CARME FORCADELL De Presidenta de la ANC a Presidenta del Parlament de Catalunya

Actualizado: 01 de agosto de 2018 ............ Escrito: 10 de noviembre de 2017..

Carme Forcadell fue elegida Presidenta del Parlament de Cataluña el 26 de octubre de 2015, però su popularidad se debía gracias a haber sido Presidenta de la ANC, siglas con las que se conoce a la Assemblea Nacional Catalana, desde abril de 2011 hasta mayo de 2015, un cargo que tal vez se le ajusta mejor a sus características, porque como se dice popularmente, lleva el independentismo en su sangre. Lo siente, y lo vive. Está en su legítimo derecho, porque son sus ideales libres. Gracias a este sentimiento, le encantaba hablar con franqueza y dar su opinión.

Como política, en su función de Presidenta del Parlament, opino que se le ha concedido demasiada relevancia política, porque Carme Forcadell no tiene los requisitos que se le debe de exigir a todo político, con mayor importancia en situaciones complicadas como la que vive Cataluña. La propia Carme Forcadell ha presumido en algunas entrevistas de no ser política de casta. Quizá se refiere a que nadie de su familia cercana es político, pero también había tenido su vida política anterior en Esquerra Republicana de Catalunya, donde fue regidora a en el Ayuntamiento de Sabadell del 2003 al 2007, en un período muy difícil para el partido republicano, y por el que no tuvo su repercusión mediática como en las fechas actuales.

A su favor, quizá debo de señalar que es una persona con un carácter fuerte y duro, ambiciosa en el buen sentido de la palabra de querer triunfar, que son características que me encantan, y yo no pienso que sea tímida, muy al contrario de lo que se ha escuchado en determinados debates o artículos. A mí nunca me ha dado la impresión que sea una persona tímida. En su vida pública siempre la he visto desenvolverse con naturalidad y espontánea, discreta cuando debe de serlo peros siempre despierta para hablar con cualquier persona que se lo requiera, o aparecer en la foto según la trascendencia del momento.

Deduzco que debe de tener muy buenos conocimientos en ordenadores. Lo digo porque en cuestiones de ordenadores debe de tener muy buenos conocimientos, o por lo menos estar muy bien asesorada, porque su marido es el informático Bernat Pegueroles, y sus hijos regentan la empresa IPSCP (Informática Pegueroles SCP), un negocio de desarrollo, sistemas y seguridad en Sabadell.

Trabajó como redactora para el programa "Giravolt" de Televisión Española en Cataluña a finales de la década de 1970, en una España recién salida del franquismo y todavía sin la gran oferta de televisiones y canales distintos que existen en la actualidad.

Sin ninguna duda, su carácter, su implicación política, su experiencia en medios de comunicación, y sus muy probables conocimientos informáticos, son valoraciones positivas para muchos cargos, e incluso para asumir determinadas responsabilidades, pero no suficientes para representar un cargo de tanta relevancia pública. El perfil de este puesto debe de ser el de una persona imparcial, y Carme Forcadell ya era independentista en sus tiempos de Televisión España.

Estamos hablando de este mismo independentismo que en la segunda década del siglo XXI se ha volcado de una forma casi irracional en pedir una independencia sin tener estructuras de Estado. Le faltan todas las estructuras importantes, y decenas y decenas de otras estructuras que, a pesar de ser más pequeñas, son imprescindibles para el funcionamiento diario y rutinario de cualquier sociedad avanzada.

En muchas ocasiones la línea argumental independentista ha hablado de practicar la desobediencia institucional desde el Gobierno.

La propia Carme Forcadell se ha mostrado firme convencida de este camino, y esto es un ejemplo desastroso, propio de líneas próximas a la radicalización y ajenas a la moderación. No se puede practicar la desobediencia, ni alentarla, ni incitar a ella, y mucho menos deben de ser palabras de un cargo como Presidenta del Parlament. No importa si lo dijo durante el cargo, o antes de su cargo. Simplemente, lo dijo por convencimiento y por sentimiento, pero en la responsabilidad institucional prima el uso de la razón y el sentido común.

