Suspensión bondage atada boca abajo y recta

05 febrero 2019

Las suspensiones bondage atada boca abajo son muy fáciles de hacer, y todo el mérito es siempre de la modelo, a mayor mérito y elogio mientras más tiempo aguanta, lógicamente, porque se pueden hacer todas las fotos planificadas.

En referente al hecho de atar, las únicas dificultades dependen de si el soporte de la suspensión es recto o no, si está muy alto o bajo, o si se tiene poleas o escaleras, o detalles similares que puedan ayudar en la suspensión.

La parte difícil de esta suspensión fue subir a colocar las cuerdas en el soporte superior, porque yo no hago dos metros de altura, pero el gimnasio ya me habían comentado que tenían escaleras. En locales interiores estas suspensiones son muy cómodas y la altura es su única dificultad.

Entrevista con Vlada y Falco, organizadores del Moscow Knot

01 febrero 2019

Vlada Vedmovskaya and Alex Falco son los protagonistas de esta entrevista para mostrar bondage y shibari en todo el mundo. Nosotros hemos querido conocer cómo se vive el bondage en Rusia.

Ellos nos explican el shibari y el bondage en Rusia. Son también los organizadores de una International Bondage Pary que se celebra desde 2012 en Moscú, que es el "Moscow Knot", y además practican un bondage todavía poco habitual, en el que Vlada es la que ata, y el chico, Alex Falco, es el modelo atado. Es un trabajo bondage muy interesante. Tienen fotografías impactantes, y viven el bondage con muy buena pasión.

La entrevista original fue en inglés, y como siempre os hemos publicado la entrevista con traducción al español.

Una historia que ocurrió en este Bondage on the beach

30 enero 2019

Después de más de 20 años practicando outdoor bondage tenemos centenares de historias por explicar, divertidas, curiosas, sorprendentes y también peligrosas, sí, y en el 99% de ocasiones siempre está implicado el ser humano.

En el blog voy explicando las historias poco a poco, y hoy en esta galería también hoy os voy a explicar una anécdota que nos ocurrió en esta sesión. Esta historia es de las que se puede confesar y explicar.

Hay algunas playas que son peligrosas, aunque no tienen esta fama. Hay depravados y depredadores sexuales en algunas playas durante todo el año. Hay hombres que se encuentran con tíos en la playa y follan entre matorrales, como ocurre en Sitges. Hay voyeurs que van a mirar, a hacer fotos, o a masturbarse mirando la gente, y luego están los hombres que les gusta exhibirse. Hay de todo.

Atada en un coche encantador y muy antiguo

25 enero 2019

Este coche tiene un gran encanto fotográfico, con esos tonos negros, los hierros antiguos, y sobre todo los dos fanales colocados en la parte delantera del vehículo, le dan una apariencia de un coche tétrico, de esas películas de terror o misterio o tipo de la Familia Addams.

El bondage fue sentada encima del coche, con las piernas abiertas atadas a los hierros de ambos laterales del coche. Tensamos las cuerdas, para crear esa situación bondage donde no se pueden cerrar las cuerdas, pero no hicimos la tensión al máximo porque estos coches antiguos clásicos son muy frágiles, y no hay que romper nada. No se trata de ser bestias.

Los brazos los tenía atados juntos a la espalda, y una cuerda salía de las muñecas atadas a otro de los hierros traseros, quedando la chica atada con los brazos atados hacia atrás.

Atada en un sidecar

20 enero 2019

Este sidecar me pareció un escenario muy original para un bondage atada en un sidecar. El sidecar esta dentro de un edificio, y no puedo sacarlo a la calle, por lo que apartamos todos los objetos que pudieran sobrecargar la foto. El protagonismo es de las modelos, el bondage y el sidecar.

Es un vehículo frágil, antiguo, y decidí atar a Lady Black fuera del sidecar, porque era mucho más fácil hacer las ataduras y no había riesgo de dañar el sidecar. Una vez estuvo con los brazos bien atada a la espalda, fue ayudarla a sentarse en este compartimento tan característico de los sidecars.

