San Valentín es el día de los enamorados. Es el día 14 de febrero. ¡Es un día muy tierno! ¡Muy romántico! ¡De un romanticismo que te cagas! Los ojos se inundan de lágrimas, quizá por la emoción del amor y tal vez por la burrada de dinero que las personas nos gastamos en tonterías. ¡Y lo digo yo!... que me he comprado cojines con forma de corazón, guirnaldas, pegatinas recortadas como un corazón, pétalos artificiales, ramos de rosas de plástico, y unas alas al estilo Cupido. ¡Sin comentarios!.

Eso sí, ¡todo rojo! Porque es San Valentín. Para nosotros, es otro de nuestros BounDays, y por supuesto es el día de las cuerdas rojas. Es un día de bondage elegante, sensual, erótico, fino, y todo lo que sea bondage ya estamos impacientes. ¡No nos quedan uñas de las manos de tantos nervios! ¡Vamos ya por la de los pies!... un poco asqueroso el comentario éste si lo pensamos.

Fiel a la cita, decoramos la intimidad de la habitación con todos los detalles cuquis que había en la tienda de al lado de mi casa, intentando escoger los menos horteras posibles. El dependiente me miraba con una cara asombrado cuando comencé a ponerle los cojines de corazón encima del mostrador. Uno… dos… tres… cuatro… casi le vacío la tienda.

Todo es poco en el fondo para Cupido. En mi caso, Cupida. Hay que poner siempre una ambientación de aquel estilo que no sabes definir exactamente si tu pareja es un romántico o un psicópata pervertido. Me decora la habitación con este forma un desconocido y salgo corriendo. ¡Pero no! Tiene que estar esmerada para la diosa del amor. ¡Que romántico ha quedado esto, se merece un "ooohh"!.

La tarde era larga. Llegó la diosa Cupida del amor, que lo he dicho antes pero otra vez, sí, que me ha gustado esto de la diosa del amor, teniendo en cuenta que mi nivel en poesía romántica llega como máximo al patético verso porno. Llegó vestida con un sensual conjunto de lencería roja sexy, con sus alas de ángel, mezcla de su diosa y de un desfile de lencería que no voy a mencionar para no hacerles publicidad, y comenzamos con las cuerdas, atando sus piernas con delicadeza y entre ambas el ramo de rosas. ¡De plástico, pero rosas!.

Es un día de atar los brazos también con esos posados que durante el resto del año no figura en el listado preferente para ideas de bondage, pero hoy sí. Hoy es el día de acentuar el significado de este BounDays, y le añadimos ese toque sensual con los ojos vendados, en esta ocasión con un venda de color rojo.

No puse velas. Es cierto que las velas son un elemento decorativo clásico de toda historia romántica, pero hicimos las fotos en el suelo, sobre una una alfombra de pelo largo, y no era cuestión de tener un incendio. El amor dicen es la llama que arde, pero no la alfombra. ¡Nada de velas!.

Había colocado los cojines en posición estratégica, encajados dentro del ángulo fotográfico, y las pegatinas enganchadas en la pared. Al quitarlas me arrancó la pintura de la pared, lo cual me indica la mierda de pintura que hay en la pared, pero también tengo pensado volver a pintarla. Por lo tanto, ¡más convencido estoy de pintar!.

La sesión fotográfica fue genial. La diosa del amor estaba preciosa y muy erótica, con variedad de posados propio de una modelo de su experiencia, y ha sido muy difícil elegir las fotografías para ilustrar este BounDay, debido a la gran cantidad de fotos muy bonitas.

Terminada la sesión, podríamos habernos sentado a leer libros de poesía, pero esta temática no forma parte de nuestra biblioteca. Podríamos haber mirado embelesados como tórtolos enamorados las estrellas, pero hace frío, que es enero, pleno invierno aquí, y no voy a abrir la ventana. Podríamos habernos sentado a mirar la televisión alguna de esas decenas y decenas de películas lacrimógenas que necesitas una toalla de playa por tanto llorar, pero yo opino que es mejor decisión cerrar la televisión en estos casos. Podríamos hacer algo que hacen todos los enamorados, pero mi romanticismo da asco y no tengo ni idea de estas cosas. Quizá una cena, pero eran las cinco de la tarde y no teníamos hambre.

La mejor opción fue hacer una segunda sesión de San Valentín, el Día de los Enamorados, y rentabilizar los cojines y todo el atrezzo, que no son baratos. ¡No, no, no! ¡Nada baratos! ¡Pero nada… nada!.

En la segunda sesión usamos los pétalos. Son artificiales, y no son perfumados. Decidimos no usarlos perfumados porque tenían una olor tan intensa que los perros te huelen el rastro a kilómetros. Posiblemente necesitamos ducharnos diez veces para quitarnos ese olor de los pétalos perfumados. ¡Elegimos artificiales, y sin olor!. Cambio de posición, los brazos atados a la espalda, desnuda y un ramo de rosas con el gesto elegante de tapar el sexo.

Fue divertido, y muy poco romántico, porque nosotros no somos románticos. Cada uno debe de celebrar las fiestas adaptadas a su propia manera de ser, y para nosotros es otro BounDay de diversión e imaginación, de crear cosas, de probar y de experimentar.

Recordar... ¡¡¡que no se olvide nadie!!!... que el amor es cada día, y el Día de los Enamorados es cada día del año. Esto sólo es una fiesta comercial inventada por el consumismo, y que en mi opinión personal es una mezcla entre cutre apestosa y graciosa. ¡Nos quedamos con su parte divertida! ¡A nuestro estilo, por supuesto! ¡Un nuevo BounDay! Bondage en San Valentín. Valentine's Day bondage. Bondage el Día de los Enamorados, y como el amor, ¡el resto del año también!.

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