Atada en una viga inclinada y apoyada en la pared. Fuimos a este edificio abandonado que tiene algunas zonas muy en ruinas. Hay mucho tejado derrumbado. Las grandes vigas también han caído, el suelo esta derrumbado, hay algún pozo abierto muy peligroso, y otra parte del tejado se mantiene en pie todavía, pero está muy frágil, y puede derrumbarse a la mínima presión.

Nosotros cruzamos una parte del edificio con cascos, para protegernos en el caso de caídas de piedras. Aquí, en esta zona donde está colocada la modelo, el tejado resiste y todavía está fuerte.

La seguridad es imprescindible siempre, y por eso decidimos que se colocara sentada sobre una viga, segura, y sin moverse. Es frágil de todos modos el lugar, y el enfoque fotográfico me gustaba mucho en esta toma, con las vigas caídas y ese orden que genera las zonas en pie y las zonas derrumbadas. Quedaba muy bonita las fotos desde este ángulo.

Atada dentro del mar, y alguien llamó a la policía y vino. Hoy os publicamos una sesión muy intensa de bondage atada en el agua, con la modelo atada en el mar y las olas que golpeaban con fuerza contra la roca. .y comienzo explicando que todo salió perfecto. La modelo, ¡perfecta!. La roca, ¡intacta!. El mar, ¡fantástico!. El cielo, ¡azul!. ¡Ah, y yo! Supongo que también habéis pensado en mí al ver las fotos. ¡Me da la impresión que no! Las olas me pillaron y me empaparon los pantalones. ¡Que sí, sí! ¡Lo asumo! ¡Sólo es agua! En una hora al sol me seco, lo sé.

Teníamos pensado hacer Thyffany y yo una sesión de bondage atada en el mar que fuera diferente, y para eso fuimos a las rocas. Estas sesiones son peligrosas y complicadas. No intentéis copiar lo que se ve en Internet, que es muy típico de la gente en este país. No se puede hacer el imbécil. Esto es la naturaleza, manda la naturaleza, y hay que respetar sus normas. Hay que tener total y máximo cuidado y respeto por la modelo y por la naturaleza.

Pero en esta sesión nos pasó otra historia. Alguien llamó a la policía. No sé quién. Nadie nos gritó. Nadie nos insultó. Nadie nos preguntó qué estábamos haciendo. Nadie se acercó. Nadie dijo nada. Pero sí, alguien llamó a la policía, y lógicamente la policía vino. Sabemos que estas cosas ocurren, y os explicamos cómo fue el día en el texto que siempre escribo debajo de las fotografías.

La realidad del bondage y shibari sobre si duele o no duele. Hay muchos conceptos equivocados en la cultura española y local sobre el bondage y el shibari duele o no duele. La cultura errónea ha nacido pregonada por determinadas personas que tienen sus negocios de shibari y bondage, que dicen de ellos mismos que son maestros, que son profesionales, y con esos discursos de venta se dedican a dar talleres, workshops bondage y shibari, performances, y otras actividades buscando alimentar su bien económico y al mismo tiempo su ego y su vanidad.

También hay artículos en webs y blogs que no tienen ni puta idea de bondage, pero escriben algo de bondage porque hay mucha gente que le gusta, y ponen muchas afirmaciones equivocadas que no tienen nada que ver con la realidad profesional.

Yo os voy a hablar de si el bondage y shibari duele o no duele tal como soy yo, sincero, directo y muy claro, pero no voy a buscar esas palabras de discursos ensayados para ser correcto y caerle bien a la gente. La hipocresía es repugnante.

¿Duele el bondage y el shibari? Voy a empezar con unos ejemplos muy fáciles de entender. La gente que no lo entienda es porque no le da la gana de entenderlo.

Primer ejemplo: ¿duele hacerte un tatuaje? Uno de los mejores ejemplos, dado está muy de moda en la sociedad occidental, son los tatuajes. Hoy en día se calcula que el 20% de la población europea lleva un tatuaje, aunque yo creo que hay mucha más gente tatuada. En ciudades como Barcelona se ve mucha gente tatuada, y cada vez hay más personas que llevan casi todo su cuerpo tatuado. Ya casi no les queda trozo ni para poner una estrella.

Yo tengo mucha experiencia en el mundo del tatuaje. Conozco muy bien este sector. He hecho miles de fotografías, he hablado con miles de personas, y sé que te puedes tatuar donde quieras, brazos, piernas, espalda, culos, pechos, cara, manos y todo el cuerpo.

Algunos tatuajes, según la parte del cuerpo donde te tatúas, duele muchísimo. He visto gente llorar tatuándose. He visto gente con una cara de dolor rozando el nivel de insoportable. He visto gente en un nivel de sufrimiento que no podían ni hablar, concentrados para aguantar lo mejor posible el dolor de tatuarse. He visto grandes tatuajes muy complicados en los que los artistas deben de ir parando y descansando, para evitar el daño a la piel y aliviar el dolor que sufre el cliente.

Mucha gente me ha explicado que hay algunas zonas del cuerpo que duelen mucho al tatuarse. Hay zonas donde coincide el dolor en un gran número de personas. El tobillo, la mano, los codos y las muñecas, son zonas habituales donde las personas reconocen haber sufrido. Sin embargo, también he visto que el dolor es variable según las personas, y cada persona siente el dolor de una forma distinta. Hay personas que afirman no haberles dolido los tatuajes en estas zonas sensibles, y sin embargo les ha dolido los tatuajes en otras zonas del cuerpo que son más resistentes al dolor.

