DESNUDOS PÚBLICOS La diferencia entre el desnudo público y el nudismo es enorme

19 de septiembre de 2017..

Os hemos hablado de los nudistas en su propio artículo, y ahora os vamos a hablar en este segundo documento, continuación del dedicado a los nudistas, de la diferencia abismal entre ser nudista y mostrarse desnudo en público.

El hecho de mostrarse desnudo en público no es ser nudista. Estar desnudo en público, salvo justificado por expresión artística, es simplemente el deseo sexual de querer enseñar la polla, el culo o las tetas, y que todo el mundo mire. Es un deseo sexual, y quizá fue una de las primeras fantasías sexuales de la humanidad, mucho antes de pensar en las cuerdas y las mordazas.

En el lenguaje coloquial de la calle, se suele definir a un sujeto, hombre o mujer, que aparece públicamente desnudo, como exhibicionistas, ya que una expresión habitual del exhibicionismo es el nudismo público, pero jurídicamente este delito ha sufrido muchas modificaciones, y dentro del Código Penal tiene otro significado.

Para que sea considerado exhibicionista, la exhibición no debe ser natural, y debe producirse con una finalidad inequívoca de involucrar sexualmente al sujeto que la observa. La manifestación de la provocación sexual delictiva es sobre todo el exhibicionismo obsceno, que sería toda relacionada con enseñarle la polla o el coño a menores o incapaces, u obligarles a que las vean o que participen en actos de explícito sentido sexual. Es decir, estar desnudo en una playa pública no es exhibicionismo porque no está calificado de obsceno, aunque si la persona desnuda crea una atmósfera sexual, como practicar sexo, masturbarse o tener un comportamiento sexual activo, entonces sí es exhibicionismo.

De todos modos, hay que prestar la atención en que la ley habla de que se practique ante menores e incapaces para ser delito. Es curioso, pero la exhibición obscena ante adultos no constituye un delito de exhibicionismo. Eso no significa que no sea delito, porque la exhibición obscena ante adultos, si no tiene consentimiento, podría denunciarse por la vía de los abusos sexuales, aunque sea sin violencia o sin intimidación.

Dicho esto, limitándonos exclusivamente al hecho estar desnudos en público sin ser causa reivindicativa o manifestativa, y sin entrar en leyes, la fantasía de desnudarse en público suele generar bastantes reacciones de todo tipo. Hoy en día, en estas fechas, la reacción mayoritaria del público es sacar el móvil o la cámara de fotos y hacerle una foto, o hacerse un selfie que se vea la persona desnuda en la foto. Es la moda de este principio de siglo. Hay miles y miles de fotos en las redes sociales de estas personas, y supongo que las personas desnudas son plenamente conscientes de ello.

La segunda reacción es partirse de risa y descojonarse. En realidad, casi en muchos casos es la mejor respuesta. Las piernas y el pecho lleno de pelos, los huevos sin rasurar que parece que le cuelgan la barba del chivo, pollas que aun no entiendo qué ven para querer presumir de lo que en muchos casos son morcillas amorfas, el culo que les cuelga y les rebota como pelotas de baloncesto, y ya el desastre es esa barriga millonaria, porque tiene que ser caro mantener con las horas en el bar, en el que vete a saber qué beben y comen, el volumen de ese embarazo de grasa.

Una tercera reacción que también practica mucha gente es no hacerles ni puto caso. Es tan absurdo el concepto de querer ser el centro del escándalo que la gente lo sabe, y hacen como si no les hubieran visto.

Otras reacciones, en menor medida, englobarían aquellas personas que sienten vergüenza ajena, las personas enfadadas que les recriminan su actitud, y las personas que se apartan por si acaso salen en alguna de las miles de fotos que le estarán haciendo desde cualquier rincón.

En mi opinión personal, esta no es una buena forma de vivir la sexualidad. Lo encuentro ridículo, e incluso lo veo un gesto muy desesperado, de alguien que folla poco o que no tiene una vida sexual satisfactoria. Para mí, cualquier juego sexual o erótico que implica la participación de otra persona, aunque sea sólo mirando, debe de tener siempre su consentimiento. No existe este citado consentimiento al salir a la calle desnudo y enseñar la polla a toda la gente que se cruza por la acera, y considero una copia sin creatividad y sin originalidad el hecho de copiar los patrones de comportamiento de los nudistas.

Las copias suelen ser en muchos casos burdas imitaciones. Se ve claramente la diferencia, y no tienen mayor éxito que la simple complacencia en su propio cerebro de haberse exhibido.

Hoy en día, hay multitud de foros o grupos en redes sociales que hacen quedadas en zonas algo apartadas donde se pueden encontrar, exhibirse desnudos, y hasta si quieren masturbarse y follar. Eso ya es decisión suya, propia y personal. La sociedad ha avanzado, y seguir buscando esa satisfacción sexual en salir desnudo a la calle es ya una idea patética y prehistórica. ¡Demasiado tiempo mirándose la polla!. Es mejor levantar la mirada, dos o tres palmos más arriba, hasta estar frente la pantalla del ordenador o del móvil, e informarse de las amplias posibilidades actuales en foros o grupos de redes sociales sobre otras formas de vivir esta fantasía, sin necesidad de molestar a gente que no lo comparte.