Gym Bondage. Itskarma fue una chica animada que se ha atrevido a probar el bondage. Era su primera experiencia, y lógicamente el bondage y las ataduras fueron para vivir la experiencia del bondage dentro de los límites del aprendizaje. Fue conocer las emociones que transmiten las cuerdas y estar atada.

"Atada bondage en la barra de pole dance"

Comenzamos atada a una barra de pole dance, un deporte donde en su barra las personas practican con libertad posiciones increíbles, acrobacias y figuras fascinantes. Se practica por hombres y mujeres de todas las edades, y es una libre forma de expresión artística y física, como cualquier otra practica deportiva, bien sea correr, gimnasia o natación, entre otros ejemplos.

En sus barras se me ocurren miles de ideas, y opté por un bondage bien atada, desnuda, atada a la barra desde la cintura hacia abajo, por tobillos, rodillas y muslos, sin poder doblarlas, brazos atados a la espalda y una cuerda desde éstos a la barra, para terminar con una cuerda que desde el cuello hasta los tobillos la mantiene inmóvil en su postura, doblada hacia abajo y formando un ángulo recto. Quedaba así la modelo en una sesión bondage sensual y erótica, muy bien atada, y con la mordaza de bola ballgag añadiendo el punto necesario a su imagen atada.

"Segunda sesión atada desnuda en el suelo frente espejos y ventajas"

Íbamos a estar bastantes horas allí en el gimnasio, e hicimos otra segunda posición bondage. Esta vez fue atada desnuda en el suelo, piernas dobladas con los tobillos cercanos a sus nalgas, cuerdas atadas en los dedos pulgares de los pies, acercando ambas plantas de los pies, amordazada con un bonito bozal azul, y los brazos doblados a los laterales, bien atados, para mostrar el fino arqueo de su cintura atada en esta posición.

Los amplios ventanales, de frente al sol, daban un contraluz muy intenso, que en cierta manera intenté contrarestar resaltando las sombras de su cuerpo, y que a veces me salían mejor y peor. Es lo que ocurre cuando se juega con el contraluz.

En el mismo posado, aprovechando las centenares de posibilidades que dan los espejos, también acercamos a Itskarma hasta buscar en los fotografías la combinaciones de reflejos para poder ver una sola escena en una misma foto desde dos ángulos distintos. Esta toma resultó mucho más fácil, y me gustaron mucho los resultados. Prefiero los reflejos antes que los juegos de contraluz, porque se consiguen poder mostrar las ataduras y el cuerpo de la modelo que no se captan en el enfoque frontal. Atada con las piernas en frogtied, permite enseñar a los espectadores y espectadoras, multitud en ambos géneros, las ataduras y las cuerdas en el interior de las piernas, que en el enfoque fotográfico queda oculto del campo visual.

"El tercer posado fue un bondage suave con los ojos vendados"

Itskarma se animó a una tercera sesión, y esta vez cambiamos el color de las cuerdas. Usamos cuerdas de un granate intenso, y la posición fue con un bondage adecuado a su primer día, para terminar sin agobios. Estuvo atada, de pie y con libertad de movimiento para conseguir erotismo en el bondage, sin apretar tensas las cuerdas para no darle un aire perverso o cruel. Busqué un bondage suave, y los ojos vendados con la venda negra añadieron la sensualidad de la fotografía.

Con esa combinación resaltaba Itskarma preciosa, con su cabello pelirrojo y la tonalidad morena de su piel veraniega, propio del clima de nuestro país a mediados de julio.

Itskarma lo hizo muy bien, y estuvo muy simpática. Fue una divertida sesión bondage erótico y sensual en este gimnasio.