Atada en las rocas de la Luna o exagero. Hoy emos hecho fotos bondage en la Luna. ¡Vale, vale, sí, un poco exagerado, sí! Además, se nota que es la Luna por un detalle inconfundible, y es que la modelo no lleva traje de astronauta. ¡Estoy gracioso hoy!

También se sabe que no es Luna porque hay cerdos que tiran colillas y papeles en estos rincones bonitos, hay mierda de perros de la que gente que lleva a pasear sus perros, hay ruedas de bicicleta, y en los alrededores se ven coches, casas y carreteras. ¡Eso significa que no es la Luna!

En realidad, estas son una formaciones de rocas muy curiosas. Son turones pequeños, formados hace miles de años, pero no soy geólogo ni historiador, así que no puedo explicar cómo se formaron, ni de qué material son estas rocas, ni cuándo se hicieron. ¡Que esto no es una web de geología! ¡Es de bondage!

Abro una nueva sección de Arte Bondage. A mediados de noviembre abrí una nueva sección en mi web dedicada al arte bondage, al dibujo bondage, a la pintura bondage, y al diseño gráfico bondage, sobre todo.

He ampliado a todos los estilos, porque siempre he considerado que el arte debe de ser plural y abarcar muchos campos. El arte coincide con la fotografía en que ambos son de gustos muy personales y particulares. Cada persona tiene su preferencia, su interpretación distinta de las imágenes, y le transmiste sensaciones muy propias.

Sigo la cultura, y muchas veces veo arte que es una puta mierda. La gente usa la palabra "arte" como quien dice "televisión". He visto estupideces que un niño de dos años sabe superar. Me acuerdo en una exposición que un chico había puesto un folio en blanco con una simple raya de bolígrafo. Hoy en día, dicen que es reciclaje y es arte, y sí, hay gente que esa vulgaridad la considera arte.

Esto demuestra que hay gustos para todos los estilos.

Yo iré poniendo dibujos y diseños cada mes, y lógicamente el eje principal siempre es bondage.

Bondage en la orilla de la playa. Este fue un días insólito donde por sorpresa no había nadie en nuestras playas, turísticas, convertidas en negocio, masificadas y con gente todo el año. ¡Increíble! Son de esas oportunidades que no se pueden desaprovechar, porque se presentan una vez al año.

No perdimos tiempo con las ataduras. Los brazos atados a la espalda por los codos, antebrazos y muñecas, amordazada, y comenzamos a hacer las fotos jugando con el agua, en la orilla, donde llegan las olas y forman figuras con el cuerpo de la modelo.

Tuvimos un día impresionante sin que viniera la mierda de la gente, pero tal como se puede decir, esto es un espejismo. No es la realidad de cada día. Esto ocurre una vez al año, pero por supuesto que sí estuvimos encantados de tener un día tranquilo.

Sucesos sado y bondage protagonistas en juicios reales. Hoy voy a mezclar mis dos especialidades, el periodismo y el bondage, en este artículo donde hablo de casos reales, que sí han llegado a los Juzgados, con denuncias y sentencias de verdad. Lo haré de forma resumida y usados sólo como ejemplo demostrativo, por lo que tampoco voy a explicar todos los detalles de las sentencias.

La gente esta acostumbrada a escuchar muchas mentiras, mitos y leyendas urbanas sobre accidentes e historias muy raras en las prácticas sexuales de cualquier tipo, pero muchas de estas estupideces inventadas y falsas tiene como objetivo dañar la imagen de alguna persona o sector, desprestigiar, o calumniar. También en muchas ocasiones es gente envidiosa, frustrada, o que está aburrida y tiene mucho tiempo libre.

Yo voy a ponerle rigor, seriedad, profesionalidad, de mis ambos campos, periodismo y bondage, y os voy a hablar de casos en los cuales el sado y el bondage han llegado a los tribunales, por cuya razón sea. ¡Comienzo!

El primer caso del que hablo fue en la Audiencia de Alicante, España, que absolvió en mayo de 2016 a un acusado para quien el fiscal pedía diez años de cárcel por un delito de agresión sexual.

Ocurrió en Bigastro, un pueblo de Alicante, en octubre de 2014. El chico tenía 21 años y ella tenía 17 años, y su vida sexual era tomar sustancias estupefacientes y practicar bondage. La Sala que lo juzgó lo declara probado, señala que todas las prácticas de bondage habían sido siempre aceptadas de forma voluntaria por los dos, y establece que el chico creyó que practicaban el juego sexual con consentimiento de su pareja, y que el chico lo entendió como el juego habitual que hacían siempre, y quedó absuelto.

En términos legales, la Audiencia de Alicante aplicó al acusado la excusa absolutoria de "error invencible" prevista en el Código Penal.

El siguiente caso que os explico está en los Juzgados de Tarragona. Ocurrió el 16 de agosto de 2016, cuando un ciudadano brasileño, del que no voy a poner el nombre, contrató los servicios de una prostituta durante toda la noche por 450 euros para juegos sado. La chica, además, le trajo 12 gramos de cocaína al hombre, por los que él pagó 370 euros más.

El hombre ató a la chica y estuvieron practicando sado durante varias horas en las cuales ambos tomaron diez gramos más de cocaína.

En uno de sus juegos practicaron hipofixia, que es como se llama a la práctica de provocar asfixia a una persona para que llegue al orgasmo, pero el juego se le fue de las manos, y la mató. Fue juzgado por la Audiencia de Tarragona y condenado a 3 años y medio de cárcel por homicidio imprudente, porque se le aplicaron los atenuantes de confesión, afectación tóxica y afectación alcohólica.

La Fiscalía vio durante el proceso una serie de irregularidades en el redactado de las preguntas que se le tenían que hacer al acusado. El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) estimó el recurso de la Fiscalía, y ordenó repetir el juicio. Sin embargo, no se ha repetido porque el acusado se ha fugado, y el Tribunal ha dictado una orden nacional e internacional de búsqueda, detención e ingreso en prisión. Según mis conocimientos, en la fecha que escribo este artículo todavía sigue en paradero desconocido.