Yo no sabía que el asiento era tan profundo. ¡No tengo ni idea de sidecars! Pensaba que la modelo estaría más levantada, más visible, pero se hundía por debajo del pecho, y no se veía casi nada de cuerdas. Por suerte Lady Black es una chica muy lista, y supo encontrar la posición donde se podía ver las cuerdas y las ataduras.

Atada en la playa para nuestra categoría Bondage on the beach

15 enero 2019

Fuimos a la playa para otra sesión bondage atada en la playa, en una nueva galería que sumamos a nuestra categoría de Bondage on the beach, con Thyffany atada en la orilla del mar.

Las playas en la zona de Cataluña son por desgracia turísticas. Muchas playas están fabricadas por la mano humana, bombeando arena a la costa y construyendo espigones a lo largo y ancho de muchos kilómetros para evitar que el oleaje y los temporales del mar se lleven una arena que, por naturaleza, allí no debería de estar.

Además, en esta sesión de fotos hay que destacar la contaminación de la ciudad. Las fotos fueron con un día soleado, pero con el cielo gris por la contaminación de la ciudad. La contaminación se queda estancada con estos anticiclones potentes en los que no hay vientos, y debería de verse azul celeste en el horizonte, donde termina el mar, pero sólo se ve una línea gris que ensucia la foto, la iluminación, y que parecen nubes. No son nubes. Es contaminación.

Gente maleducada y vagos en las bibliotecas

13 enero 2019

He tenido que ir a muchas bibliotecas en Barcelona por mi trabajo en el periodismo y en el fotoperiodismo para medios de comunicación, y lo que he visto ha sido increíble y muy lamentable, tanto en bibliotecas públicas y como en las bibliotecas de las universidades. Se han convertido en gallineros y en el refugio de vagos en las bibliotecas públicas que se pasan el día viviendo de las ayudas sociales y ellos sin hacer nada.

Cuando yo estudiaba las bibliotecas eran lugares de estudio, de silencio y de cultura. Nadie intentaba molestar, y cuando aparecía el típico gilipollas que rompía las normas de conducta se le advertía de que estaba en la biblioteca. Había respeto entre la gente. El silencio era impresionante.

Ahora ha cambiado mucho esto. Sólo abrir la puerta ya me di cuenta que aquel silencio y aquel respeto de mis tiempos de estudiante ya no existe. ¡Todo el contrario!

Comenzamos por los móviles. Sé que hoy en día hay una adicción a los móviles enfermiza y peligrosa. La gente va andando por la calle, va en autobús, está con sus amigos, con su pareja, de viaje, y todo el mundo va mirando el móvil. ¡Lo sé! Pero hay una parte de educación, de respeto, de inteligencia y de sentido común, que nos dice no usar el móvil en sitios donde puede molestar o no se puede usar. Las bibliotecas son uno de estos lugares, y sin embargo he visto mucha gente que le suena el móvil, se ponen a hablar por teléfono y además les escucho decir que no pueden hablar porque están en la biblioteca. Si sabe que no puede hablar, ¿por qué coño habla? Si lo sabe, debería de poner el móvil en silencio antes de entrar a la biblioteca e ir a hablar por teléfono a la puta calle.

Otra reacción de la gente cuando le suena el teléfono en la biblioteca es simplemente ponerse a hablar como si estuviera en su casa. Son esos egoístas que les importa una importa si molestan a los demás, y esto ocurre en ambos sexos, en hombres y en mujeres. No les importa el respeto, y además hablan alto. No hablan en voz baja, no. Tampoco está permitido hablar en voz baja por teléfono en las bibliotecas, pero no tienen ni ese miserable cuidado. ¡No, no, no! Hablan lo que se les sale de la punta de la polla porque son así de chulos baratos de mierda.

Podría pasarme horas explicando de lo que he visto con los móviles, pero no es el único problema que he visto. ¡Me he hecho una lista! . Continuo.

