Esta fue otra de las sesiones bondage en coches antiguos e históricos que hicimos ese día. Llevábamos ya antes cuatro sesiones hechas, y yo estaba cansado, atar, desatar, atar, desatar, moverme, fotos de este ángulo, de otro ángulo, y así todo el día. Siempre le comento a la gente que el bondage profesional es cansado, y además estos vehículos son frágiles, y teníamos que ir en cuidado de no romper nada. Se podían colocar las cuerdas, pero no se podían tensar con fuerza al máximo. Debía de haber un margen para no poner presión sobre los elementos de los coches, el volante, los hierros, las puertas, porque son coches muy antiguos que necesitan mucha atención.

Este coche fue el más difícil, en lo que se refiere al ángulo fotográfico, porque el coche es muy largo, comparado con el resto de vehículos. Salían los otros coches aparcados en la foto, tapando incluso parte del vehículo, y decidí esta vez centrarme en la modelo y el interior del vehículo.

Elegimos de posición atada sentada sobre el respaldo del asiento del conductor, aprovechando que es un coche descapotable donde esta atada. La puerta no podía abrirse más de lo que se ve en la primera fotografía, y no se hubiera visto bien sus piernas atadas. De esta forma sus piernas estan levantadas encima del asiento, atadas por tobillos y rodillas, y las mismas cuerdas atadas al volante. Thyffany tiene los brazos atados a la espalda, y las cuerdas rodean su cuerpo atrapando los brazos contra la espalda, y volviendo a unirse en un sólido nudo a la altura de sus codos.

Fue una sesión corta, porque yo ya estaba bastante cansado. Era casi el final del día, y estaba muy contento con las fotos de las sesiones anteriores. Esta sesión también me gustó, pero me centré en la modelo, en Thyffany, y en enseñar el interior del vehículo, viéndose el asiento, el volante y como está atada en el coche. Las sesiones anteriores atada en coches antiguos habían sido dando el protagonismo al vehículo.