Otro caso trágico, ocurrido en la localidad de Umeå, en Suecia, fue el de una chica alemana de 28 años que murió imitando prácticas sadomasoquistas como en "50 sombras de Grey". La chica estaba atada con medias de nylon por su novio, un chico sueco de 31 años, y murió después de haver sido golpeada 123 veces con un puntero de madera de pizarra por su novio. Después de esta paliza, la chica dejó de respirar. Estuvo dos días ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos, pero los daños cerebrales eran irreversibles, sus vías respiratorias estaban obstruidas, y murió a causa de los daños cerebrales que tenía.

Es un libro horroroso y una mediocre película que sólo busca el morbo simplista para tener más recudación en taquilla, pero que yo recuerde no hay ninguna escena donde le meta esta paliza, así que es una interpretación exageradamente libre de un libro y una película que no enseñan nada.

La noticia es difícil de seguir con el máximo rigor. Aparece el nombre del Local Prosecutor Åsa Jonsson, que aquí creo que traducido vendría a ser el Fiscal local, en medios británicos, pero es difícil seguir el tema y saber cómo ha acabado el juicio, además de otros detalles.

Supe que el chico está acusado de homicidio involuntario y consumo de drogas y alcohol, y poco más. Faltan detalles para darle la máxima garantía de veracidad a este caso, pero intentaré averiguar con mis compañeros periodistas sobre cómo acabó el juicio, y actualizaré el artículo.

Un caso curioso, por la edad y la relación entre ambos sobre todo, fue juzgado en el año 2006 por la Audiencia de Stuttgart, que condenó ayer a tres años y medio de cárcel a una mujer de 69 años que casi estranguló a su yerno, él de 66 años, al atarlo a un silla y amordazarlo en una práctica de sexo sadomasoquista.

La historia fue algo peculiar, porque la relación que les une es yerno y suegra. Además, tiene su parte cómica con las muchas contradicciones que decían los dos en el juicio. Dicho en lenguaje popular que lo entienda todo el mundo, ninguno de los dos decía toda la verdad.

El tema es que el yerno pagaba a su suegra por prácticas sadomasoquistas. Ella lo ató a la silla, y comenzaron a discutir por el precio mientras él estaba atado. Ella quería que pagará más, y con este objectivo lo amordazó y le pegó repetidamente con una lámpara de pie. Por lo deducido en las declaraciones, la hija no sabía que su madre y su marido mantenían relaciones sadomasoquistas desde hace muchos años. ¡Vaya sorpresa se llevó!

El próximo caso ocurrió en 2019 en la playa de Las Teresitas de Las Palmas de Gran Canaria, y casi termina en tragedia. Dentro de un coche había una chica sola con las muñecas atadas al volante con bridas de plástico, con las palmas hacia el cuerpo, las manos que las tenía hinchadas muy probablemente porque las ataduras le cortaban el riego sanguíneo, amordazada con cinta, y se estaba asfixiando porque tenía dos bridas de plástico atadas y apretadas al cuello.

La chica, para salvarse, comenzó a golpear el claxon del volante del coche con su cabeza. Alguién lo escuchó, y avisó a la policía. Cortaron las bridas, y pudieran salvarla. La chica explicó que no tenía pareja, que esta sola, y se lo había hecho ella misma para ver lo que se siente como en el libro de "50 sombras de Grey". Este libro y esta película están haciendo mucho daño por lo visto.

Lógicamente, las bridas provocan lesiones si se intentan desatar a la fuerza. Fue llevada en ambulancia al hospital Nuestra Señora de la Candelaria, donde le trataron las heridas que se había hecho, pero hay que reconocer que este caso no llegó a los tribunales, porque aquí no hay ningún delito. Solamente es una imprudencia sexual. ¡Usar siempre el sentido común! Hay ataduras de las que es imposible soltarse sólo, aún practicando el selfbondage, y las bridas se cierran ante la presión, y es imposible abrirlas. Eso sólo lo hace la magia, y ya sabéis que hay truco en la magia. ¡No hagáis estas prácticas sólos/as!

Siguiendo con otro caso trágico, un hombre de Krefeld, Alemania, mató a su mujer en la luna de miel haciendo una maratón de sexo sado. El hombre le perforó los intestinos con un gancho. Esto es una brutalidad que NO se tiene que hacer jamás. Aquí no vale ninguna excusa, ni experiencia ni historias. Los límites del sexo los dicta el consentimiento mútuo y el sentido común que se supone tenemos todos y todas. Hay prácticas que no son válidas.

Según los médicos forenses, la mujer, de 49 años, murió por una perforación en su intestino cuatro días después de esta maratón de sexo por las heridas internas producidas por un objeto que habría sido insertado en su cuerpo, como un gancho.

El propio acusado le explicó a la policía de Renania del Norte-Westfalia, en el oeste de Alemania, que él y su mujer habían decidido pasar su luna de miel en su hogar practicando sado.

De todas maneras, también se investigan su relación, ya que la mujer había denunciado en 2017 al acusado por violencia doméstica, aunque luego retiró la acusación y se internó en una clínica psiquiátrica, pero esto ya es valoración e interpretación de los especialistas y la justicia.

He elegido el caso del divorcio sadomasoquista para hablar de casos sorprendentes. Una ejecutiva de la banca londinense, de 41 años, pidió el divorcio porque su marido se negaba a practicar sado. No sé cómo acabó el caso. Desconozco si el Tribunal le concedió el divorcio o se lo denegó. He querido documentarme con rigor estos días antes de publicar el artículo, pero no lo he encontrado, pero no ha sido posible, por lo que esta noticia puede carecer de máxima fiabilidad, ya que tampoco he encontrado el Juzgado dónde se presentó la demanda. Tengo mis dudas personales, porque me faltan datos exactos que se puedan corroborar, pero podría ocurrir, porque la realidad siempre supera la ficción.

En 1994 ocurrió un caso escalofriante. Llevó el juicio en 2004 la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Las Palmas, donde se condenó al acusado a 12 años de cárcel, se condenó a otros dos procesados a tres años de prisión por encubrimiento, y un cuarto procesado quedó absuelto. No pongo los nombres, aunque es muy fácil encontrarlo.