Otro detalle que he visto es la gente que se ponen el audio y volumen abierto cuando miran vídeos, con el móvil, con el portátil o con los ordenadores públicos. Muchas personas se lo ponen muy bajo, pero no se trata del volumen si es alto o bajo. Se tienen que usar auriculares, pero mucha gente no usan auriculares. ¡No me lo puedo creer! Sólo la gente analfabeta, o una persona con una inteligencia mental de cuatro años máximo, no se daría cuenta de que está molestando, porque está en una biblioteca. No se pueden poner los volumenes abiertos. Hay un invento, muy antiguo ya, que se llama auriculares. ¡¡¡Un poco más atrás en el tiempo, y existe casi desde la prehistoria!!!. Poner el volumen me parece una inmensa falta de respeto que demuestra el egoísmo y la estupidez de esta gente.

Luego están las risas y carcajadas de los amigos y amigas, chicos y chicas, que se ponen a explicarle sus típicas tonterías. No sé de qué va el chiste porque tampoco se lo he preguntado, pero se parten el culo de risa en la biblioteca. No callan. Se pasan media hora. Son como loros, con la diferencia que se ríen y se descojonan como si estuvieran en un bar explicando chistes o mirando monólogos de humor en su casa. ¡Lloran de risa! ¡Pero es la biblioteca!

En esto de las risas tengo que añadir la gente que está viendo un vídeo con el ordenador, una película, una serie, un monólogo, un recopilatorio de caídas tontas, y mil cosas más, y se parten de risa mirando el vídeo. ¡Otra vez! ¡Que esto es una biblioteca! ¡No es el comedor de tu casa!.

Pero esperar ¡¡que esto continua!! ¡No he acabado!.

Luego está la gente que habla en voz alta en todo tipo de situaciones. a preguntar. Esta falta de educación es la más habitual, y forma parte del panorama de las bibliotecas. Hablan como si estuvieran en la panadería o en el bar de borrachos de su barrio. Hablan en voz alta la gente que entra para hablar con los bibliotecarios/as, la gente que se conoce y se encuentra en la biblioteca, la gente que vienen juntos, yla gente que están estudiando en la misma mesa. También hablan en voz alta los padres que entran con sus hijos, los que quieren preguntar algo, los que hablan a tono de calle antes de salir de la biblioteca, y mil situaciones más. Esta virtud y cualidad de las bibliotecas ya ha desaparecido.

Es de una puta vergüenza ver cómo actúan esta gente. ¡Todos y todas! ¡Del primero al último! Lo hacen con total desprecio hacia el resto de usuarios o usuarias de la biblioteca. Lo hacen con chulería, con una actitud provocativa de a ver quién tiene los cojones de decirles algo, mostrando un egoísmo y una prepotencia repugnante. Hoy en día la gente es así, es chula y vacilona que da asco, se creen los reyes del mundo, los más fuertes, los más listos, y los que más dan por el culo , y están orgullosas y orgullosos de ser como son. Se sienten superiores.

No veo a casi nadie recriminar la actitud y pedir que se comporten, y lo entiendo. Son demasiados infractores, chicas y chicos, ambos sexos por igual, niños, padres, madres y ancianos, y no es su trabajo. Siempre vendrá alguien que hablará fuerte, y puedes estar amonestando una y otra vez sin parar, y así nadie se concentra en estudiar, en leer, en aprender o en trabajar. ¡No! ¡Lo asumen! El respeto se ha extinguido en las bibliotecas.

Dentro de este apartado debería de haber de los bibliotecarios y bibliotecarias que se dan por vencidos y resignados, o no quieren asumir riesgos. Ya no son aquellos bibliotecarios/as de los tiempos cuando yo estudiaba. Ya no asumen su liderazgo, como ocurría hace años. Sé que tienen problema laborales. Sé que tienen quejas en sus condiciones de trabajo. Hace más de treinta años que entré por primera vez en una bibliotca, y el deterioro de las bibliotecas es muy notable.

La primera biblioteca en la que entré yo fue la de mi colegio. Yo era muy niño, y lógicamente el diseño estaba pensado para esa etapa escolar de nuestra vida, pero lo primero que nos enseñaban era el silencio. Antes de entrar, nos decían que no se habla si no es necesario, y que se habla a voz muy baja para no molestar al resto de personas. Eso es lo primero que se aprende.

