi estrategia es anticiparme y preparar reacciones al hecho que puede advertir el miedo. Expongo esos posibles sucesos, los valoro, los analizo, los estudio, los desgrano, contemplo sus variantes, sus otras posibilidades, y preparo defensas, ataques y reacciones tanto para el propio suceso sospechado como las variantes. No me sirve un solo plan. Planeo todas las respuestas que sean necesarias, sin límite. Respondo con la dureza que merece el peligro, y todo es posible.

Thyffany y yo hacemos muchas locuras y tenemos situaciones peligrosas. Por eso siempre hablo de las medidas de seguridad en muchos artículos y galerías de fotos bondage. Los vehículos tienen sus medidas de seguridad. Tirarse en parapente o hacer puenting o rafting tienen sus medidas de seguridad. Construir un edificio tiene sus medidas de seguridad. Un concierto, un partido de fútbol, una carrera de motos, tiene sus medidas de seguridad. Todo tiene sus medidas de seguridad. ¡El bondage, también!

Nosotros siempre decimos ¡adelante! El miedo no nos frena. El miedo, simplemente, varía las medidas de seguridad. Dicho un número al azar como mero ejemplo, sin ser real, en cada sesión de bondage tendré un mínimo de diez medidas de seguridad, por decir una cifra inventada sin dar pistas, pero si por alguna circunstancia el miedo advierte de peligros adicionales, tomaré todas las medidas de seguridad adicionales que hagan falta, aunque sean quinientas, y añadiré quinientas más para eliminar el margen de error y dejarlo en cero. Pero seguimos adelante. El miedo no nos puede parar, porque los riesgos existen incluso para cruzar la calle. Los peligros son inevitables, y el juego es estar preparado, entrenado, despierto, prevenido, astuto y rápido, para contrarrestar el riesgo. La vida es conseguir el máximo número de victorias hasta el último de los días.

Esto es lo que Thyffany y yo aplicamos en nuestras sesiones de bondage, lo que opinamos del miedo en el bondage, y lo que aplicamos en nuestra vida real, en cualquier faceta y ámbito.

"Qué hacer con la gente que tiene miedo"

La gente que tenga miedo y se quiera quedar sentada en el sofá, está en su derecho. Es su sofá. Por mí pueden dibujar la forma del culo en el cojín, o se pueden tumbar. Me da igual. Es su sofá. A mí no me gustan los sofás, y no voy a ir a levantarlos del sofá. Ya se levantarán cuando les dé la gana, y si quieren.

Hay otra gente que escriben orgullosos en sus perfiles o blogs las ridiculeces de sus miedos. Es su teclado. Por mí pueden escribir hasta que se borren las letras de la tecla. Están también en su derecho de escribir. Es su ordenador, es su móvil. Es suyo. Es cierto que esos textos pueden contener muchas paranoias y mentiras y hay gente que se lo puede creer. ¡Pues que se lo crean! Ganamos el descubrir dos cobardes por partida doble. Por una parte, el que escribe sus miedo, y el otro quien se cree los miedos de los demás y los hace suyos. ¡Dos invitaciones que nos ahorramos de enviar!

Yo nunca juego ni hablo ni animo ni convenzo a la gente que su miedo les paraliza. Hay decenas de miles de personas en el mundo con una actitud positiva, animada, segura, decidida e inteligente, dispuestas a practicar bondage sin ningún problema, que no quieren quedarse de simple espectador o espectadora sentados en la butaca del teatro de la vida y ver cómo tira por la borda el poder disfrutar de la vida. Hay mucha gente que no quieren ser aburridos y aburridas, y quieren subir al escenario, actuar y ser protagonistas. Es cuestión de moverse, de buscar, y de paciencia para encontrarse y compartir aficiones de una forma libre, mutua, mayores de edad y consentido.

Esta es una de las características muy marcada de mi estilo de vida, de mi forma de ser, de mi ideología, de mi opinión, y de mi creencia. Lo he dicho mil veces. Creo en el destino. Yo creo que el destino está escrito, y esconderse por los riesgos que se imagina la gente por sus propios miedos no va a evitar que el destino se cumpla. Querer esquivar lo que el destino ha escrito es una estupidez inútil y una absurda pérdida de tiempo. De una manera u otra, el destino se cumplirá infalible, inevitable y seguro.

Bondage suspensión atada en el bosque con Sweet Foxy. Esta semana hemos vuelto a quedar con Sweet Foxy para hacer sesiones de fotos bondage, y nos ha encantado volver a quedar con ella. Es maravillosa. Hace ya años que yo no repetía sesiones con la misma modelo. ¡Ya ni me acuerdo de esos tiempos pasados! Debería de ser por la era de los trogloditas y la Prehistoria como mínimo.