Con todos los miles de testimonios, es innegable que hay tatuajes que duelen al hacerse, y a pesar del dolor el tatuaje está bien hecho. ¡Está perfecto! Las personas salen muy contentas, aunque han sufrido su mal rato, y consideran que el tatuador/a ha hecho un excelente trabajo. Se asume que el dolor en muchos tatuajes es normal. La cultura del tatuaje está avanzando mucho, y el concepto de que algunas zonas del cuerpo duelen al tatuarse lo sabe el 99% de la población. Forma parte del proceso.

Mismo ejemplo con piercings, inyecciones o dentistas. He dicho tatuajes, y también sirve de ejemplo los piercings. Hay piercings que duelen en el momento de pinchar con la aguja, o momentos muy molestosos como babear durante los piercings en las lenguas. Son momentos incómodos, pero aún la reconocida incomodidad el trabajo está bien hecho. Es parte del proceso.

Ocurre lo mismo con las inyecciones. A millones de personas nos han puesto los médicos una inyección, y a la gran mayoría de personas no les gusta que les ponga inyecciones. ¡Duelen! Las inyecciones tienen fama de ser dolorosas. Hay muchos niños y niñas que lloran. Hay adultos que entran en pánico y nervios con las inyecciones, y todas las personas nos mentalizamos para sentir un dolor en el momento de lla inyección. Es dolorosa, pero está bien puesta.

El dentista es otro ejemplo muy fácil de entender. Los propios dentistas asumen esta fama, y la llevan con resignación y humor. Es la realidad. Para millones de personas ir al dentista es una experiencia aterradora y traumática. Hay muchas personas que no van al dentista por dentista, y hay millones de personas que van al dentista por obligación. Es un colectivo asociado a una experiencia dolorosa, pero sin embargo los dentistas hacen bien y perfecto su trabajo.

El hecho de experimentar dolor no significa que el dentista, el practicante o el tatuador o tatuadora, sean unos sádicos sanguinarios. ¡No! No significa que hagan mal su trabajo. ¡No! Hacen muy bien su trabajo, pero el dolor es inevitable en algunas partes del cuerpo. El dolor se intenta minimizar, y por eso los dentistas aplican anestesia local, porque el dolor está presente en su oficio, y es el gran miedo de la gente.

Entonces, ¿duele el bondage y shibari? El bondage y shibari es lo mismo que los casos explicados en los párrafos anteriores. El bondage y shibari puede ser muy cómodo y no doler, pero también puede ser doloroso, y mucho. Hay posados de bondage y shibari que no duelen nada. Yo me acuerdo cuando yo tenía 20 años, era estudiante, y vino una chica a mi piso para una sesión bondage. Yo estaba aprendiendo entonces todo lo de las cuerdas y fotos. La até sobre una mesa, debajo de la lámpara, y se durmió la modelo. Se durmió real, de verdad. Yo pensaba que era una broma de la chica, pero que va, se había dormido. Fue una anécdota muy divertida.

Esta historia demuestra que hay sesiones muy cómodas, pero también hay sesiones duras y que duelen mucho. En la vida hay muchas cosas que duelen. Hemos hablado de las inyecciones, de los tatuajes, del dentista, y duele hasta un balonazo de fútbol en los testículos. El ser humano es muy sensible al dolor, pero seguimos jugando a fútbol, se sigue tatuando la gente, va al dentista y mil cosas más. El bondage y shibari es lo mismo. No es ninguna excepción, pero hay gente vaga, quejica, insegura, que usa esta excusa para encubrir su miedo, para dar miedo a los demás, o para alimentar su negocio.

Ante esta realidad, mi opinión es muy clara. No debería de posar como modelo bondage las chicas que son inseguras, que tienen miedo, y que se piensan que esto es como un masaje. Esto es bondage. Esto es shibari. Esto son cuerdas. Me da igual si les gustan las cuerdas. Hay millones de personas en el mundo que les gusta, porque es de las fantasías más habituales, y pueden jugar o fantasear en su vida personal, atada a la cama o donde quieran, pero no pueden posar como modelos. No es una buena experiencia para estas personas.

¿Qué factores influyen en si el bondage duele o no duele? El dolor, o no dolor, en las sesiones bondage y shibari, depende de algunos factores. Os voy a explicar los factores más habituales.

El primer de estos factores, sin tener que ser necesariamente su importancia por el orden que los voy a escribir, es la posición en la que está atada la modelo, teniendo en cuenta la firmeza de las cuerdas. Estar atada a la cama no duele. Estar atada a la silla no duele. Las manos atadas a la espalda no duele. Éstas no son sesiones dolorosas.

Poner cuerdas por el cuerpo, rodeando con cuerdas y haciendo algo estético, no duele. Estas decoraciones, como si fuese un arbolito navidad, son las vulgaridades que se hace mucha gente para ponerse la típica foto de mierda en su facebook o instagram y decir que hacen shibari y bondage, pero eso no es ser modelos, y eso no es bondage y shibari. Eso es adornarse con cuerdas como un árbol de navidad. Esa gente no son modelos, y yo no trabajo nunca con estas personas.

No duele no hogtied clásico y básico. Sí duele un hogtied duro, con las cuerdas tensas atadas desde los codos o del cabello hasta las piernas, que empujan el cuerpo a no posición incómoda y que exige forcejeo.

No duelen algunas suspensiones de posiciones normales en las que el cuerpo no está forzado a posturas difíciles. Sí duele, y mucho, las suspensiones que el cuerpo está incómodo, en una posición que no es natural, y que está muy rígido.