Mi siguiente biblioteca fue un lugar casi de película. La recuerdo con las mesas en los centros, alumbradas por la luces de la mesa, muy oscura, con un techo que casi no se veía, con toda la gente estudiando, y un silencio impresionante. No había ordenadores, no había música, no había videojuegos. En aquella época no había estas cosas. Eran bibliotecas de libros y estudiar. Es lo que debe de ser una biblioteca, y la bibliotecaria era una persona respetada, muy educada y muy severa con las normas. La gente lo agradecía.

Ahora, sin embargo, he visto bibliotecarios y bibliotecarias que se suman a hablar en voz alta. Hay algunos bibliotecarios que son los primeros en romper las normas, y he visto bibliotecarios hablar a un volumen que no me lo creo. Deberían de ser los primeros en dar ejemplo, y en algunos casos es todo al contrario. Es cierto que la gente imbécil es simplemente imbécil, como dice la palabra, y no harían caso, pero los bibliotecarios no deben de sumarse con su actitud al caos irracional de los demás.

Dentro del repaso de incidencias, es obligatorio hablar de los vagos sentados sin hacer nada todo el día en las bibliotecas públicas, que viven de las ayudas sociales y ellos siguen sin hacer nada. No quieren hacer nada. Se pasan horas sentados en los ordenadores, pero en teoría el carnet, personal e intransferible, sólo permite hacer dos horas de Internet al día, hasta un límite de 20 sesiones al mes en estas fechas y de 32 sesiones en otro tipo de ordenadores, y ellos hacen cuatro horas el día. Usan los carnets de otras personas. Deberían de ser sancionados, y prohibirles el uso de Internet, tal como contempla las sanciones. Las infracciones son perfectamente visibles y perceptibles, pero no hacen nada.

Quizá podríamos pensar que están buscando trabajo, porque en las bibliotecas hay un gran número de personas sin recursos y que entran a las bibliotecas para no estar en la calle. Quizá podríamos pensar que están buscando alguna solución para arreglar su vida. ¡No! ¡No, no y no! Estan mirando películas, vídeos musicales, vídeos de programas de televisión en youtube, o juegan. No buscan trabajo, no se mueven para buscar trabajo, y se pasan allí horas y horas y horas, cada día, del ordenador al sofá de la biblioteca, del sofá otra vez al ordenador, de vez en cuando al lavabo, y en algún momento salen a la calle para tomar el aire libre.

Voy a ser muy duro, muy claro y muy directo. No quieren trabajar. Tienen las ayudas sociales. Tienen otras ayudas. Tienen la asistencia social, y la hipocresía de la sociedad siente lástima por ellos, mientras ellos se burlan de la sociedad. Hay algunos sujetos que parece tener transtornos mentales, pero no me sirve de excusa. Es una excusa barata de vago de mierda. Hay miles de personas en nuestra sociedad con minusvalías, con discapacidades, con enfermedades mentales, que trabajan, que se esfuerzan, que les gusta sentir que son alguien, que hacen algo, que nos demuestran su valor y su integración a pesar de sus limitaciones, y se ganan nuestra admiración y nuestro respeto.

La mayoría de los sujetos que se pasan el día en las bibliotecas son todo lo contrario, y son una vergüenza repugnante. No se parecen en nada. Son unos vagos que generan tensión, porque algunos son violentos, generan incomodidad o situaciones conflictivas con el resto de usuarios que optan por ignorarlos como mejor solución, y que se pasan las normas por el culo. Esta gentuza debería de ser expulsada de las bibliotecas y controlar su actividad dentro de las bibliotecas.

Terminaría el artículo con una reflexión, partiendo de la base en la cual las bibliotecas son lugares de cultura, de respeto, de aprendizaje, y de intercambio. Las bibliotecas forman parte de la cultura activa de una sociedad, y es muy mal síntoma que todos estos detalles formen parte de las bibliotecas.

