Habíamos hecho tres sesiones de fotos, y yo estaba muy cansado de fuerzas. Se nos había hecho muy tarde de horario. Ya era de noche, pero fue un día muy divertido, y decidimos hacer la última sesión en este coche clásico antiguo para aprovechar el tiempo y las ataduras.

Busqué una posición bonita, atada en este coche retro antiguo, y me pasé un par de minutos pensando y mirando el coche. Suelo ser mucho más rápido y ágil pensando, pero yo ya tenía mucho cansancio acumulado de todo el día. No veía cómo indicar el posado a la modelo, y vimos un neumático justo enfrente del coche, que me permitía hacer una sesión distinta a las anteriores.

La sorpresa fue el neumático, porque ¡como pesaba! ¡Era impresionante el peso del neumático! No me lo podía creer. Yo sabía que estaba cansado, pero tampoco a ese extremo como para no poder levantar el neumático. La curiosidad de este neumático es su peso real. Está hecho hace ya más de un siglo, y está hecho de hierro fundido y goma maciza. ¡Pesa bestial!. Era para los carromatos del siglo XIX y cosas así, y pesa increíble.

Lo llevamos rodando hasta delante del vehículo, y Lady Black se sentó encima del neumático, atada frente el coche antiguo. Dobló las piernas hacia dentro, y fue ir atando las piernas por los muslos, tobillos y gemelos, rodeando y formando una especie de red que le hacia mantener las piernas atadas encogidas, sin poder desatarse. Podría haber atado su cuerpo a la rueda, pero preferí darle un margen de movimiento a la modelo, porque así puede estirarse hacia detrás y hacia delante, enseñando las firmes ataduras de los brazos o de las piernas, según se mueva.

No había mucho espacio porque el vehículo está en un rincón, pero tuve bastante foto variada, teniendo en cuenta el ángulo fotográfico limitado y que yo estaba agotado. Hicimos diez minutos de fotos bondage, y os he publicado siete fotos para que podáis ver la sesión.