El 8 de enero de 1994, un trabajador del Puerto que buscaba comida para sus animales en el interior de un contenedor, encontró una bolsa que contenía la cabeza, la pierna izquierda y las dos extremidades superiores de una mujer. La chica era una prostituta toxicómana que fue asesinada y descuartizada tras una sesión de sado en la que también fumaron crack. Fue una historia que mucha gente de aquella época y aquella zona todavía recuerdan muy bien.

En Chicago, Estados Unidos, un estudiante de ingeniería de 19 años quiso imitar escenas sadomasoquistas de "50 sombras de Grey". El chico ató con correas las manos y las piernas de la chica, le tapó la boca con una corbata, le tapó los ojos con una gorra, la azotó con un cinturón, y la agredió sexualmente, indica la acusación.

Fue encarcelado después de que un juez del condado de Cook le impusiera una fianza de 500.000 dólares, acusado de agresión sexual, porque la chica no quería, y el acusado reconoció que había actuado mal. No sé cuál fue la sentencia, pero por estos datos parece que debió de ser condenatoria. Desde aquí es difícil seguir al detalle estos casos en otros países.

Un caso de presunta violación con ataduras y bondage lo juzgó en 2014 la Audiencia de Valencia. El comienzo es clásico. Se conocen en Internet jugando 'online' a un juego de rol que no voy a decir para no hacer publicidad del juego. Quedan en persona, tienen sexo y juegos con ataduras. ¡Todo consentido! Sin embargo, en uno de esas prácticas sexuales la chica no quiere continuar. Le dice que pare, y él continúa.

La chica le acusó de violación, pero la Audiencia de Valencia lo absolvió. Establece que la negativa de la chica a seguir teniendo sexo se puede confundir con un juego erótico, y el sospechoso es inocente por no comprender si la oposición de la chica era real o formaba parte del juego, ya que las ataduras y el bondage había sido siempre consentidas en todas las relaciones de sexo que habían tenido.

La chica ha apelado al Tribunal Supremo, y desconozco cómo está la apelación.

En la Audiencia Provincial de Las Palmas hubo en 2010 uno de esos casos indignantes, repugnantes y repulsivos, porque afecta a menores. Un militar, de quien no pongo el nombre, pagó diferentes cantidades de dinero a cinco chicas menores, que en aquella época tenían entre 13 y 17 años, para tener sexo sado. Según declararon las chcias en el juicio, llegó a pagarles 1.000 euros para que le pegaran o le hicieran lluvia dorada, e incluso propuso a una menor que le buscara chicas para practicar sado, según declaró en el juicio.

El Ministerio Público solicitaba en total 25 años de cárcel por cinco delitos de inducción y favorecimiento de la prostitución, y su defensa pedía la absolución porque el acusado decía que eran las chicas quienes le obligaban a él prostituirse.

Un suceso interesante, por la respuesta del Tribunal Supremo, ocurrió en 2013 y 2014 en Madrid. Era una pareja de amantes, hombre y mujer, ambos casados, que mantenían una relación extramatrimonial sadomasoquista. El hombre hacía de Amo y ella en el rol de sumisa, y un día decidieron usar a sus hijos para tener mayor satisfacción sexual. El hombre tenía dos hijos de tres años de edad, y la mujer una hija de ocho años.

La afectada de esta idea asquerosa fue la hija de ella, que tenía ocho años. Comenzaron por tomar imágenes de contenido sexual, y fue la esposa del hombre quien descubrió estas imágenes en el teléfono móvil de su marido. Denunció a su marido, y fue detenido por la Guardia Civil.

El Tribunal Supremo, en una sentencia de la que ha sido ponente Luciano Varela, confirmó una condena de 14 años de cárcel para el hombre y otros 16 años para la mujer y madre de la víctima, por delitos de corrupción de menores y abusos sexuales. Además, la condena incluye una década de libertad vigilada con la obligación de asistir a programas formativos de educación sexual. A todo ello hay que sumar que la mujer, madre de la víctima, pierde la patria potestad durante los próximos nueve años, y se le prohíbe acercarse a su hija durante otros catorce años más.

La singularidad que yo veo en este caso es que los dos condenados acusaban a la Audiencia de Madrid, que fue el Tribunal en Primera Instancia, de tener "animadversión" hacia el BDSM y el sadomasoquismo. El Tribunal Supremo responde, dicho sea de forma coloquial y popular, que le es indiferente la práctica sexual y sus preferencias sexuales. Es decir, que les da absolutamente igual lo que hagan en su relación sexual, y viene a decir que no juzgan las fantasías. Juzgan el delito que sí se ha cometido.

También han llegado a juicio casos de clase alta, famosa y poderosa. Uno de estos casos ocurrió el 17 de marzo de 1985. Cinco jóvenes entraban en un jardín de una propiedad privada situada al norte del Estado de Nueva York, Dentro, en un especie como de chimenea o barbacoa grande de piedra, había un cuerpo medio carbonizado, el de un joven noruego modelo llamado Eigil Dag Vesti, vestido únicamente con una máscara de cuero, como el típico hood sadomasoquista.

Murió de dos disparos en la cabeza, y presentaba marcas de haber sido azotado con un látigo. Se detuvo a un chico joven cuyo nombre responde a las siglas B. L., que vivía en esa propiedad y que dijo sí haber disparado, pero que se lo había ordenado el comerciante de arte A. C.. Los tres juntos se habían montado una sesión de drogas y sado, pero B. L. declaró que en un momento de la sesión el comerciante de arte le ordenó disparar, y B. L., obediente, disparó. ¡Sin más!

A. C. fue un importante comerciante de arte, con su A. C. Gallery en el lujoso mamotreto art déco del Fuller Building. Alcanzó gran fama, e incluso tuvo entre sus clientes al propio Barón Von Thyssen. Uno de los cuadros que vendió y que figura en la colección de Carmen Thyssen es el "Pescador de Truchas".

En el juicio A. C. fue absuelto, y B. L. fue declarado el único culpable y condenado a una sentencia de al menos veinticinco años de prisión.