Escuché decir una vez a un bibliotecario que hoy en día las bibliotecas tienen función de centros sociales. ¡No! ¡Eso no puede ocurrir! Las bibliotecas deben de ser bibliotecas, y los centros sociales cumplir con las otras funciones suyas como tal. La biblioteca no es un centro social. Las bibliotecas albergan, crean, difunden y ponen la cultura al alcance de la gente. Ya sabemos que en nuestro país ser un inculto no está mal visto. Escucho burradas bestiales en la playa en verano, en la calle, y no pasa nada. En los programas de televisión tenemos muchas muestras inauditas de incultura, con respuestas alucinantes y torpes, pero en este país la incultura hace gracia. ¡La gente se ríe! No pasa nada por demostrar ser un inculto o inculta. ¡Y no quieren tampoco aprender!. Aquí parece que la incultura es como una medalla, y las bibliotecas se han rendido a esta lamentable realidad. Asumen esta certeza, la hacen suya también y se integran a un conjunto en el cual no deberían de sumarse las bibliotecas.

En mi opinión, se necesita un proyecto de concienciación, de reeducación y de renovación utilitaria en todas las bibliotecas, bien sean universitarias o públicas, porque me ha dado la sensación de que ahora mismo las bibliotecas, en cuestión de respeto, orden, seguridad y educación, están muy abandonadas. Sus proyectos de difusión cultural también son mejorables y ampliables.

Me acuerdo siempre de la reflexión de Susanita, la amiga de Mafalda. A mí de pequeño me encantaba leer Mafalda antes de dormir. Me leí todas sus viñetas y tiras, y tenía algunas historietas geniales. En una de éstas Mafalda dice que quiere tener mucha cultura, y Susanita dice que quiere tener muchos vestidos. Susanita dice que son más importantes los vestidos. Puede salir a la calle sin tener cultura que no pasa nada, pero no puede salir a la calle sin llevar un vestido. ¡Y lamentablemente tiene razón!.

Suspensión atada boca abajo por una pierna

11 enero 2019

Hemos subido otra suspensión bondage atada boca abajo. Son suspensiones muy fáciles, y todo el mérito es siempre de la modelo, que aguantar atada boca abajo amordazada no es tan fácil como parece, sobre todo porque se puede marear, y porque la posición es incómoda. No esta sentada en el sofá de su casa mirando la tele. Hay que hacerlo con práctica, experiencia y sentido común.

La dificultad de esta suspensión es mirar si el soporte de la suspensión es recto o no, si está muy alto o bajo, si se tiene poleas o escaleras, y detalles por este estilo. Por lo demás, atar en esta suspensión no tiene ninguna dificultad.

La suspensión esta vez ha sido poniendo el apoyo a partir de las cuerdas en una pierna atada en frogtied. El resto de las cuerdas, bien sea de la manos atadas a la espalda o de la otra pierna atada, no tienen ningún efecto en la suspensión, y sólo son para mayor inmovilidad, que la modelo no se balancee, no se mueva y no cambie la posición.

Esta suspensión muy dura la practican profesionales norteamericanos

06 enero 2019

Nuestro repertotio de suspensiones es muy grande, y ahora hemos incorporado una suspensión nueva que están desarrollando muy buenos atadores norteamericanos.

Esta suspensión por el momento sólo es para hacerla con Thyffany. No es para hacerla con otras modelos, porque es una suspensión muy dura, de bondage duro, ¡de las más duras en suspensión!, y por el momento sólo la vamos a hacer con Thyffany.

En todo el mundo hay millones de adeptos y adeptas a este estilo de bondage, y los profesionales norteamericanos siempre están desarrollando bondage y suspensiones con estas características. ¡Es normal! Aquí en España todo es muy light y muy suave. En España siempre se da el discurso de que sea artístico para quedar bien y parecer buenos chicos, pero yo prefiero destacar el esfuerzo y la superación de las modelos en las posiciones duras. Me repugna la gente vaga y quejica sin sacrificio que van de listas por la vida.

Dos modelos en sesión bondage con coches clásicos antiguos

01 enero 2019

Este es un coche clásico antiguo muy grande, y decidimos hacer las fotos en formato descapotable, porque encontrábamos el coche más bonito y al mismo tiempo nos permitía la foto de la modelo dentro del vehículo.