Desde nuestros principios profesionales con el bondage, que fue con un blog cutre por el año 1997 más o menos, la gente ha cambiado mucho. Mis seguidoras, seguidores y visitantes, ya sabéis que me da asco la gente. Nunca lo he escondido. Es desde pequeño, así que es una pieza vital y fundamental de mi carácter y mi personalidad, pero desde nuestros comienzos a las fechas actuales la gente ha cambiado a peor. ¡A mucho peor! No sé si son los móviles, la comida, o es que la humanidad ha dejado de evolucionar y hay un fallo genético que vuelve a la humanidad más idiota, pero la sociedad va para atrás a un ritmo de vértigo.

De todos modos, no voy a perder más tiempo en hablar de las tonterías e idioteces de esta sociedad, porque no terminaría nunca de escribir, y voy a lo divertido, que es el bondage, y os voy a explicar el día fascinante y guapo que pasamos con Sweet Foxy haciendo fotos bondage, y una de las sesiones de ese día fue esta suspensión bondage en el bosque atada a las ramas del árbol.serif">

Bondage outdoor atada junto vacas en libertad por las montañas. Siempre me gusta ir poniendo escenarios nuevos, originales y variados,y después de llevar toda la vida, desde mi infancia más pequeña, viviendo, conociendo, explorando y viajando, todas las montañas y bosques de nuestro país, conozco miles y miles de rincones donde hacer fotos diferentes. Puedo estar haciendo fotos en escenarios variados cada día durante cien años por lo menos, así que tenga variedad suficiente para toda la vida.

En esta sesión se me ocurrió hacer una sesión de fotos bondage muy divertida atada al lado de vacas en libertad en la montaña, y he aprovechado el artículo para hablar de vacas y dar un curso sobre vacas. ¡Yo siempre a favor de avanzar en la cultura! Os explico muchos detalles curiosos sobre vacas en el artículo.

Las fotos han salido muy divertidas, y es otro escenario distinto sumado a nuestra gigantesca colección de lugares o ambientaciones diferentes, únicas y variadas. Mis seguidoras y seguidores ya sabéis que siempre voy cambiando de escenarios, y todavía tengo miles de ideas diferentes. Soy una fuente inagotable de ideas. Las personas sin ideas, sin originalidad y sin variedad, repetitivos y rutinarios, son muy aburridos. Buscar nuevas ideas me encanta. Es mi forma de ser, mi forma de pensar, y mi forma de vivir.

Atada en este sótano de estilo antigua biblioteca. Este escenario fotográfico nos recordaba al sótano de una biblioteca y por eso le he puesto este título a las fotos, pero voy a tener un buen detalles con mis fieles seguidoras y seguidores, y os desvelaré que no es una biblioteca. La cultura no es el mejor bien de nuestro país, y a este ritmo no lo será nunca.

Aquí vivía una persona sin hogar, que en la actualidad es otro caso más de personas desaparecidas durante esta oscura etapa de la humanidad, con la pandemia, el autoritarismo de los políticos, y las democracias seriamente atacadas, con prácticas más propias de regimenes opresores y dictaduras. Desde mi faceta de fotoperiodista internacional, sé que no es el primer caso de personas sin hogar o excluidos que han desaparecido, o se les han quemado sus casas o barracas. Además, había muchas manchas y salpicaduras de sangre en el lugar, tal como podéis ver en una imagen entrando en nuestra galería de fotos.

El plástico que veis en la pared es porque estas paredes son muy húmedas. En realidad, el aire y la atmósfera del lugar es muy húmedo, y se respira una humedad muy notable. Es lo primero que se nota al llegar, y eso que ahora, con las paredes derrumbadas, está ventilado, pero la humedad sigue siendo muy presente. Respecto al corcho, para quien no lo sepa, es un buen secante, ya que no se moja. Si lo tiras al agua, verás que flota y no se hunde. Podéis intentarlo con todas las fuerzas. Se romperá, y seguirá flotando aunque sea a trozos diminutos. Además, da temperatura. Thyffany comentaba que si te tumbas sobre este material desnudo o desnuda se nota como un poco de calor. No estan frías las placas, e incluso hace menos frío tumbada sobre el corcho que estando de pie. Esto son secretos de la gente que sobrevive en frío.

Atada sobre las piedras resbaladizas de esta presa. Nos acercamos justo hasta la rampa lateral de la presa, porque a la derecha estaba la compuerta cerrada. En caso de abrirla, ya que son automáticas, estaba previsto plan de salida sin problemas.