Aquí entraríamos en otro segundo factor que depende de las personas, porque hay gente que puede hacer una sesión bondage y shibari sin dolor, y sin embargo hay otras personas que la misma posición le puede provocar un duro dolor. Todas las personas somos distintas. Tenemos un físico distinto, unas condiciones físicas distintas, un ritmo de vida y salud distinto, y experimentamos las sensaciones y el dolor de forma diferente. Puede ser la misma situación, pero será experiencias muy diferentes según las personas.

Por ejemplo, las cuerdas con los codos atados juntos a la espalda no duele si la modelo es flexible. Sin embargo, sí duele si la modelo es rígida de hombros y poco flexible. En estos casos incluso le pueden entrar calambres en los brazos, y tener los brazos dormidos. La elasticidad de las modelos es importante, porque las chicas flexibles soportan mejor el bondage. Las chicas que son muy rígidas, que no son flexibles, lo pasan muy mal, y hay posiciones que son como torturas medievales para ellas.

La forma física de la modelo es un valor muy importante que siempre se debe de tener en cuenta. Una chica que practica deporte de musculatura, de contacto, que practica artes marciales, que se mueve, sin sobrepeso, y que está acostumbrada al sufrimiento que a veces provoca los entrenamientos duros deportivos, puede llevar mucho mejor el dolor, e incluso puede que a lo mejor no lo duele las sesiones duras. Está acostumbrada y entrenada. Es como las modelos bondage profesionales. Conocen las sensaciones del dolor, dónde, cuándo, cómo, etc, y facilita mucho el trabajo.

Las modelos con vida sedentaria, de baja actividad física o con hábitos poco saludables, suelen sufrir de manera exagerada en sesiones bondage que a priori no comportan ninguna dificultad o problema. Pueden incluso marease o tener sensaciones de debilidad durante la sesión, porque el bondage a alto nivel requiere esfuerzo, y cansa como muchas prácticas deportivas.

¿Las ataduras mal hechas son dolorosas? Sí, por supuesto que sí. Una cuerda mal puesta debajo de las costillas en una suspensión es un dolor casi insoportable, y las cuerdas atadas sobre las zonas nerviosas de los codos son un dolor brutal que puede incluso comportar molestias en la movilidad del brazo afectado durante unas semanas.

Estos dos dolores son los más habituales, y prácticamente insoportables, en unas ataduras mal puestas. Hay que quitar esas cuerdas de inmediato en estos casos, porque puede dejar secuelas durante algunas semanas, especialmente en los codos. Hay mucho imbécil, en chico y en chica, que no saben lo que hacen, no tienen experiencia, y hay experiencias horribles.

Este es un factor que existe, sí, hay que reconocerlo, y por eso es muy importante saber elegir correctamente las personas con las que queremos practicar bondage.

Todos los entusiastas, y todas también, del bondage, nos encanta las perfectas ataduras. La excitación es la inmovilidad de la modelo, y que la persona no pueda desatarse por sí sola. Tiene que estar firmemente atada. Sí, ese es el juego bondage y shibari. Siempre es obligatorio practicarlo con respeto, confianza, con sentido común, en mayoría de edad y consentido, y para realizar esas ataduras no se debe de apretar a lo bestia en la carne. Atar a una persona no es atar una pata de jamón. ¡No! Las ataduras deben de tener la firmeza y consistencia suficiente para no moverse las cuerdas y mantener la seguridad, porque de debemos de olvidar que unas cuerdas flojas también es peligroso. Puede hacer balancearse a la modelo y provocar lesión con algún mal gesto, o pueden provocar dolor si las cuerdas se mueven de su sitio original y se colocan sobre zonas óseas o con terminaciones nerviosas.

Por lo tanto, las ataduras que aprietan a lo bestia están mal hechas, pero las ataduras flojas que se mueven también están mal hechas.

¿Qué es el concepto semenawa? Hay un término que se usa en determinados círculos de bondage, muy en especial de bondage japonés, que es el semenawa. No es mezclar semen con agua, no. ¡No! No tiene nada que ver con el semen. Es una palabra con la que ciertos colectivos y grupos de personas que practican bondage se refieren a la tortura con cuerdas.

Semenawa es tortura con cuerdas, porque las cuerdas se pueden usar como un castigo muy duro y como una forma de tortura, ya que hay ataduras de todo tipo. Hay ataduras en bondage y shibari y cualquier otra práctica bondage que son brutalmente duras, de sufrimiento intenso y que son crueles torturas.

Yo no soy partidario de usar términos japoneses. No hace falta estudiar japonés para follar y divertirse. Además, usar palabras que son muy poco habituales en nuestro idioma puede provocar confusiones, malentendidos, lesiones y accidentes. Yo recomiendo decir que también existe la tortura con cuerdas, y es quizá la practica más dolorosa dentro del shibari y el bondage, dependiendo de la persona.

Esta modalidad también existe, y esta modalidad busca el dolor y el castigo con las cuerdas.

¿La mentalidad es importante? Sí, siempre. La mentalidad es muy importante. Las chicas inseguras, nerviosas, tensas, y que vienen con miedo, casi es seguro que por su propio estado de nerviosismo les va a doler. y las dudas de les si va a doler. No es recomendable hacer bondage profesional con este tipo de personas, porque puede que no sea una buena experiencia para ellas, ni para nadie.

La mentalidad no puede estar bajo la influencia de los prejuicios, los estigmas, lo que se ha oído y lo que dicen los demás. Ir a una sesión bondage con miedo pensando que te va a doler, ¡les va a doler seguro! Con ese pensamiento, ¡un 99% seguro que les va a doler! Le puede doler incluso las ataduras más cómodas y básicas.