Hay muchos más casos, y podría seguir muchas horas escribiendo, pero este artículo ya es muy largo. Todos estos casos ya son suficientes para demostrar que en sexo tenemos que usar al máximo el sentido común… que el consentimiento debe de ser inequívocamente claro, explícito y seguro… que usar el alcohol y el drogas durante el sexo es muy peligroso porque la realidad demuestra que puede ser trágica combinación… y que todas las fantasías deben de tener sus normas y sus límites por seguridad, nos guste o no, porque el ser humano es el depredador más peligroso de todo el planeta. ¡Y eso que tenemos cocodrilos, tiburones, tigres, leones, y serpientes venenosas! ¡Pues hay que joderse! El ser humano es más peligroso que todos estos animales juntos. ¡Que lástima! ¡Es triste! Pero es la realidad. Es lo que es, y se ha de aceptar.

Comienzo la sección de relatos eróticos bondage. Mi web sigue creciendo mucho por el gran éxito, y hace un par de semanas hice muchos cambios, con dos nuevas secciones, cambios de diseño y otros detalles.

Los relatos eróticos componen una de estas dos nuevas secciones con las que he ampliado mi web. Todos los relatos son de mi propiedad y autoría. Los he escrito yo. Llevo escribiendo relatos eróticos toda la vida. Es una afición, que en mi adolescencia me los había tomado como un reto y un exámen a mi cultura. Eran épocas de juventud, y fui perfeccionando y mejorando los relatos, en un afán de superación y exigencia conmigo mismo. Es mi manera de ser.

También he versionado algunos escritores antiguos que me encantaba leer, y comienzo publicando los relatos que en torno al año 2000 escribí en homenaje a Edgar Allan Poe. Me encantaban sus relatos, y para mí es uno de los mejores escritores de relatos de terror que han existido en la historia de la literatura universal. Yo recomiendo a la gente comprar los libros de Edgar Allan Poe y leer sus relatos.

Tengo centenares de relatos escritos, y cada mes os iré publicando nuevos relatos, todos escritos por mí, y la gran mayoría de mi propia creatividad. Muy pocos relatos son versiones de escritores universales de otra época. Son relatos de mis dos géneros favoritos, terror y fantasía. No escribo relatos de romances y tonterías de ese estilo. Esto no es telenovelas. Esto es relatos éroticos, y lógicamente el bondage es el protagonista.

Bondage atada a un pony. Los ponys son animales muy simpáticos que despiertan la vena infantil o inmadura de la gente, según como se mire, pero hemos de recordar que un pony no es un juguete.

Es un animal, es un ser vivo, es sensible, es mucho más fuerte de lo que puede parecer por su tamaño, tiene mucho carácter, y hay que respetarlo.

Este pony en concreto es muy divertido, muy cariñoso, y ya tiene muchos años. Comparado con las personas, para hacerme entender, es viejo, pero está perfecto de salud y todavía salta, porque sí, los ponys en naturaleza también saltan. No van a saltar una valla de dos metros, claro, eso no lo saltan, pero si hay un tronco en su camino, van al galope y con decisión, lo saltan muy fáciles con los cuatro pies al vuelo. Lo he visto muchas veces. Nunca lo he medido, pero calculado a ojo este pony ha llegado a alcanzar saltando el medio metro de altura con las cuatro patas al vuelo. No tienen esta fama, lo sé, pero sí, estos ponys también saltan.

Hogtied suspensión en la pala levantada de este tractor. Yo había buscado dar a las fotos una notable sensación de altura con la modelo atada en un hogtied en suspensión, que estuviera separada más de un metro del suelo, y decidí hacerlo con este tractor.

La modelo está atada por los tobillos de sus piernas atadas juntas a la pala del tractor, y las manos también las tiene atadas a la espalda, lógicamente con la cuerda atada otra vez al tractor, manteniendo la misma distancia para conseguir la posición recta y paralela al suelo.

En las ataduras decidí dejar dos palmos de separación entre la modelo y el tractor, porque quería que se viera la suspensión a distancia de los hierros de la pala, para enseñar que la modelo realmente está atada en suspensión desde los hierros de la pala del tractor.

Atada con las piernas en frogtied en el centro del río. Elegimos este tramo de río porque aquí es tranquilo. Centenares de metros más abajo el río empuja con fuerza y hay que respetar las corrientes, porque su curso va descendiendo de las montañas.

Nos pusimos en el centro, donde curiosamente es la zona con el agua más calmada, aunque parece extraño. Con estos niveles de caudal las corrientes suelen sorprender porque pueden estar pegadas a ambas orillas, mientras el centro puede estar calmado. La gran mayoría de veces es todo lo contrario, pero estos caudales bajos dependen del lecho si se levanta en el centro, y este caudal tiene esta peculiaridad.

Desde aquí podía enfocar todos los verdes impresionantes de la orilla, la maleza, las hierbas y los árboles frondosos, pero viene de las montañas, y el agua está bastante fría todo el año, por lo que se tiene que ser rápido y controlar el límite de tiempo a la perfeccción. Thyffany es una modelo increíble, y tiene un mérito impresionante con su capacidad de poder meterse y aguantar esta agua durante la sesión de fotos. Aún así, hay que ser rápido, preciso, exacto y no entretenerse con adornos en las cuerdas y las ataduras.

Atada dentro del río y con el brillo de las cuerdas rosas. Esta fue una de aquellas sesiones que Thyffany y yo hacemos para divertirnos, porque el bondage tiene que ser divertido, pícaro, morboso y juguetón. Todas esas estupideces de ir diciendo que son maestros, con palabras en japonés y con patéticos egos y vanidades, no me interesan nada. Me da igual que sean chicos o chicas. Yo no hablo con este tipo de gente, y ni quiero conocerlos o conocerlas.

Estas cuerdas las hemos usado en muchas otras ocasiones, porque destacan mucho en las fotos, pero las cuerdas de vivos colores hechas con tanta fibra sintética no acaban de tener la apariencia vistosa de las cuerdas mojadas de algodón. No les cambia tanto el color. Apenas tienen algo más de brillo, y sí, se mojan, pero la diferencia en las fotos no es tan grande mojadas o secas, en comparación con las cuerdas de algodón.