Usando la inteligencia, el atrevimiento y el sentido común, este es el mejor punto de seguridad, porque estas rocas resbalan como el hielo. Es patinaje.. Estas rocas están pulidas y lisas, cubiertas de un fino musgo que en épocas de duro frío se hace mucho más grande, y que podéis ver en las fotos con esas tonalidades verdes en la roca. Ese musgo es muy resbaladizo. Es como pisar hielo o hacer patinaje. La pendiente de la roca te empuja hacia abajo, y te puede tirar a las corrientes del río, puedes caer en una de las profundidades que se forman delante de estas grandes presas con este desgüace, o te puedes golpear contra las rocas con violencia, y producir fracturas y lesiones serias y graves.

Por eso Thyffany, que también tiene mucha experiencia, se colocó en una posición estaba frenada, con las manos atadas a la espalda pero las palmas abiertas apoyadas en un bache de rocas, que le ayudaban mucho a no resbalar, pero no tiene nada de margen de movimiento la modelo. Sólo podía mover las piernas, levantarlas y encogerlas. La modelo no puede salir del cuenco donde está apoyado su culo, porque es su freno.

La práctica muy peligrosa de meterse objetos por el ano. Hace muchos años vi un vídeo que se había hecho muy famoso en esa época. En el vídeo se veía un vaso en el suelo, y la cámara grabando en plano fijo, con la típica escena de quien se graba a sí mismo. Un hombre se coloca sobre el vaso y empieza a introducírselo por el ano. Es lo que llamamos popularmente metérselo por el culo.

"El vídeo del vaso roto dentro del culo"

Cuando intenta quitárselo, el vaso se rompe. Supongo que eso le pasó por el efecto vacío o por la presión de los músculos y huesos sobre el vaso. ¡O el vaso era una mierda! ¡No tengo ni idea! Se rompió a trozos, y se ve con los dedos cómo se quita una parte del vaso, pero al estar roto en diferentes cristales no sale todo el vaso de una vez. Se quita una segunda parte del vaso. El hombre busca con los dedos otra tercera parte del vaso, y se ve en el vídeo que cae una gota grande de sangre. ¡Y una segunda gota de sangre! El goteo es cada vez más rápido, y cuando se quita la tercera parte de cristal ya es un hilo continuo de sangre, como un grifo abierto, y el hombre se levanta y apaga la cámara. Aquí se acababa el vídeo.

La continuación está muy clara, que es urgente al hospital, operado de urgencias y quizá con secuelas graves para toda la vida.

"La historia de un alto cargo de medicina"

Me acuerdo que le estaba explicando el vídeo a una persona que conocía hace años, y que ocupaba el máximo puesto en su área de un hospital importante y prestigioso en su país. Le dije que había visto el vídeo de esta carnicería sangrienta que se hacía ese hombre en su culo, y me comentó que eso la gente lo hace porque la próstata es un órgano erógeno en los hombres, que produce mucha satisfacción sexual, y añadió que él se metía guindillas y pasta de dientes por el culo. ¡¡¡Pasta de dientes por el culo!!! ¡¡¡Y guindillas!!! ¡¡¡¡Un jefe máximo del área de un hospital!!!

Desde esa fecha, entre el vídeo y el profesional, yo me lo creo todo cuando me explican los objetos que la gente se mete por el culo. Cualquier cosa que me digan me lo creo. Yo de la gente me lo creo todo, y si son estupideces seguro que sí.

"Objetos de todo tipo que la gente se mete por el culo"

Hay muchas historias. Hay miles de historias, y algunas de las historias que encontramos en las habladurías de la gente, en televisión o en internet, pueden ser sólo mitos y leyendas.

Hay historias que no me creo y no he encontrado documentadas demostrables, como esa leyenda de una persona que llevó medio año un vibrador dentro de su recto. No me lo creo, porque es muy importante acudir con urgencia y rapidez, desde el inicio del problema hasta la consulta médica, y lógicamente están los síntomas, las molestias y las complicaciones.

La sintomatología de tener un objeto dentro del ano es variada, eso es cierto, y puede ser desde muy simples, como el dolor anal, molestias pélvicas, dolor abdominal bajo, estreñimiento, dificultad para tirarte pedos, o la rectorragia, hasta presentar abdomen en tabla con signos de irritación peritoneal y signos de sepsis.

Esto sería los síntomas que pueden provocar el dejar el objeto dentro del culo, pero las complicaciones puedes ser perforación intestinal, perforaciones rectales o colónicas, trauma rectal, fístulas de todo tipo, rectovaginales, rectovesicales, enterocutáneas o perianales, infecciones pararrectales, peritonitis, lesiones del esfínter, abscesos intraabdominales, laceración del esfínter anal, lesión de tejidos perirrectales, obstrucción intestinal baja, hemorragia digestiva baja, la emigración del objeto hacia órganos vecinos con lo que puede provocar lesiones en esos otros órganos, y en los casos más peligrosos puede provocar un sock séptico y a la muerte. Hay gente que ha muerto por estas prácticas, y han sacado el objeto con el paciente ya fallecido.

