Vi este sidecar, y me pareció un escenario muy original para un bondage atada en un sidecar. El sidecar esta dentro de un edificio, y no puedo sacarlo a la calle, por lo que apartamos todos los objetos que pudieran sobrecargar la foto. El protagonismo es de las modelos, el bondage y el sidecar.

Es un vehículo frágil, antiguo, y decidí atar a Lady Black fuera del sidecar, porque era mucho más fácil hacer las ataduras y no había riesgo de dañar el sidecar. Una vez estuvo con los brazos bien atada a la espalda, fue ayudarla a sentarse en este compartimento tan característico de los sidecars.

Yo no sabía que el asiento era tan profundo. ¡No tengo ni idea de sidecars! Nunca he conducido un sidecar, y tampoco he ido en sidecars. Pensaba que la modelo estaría más levantada, más visible, pero se hundía por debajo del pecho, y no se veía casi nada de cuerdas. Yo había hecho unas buenas ataduras, porque soy así de travieso, siempre con las modelos bien atadas, pero no se veía nada al principio.

Por suerte Lady Black es una modelo muy lista y supo colocarse en una posición que se podían ver por los menos sus cuerdas del pecho. ¡El próximo día tengo que llevar cojines! Por cierto, me pregunto cómo se sienta la gente en estos espacios cuando van por la carretera. Deben de ir mirando hacia arriba.

La primera parte de estas fotos fue en este espacio del sidecar, con Lady Black atada dentro del sidecar y con Thyffany Young sentada al manillar, pero con la moto apagada y sin llave, que enfrente estaba la pared.

Hicimos cinco minutos de fotos, y la segunda parte fue enfocando desde el otro lado, ahora con Lady Black atada sentada sobre la moto. Aquí se veía sus muñecas y sus codos atados, pero no se veía el sidecar, y no podía cambiar a otros ángulos de enfoques porque no había espacio y el escenario no estaba despejado de otros elementos que enturbiaban la imagen que yo quería dar.

¡Vaya con el sidecar! ¡El sidecar no dejaba las fotos fáciles como yo había pensado!.

Opté por acribillar de fotos por todos sitios y por todos los ángulos posibles. Había mucha zona oscura, que oscurecía la cara de las modelos, y el flash deslucía la realidad, por lo que opté para desenfocar fondo, y resaltar el protagonismo real de las modelos.

Al final salieron muy bien y muy bonitas las fotos. Es la ventaja de trabajar con modelos maravillosas en un ambiente divertido, tranquilas y que participan. Ha sido también mi primera experiencia de escenario con un sidecar, y la próxima vez ya sé que los sidecar son mucho más hondos de lo que yo pensaba.