Lady Black se tumbó sobre el reposapies, aprovechando que era ancho. Tenía los brazos bien atados a la espalda por codos y muñecas, imposible de desatarse, y con las cuerdas rodeando su cuerpo que mantenían sus brazos pegados a la espalda.

Quedaba un posado muy estilizado, bella con sus pechos desnudos y ese piercing sensual en los pezones, los bonitos tatuaje de su cuerpo, y comenzamos a hacer las fotos desde todos los ángulos posibles, porque el espacio está muy limitado entre paredes, columnas, coches y objetos, pero tenía una bona toma frontal y algo lateral.

Atada sobre un neumático de hierro fundido y goma maciza

27 diciembre 2018

Habíamos hecho tres sesiones de fotos, y yo estaba muy cansado de fuerzas. Se nos había hecho muy tarde de horario. Ya era de noche, pero fue un día muy divertido, y decidimos hacer la última sesión en este coche clásico antiguo para aprovechar el tiempo y las ataduras.

Busqué una posición bonita, atada en este coche retro antiguo, y vimos un neumático justo enfrente del coche, que me permitía hacer una sesión distinta a las anteriores.

La sorpresa fue el neumático, porque ¡como pesaba! ¡Era impresionante el peso del neumático! Está hecho hace ya más de un siglo, y está hecho de hierro fundido y goma maciza. ¡Pesa bestial!. Era para los carromatos del siglo XIX y cosas así, y pesa increíble.

La mierda de las Fiestas Navideñas

23 diciembre 2018

Entramos en plenas fechas de las fiestas navideñas, con la Navidad, el Fin de Año, la fiesta de los Reyes, y aquí en Cataluña sumamos otra fiesta que es San Esteban, el día después de Navidad, porque se ve que tres días de fiesta es poco, y ponemos un cuarto día de fiesta.

Yo aborrezco estas fiestas, y para mí es la peor época de todo el año. Creo que son las fechas donde la sociedad parece mostrarse orgullosa de su hipocresía y de su enfermizo consumismo, y os lo voy a explicar muy claro y detallado en este artículo..

Comienzo como primer punto por la tontería de ir diciendo "Felices Fiestas" a todo el mundo. Hay personas que no me conocen de nada, que no las he visto nunca, y me dicen "Felices Fiestas". "¿¿¿Perdón???? ¿Y tú quién coño eres?", es la respuesta que se merecen, pero si les doy esta respuesta se enfadan y discutimos. ¡Y veinte segundos antes me deseaban felices fiestas! ¡Putos paranoicos bipolares!.

Es el deseo más falso que he escuchado jamás. He escuchado en la calle decir lo de "felices fiestas" desde casi la primera semana de diciembre, y a finales de enero todavía he escuchado a gente decirse lo de "felices fiestas" por la calle. ¿Dos meses diciendo "felices fiestas"?. Pero esto no es lo peor, porque también existe ese otro saludo ridículo de este tiempo, que es decir "felices fiestas, feliz navidad, feliz Fin de Año y feliz Próspero Año Nuevo". ¡Venga ya! Cuatro saludos, así seguidos, sin anestesia ni nada. ¡Con uno ya basta!. Yo siempre he tenido la sospecha de que lo hacen para dar por el culo.

Luego están los regalos. ¡El consumismo! La gente se queja del dinero, de la crisis, de la pobreza, de lo caro que está todo, del precio de los pisos, de la gasolina, pero llega Navidad y todos como locos a comprar. Las tiendas llenas a reventar, las calles de zonas comerciales que tienes que ir andando al ritmo de la marea humana, los centros comerciales que parece un concierto de una estrella mundial, todos con veinte bolsas, y todos contentos.

Tercer punto. ¡Las cenas y las comidas!. Muchas empresas organizan la cena de empresa, donde siempre está el típico infantil gracioso que demuestra tener menos inteligencia que un mosquito, y le echa la culpa al alcohol cuando se da cuenta que ha dado una imagen patética. ¿Quién inventó la cena de empresa? Tuvo que ser una mente muy perversa y cruel, porque no es ningún secreto decir que la gran mayoría de personas trabajan por obligación, y muchos odian su trabajo. ¿Cenar juntos? ¿Con las ganas que tengo de largarme del trabajo? ¡No! ¡Nunca iría a una cena de empresa! ¡Si les gusta bien, y si no que se jodan!.