El posado elegido fue sentada en el suelo del río, en un tramo donde el curso viene con relativa velocidad, y quise enfocar cómo el agua se levanta o forma ondas o espuma suave cuando se encuentra con la modelo.

Anécdotas en las sesiones de fotos entre Thyffany y yo. Hoy voy a escribir un recopilatorio con algunas anécdotas curiosas que nos han ocurrido en nuestras sesiones de fotos, y que he explicado de forma repartida en sus galerías. No están puestas por ningún orden concreto. Simplemente, voy escribiendo tal como voy recordando.

Comenzaré por la anécdota de la serpiente en el río. Habíamos hecho una sesión de fotos en una cascada. El agua está fría en estas montañas, y nos quedamos comiendo al sol, sobre sobre la calor de las rocas para que la modelo recupere la temperatura corporal, junto la orilla del río, al lado de la cascada.

De pronto vimos venir por el agua una serpiente. La veis en la foto de la galería. Vino sumergida por el agua, y fue a esconderse entre la grieta de dos rocas. Es la naturaleza. Es libre. Es su casa. Nos dio tiempo a hacer algunas fotos a la serpiente, y volvió a irse. No se acercó a nosotros. No se acercan al ser humano, y hacen bien. El ser humano es el depredador más peligroso del planeta.

Recordar que los animales y la fauna salvaje NO se tocan, y NO se molestan. Hay mucho imbécil, tanto chicos como chicas, con menos cerebro que un mosquito. Los trogloditas eran más inteligentes que toda esta tropa de subnormales. Nosotros nos hemos encontrado serpientes otras veces. Se dejan pasar. Se van. Las serpientes siguen su camino, y nosotros el nuestro. Respeto máximo por la fauna. Es su vida, es su casa.

Otra anécdota es el chico que apareció por el cielo. Yo siempre digo que la gente está en todos sitios, que aparece en cualquier lugar, y este día fue la demostración.

Nosotros estábamos haciendo las fotos en una zona de playa tranquila, y esto es muy difícil en nuestro país, saturado de turismo y gente en la playa todo el año, incluso en invierno.

No había nadie cerca de nosotros. Nos pusimos a hacer las fotos, y de repente aparece un chico con un parapente con hélice, volando por la playa. Os he puesto una foto en la galería de la playa, y también lo grabamos con una de nuestras cámaras de seguridad. Volaba muy cerca de la arena, casi a ras, a un par de metros de distancia del suelo como máximo. ¡Esto es increíble! Siguió volando todo recto, y se fue. La mierda de la gente está en todos sitios.

La tercera anécdota que os voy a explicar fue la sesión de fotos en la que alguien nos vio y llamó a la policía. Estas cosas pueden ocurrir. También lo sabemos.

Ocurrió en una sesión de fotos en la playa. Estábamos haciendo un hogtied en la orilla, cuando de pronto escuchamos sirenas de policía en la carretera que pararon delante de la playa. ¡Estaba clarísimo! ¡Venían por nosotros!

Yo siempre lo tengo todo preparado y estudiado. Hay una frase de combate que lo resume muy fácil. Todos los imprevistos deben de estar previstos. ¡Sin error, sin excusas, sin sorpresas! Los combates me acompañan desde que nací, y no sé hacer otra cosa.

En veinte segundos aparecieron cuatro policías de la Policía Local de la población cercana corriendo por la arena. Sabemos que estas cosas ocurren. La presencia de la policía está dentro de la planificación de las sesiones. Hay mucha mente arcaica, tanto hombre como mujer, que son unos analfabetos culturales llenos de prejuicios, de miedos y con ideas puritanas inculcadas en la sociedad desde hace siglos.

Hay que divertirse con toda esta tropa de atrasados y retrógrados que se escandalizan por dos tetas o por dos cuerdas. ¡Donde caben 528 enemigos, caben 529 enemigos! ¡Así es la vida hasta la muerte! Nosotros ¡seguimos! ¡Sin la más mínima duda ni miedo! ¡Al contrario! Cada combate es una experiencia que nos hace más fuertes. Cada enemigo aniquilado es un día más, esperando el próximo enemigo, al día siguiente. ¡Sin ninguna duda!

Repito que la policía aquel día se comportó muy bien, pero yo no os voy a decir qué respondemos o qué hacemos en estas situaciones. Soy así de cabroncete y juguetón.

La cuarta anécdota que hoy os explico son las picadas de insectos, y en concreto recuerdo la picada de tábano en la pierna de Thyffany. Fue en una antigua galería atada en balas de paja. Ya estaba todo hecho, la modelo atada y escenario preparado. Comienzo a hacer las fotos, y un tábano se coloca sobre la pierna de Thyffany y le picó. Le hizo una hinchazón con un diámetro casi de 10 centímetros, bien hinchado, rojo ardiente, que se veía claro y nítido en las fotos.

Las picadas de los insectos es algo muy habitual. En todo el año nos pican centenares de mosquitos, y ya tenemos nuestros trucos con tantos años de experiencia. Podemos decir que somos expertos en las picadas de los mosquitos. Nos han picado incluso por encima de la ropa, y tenemos trucos muy efectivos que no voy a explicar.

Este verano a mí también me ha picado una avispa. Intentamos evitar las picadas, pero hay millones de insectos y no se puede evitar de vez en cuando tener alguna picada.

Hablando de insectos, me acuerdo de la anécdota de las moscas. Estábamos en una casa abandonada en ruinas, en una época donde por razones naturales y climatológicas hay proliferación masiva de todo tipo de insectos.

Había moscas, pero dentro de la normalidad lógica en nuestros parajes rurales, y en estas épocas del año. Nosotros teníamos todo preparado, la modelo atada, amordazada, y justo cuando comienzo a hacer las primeras fotos aparecen muchas moscas. Me refiero a miles de moscas, a miles y miles. No se puede contar, claro, pero era una invasión. Se ponían en el objetivo de la cámara y se cruzaban. Cuando ocurre esto aparecen manchas oscuras en la foto, que es el insecto. Sin embargo, tenían predilección por la mordaza. Se ponían en la bola, y todo el rato tenía que ir alejando las moscas de la modelo. Tuvimos que repetir la sesión un mes más tarde, cuando este ciclo de las moscas ya se ha ido.