Por eso no me creo estas historias de un objeto medio año en el ano. Además, hay que tener en cuenta, cuando se escuchan historias, que en medicina hay una responsabilidad ética universal sobre la protección de personas y animales, en el que también entran la confidencialidad inviolable de los datos de los pacientes, su privacidad, el requerimiento del consentimiento explícito y escrito del paciente para difundir cierta información con su situación clínica, y no entrar nadie en conflicto de intereses, entre otros compromisos adquiridos por la medicina en todo el mundo. Habrá algún país que se los salta, pero al llegar la información a otros países éstos restringen o borran datos que vulneran estos compromisos.

Por estas razones yo no busco informarme en lo que diga la televisión o la prensa, porque no me fío nada de periodistas, y mucho menos en una época que este oficio está en el momento más bajo de toda su historia, convertidos en el brazo ejecutor propagandístico de los intereses de sus jefes políticos.

Yo me informo y contrasto lo que escucho en documentos, estudios e informes de revistas de investigación o divulgación médica y científica, por ser de mayor rigor. Lo que diga un canal de televisión u otro me es indiferente. Apenas veo la televisión un par de horas a la semana.

En estas revistas he leído durante años un montón de objetos extraños que los médicos de Urgencias han tenido que extraer de los pacientes.

Las botellas es el objeto más extraído en urgencias del culo de la gente. Son muy famosas y habituales las historias de gente que se meten botellas, e incluso hay gente que se había metido la botella al revés, entrando primero la parte gruesa y dejando la boca estrecha para el final. Con las botellas nos pasaríamos horas hablando, de la cantidad de botellas que se mete la gente por el culo y acaban en el hospital. ¡Botellas de todo tipo, tamaño y forma! La gente no aprende, y eso que este error es de siglos pasados, pero nada, ¡¡que no aprenden!!

El segundo lugar casi siempre lo ocupan la gente que se ha metido vibradores hasta el fondo, todo entero, por la excitación o por sentarse encima o lo que sea, y se han pasado apretando demasiado y se ha ido todo hasta dentro, y ya no sale hasta que vayas a las urgencias de un hospital. Los vibradores tienen la forma anatómica para facilitar su penetración y uso, pero hay que aguantarlos e introducir una parte de ellos. No se puede meter todo entero hasta el fondo.

A continuación, en esta clasificación morbosa, viene un grupo donde están reunidos los objetos de forma fálica, que parezca una polla, o que tengan un extremo redondeado, que también le sirve a la gente para metérselo por el culo. Hay historias de gente a quien han tenido que extraerle en el hospital puros, velas, un salami, un tubo de aluminio ,desodorantes, frascos de otros productos como perfumes, una linterna, un cañón de escopeta, un destornillador, barras metálicas, objetos cilíndricos de todo tipo, y todo lo que la incultura, el analfabetismo, y la imaginación sin control, hace pensar a la gente que se pueden meter esa barbaridad por el culo.

A veces no hace falta que el objeto tenga forma de polla, o que sea anatómico. Muchas veces es porque el objeto les resulta atractivo, curioso, divertido, llamativo, o es un su fetiche, o es lo que tienen más fácil a mano, y aquí entra de todo. Hay casos de bolígrafos, muñecos, rotuladores, un guante de horno, tornillos, pilas eléctricas, pelotas de tenis, vasos tubulares, bombillas, huevos de metal, lápices, un picador de hielo, termómetros rectales, un bate de béisbol, y todo lo que pillan por los armarios, o la caja de herramientas.

Los objetos con mango que la gente tiene por su casa es otro clásico, y hay gente que ha acabado en el hospital por introducirse el cepillo de dientes, un destornillador, un martillo, el mango de la escobilla del wáter, un bastón o el palo de una escoba, porque estos objetos también pueden provocar lesiones graves, sin necesidad de atascarse. Los cristales se pueden romper, las maderas se pueden astillar, y los hierros o cantos pueden rasgar y cortar. Además, provocan infecciones porque tienen gérmenes y bacterias.

Las verduras en el recto es muy habitual. La gente se mete zanahorias, pepinos, calabacines, plátanos, un huevo cocido, e incluso hubo el caso de un preso que se había metido una manzana en una práctica autoerótica, pero no son objetos que la naturaleza haya diseñado para metérselo por el culo, aunque al ser humano lo da lo mismo, y se lo mete. Acaban frenados, succionados o metidos hasta adentro del todo, y la solución para quitarlo es ir urgente al hospital. Se meten la nevera entera de frutas.