Las sesiones se deben de afrontar con naturalidad, tranquilas, divertidas, y relajadas. Ponerse miedos en la cabeza, de si va a doler, de si se puede aguantar, etc, sólo hace que sí, que duela un montón cualquier tontería y que no se pueda aguantar.

Yo siempre digo que la actitud es fundamental, y la mentalidad es ingrediente principal de la actitud. Conozco gente con una imagen fantástica, de pelo de colores, tatuajes y mil historias, pero no sirven como modelos bondage porque no tienen actitud, no son competitivas y son inseguras.

¿Por qué hay gente que dice que si duele está mal hecho, y que el bondage no duele? Esta afirmación está completamente equivocada. Hay muchas razones, pero hay tres principales que son la causa mayoritaria.

La primera razón puede ser por ignorancia, porque son personas con un nivel bajo de bondage, que no tienen mucha experiencia, no tienen práctica, y su nivel de ataduras es atada a la silla o a la cama como máximo.

La segunda razón es porque les interesa para su negocio. Hay gente que sólo busca gente para que paguen sus talleres y sus cursos, o clubs que buscan gente que vaya la gente a consumir, o a pagar sus cuotas de socios, o a hacerse fotos, y tienen entrenado un discurso manso y agradable para atraer mucho más público, porque así no se asusta el público. En realidad, sólo se asusta la gente que quiere tener miedo y busca una excusa para asustarse. La gente con carácter, con personalidad, maduras, abiertas y dialogantes, no se asustan simplemente porque existe una parte de shibari y bondage que sí duele. Hay un margen gigantesco para elegir, desde lo más cómodo a lo más duro.

La tercera razón es que siempre está el típico chico que se hace un perfil en las redes sociales, se cree fotógrafo porque se ha comprado una cámara de fotos, y se pone a buscar modelos. El discurso que dan este tipo de personas a las chicas interesadas es que todo es bonito, todo es de color de rosa, el mundo es maravilloso, el bondage no duele, hay amor en la humanidad y la gente va por la calle bailando y cantando a los pajaritos de los árboles. ¡Y yo soy un príncipe! ¡No te jode! Van desesperados por hacer fotos, y estas personas sueltan unos discursos donde todo es bonito y perfecto y no duele.

La realidad es que estas estupideces que se dicen sobre si el bondage y el shibari duele es que está mal hecho es falso, y no es verdad. ¡Es mentira! Lo he dicho otras veces. Un tatuador te puede hacer un tatuaje, duele mucho según la zona, y está bien hecho el tatuaje. Un médico te puede poner una inyección y te puede doler el pinchazo, pero está bien puesta la inyección. ¡Y así un montón de ejemplos! Por lo tanto, un bondage y shibari te puede doler en algunas posiciones, y está bien hecho. ¡Es lo mismo!.

Hay gente que lanza todos estos discursos llenos de errores porque es su estrategia comercial, es su marketing, y se aprovechan de que la cultura española en bondage y shibari está muy atrasada.

¿Qué hacer si no te gusta el dolor? ¡Dilo! Esto es muy fácil. ¡Di que no quieres dolor! ¡Así de fácil! ¡Di que no quieres dolor!

Una persona con experiencia adaptara las ataduras a alguna posición que no te duela. Lógicamente, habrá posados que no se pueden hacer con esa modelo, porque a veces las modelos piden posados muy dolorosos, sin saber realmente el sufrimiento que lleva esas ataduras. Es saber guiar a las modelos.

Si te duele durante la sesión y te molesta, hay que desatar a la modelo, y quitar la cuerda que le duele, si ella no quiere dolor. La modelo siempre es quien decide, y las modelos deben de decir si permiten ataduras que duelan o no, si pueden soportar las sesiones dolorosas o no, y el límite hasta dónde lo permiten, según su mentalidad y su preferencia. Hay sesiones sin dolor, sesiones incómodas, sesiones duras, y sesiones dolorosas. Hay de todo. Es cuestión de elegir.

¿Qué mérito tienen las modelos en las sesiones? Tenemos que hablar de las grandes modelos, de las buenas modelos. Sí, hay que reconocer ya el mérito de las reales modelos de bondage. Hay sesiones que habréis visto en Internet que duelen, duras, que se ve a la modelo sufrir, y cuyo mérito es todo de la modelo, es superación, es esfuerzo, es voluntad, es actitud, es emoción, y es pasión por el bondage. ¡Un enorme homenaje a estas modelos!.

Esas impresionantes fotografías, esas cuerdas tensas, las posiciones incómodas y duras, la pasión que transmiten, no sería posible sin las modelos. Esas fotografías no son posibles hacerlas con millones de personas, porque se quejarían y no aguantarían. El mérito es sobresaliente de las modelos.

En España hay muchos atadores, y algunas atadoras, con un ego, una vanidad y una prepotencia ridícula y penosa, que se creen estrellas mundiales de la música, y sólo hablan de cómo atan y todo el rato igual. ¡No, no y no!. Hay mucha gente, tanto chicos como chicas, que van diciendo y escribiendo que son atadores profesionales, que son muy buenos, y discursos estúpidos por el mismo estilo. Yo no hablo con esta gente, y aquí tienen las puertas cerradas para siempre.

El mérito es de las modelos, que dicen que sí, que lo permiten, que lo aceptan, que se esfuerzan, y que les gusta. Entenderlo es avanzar en cultura, es tener mayor conocimiento, es ser mejor profesional, y es mostrar respeto por todas las líneas de trabajo. El que no quiera entenderlo es todo lo contrario, no es profesional, no conoce bien lo que es bondage y shibari y le falta mucha cultura.

Con todo esto espero que podáis entender mejor cómo participa el dolor en las sesiones bondage y shibari.