Sigo con las casas abandonadas, y esta anécdota fue un perro en una casa abandonada durante una suspensión. Estábamos haciendo las fotos y de repente escuchamos un ruido no natural. Las casas abandonadas hacen ruidos si hace viento, pero hay ruidos que son provocados por pisadas o movimientos humanos. Siempre tenemos unas medidas de seguridad para estas situaciones, y vimos que era un perro. Estaba solo. No podía llegar hasta nosotros sin superar algunos obstáculos. Nos vio, y el perro decidió irse. Esa es una buena solución, porque nos evita problemas a ambos, al perro y a nosotros, y queda en una simple anécdota.

Otra historia fue con un autocar de turistas extranjeros durante una sesión de fotos que hicimos en unas ruinas. Estábamos haciendo fotos, y de repente llega un autocar con turistas extranjeros. Bajaron unas treinta personas, con sus cámaras de fotos, y nosotros estábamos dentro, y la modelo atada con muchas cuerdas. ¡Su puta madre! No nos podían ver, pero nosotros a ellos sí. ¡Ya está previsto! Cuando llegaron la modelo ya estaba vestida. ¡Lo he dicho mil veces! No bajo ni un segundo la guardia. No me fío nunca de la mierda de la gente.

Hablando de fotos, siempre vamos con el máximo cuidado también con la gente que hace fotos sin permiso, y esta es la anécdota para terminar este artículo. Las fotos sin permiso es un gran peligro hoy en día, y estoy hasta los putos huevos de las fotos con los móviles y de la gente que hace fotos sin permiso.

Estábamos haciendo fotos en la playa. Thyffany estaba atada en la arena, y vimos venir un hombre a lo lejos. Los espacios abiertos tienen doble lectura. Por una parte, tenemos la desventaja que nos ven de lejos, pero también la ventaja que nosotros también los vemos de lejos. ¡A partes iguales! Puedo preparar la defensa con tiempo. Gana el que juega mejor sus piezas. Estos son las reglas de combate sin piedad.

Me había fijado que la trayectoria andando de esa persona no era correcta. Algo tramaba, aunque intentaba mostrarse como alguien que pasea por la playa. ¡Una mierda! Sabía que no. Su lenguaje corporal indicaba algo diferente. Pasó cerca de nosotros, se alejó diez metros, y ¡de pronto se paró! Se puso a mirar el mar y se sacó la mochila, como si quisiera sentarse en la arena para tomar el sol. ¡Peor no podía disimular el tío!

Se sacó la cámara de fotos, y en cuatro segundos exactos, según una de nuestras cámaras de seguridad, la modelo ya estaba protegida de la foto. Yo no grito. Yo no hablo. Estaba todo preparado para el segundo paso de defensa. El silencio es sabio y se entiende. Le di la oportunidad de guardar la cámara en la mochila, y que se fuera. Es la mejor solución, porque ambos nos evitamos problemas, y así fue, pero los riesgos siempre están presentes.

Tenemos muchas más anécdotas. Son muchos años de experiencia en outdoor bondage, pero hoy os he explicado algunas historias curiosas que pueden ocurrir en exteriores. La gente está en todos sitios, y están lleno de putos imbéciles dispuestos a joderte el día. Todo es posible. Esta es realidad de nuestra sociedad. Hay gente que opta por engañarse a sí mismos y negarla. Nosotros optamos por asumir esta mierda de realidad. Cada día es un combate nuevo, y tenemos muchas más historias, que os explico otro día.

Atada en las vallas de granjas. Estas vallas son de los recintos donde hay vacas y terneros en las granjas, y que en determinadas ocasiones quedan vacíos de animales.

La semana pasada fue una de estas situacines, y nosotros hemos querido aprovechar la oportunidad para hacer una sesión bondage sin animales dentro, con la estética típica de las granjas y estas vallas recias. Su estructura permite miles de posibilidades de posados y ataduras con todo tipo de formas y niveles. Cada persona tiene sus propias fantasías, y cada uno/a verá un posado distinto. Las fantasías son muy propias y personales.

Yo opté por la posición de los brazos abiertos paralelos a los laterales, atada a la barra superior, unidos los brazos a los hierros con cuerdas por los brazos y las muñecas, en suspensión, con las piernas atadas en frogtied y levantadas del suelo. Las barras posteriores, por detrás de las piernas y de la espalda, consiguen que la modelo quede completamente recta, frontal y muy inmóvil, porque no tiene casi nada de margen de movimiento.

Atada en el centro del río frente esta imponente roca. Me encanta cambiar de escenarios e ir haciendo siempre nuevos lugares. Me encanta la variedad. No me gusta repetir escenarios porque se hacen cotidianas las imágenes al repetir los lugares.

Esta imponente roca es uno de los escenarios que teníamos en la lista de lugares pendientes. Es muy bonita e impresiona, esta en el centro del río, pero estas fotos no son fáciles. Este río baja con fuerza bastantes meses al año. Ahora está relativamente bajo de caudal. Si miráis bien la foto, veréis marcada en la roca que el agua va medio metro por encima del curso actual en el día de la sesión. Es un río con corrientes, con repentina profundidad, y además tiene el mayor peligro de todos los ríos, que es la gente. La gente esta en todos sitios.

El bondage fue con los brazos atados delante, y un grueso volumen de cuerdas, de acorde con la inmensidad de la roca. No quise los brazos atados a la espalda porque no se hubieran visto en las fotos, y por eso decidí los brazos delante.

Atada y curvada sobre gran bala de paja redonda. Esta vez hemos hecho la sesión usando estas balas de paja redondas muy grandes, altas y muy pesadas. No pueden moverse empujando, y no giran solas, por su gran tamaño y peso.

Subimos a la modelo encima de la bala de paja, y tumbada y curvada boca arriba. Thyffany tiene una figura preciosa, y quedaba genial en esa posición, desnuda, uniendo el color de su cuerpo al del paisaje.