Después ya empiezan los grupos de las singularidades y minoritarios, y en este apartado me llama mucho la atención la gente que se mete animales. Hubo un caso muy famoso de un hombre que se metió una anguila viva por el ano, según dijo porque estaba estreñido, metiendo primero la cabeza de la anguila, lo cual provocó mordiscos, perforación del intestino y parte devorada, y tras la cirugía estuvo meses con una bolsa para colostomía. No sé cómo acabó su recuperación, si llegó a recuperarse del todo, o si le quedaron secuelas de por vida, porque estas imbecilidades no me interesan para nada. ¡Es su problema! ¡Ya se apañará con sus estupideces!

Por supuesto, tendría que hacer un apartado especial para los casos más increíbles e insólitos documentados. Esta clasificación ya depende de la opinión de cada uno, pero para mí las tres historias más sorprendentes son el paraguas, un jarrón de vidrio plomado, y una dentadura. ¿Cómo se le ocurre a una persona meterse un paraguas en el culo? Quizá es por si lluvia. ¿Y el jarrón de vidrio plomado? No sé cómo son estos jarrones, ya lo buscaré por google pero me gustaría preguntarte si esta persona tenía pensado adornarlo con flores, pero ¿el jarrón o el culo? Y lo de la dentadura postiza llevo media hora intentando comprenderlo, pero prefiero no perder el tiempo. ¿Se la metió con la boca abierta o la boca cerrada? Digo la dentadura, claro. Mi teoría de que esta humanidad va camino directo a la extinción es totalmente acertada, y la única duda es si lo hará con un paraguas en el culo o vete a saber qué otro objeto. ¡Visto lo visto, todo es posible!

"Quizá os preguntáis si la gente se mete todo esto por el culo"

Tal como os he contado, yo me documento en revistas de investigación o divulgación médica y científica, pero otra forma es mirar vídeos porno, en portales porno, en sus apartados temáticos de sexo anal y objetos por el ano. ¡Es increíble! He visto un vídeo de una chica metiéndose una manguera de goma. He visto otro vídeo de una chica que se está metiendo una pelota del tamaño de un balón de balonmano. He visto otro vídeo de otra chica metiéndose un vibrador de un tamaño que es como una lanza de los caballeros medievales, y en resultados de búsqueda me pone todavía miles de vídeos encontrados. ¡Con esos tres ya tengo suficiente! Yo me creo cualquier objeto. Esto es la gente.

"Quién se mete estos objetos por el culo"

Las urgencias por objetos en el ano son mayoritariamente hombres. El 94,4% de los pacientes que acuden de urgencia a un hospital por meterse algo en culo son hombres, indistintamente si son heteros, gays, bisexuales o lo que sea. No hay ninguna relación o riesgo mayor por la orientación sexual, pero sí que hay mayor incidencia en la franja de edad entre 30 y 40 años del sexo masculino.

A pesar de este comentario general, es innegable algunos grupos de riesgo que os voy a comentar y os pueden sorprender.

El primer grupo que os puede sorprender, o al menos a mí me sorprendió cuando me informé por primera vez, son bastantes casos en personal penitenciario, es decir, presos. Lógicamente, su vida sexual al estar encerrados es muy complicada, y recurren a prácticas autoeróticas y la masturbación, pero entre gente presa hubo un año en el que tuvieron tres casos de introducirse desodorantes en vía rectal.

El consumo de drogas, alcohol y homosexualidad, todo mezclado, es una peligrosa combinación que coincide en bastantes casos de gente que acaba en urgencias por meterse algún objeto en el culo. A veces hay gente que no recuerda lo que se ha metido, o no es capaz de decirlo porque su estado de embriaguez o semiinconsciencia por la droga le impide expresarse para hacerse entender.

Las personas con transtornos psicológicos, sea cual sea el transtorno, porque hay un montón y a este ritmo la sociedad está cada vez más enferma de la cabeza, es otro factor de riesgo. Es difícil precisar porque lo hacen este tipo de personas, porque su cerebro no funciona en su estado sano y normal, y muchos de sus actos pueden ser incomprensibles e irracionales, actuando simplemente de acuerdo a la percepción y razonamiento de su enfermedad mental..

Otro grupo que me sorprendió son los intentos de suicidio. Es gente que intenta suicidarse metiéndose un producto tóxico y venenoso por el ano, que el cuerpo absorberá muy rápido y provocará su muerte. Siempre hemos visto en televisión que la gente se suicida bebiendo veneno o productos muy peligrosos, pero hay gente que se lo mete por el culo.