Otras cenas y comidas son las familiares. ¡Peligro! En muchas casas es una feroz competición por ver quién dice la mayor estupidez en la mesa, de esas subnormalidades que te quita el hambre y le tirarías los spaggettis por la cara muy feliz. Vuelves a ver al primo que no querías ver, vuelves a ver al cuñado o cuñada que no soportas desde el primer día, los padres interrogando a sus hijos con la batería de preguntas para espiar toda la vida del último año, y de postre aguantar dos horas de habladurías, criticando los políticos, la gente, los deportistas, el árbitro, los precios y hasta la luz de las farolas. ¡No se salva nadie en estas tertulias!.

Fin de Año es otro apartado para reír. Nos han dicho mil veces por televisión y por todos sitios que la tradición de las uvas viene por una excedencia de producción que ocurrió hace muchos años. Dijeron que iba a traer suerte, la sociedad se creyó esta absurda tontería, y ¡ya estamos con otra tontería! ¡La gente a comerse sus doce uvas, una por campana!. Es decir, todos los éxitos, las victorias, los trabajos bien hechos, las recompensas, las ganancias, y mucho más todo positivo, es por las uvas. Sin las uvas, seríamos unos putos desgraciados. ¡Lo digo con ironía, por cierto!.

Os voy a confesar un secreto. Mi familia comía uvas cuando yo era niño, pero yo comía lacasitos. ¡Sí, sí, lacasitos! ¡Y no doce! ¡Me comía el paquete entero!.

¡Sigamos! ¡Que falta mucho! Le toca a la tradición de los Reyes magos. De pequeño me hacían dejarle pan, la ventana abierta para que entraran los Reyes, y los zapatos en la ventana. ¡La madre que los parió! Al día siguiente tenía los zapatos congelados, que estamos en pleno invierno.

Recuerdo que me llevaron a ver la cabalgata, porque decían que daban caramelos. ¡Una mierda! ¡Te bombardean con caramelos! que es diferente. Te tiran el saco entero por encima. Me parecían unos psicópatas que me odiaban. Luego quieres coger los caramelos, y están los padres como hienas hambrientas a ver quien coge más caramelos. Van con la cesta de la compra, y yo tenía tres o cuatro años. Era muy pequeño, y no me atrevía a meterme en esa tropa de tarados.

Por la noche esperaba los regalos, y yo tenía un problema con los Reyes Magos. Yo no sé si es que no sabían leer, si me tenían manía, o iban atontados, pero me dejaban de regalos lo que les salía de los putos huevos. No sé para qué coño me esforzaba escribiendo la carta. Había pedido un excalextric. ¡Un excalextric! Me levanto por la mañana y me encuentro con un coche de cuatro ruedas, de moverlo con la mano por el suelo y hacer bbbrrrr con la boca. ¡Serán capullos!

Fue el coche ese de mierda, y un muñeco. Cogí al muñeco, lo até con un buen bondage con cinta aislante dando vueltas al muñeco, le pinte una mordaza de cinta tapando toda la boca con retulador, y lo dejé en el escritorio cuatro meses. ¡Y yo tenía cuatro o cinco años entonces! ¡Ahora que lo pienso... ya tenía la vena bondage!.

Desde pequeño estas fiestas siempre me han parecido una mierda, y os diré por qué digo mierda.

A mi madre le gustaba hacer el pesebre, y aquí en Cataluña está la tradición de la figura del "caganer", que es poner en el pesebre un tio con los pantalones bajados, enseñando el culo y cagando mierda. ¡Que sí, que es verdad! ¡Poner "caganer" en google y lo vereis!. Yo no lo entendía, y sigo sin entenderlo. En un pesebre religioso es tradición poner un tio cagando y enseñando el culo. Ya puestos, podemos poner dos personas follando detrás de un matorral y una persona atada a un árbol.