Antes de empezar, colocamos algunas cuerdas rodeando la bala de paja. Colocamos ocho cuerdas, donde iba a unir después otras cuerdas usadas en las ataduras. Fueron las cuerdas más largas, porque no hay suficiente con una cuerda de diez metros. Repito de nuevo que estas balas son muy grandes, y superan en torno al metro y medio de altura.

Los peligros y la gente cuando hacemos outdoor bondage. Todo lo que hacemos las personas en la vida conlleva siempre un riesgo, un peligro y unas consecuencias, que se acentúan porque la naturaleza humana es patosa. Una abrumadora mayoría del ser humano tropieza hasta con una baldosa. No somos la especie animal más rápida, ni la más ágil, ni la más fuerte, ni la que tiene el mejor oído, ni el mejor olfato, ni la mejor vista, ni somos los mejores animales sexualmente. Visto así, ¡que deprimente!

Sin embargo, el ser humano es el animal más peligroso y el mayor depredador del planeta. ¡Joder! ¡Qué deprimente también! ¡Ni una noticia buena por el momento en este artículo! ¡Qué mal vamos!

Siempre hay un peligro donde hay un ser humano. Es duro, pero real.

Yo voy a buscar algo positivo, y diré que también hay personas majas, sí, sí. Hay personas extraordinarias, pero no voy a hablar bien de millones de imbéciles porque existan cuatro personas maravillosas, justas y contadas.

Esta realidad hay que asumirla, nos guste o no. Hay que asumir las limitaciones de nuestra especie, y la peligrosidad de nuestra especie. Los riesgos existen en todos los rincones, y también existen en bondage, sí. ¡En todo! ¡Incluso en la ducha de tu casa! ¡En todos sitios!

En outdoor bondage también hay riesgos. El outdoor bondage es bondage en exteriores, en las montañas, en ríos, en bosques, en árboles, y todo aquel paraje fuera de nuestro hogar. Hay muchos riesgos, pero el peor peligro de todos es la gente. La gente es muy peligrosa. Quizá sólo un individuo es peligroso entre miles de personas, pero ese único psicópata es suficiente peligro como para no despistarse nunca y no bajar nunca la guardia.

Hay historias trágicas y que sido tratadas públicamente por los medios de comunicación. Yo me acuerdo de dos historias. La primera, el 24 de agosto de 2017 fueron asesinados una pareja, un chico y una chica de 23 y 21 años, en el pantano de Susqueda, donde habían ido a practicar kayak. La segunda historia que recuerdo ocurrió el sábado 21 de enero de 2017, cuando fueron asesinados dos agentes rurales en el municipio leridano de Aspa por un cazador, que se llama Ismael Rodríguez, detenido y autor confeso del crimen, que disparó a ambos agentes en la cabeza.

Después de toda la vida por bosques y montañas, yo también tengo muchas historias para explicar. El año pasado estábamos Thyffany y yo en el bosque. Teníamos vistas a un lago enorme. Había una pareja en el agua, bañándose a unos cien metros de la orilla. Tenían una colchoneta donde subirse para regresar a la orilla. De repente, el chico cogió la colchoneta, y dejó a la chica sola en el centro del lago. La chica comenzó a nadar hacia la orilla, mientras el chico se alejaba más y más. Llegó el chico a la orilla. Ella estaba lejos, estaba cansada de nadar, y comenzaba a hundirse. Se hundía pero conseguía volver a salir a flote nadando. El chico no hizo nada para ayudarla. ¡Nada! La chica llegó a la orilla muy justa. ¡Veinte metros más y se ahoga! Nosotros fuimos a por él, pero a la chica le hacía gracia. Le había parecido una broma, y se reía. A mí me pareció un intento de asesinato.

¡Más peligros! Hay pescadores ilegales en los ríos, y algunos de estos sujetos son peligrosos porque van armados y son violentos. Hay muchos ríos en este país, y muchos pescadores crean caminos casi imposibles de ver donde se pueden esconder. Están escondidos donde menos te lo esperas, y su reacción es muy violenta por sus actividades ilegales.

También hay cazadores furtivos, cazadores temerarios que disparan sin mirar, cazadores que ponen trampas prohibidas, y cazadores psicópatas que no están bien de la cabeza, y no entiendo cómo coño les han dado a esos tipos el permiso de armas. ¡En la tómbola no se da! Lo he dicho antes. Un cazador mató a dos agentes rurales, y hay organizaciones que luchan por denunciar los accidentes de caza y las muertes por disparos de cazadores. Lamentablemente, la caza y sus armas es un negocio muy rentable en este país, y no se va a prohibir.

Hay traficantes de droga que esconden sus plantaciones de droga donde menos te lo esperas. Esto es habitual en zonas cercanas a los pantanos, pero también ocurre en plantaciones de maíz, por ejemplo. Hacen plantaciones de marihuana en el centro del campo, sobre todo de maíz. La altura del maíz y su espesor son un escondite perfecto en el centro. La policía y los Ayuntamientos lo saben, y sobrevuelan con drones y helicópteros por encima de parajes rurales, porque es la única forma de ver estas plantaciones de droga.

Hay campamentos de delincuentes. Las bandas organizadas y clanes familiares que se dedican a ir robando y atracando por todo el país se montan sus acampadas escondidas en los bosques o en casas abandonadas. Desde allí se mueven y atracan en todas las poblaciones cercanas durante una temporada.

Otro peligro son las zonas con depredadores sexuales. Estos tipos se comportan diferente según el lugar. Por ejemplo, en la montaña la gran mayoría suelen quedarse dentro del coche. Están solos, no hacen nada, miran por la ventana y aparcan junto a un camino por el que pasa gente en bicicleta, paseando o haciendo deporte.

Por el contrario, los depredadores sexuales en la playa se ponen desnudos y visibles, y esperan que la gente les vea o alguien se acerque a ellos, preferentemente otros hombres, aunque no sean gays. Ocurre todo el año, incluso en invierno. También están los depredadores sexuales más peligrosos, que están cada día estudiando las horas solitarias, los vecinos que suelen pasear por allí, y siempre están observando, preferentemente fuera de la arena.