En ocasiones los objetos en el ano están implicados en homicidios, gente que ha muerto por el objeto introducido en el ano, y aquí ya es cada caso concreto y sus respectivas investigaciones quien determinará la gravedad del delito, sus culpables y sus condenas, pero esto ya es otro tema.

El grupo de las prácticas eróticas sexuales, heteros, gays, sadomasoquistas, o cualquier otro, es también otro de los grupos que terminan en las urgencias de hospitales por haberse metido un objeto por el ano, y este es el grupo en el que yo me centro para hablar en este artículo.

Otro grupo, lamentablemente, es el de las víctimas de violaciones o agresiones sexuales, a quienes el violador subnormal de mierda les mete un objeto por el culo, sin ninguna consideración. A veces hay violaciones bajo los efectos de drogas o sustancias que adormecen a las víctimas, o las dejan sin voluntad, y en su violación no saben qué objeto les han metido por el ano, pero cualquier violación es abominable. Estos desgraciados miserables me repugnan, y no puedo decir mi solución para esta gentuza asquerosa.

El último grupo que menciono, que no es tan sorpresa pero sí solemos omitir o ignorar, son las "mulas" o "correos" como nombres populares y famosos, aunque supongo que la policía tiene mil nombres para esta gente, y son estas personas que ocultan drogas o narcóticos en su cuerpo para entrarlas por aeropuertos o controles en variadas instalaciones, envuelta la droga en condones dentro del ano, por ejemplo. En estos casos los expulsan mediante ténicas, pero también es una urgencia, porque si les explota el paquete el cuerpo absorbería la droga y morirían, y tienen que expulsarlo lo más rápido posble.

Estos son los grupos mayoritarios y las causas principales, aunque siempre hay causas excepcionales que no encajan en ninguna categoría..

"Lesiones irreversibles de por vida"

Hubo un caso muy famoso en 2018 aproximadamente, de un británico que se perforó su intestino después de introducirse un objeto de 77 cm por el ano mientras estaba borracho. Las placas de las radiografías y las exploraciones siguientes mostraron que se había perforado el intestino, había atravesado todo el abdomen, y había llegado casi al diafragma. En la intervención le tuvieron que quitar 20 centímetros de intestino grueso que había quedado gravemente dañado en el acto, y le realizaron una ostomía porque tendrá que eliminar la mierda a través de una bolsa adherida a su cuerpo. ¡Que bestialidad! 77 centímetros. Un par de palmos más, y le sale la punta del objeto por la oreja. Un poco más largo, y es mejor quitarle el objeto por el tímpano. ¡Increíble la gente! ¡Yo de la gente me lo creo todo! No es que sea iluso o fácil de engañar, no. Es que la gente me da asco, no creo en la gente, y no espero nada bueno de la gente.

Este es un caso muy extremo que no había ocurrido nunca, pero una vez habéis hecho el idiota, es mejor asumir la realidad, no empeorar las cosas, y acudir a urgencias donde un cirujano, doctor o doctora, os solucionará el problema, al tiempo de que la propia experiencia enseñará al paciente a tener esa inteligencia que se supone ya debería tener la gente por naturaleza.

Sin embargo, no intentar sacarlo por vosotros mismos si no se puede, porque eso sólo empeorará mucho más las cosas. Ha habido casos de gente que ha tratado de sacarse el objeto con ganchos o hierros, y al hacerlo se han desgarrado el colón, lo cual es con toda probabilidad una lesión irreversible y llevar bolsas adheridas al cuerpo para ir cagando en esas bolsas por toda la vida.

"Qué hacen en el hospital"

Los profesionales harán su diagnóstico por imágenes con el uso de radiografía simple y la tomografía computada, o también con otros métodos como los endoscópicos, para determinar las características del objeto, sus dimensiones, y en qué posición está colocado el objeto, y dependiendo del resultado podrán sacarlo manualmente por el recto o con cirugía con el paciente anestesiado.

Son extracciones de urgencia porque el tiempo de retención del objeto aumenta el riesgo de lesión de la pared y la perforación. En ocasiones es posible la extracción manual transanal en el mismo box sin anestesia, que no es agradable porque es muy probable que el doctor te meta el puño entero por el culo, pero no de esa forma mal pensada que a la gente le va el rollo y se ponen cachondos, ¡no, no, no!, sino en plan médico, que es muy diferente.

Sin embargo, muchas veces no es posible, y en muchas ocasiones es obligatorio cirugía. Se intenta si se puede buscar métodos mínimamente invasivos, y pueden optar en el hospital por la sigmoidoscopía flexible y el TAMIS, que es cirugía transanal mínimante invasiva, pero si el tema está complicado, por el objeto, por no ser posible manualmente, por el riesgo de migración del objeto y que se mueva, por abscesos asociados, o por la sospecha de haber perforación colorrectal, la única solución es operación en quirófano, para extraerlo por vía transanal o por abordaje abdominal, lo cual significa que el nivel sexual de imprudencia, temeridad, peligro, incultura, analfabetismo e inconsciencia, de esa persona es para no follar con él o con ella jamás.