Entrevista con Maestro BD , kinbaku y bondage en Italia. Maestro BD es uno de los grandes atadores más famosos del shibari, kinbaku y bondage en Italia. Sus viajes, sus performances, shows y su participación en eventos por toda Europa y Asia le han dado también mucha fama en el panorama internacional, y tiene mucha experiencia después de décadas dedicándose al mundo de las cuerdas.

Nosotros le hemos hecho una entrevista en la que nos explica cómo está el shibari y el bondage en Italia, nos explica qué es kinbaku, nos habla de sus Dojos y sus escuelas donde enseña kinbaku y shibari cada semana y cada mes, nos habla de su faceta de escritor, y muchos otros detalles en una entrevista muy interesante para leer, aprender y conocer mucho mejor el shibari, el bondage, el kinbaku, y sus profesionales.

La entrevista original fue en inglés, y tambien hemos publicado la entrevista con traducción al español.

Atada en un palet sobre una pila de maderas. Aquí en España es muy habitual encontrarnos objetos de todo tipo abandonados en zonas de terrenos, que son aquellos trozos de tierra que miles de personas tienen para tener sus huertos, plantar sus verduras, hacerse una barbacoa, o darle usos de locuras de bricolaje, pero hay muchas más posibilidades.

Cerca de estos terrenos, o junto a éstos, te puedes encontrar de todo. Hemos visto coches abandonados, neveras, lavadoras, sillas, etc, pero la mayoría de ocasiones son maderas, que usaron para construirse su terreno y después han dejado tiradas.

Fuimos a uno de estos espacios para hacer una sesión bondage atada en un palet sobre una montaña de maderas.

Public bondage en un día de invierno. En nuestras playas hay gente todo el año, incluso en invierno. Tenemos días fríos en España. ¡Muy fríos! Pero las costumbres sociales de este país, muy marcadas también por el buen clima, hace que a la gente le gusta salir a la calle, a la playa, a la montaña, y a mil cosas más.

La gente está en todo sitios. Yo siempre digo que el ser humano es el único animal que te encuentras arriba del Everest, en el espacio con las astronautas, a 50 grados negativos bajo cero en la Antártida, a 50 grados positivos de calor en medio del desierto, o en minas a centenares de metros de profundidad.

Nosotros buscamos algo más cercano, y fuimos a una playa cercana, para esta sesión atada de bondage en público.

Atada en un bondage en público participando la gente. Decidimos hacer una nueva sesión de bondage en público con la participación de la gente. Este contacto con la gente tiene sus momentos divertidos, sus anécdotas y sus riesgos, porque hay gente para todos los gustos. Siempre es peligroso el contacto con la gente, porque nunca sabes qué te vas a encontrar. Hay gente muy subnormal en la vida, pero de vez en cuando también nos encontramos personas que son maravillosas.

Hicimos algo sencillo con las cuerdas, apenas unos metros de cuerdas rodeando el pecho, porque donde nosotros vivíamos había nubes, y a mí me encanta hacer las fotos con sol. Sin embargo, llegamos a una zona de la ciudad con el cielo despejado, y pudimos hacer las fotos.

Me encanta la intensa luminosidad que le da el so, y el dibujo de las sombras.

Bondage atada en la playa. Nuestras playas en Cataluña son turísticas y muchas son artificiales, creadas para el turismo. Existen gracias al mantenimiento que se hace en determinados momentos del año, y la arena es puesta por el ser humano. Por naturaleza muchas playas no existirían. El mar se llevaría la arena, por el oleaje, las corrientes y los temporales, sobre todo si son temporales de levante.

Son playas turísticas pensadas para turismo de masas, llenar los hoteles, y ver a la gente que se pasa meses y meses del año tomando el sol, tumbados en el arena, No son playas tropicales, y no tienen esa belleza paisajística de las playas en otros rincones del mundo.

De todos modos, sigue siendo la playa, y es un bonito y sensual escenario.

Atada en un coche clásico muy antiguo y bonito. Este coche antiguo también me llamó la atención. Es bonito, es elegante, y es como si este modelo de coche lo hubiera visto en miles de películas. Me suena de esas películas de ricos, de hombres elegantes, pero también me suena de las películas de gangsters, aunque en color negro el coche. Se nota que no tengo ni puta idea de estos coches, y tampoco voy a hacerme el listo.

La gente rápidamente va de soberbia y de lista, de que lo saben todo, pero yo tengo la suficiente personalidad para decir que no tengo ni puta idea de estos coches. Además, esta es una web de bondage. Aquí no vendemos coches y no hablamos de coches, por si algún despistado/a no se ha enterado.

Aquí los coches son el escenario. Me gustaba toda su estética exterior, y la idea fue colocar a Lady Black apoyada sobre esta parte exterior del coche, que sobresale de las puertas y es bastante ancho. La modelo podía sentarse bien y tenía el espacio necesario para mantener el equilibrio cómoda. Tampoco iba a ponerse a saltar.

El nivel shibari en España es muy bajo. El nivel cultural en España sobre bondage y shibari es muy bajo, debido sobre todo a las malas prácticas que surgieron hace dos décadas, por los enfrentamientos entre clubs de aquella época por conquistar su mercado comercial y afianzar su negocio y su público. Aquellos problemas, sus mentiras y sus errores, quedaron instalados por las razones que os voy a explicar ahora, y que hoy en día todavía se arrastran.