Por si no había bastante mierda, miraba los caramelos típicos que se venden por estas fiestas, y me encontraba con que vendían un orinal y una mierda dentro, muy logrado. Sí, sí, es un caramelo, pero con forma de mierda perfecta, y además dentro de un asqueroso orinal del siglo pasado. ¡Que asco! ¡No me lo comí nunca ni me lo compraron nunca por suerte! ¡Lo hubiera tirado!.

Todavía falta otra mierda. Sí, aquí en Cataluña por lo visto sacamos las mierdas de paseo en estas fiestas. Mi madre, muy catalana, le gustaba hacer el cagatió. Ahora se ha suavizado el nombre desde las instituciones públicas, porque ya era demasiada mierda, y le llaman el tió, pero para la cultura antigua catalana era el cagatió. Consiste en un tronco vacío, básicamente la corteza, que iban los ancianos a buscar al bosque. Se llenaba de regalos, se le colocaba una barretina catalana en la cabeza (¡¡¡no haré chistes!!!), y le pegabas con un palo, al tiempo que ibas cantando una canción horrible en mi opinión, para que cagara los regalos. Literalmente, le salían los regalos por el culo. Cagaba los regalos, y por eso era el cagatió. El chiste era fácil. ¡Vaya mierda de regalos!.

Resumo. Están las falsas felicitaciones, las excusas para emborracharse, las comidas de reuniones pesadas, las compras irracionales, los Reyes Magos que no leen mis cartas, tradiciones sin base cultural, y termino hablando de un tio cagando mierda y enseñando el culo en el pesebre, caramelos con forma de mierda dentro de un orinal, y un tió que caga regalos. ¡Lo dicho! ¡La mierda de las fiestas navideñas!.

Yo estos días me quedo en casa con mi mujer, no voy a cenas de nadie, no voy a comprar nada, no celebro nada, y lo mejor es que pasen rápidas y volvamos a recobrar la cordura a partir de enero.

Bondage en un vestuario gimnasio con barra de pole dance

20 diciembre 2018

Me gusta hacer las fotos de los gimnasios en las máquinas de musculación y otros aparatos, pero en esta ocasión me vino el capricho de hacer la sesión bondage en este curioso vestuario que tiene una barra de pole dance en el centro mismo del vestuario.

Pensé en una posición extraña, tal como es raro encontrarse una barra de pole dance en el centro de este pequeño vestuario. Es como encontrarse una máquina de levantar pesas en el vestuario, pero me pareció original y que le da un buen ambiente al gimnasio.

La posición fue sin llegar a estar sentada, con los brazos atados por detrás de la barra, atada a la barra de pole dande, las piernas dobladas y apoyada sobre los eróticos zapatos de tacón alto, para darle un toque duro al bondage.

Atada sobre diez neumáticos en hilera

13 diciembre 2018

Hemos hecho un nuevo bondage atada en neumáticos, que siempre dan muchas opciones creativas en las sessiones de fotos creativas, para nuestra categoría de bondage en neumáticos.

En esta nueva sesión hemos usado diez neumáticos, colocados apoyándose en su banda de rodadura, en hilera, y la modelo atada por las muñecas, los tobillos y las piernas juntas. Después, colocamos una cuerda muy larga por dentro de los neumáticos, atada desde los tobillos hasta las muñecas, pero pasando por el hueco interior de los neumáticos, bien tensa.

Una vez atada, fue poner el detalle de estar amordazada y comenzar las fotos.

Atada entre dos columnas en un edificio abandonado

08 diciembre 2018

Siempre priorizo el escenario para elegir el campo fotográfico que quiero enseñar en la fotografía, por encima de si los nudos son tal técnica o las cuerdas son de tal o cual estilo. Estas cuestiones absurdas no me interesan en absoluto. El escenario es vital, es imprescindible.

La modelo Thyffany tiene mucha belleza, y por lo tanto no voy a perder tiempo en estas vanidades innecesarias muy típicas de la baja cultura española.

Decidí hacer una galería con la modelo desnuda atada en el centro, atada entre ambas columnas, con los brazos abiertos extendidos bien rectos cada uno a la columna de su extremo más cercano. .