"Qué decirle al médico en estos casos"

Hay una frase que dice "a lo hecho, pecho". Eso quiere decir que lo mejor es decirle la verdad, ser honesto, asumir que se ha hecho el idiota, no complicar más la situación, y salir del problema sin secuelas.

Las excusas y las mentiras en estos casos son ridículas. Hubo un caso de un paciente que dijo que se había caído de forma accidental sobre el objeto vegetal y se le había metido por el culo. ¡No me jodas! ¡Qué vulgaridad! A lo mejor dijo que se sentó sobre la silla, y estaba el pepino en la silla, y se le metió el objeto por el culo. ¡Qué tontería! O quizá explicó que estaba en el huerto recogiendo pepinos, se cayó hacia atrás y se le metió todo el pepino en el culo. ¡Con esas excusas se queda patético, idiota, mentiroso y cobarde!

Llegados a este punto, es mejor decirle simplemente que en el juego sexual se ha metido voluntario un objeto en el culo, y no sale. ¡Ya está! ¡Simple y fácil! Los doctores ya saben centenares y miles de estos casos. No les asombra, y a los doctores y doctoras les importa una mierda tus gustos. Ellos sólo quieren quitarte el objeto del culo, que entra dentro de las urgencias médicas, porque el juego es muy peligroso.

Lo vuelvo a decir. Introducirse objetos en el ano es un juego muy peligroso. Las secuelas leves pueden ser tener que ir al lavabo muchas más veces de lo habitual, para evitar que la gente afectada se cague encima en cualquier momento, pero las secuelas graves y muy graves son muchos casos de gente que va con la bolsa de cagar adherida a su cuerpo toda la vida, y además no hay que olvidar que una perforación intestinal puede ser mortal, y hay casos documentados de autopsias donde se han encontrado objetos inverosímiles en el intestino del cadáver.

Estos errores pueden ser mortales, así que no complicar la idiotez. Es mucho mejor quedar como una anécdota vergonzosa que ser una lesión irreversible o un muerto en el cementerio. Por lo tanto, decirle toda la verdad al médico, acudir de urgencia rápidamente, y no hacer estas burradas. Estamos ya bien entrado el siglo XXI y la humanidad cada vez es más subnormal. No aprende, no evoluciona, y los errores son mucho peores que en el pasado. Se repiten los errores, y peor todavía, porque se hacen mucho más grandes. Yo ya dije en un artículo, escrito en esta web y que podéis encontrar en la sección Opinion, que esta humanidad va camino de la extinción a este ritmo, y cada día estoy más convencido. No tengo ni la más mínima duda.

"Las modas ridículas de las redes sociales lo empeoran todo"

Las redes sociales en modas peligrosas, absurdas, subnormales e irracionales, poniendo de moda o retos el introducirse cualquier bestialidad por el ano o la vagina, con excusas cada cual más patética y prehistórica, lo empeora todo.

Estas mierdas de modas, y me refiero a todas, de la primera a la última, sea cual sea, de las redes sociales poniendo de moda meterse veté a saber qué barbaridad por el ano o la vagina, son abominables y repugnantes. No voy a mencionar ninguna, que la gente lo lee y ya lo prueba sólo por leerlo. El ser humano tiene la capacidad de razonar, de pensar, de meditar, tiene el sentido común, la lógica, pero por lo visto la humanidad va camino de la extinción, y en muchos millones de personas estas virtudes ya han desaparecido, y han quedado con un cerebro que no llega ni a primates. No lo hacen ni los monos.

De todos modos, en un gesto de buena intención, os diré que no sigáis ninguna de estas modas despreciables que han salido, salen y saldrán, por redes sociales. ¡Ni puto caso! Por hacer el gilipollas no sois más hombres, no sois mujeres más modernas, no sois más listos, ni más interesantes, ni diferentes ni únicos ni especiales, porque por eso son modas, es decir, muchedumbres adoctrinadas, todos iguales, todos calcados, todos repetitivos, y ninguno original.

"La obsesión de la gente por el culo"

Debería de estudiar la ciencia la obsesión de la humanidad por el culo. La gente va mirando culos por la calle, va enseñando culos en cualquier sitio, van tocando culos, quieren follar por el culo, se chupan el culo, se meten objetos por el culo, se azotan en el culo, etc. ¿Qué le pasa a la gente con el culo? Sólo son dos nalgas y un agujero por el que sale mierda. ¿Por qué tanta obsesión con el culo? Tenemos partes del cuerpo muy sexys, eróticas, sensibles y placenteras.