Fue en torno al año 2000 aproximadamente. Internet era otro mundo. En mi universidad apenas teníamos una sala de informática con ocho ordenadores, de aquellos que ahora están en las vitrinas de los museos. No era el Internet actual. Todo era muy desconocido, todo estaba por descubrir, y al mismo tiempo surgieron en Barcelona y Madrid algunos locales BDSM que no se llevaban nada bien. ¡Mejor dicho, se llevaban fatal! Todos y todas tenían un ego y una vanidad gigantesca.

Ya existían clubs de sado antes de esas fechas, pero estos nuevos clubs eran muy diferentes a aquellos clubs nostálgicos y antiguos. Estos nuevos clubs tenían un claro afán de lucro, que generaban dinero, con sus cuotas, sus tarifas y sus alquileres. Eran un negocio ambicioso, pero hay que reconocer que los propietarios, los creadores, tenían pasión por estas temáticas. Hay que reconocerlo que sí. Yo había hablado con ellos y ellas. Los conocí en persona, y tengo centenares de historias por explicar. No nos caímos bien porque éramos ideologías y formas de vivir muy distintas. Teníamos enemistad profesional, pero íbamos por caminos tan alejados que, en el fondo, a ambas partes nos importaba una mierda lo que hiciera el otro.

Entre los locales fue otra historia. En estos locales distintos y enemigos cada uno quiso atraer público a su local con diferentes estrategias, para que no fueran al resto de locales. Algunas personas optaron por llamarse a sí mismos maestros del shibari, como marketing para diferenciarse de otras propuestas comerciales. Hablaban del BDSM y del shibari como algo espiritual, hablando de poesía, de historia, de si pintores, de si la cultura japonesa, usando aquellas palabras que no se usan desde el Quijote y la Edad Media, y al final llegabas a un punto que no sabías si hablabas de danza, de pintura, era un relato de ficción o una crónica de fútbol.

Otros locales optaron por un lenguaje más directo de sumisión, dominación, de Amas y sumisos, y en ambas estrategias hubo varios negocios que consiguieron sobrevivir y triunfar.

Las razones por las que consiguieron sobrevivir fue, por una parte, gracias a las dominas profesionales que usaban sus mazmorras de alquiler para atender sus clientes en sus instalaciones, como ocurre hoy en día con estas habitaciones que se alquilan por horas. Estos servicios profesionales les garantizaba beneficio económico alquilando las mazmorras, porque esas Dominas tenían muchos clientes que pagaban muy bien, y eran caras. Tenían tantos clientes que limitaban el número de servicios al día, de la gran cantidad de peticiones que tenían.

Otros locales tuvieron la ventaja de que su propietario era una persona con mucha capacidad económica y muy solvente por éxito en negocios personales, lo que le permitía mantener el local a pesar de no ser rentable y generar pérdidas, pero era su afición, su amor, y el dinero no era problema para mantenerlo.

También hubo locales a posterior que imitaron su marketing, y siguiendo su tendencia quisieron ofrecer otras cosas, como hacer talleres de cocina y de poesía, dentro de un club de sado. ¡¡¡Aprender a cocinar en una mazmorra!!! Me imagino que si quemaban la tortilla el castigo serían azotes. Lógicamente, apenas fue más allá de ser reuniones de un grupo de asiduos en un garaje de bajo coste económico.

Todas estas contiendas duraron unos cuantos años, y tras las batallas quedó la división del público. Se asentaron los negocios. Unos locales se quedaron con la parte del pastel BDSM, de Dominas y amas y sumisas y sumisos y azotes y todo este mundo, y otros locales potenciaron su marketing de vender este romance espiritual que dicen que tiene el shibari.

Yo en aquella época me estaba formando como fotógrafo y fotoperiodista. Mi enfoque era crear mi propia website, porque me gustan las webs, y vivir el bondage con la gente de la vida real. No me gustan los clubs, no me uní a nadie porque no comparto su estilo, pero hablaba en ocasiones con los antiguos propietarios, y vi que todos se sentían vencedores, superiores, y todos estaban contentos y contentas.

Fue entonces cuando comenzó realmente los problemas del shibari. Lo manejaban principalmente unos pocos nombres, repartidos entre fotógrafos, muy pocos atadores y alguna chica de esos años, que hoy en día no sabéis quienes son.

Con la competencia agotada en batallas crearon en shibari una tendencia con un argumento comercial muy espiritual. Popularizaron las reuniones, los talleres, workshops y cursos, para atraer gente a su local y que no fuera a locales rivales. Crearon proyectos de fotografía con afán de lucro, donde las chicas posan gratis porque después de tantos años de batallas habían conseguido un discurso entrenado, ensayado y perfeccionado, que les encantaba y les convencía. Hablaban en un lenguaje de gran léxico cultural, muy poético, en un estilo que hoy en día hay mucha gente que ha copiado.

Este sería el foco principal donde surgieron los problemas del shibari, que a fecha de hoy ha provocado todavía muchas confusiones y errores, y a continuación os voy a resumir las preguntas más importantes para buscar sentido común y enderezar el rumbo.

Primera cuestión: ¿el shibari es bondage? Os pongo un ejemplo fácil que lo vais a entender muy rápido. El hockey sobre patines, el hockey sobre hielo, y el hockey sobre hierba, ¿son hockey? Sí, son hockey todos. Son muy distintos, pero son hockey.

Así, pues, el bondage es el hockey para entendernos, y aquí se engloba todas las miles de formas de atar que no tienen cabida en otras técnicas. Es fácil de entender, y el que no lo entienda es porque no quiere o no le interesa entenderlo.

Otro día os explicaré que en Japón suelen usar los términos shibari y kinbaku para referirse a lo mismo, pero mejor os lo explico en otro artículo.