El tercer tipo de depredador sexual es el que se puede encontrar en bosques, y también es fácil de identificar. En los bosques te encuentras cazadores o recolectores de setas que llevan armas, machetes o hachas, según cada uno. Hay gente de excursión que lleva palos y ramas. Hay excursionistas que llevan mochilas, y hay gente que anda y no lleva nada, ni mochila ni nada, y simplemente va vestido, sin más. ¡Adivinanza! ¡A ver si sabéis cuál no concuerda en el paisaje! ¡Usar la lógica!

De todos modos, la gran mayoría de la gente disfruta de la naturaleza y los paisajes. Hay mucha gente que sale a pasear, a correr, y todo tipo de actividades, incluso follar escondidos entre los matorrales, pero los riesgos hay que tenerlos siempre presentes, porque la gente está en todos sitios. Somos la única especie animal que te la puedes encontrar buceando en el mar, andando por la tierra, volando por el cielo, en el Porte Norte, en los desiertos de Egipto, en las profundas cuevas del planeta y hasta en el espacio. ¡Hasta ha pisado la Luna!

Ahora la naturaleza está masificada. Nos encontramos gente que se ha perdido, gente que viene a pasear perros, que hace deporte, que pasea, que caza, que busca setas, que hace fotos, que folla, que va en bicicleta o simplemente que hace las tonterías que le han aconsejado en Facebook o en Instagram y en las aberrantes redes sociales. Un ejemplo es el Everest, con la gente haciendo cola de 200 metros para esperar a coronarla, como si estuvieran en la cola de un concierto.

Después están los cerdos y cerdas, que convierten la montaña en el vertedero de su putrefacta casa. Tiran las colillas, los papeles, las latas, las botellas, y toda la mierda que llevan en sus bolsillos y sus mochilas. ¡Que tiren la basura en su puta casa! ¡Vuelvo a remitirme al Everest! Hay montañas de basura demostrando que la gente no respeta las normas de limpieza, y que son peores que los cerdos.

En la naturaleza y en el outdoor hay normas para no ser unos asquerosos guarros y guarras. No se deja ni una botella. Se llevan bolsas, y la basura se tira en los contenedores cuando los encuentras en tu camino. No debe de quedar ni un rastro de la basura humana. Recordar que en la naturaleza todo tiene su orden. Nada está puesto al azar, y hay que tener el máximo y completo respeto.

Además de la gente, hay que reconocer que en outdoor también hay otros riesgos. Este verano me ha picado una avispa, y a Thyffany le ha picado un tábano. Nos han picado mosquitos. Hay zonas plagadas de mosquitos tigres, y nos han cosido.

¡Más ejemplos, más! Cuando cruzamos zarzales y maleza nos pinchamos, y hay pinchos que parecen uñas de gato, porque te dejan unos arañazos que se quedan una semana. Nos hemos encontrado alguna serpiente, pero NO se tocan, y NO se molestan. Las serpientes se van. No quieren saber nada de los humanos, y bien que hacen. Yo estoy de acuerdo con las serpientes.

Es decir, que hay peligros, sí. ¡En todos sitios! También es peligrosa la ciudad cuando sales a la calle. Hay gente que te pisa, hay putos subnormales que te tosen sus microbios a la cara, hay gente que atraca, que roba, conductores que se pasan el semáforo por el culo, y peatones que cruzan cuando quieren porque les sale de los huevos, y porque son así de chulos baratos de mierda.

En 20 años que llevamos practicando outdoor bondage no nos ha ocurrido nunca nada destacable. Quizá anécdotas. Sin embargo, hay una máxima universal muy sabia, que dice que lo que no pasa en un año sí pasa en un día. Cada día es distinto. Cada día no se parece en nada al anterior. Ayer ya es pasado, y el pasado está muerto. ¡Ayer no ocurrió nada, pero hoy… quién sabe! El objetivo del juego es que no ocurra nada de nuevo, y esto no se puede ignorar jamás. Hoy es presente, y cada día arranca con el cronómetro a cero otra vez. Esto es una sabia lección de las normas de combate.

Por lo tanto, es imprescindible, inevitable y obligatorio, vigilar siempre en el bondage outdoor. Hay que ir preparado, porque los psicópatas sorprenden. Son traidores, y atacan con decisión. Siempre hay que llevar algún plan B, e incluso plan C y plan D y el abecedario entero si hace falta. Tenemos una lista grande de normas, pero la primera norma de todas es nunca fiarse de nadie, absolutamente de nadie. Me importa una mierda los tatuajes, si es alto o bajo, si es un chico o cinco chicos, si es viejo o joven, su raza o si es hombre o mujer. ¡Todos por igual! Nunca bajamos la guardia, aunque sea una vieja con bastón porque puede llevar pistola en el bolsillo.

El resto de normas no las comento. Tengo secretos, sí, y tengo una parte mía que no se puede contar. Todos tenemos secretos, y si alguien dice lo contrario está mintiendo. ¡Bueno, sí, la cuento! Soy poeta, sí, sí, poeta pero poeta, y las personas saben que entreno unos versos que te cagas. ¡De cagarse! ¡Dedicados a la mierda de la asquerosa gente! ¡Por eso son versos que te cagas! Pero eso no hace falta decirlo. Creo que ya había quedado claro en el artículo.

Un fan nos pidió si podíamos hacer esta foto atada en el agua. Un fan nos escribió y nos explicó que sus fotos favoritas son outdoor y water bondage, atada en el agua, y nos había preguntado si podíamos hacer una sesión fotográfica que la modelo estuviera con el agua al cuello, o que se viera su cabeza a punto de ser cubierta por el agua, o casi sumergida en el agua. Nos pedía si podíamos crear esta imagen.

Esto es muy fácil de hacer. ¡Por supuesto que sí! Hay muchas opciones de cómo hacer esta sesión. Se puede hacer de muchas formas variadas, y también depende la posición del escenario.

Yo opté por hacer hacer esta petición en el río, porque nos había escrito que le gustaban mucho algunas fotos de los ríos. En todas nuestras montañas tenemos bastantes ríos de todos los tamaños, pero hemos elegido un río de buen tamaño y mucho caudal donde la modelo tuviera la profundidad correcta para jugar con los posados, aunque no fuimos a los tramos profundos como es lógico.