Algún día se debería de analizar reflexivos y exhaustivamente esta obsesión humana con el culo.

"Una reflexión para el sexo anal con seguridad"

Introducirse objetos por el ano es una práctica muy peligrosa, pero es innegable que la gente la continuará practicando, aunque sepa que es peligroso. Decir que no lo hagan es una guerra perdida de antemano, y es perder el tiempo tontamente.

Yo prefiero decir a la gente que, si se quiere meter cosas por el culo, tiene un montón de juguetes eróticos y productos sexuales diseñados y pensados con esta finalidad. Hay vibradores, hay dildos, hay plugs, y otras opciones.

Si se usan juguetes eróticos, no hay que meterlo todo entero, porque se puede hundir y de ahí no lo sacas. Por eso muchos juguetes tienen en su diseño una especie de tope. Si es un vibrador, deja la parte que vendría a ser el mango afuera. No metas el vibrador adentro, porque salvo que tu pareja tenga un ano del tamaño de una portería de fútbol y puedas meter la mano, no saldrá el vibrador.

Sobre meterse bolígrafos, mangos de martillos, linternas, cepillos de dientes, y mil ocurrencias más, ¿por qué? ¿Os vais a poner a escribir un libro en el intestino? ¿Tenéis pensado hacer obras con el martillo? ¿Se os han caído las llaves dentro para la linterna? Y el intestino no se lava los dientes. ¡Ya toca un poco de inteligencia humana! Dije una vez que la ciencia se equivocó en la línea evolutiva, porque según la ciencia el hombre de Neanderthal y el Homo Sapiens convivieron juntos hasta hace unos treinta mil años, cuando se extinguió el Neanderthal y sobrevivió el Sapiens, pero yo creo que no es verdad. Yo creo que el extinguido fue el Sapiens, porque el Neanderthal lo exterminó a bastonazos.

El fisting, que es meterse el puño entero cerrado dentro del ano, también es muy peligroso, puede provocar graves lesiones irreversibles, y no es necesario meterse el puño o el codo por el culo para excitarse locamente. Los médicos están de acuerdos en que la introducción de un dedo ya estimula la próstata de los hombres, lo cual es muy excitante y placentero, que enloquece de excitación y se vive el sexo muy intensamente.

Por lo tanto, dejar la colección de objetos raros en el armario y olvidar las ideas estúpidas, y disfrutar del sexo anal que os gusta con seguridad, con sentido común, con inteligencia. La forma ideal de terminar bien la fiesta sexual es todos felices y contentos, en casa, en el hotel, la playa o donde hayas follado, y la forma horrible, triste, lamentable y peligrosa, es terminar en el hospital y en quirófano. Así no se termina un buen polvo. Así sólo acaban las imbecilidades.

Atada sobre el brazo extendido de esta telescópica. Esta maquinaria agrícola y de ganadería le llamamos tractor, porque es la forma simple de referirnos a estos vehículos, pero las personas que son expertas con experiencia, sobre todo en ganadería, le llaman "la telescópica". El nombre de telescópica lo recibe por su brazo desplegable inconfundible, porque es extensible y se esconde dentro del tractor. Los tractores tienen su brazo fijo, siempre visible, pero esta maquinaria es al contrario. Sólo queda al descubierto el tramo final pintado de amarillo, y el resto se plega y se esconde dentro de la carrocería.

En las fotos desplegamos hasta alcanzar los dos metros y medio exactos del brazo, y sabemos su exactitud porque por el lado contrario de la toma fotográfica está marcado cada medio metro en el hierro. También se puede levantar y girar la pala, a pesar de ser todo como una viga perfectamente recta y sólida. Se utiliza, por ejemplo, para salvar obstáculos en ganadería, y llevar la comida hasta el ganado teniendo que salvar muros, vallas, zanjas o cualquier otro impedimento que no deje acercarse al vehículo, y puede depositar las balas de paja con precisión milimétrica.

Nosotros quisimos hacer algo distinto, porque ya hemos hecho varias suspensiones en tractores, y este modelo ofrecía la oportunidad de hacer las fotos en su brazo extensible. Thyffany se tumbó encima, boca arriba, y está atada toda recta pegada al hierro por los tobillos, rodillas, muslos y el pecho. Los brazos no llegaban por detrás de la barra debido a su grosor, y por esta razón los puse atados cada uno a un lado opuesto, atados bien abajo, con la cuerda que iba de una muñeca a la otra muñeca, e impedía levantarlos, subirlos o abrirlos.