Segunda cuestión: ¿por qué dicen que el shibari no es bondage? Con esta fórmula se vendió el shibari desde las guerras de los clubs pasados, para alejarlo de aquellas antiguas webs de chicas atadas en un plano muy erótico y sexual. Triunfó el error, y se quedó. Pero sí, el shibari también es bondage. Es una modalidad diferente de bondage por su técnica, y el shibari se identifica muy fácil porque es muy característico en sus ataduras, pero sí, también es bondage.

Tercera cuestión: ¿el shibari es sexual o es arte? Todas las disciplinas pueden ser arte, erotismo o pornografía. ¡Depende de la opinión personal de quien lo ve! La misma foto para una persona es arte, y para otra es pornografía.

Hay atadores que quieren convencer a las modelos diciendo que el shibari es espiritual y artístico, que no es erótico, y te explican unas historias muy bonitas y románticas que son tiernas para llorar. Con este discurso las chicas están más tranquilas y convencidas de posar. ¡Vamos a corregir este error! Las chicas que posan en estas fotos tienen que tener claro que hay miles y miles de personas, la mayoría hombres, que se masturban o se les pone la polla dura mirando fotos de shibari. Es sexualidad japonesa. ¡Es así! Sí, el shibari también es erótico, y pornográfico, y artístico.

Pero esto es como los zapatos de tacón de aguja. Hay gente que se masturba mirando fotos de zapatos de tacón de aguja. Cada uno tiene sus fantasías y me parece ridículo que en la segunda década del siglo XXI todavía hay gente que se escandaliza por el erotismo. Me parece prehistórica esta forma de pensar, así que… ¡¡¡sí!!! hay gente que se excita mirando fotos de shibari. Para ellos, y ellas, es su pornografía. Para otros y otras, su arte. Es la opinión personal de cada uno y una.

Cuarta cuestión: ¿el shibari si duele está mal hecho? ¡No! ¡Otra historia falsa! Os lo voy a explicar muy fácil. Si vas al dentista para arrancarte un diente y duele, ¿está mal arrancada?. Si vas a hacerte un tatuaje y duele el tatuaje mientras te están haciendo el tatuaje, ¿es malo el tatuador?. Si vas al médico y te duele cuando te pone una inyección, ¿está mal puesta la inyección? ¡No, no y no! Por el tanto, sí hay sesiones shibari que pueden ser incómodas y dolorosas. Eso depende de la posición, la musculatura de la modelo, su físico, su actitud, su sensibilidad al dolor, etc. El shibari puede ser doloroso y no serlo, pero hay personas que ganan dinero con esto, que va diciendo por todos sitios que son maestros de shibari, y venden este marketing para conseguir modelos.

Otro detalle a tener en cuenta es que en España hay mucha gente quejica, cómoda, vaga, que no son competitivas, y quieren shibari sin dolor. Es decir, que quieren veinte cuerdas bonitas en el cuerpo para ponerse la foto en el facebook y tener Likes, pero estas chicas no son modelos, y eso no es shibari. Sólo son vanidades de gente que quiere seguidores en su Facebook o su Instagram.

Quinta pregunta: ¿hay accidentes en shibari? He oído de todo, y me han explicado atrocidades espantosas. Algunas historias creo que son verdad. Otras historias creo que son falsas e inventadas, porque en España ha aumentado el juego sucio, las invenciones y las descalificaciones.

El tema de los accidentes los divido en cuatro párrafos muy serios:

- Referente a los/as atadores/as, ellos y ellas tienen que asumir la responsabilidad que conlleva atar a una persona, y no deben de provocar nunca ninguna lesión. Hay auténticos subnormales, sí, lo sé. Me han hablado de ellos, y de ellas. Os recuerdo a los atadores/as la obligación de que las personas atadas no tengan riesgo para su integridad física, entre otras. No cumplir las obligaciones puede conllevar que la persona afectada emprenda las acciones judiciales que estime oportunas. ¡Que te denuncien! por si no lo has entendido.

- referente a las falsas acusaciones, las Leyes españolas tipifican como delito las injurias, las calumnias, el delito contra el honor, contra la intimidad, e incluso las falsas denuncias, y pueden conllevar penas de prisión.

- referente a los accidentes, éstos se demuestran aportando el parte de lesiones, como en toda denuncia. Los centros médicos, ambulatorios, hospitales, etc, dan estos partes, con plena validez jurídica y autoridad, que deben de presentar las chicas afectadas en las comisarías de policía donde hagan las denuncias. Este es el paso previo imprescindible para tener credibilidad y rigor en las redes sociales, foros, whatsapps y donde coño sea.

- referente a las malas experiencias, siempre hay malas experiencias en todo. Hay gente que se cae bien o mal. Hay fotógrafos que sólo hacen shibari para hacer fotos a chicas desnudas. Hay miles de historias. Hay gente estúpida, y gente simpática. Hay gente divertida, y gente aburrida con un ego descomunal. Esto no son accidentes. Son malas experiencias, y forman parte de la rutina de la vida en todo. Hay que tener carácter y personalidad para hacer que las malas experiencias nos convertían en mejores competidores o competidoras.

- Última pregunta: ¿hay gente que hace negocio con el shibari? Claro que sí. Ahora hay un peligroso declive en la sociedad, y con la irrupción de las redes sociales se han apuntado centenares de nombres que van de atadores, y atadoras. Hay un montón. ¡Es como una plaga! La única nota positiva es que ahora hay un poco más de mujeres atadoras.

Hay gente que hace sus talleres, sus workshops, llevan una modelo que les posa gratis y ellos le cobran al público . ¡¡¡Joder, que listos!!! ¡Negocio perfecto! ¡Beneficio 100%! Es increíble. Ellas hacen de modelo gratis, y él gana dinero con el público. Es decir, ella es una trabajadora gratis. ¡Indignante!.

