Me encantó este coche. Lo encuentro muy bonito, y además me gusta mucho el contraste entre el tono verde del coche y las cuerdas rojas. Me gusta mucho escenarios originales. Yo detesto y odio estas típicas fotos con las paredes negras, los fondos retocados de negro o la típica mazmorra con su cruz y su jaula y sus cadenas. ¡Que originales… uff…! Y lo digo por supuesto con ironía, por si alguien no se ha dado cuenta. Esas fotos de fondo negro retocado las hacia yo cuando era estudiante y joven. Son las fotos que se hacen cuando aprendemos, pero no son las fotos a nivel profesional, y por supuesto sin comentar que estos locales son negocios con sus intereses, de los que hablaré otro día.

Esta sesión que publico fue la quinta del día, y ya terminábamos el día con este bondage, porque yo estaba muy cansado. Había sido una semana muy intensa con mucho foto bondage, y todavía me quedaba pendiente lo que hay después de los photoshoots bondage, que es revisar las fotos, mirarlas una a una, seleccionarlas, editarlas, y todo el trabajo de diseño web, que lo hago todo yo sólo.

Volví a decidir que me encantaba la modelo atada sentada en el asiento del coche., y por si no habéis leído el texto de la misma galería anterior, vuelvo a decir que no tengo ni idea de qué coche es. Yo no soy de esas personas que van por la vida haciéndose los listillos baratos y estúpidos. Lo podría haber preguntado, pero tampoco hubiera escrito el nombre del coche. No entiendo de estos coches, y no soporto los listillos que quieren aparentar siempre que lo saben todo. Detesto la gente hipócrita.

La posición escogida fue con Alexia sentada en el asiento del conductor, las manos delante atadas al volante, las piernas atadas juntas atadas a la barra de hierro de la dirección, y amordazada.

Quedaba muy elegante y sensual, con la chica atada en este coche clásico y antiguo. Las cuerdas lógicamente están puestas con mucho cuidado en el coche, porque estos coches son frágiles. En mi opinión, es importante en este tipo de escenarios la vistosidad y la originalidad, y aparco para otro día el bondage severo y duro de otras sesiones. Aquí importa la belleza estética de la fotografía.