Después están los clubs que hacen sus reuniones de shibari, bondage y cuerdas, para atraer público y conseguir que paguen cuota de inscripción, de entrada o la consumición, y así quitan público a otros clubs. También están los fotógrafos que venden sus fotos de chicas que les firman las autorizaciones, pero no les dan copia del documento, ni les pagan ni nada. Hay productores porno metidos en este mundo para ganar dinero, hay chicas que se hacen ellas mismas shows que le meten poesía y recitales, y hay de todo.

Hay también mucha gente que son una copia barata de los pioneros, hay gente que copia textos, que copia los vídeos que ve en youtube, y lo peor es que han copiado incluso las malas prácticas sin enterarse de qué va la historia. Esta desastroso en España. Esto va de mal en peor, pero esta es la realidad del shibari en España. Es un nivel muy inferior comparado al shibari en Europa, en Estados Unidos, en Japón y en muchos otros países, tanto en los atadores y atadoras, como en las modelos. Aquí, en España, los egos, las vanidades, los fotógrafos que se suman para ver chicas desnudas, el afán de lucro de algunos clubs, y malas costumbres arrastradas de hace muchos años, hace que el shibari no crece, no evoluciona, y no se ve todavía signos de mejora.

Suspensión bondage atada boca abajo y recta. Las suspensiones bondage atada boca abajo son muy fáciles de hacer, y todo el mérito es siempre de la modelo, a mayor mérito y elogio mientras más tiempo aguanta, lógicamente, porque se pueden hacer todas las fotos planificadas.

En referente al hecho de atar, las únicas dificultades dependen de si el soporte de la suspensión es recto o no, si está muy alto o bajo, o si se tiene poleas o escaleras, o detalles similares que puedan ayudar en la suspensión.

La parte difícil de esta suspensión fue subir a colocar las cuerdas en el soporte superior, porque yo no hago dos metros de altura, pero el gimnasio ya me habían comentado que tenían escaleras. En locales interiores estas suspensiones son muy cómodas y la altura es su única dificultad.

Entrevista con Vlada y Falco, organizadores del Moscow Knot. Vlada Vedmovskaya and Alex Falco son los protagonistas de esta entrevista para mostrar bondage y shibari en todo el mundo. Nosotros hemos querido conocer cómo se vive el bondage en Rusia.

Ellos nos explican el shibari y el bondage en Rusia. Son también los organizadores de una International Bondage Pary que se celebra desde 2012 en Moscú, que es el "Moscow Knot", y además practican un bondage todavía poco habitual, en el que Vlada es la que ata, y el chico, Alex Falco, es el modelo atado. Es un trabajo bondage muy interesante. Tienen fotografías impactantes, y viven el bondage con muy buena pasión.

La entrevista original fue en inglés, y como siempre os hemos publicado la entrevista con traducción al español.

Una historia que ocurrió en este Bondage on the beach. Después de más de 20 años practicando outdoor bondage tenemos centenares de historias por explicar, divertidas, curiosas, sorprendentes y también peligrosas, sí, y en el 99% de ocasiones siempre está implicado el ser humano.

En el blog voy explicando las historias poco a poco, y hoy en esta galería también hoy os voy a explicar una anécdota que nos ocurrió en esta sesión. Esta historia es de las que se puede confesar y explicar.

Hay algunas playas que son peligrosas, aunque no tienen esta fama. Hay depravados y depredadores sexuales en algunas playas durante todo el año. Hay hombres que se encuentran con tíos en la playa y follan entre matorrales, como ocurre en Sitges. Hay voyeurs que van a mirar, a hacer fotos, o a masturbarse mirando la gente, y luego están los hombres que les gusta exhibirse. Hay de todo.

Atada en un coche encantador y muy antiguo. Este coche tiene un gran encanto fotográfico, con esos tonos negros, los hierros antiguos, y sobre todo los dos fanales colocados en la parte delantera del vehículo, le dan una apariencia de un coche tétrico, de esas películas de terror o misterio o tipo de la Familia Addams.

El bondage fue sentada encima del coche, con las piernas abiertas atadas a los hierros de ambos laterales del coche. Tensamos las cuerdas, para crear esa situación bondage donde no se pueden cerrar las cuerdas, pero no hicimos la tensión al máximo porque estos coches antiguos clásicos son muy frágiles, y no hay que romper nada. No se trata de ser bestias.

Los brazos los tenía atados juntos a la espalda, y una cuerda salía de las muñecas atadas a otro de los hierros traseros, quedando la chica atada con los brazos atados hacia atrás.

Atada en un sidecar. Este sidecar me pareció un escenario muy original para un bondage atada en un sidecar. El sidecar esta dentro de un edificio, y no puedo sacarlo a la calle, por lo que apartamos todos los objetos que pudieran sobrecargar la foto. El protagonismo es de las modelos, el bondage y el sidecar.

Es un vehículo frágil, antiguo, y decidí atar a Lady Black fuera del sidecar, porque era mucho más fácil hacer las ataduras y no había riesgo de dañar el sidecar. Una vez estuvo con los brazos bien atada a la espalda, fue ayudarla a sentarse en este compartimento tan característico de los sidecars.

Yo no sabía que el asiento era tan profundo. ¡No tengo ni idea de sidecars! Pensaba que la modelo estaría más levantada, más visible, pero se hundía por debajo del pecho, y no se veía casi nada de cuerdas. Por suerte Lady Black es una chica muy lista, y supo encontrar la posición donde se podía ver las cuerdas y las ataduras.