Estas expresiones llevan a la radicalización de las fechas presentes, y muy pocas he escuchado al independentismo un ejercicio de autocrítica. Ahora mismo, de memoria, no recuerdo ninguno, pero supongo que alguno caso deberá de haber, aunque sea sólo para disimular. La misma dificultad tengo para recordar su discurso de templanza, de sosiego, de intentar bajar la tensión que ha dividido la sociedad catalana.

Mucho más fácil es escucharles hablando de la mierda en el culo de los demás, por decirlo con un lenguaje popular usado coloquialmente en la calle y aceptado socialmente. Se han volcado con una obsesión casi enfermiza por la independencia radical e ilegal que supone la vía unilateral, y se han olvidado de luchar por reclamar las mejoras que ellos consideren necesarias en su Estatut de Autonomia.

Creo que la propia Carme Forcadell ha olvidado en estos últimos años que el independentismo es cíclico, que sube y baja. Apartando un sector fijo en torno al 20% o 30% por ciento, el resto de partidarios varían según la estabilidad política, o la situación económica, como principales factores. En estos momentos el independentismo tiene muchos adeptos porque se ha convertido en un producto de moda, pero la independencia es un tema muy serio como para tratarlo con un mero marketing del mundo fashion.

Es cierto que veo una Carme Forcadell muy distinta a aquélla que hice entrevista en el 2014 mientras era Presidenta de la ANC. Me acuerdo de su carácter duro, y la anécdota durante la entrevista. Aquel día la ANC parecía una olla de grillos, casi el camarote de los Hermanos Marx, muy desunidos. Debido al caos, hicimos la entrevista sentado en la mesa donde se hacen las ruedas de prensa de la ANC. En medio de la entrevista, comenzó a entrar gente camino de las salas de reuniones que hay en un lateral de esa sala, hablando a viva voz, casi gritando como si fuera una fiesta de cumpleaños o una boda, y sin levantarse de la silla donde estaba sentada, Carme Forcadell les gritó silencio y les recordó que estaba concediendo una entrevista.

Hubo algún maleducado que continuó con su fiesta particular, dentro de la sala de reuniones, a voz más baja eso sí hay que reconocer. Se mostró abierta en toda la entrevista, cercana, y no rehusó ninguna pregunta. No me pidió que le dijera por anticipado que le iba a preguntar, y no puso ninguna condición. Recuerdo que en el 2014 ya le pregunté si creía que el Gobierno español iba a aplicar el artículo 155, y su respuesta fue que creía que no, porque sería tirarse piedras a su propio tejado.

Muy distinto ha sido una vez nombrada Presidenta del Parlament. Cabe decir al público que no fue solamente Carme Forcadell quien llegó al Parlament desde la ANC. Otros nombres fueron con ella, quizá personas que ella consideró eran de su círculo de confianza. También llegaron los cambios a las entrevistas. Ya no hubo esa libertad de los años anteriores, y no hubo el respeto por la libertad informativa plural.

En la actualidad, dentro de esta peligrosa espiral que ha adoptado el independentismo, sembrando molestias con vasgas y cortes en carreteras, creando el pánico en la economía hasta el extremo de que más de 2.000 empresas se han llevado sus sedes sociales de Cataluña, siendo la comunidad autónoma que mayor subida de paro tuvo en el mes de octubre de 2017, con un Carles Puigdemont y otros Consellers fugados a Bélgica, y medio Gobierno catalán en prisión preventiva, Carme Forcadell tiene que declarar como investigada en el Tribunal Supremo. por los delitos de rebelión, sedición y malversación. Entre otras razones, se basa en el incumplimiento de una sentencia del Tribunal Constitucional, y desde el 07 de septiembre de 2017 está siendo investigada por la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña por tramitar en el Parlament de Cataluña un Proyecto de Ley de Referéndum de autodeterminación mediante un procedimiento de urgencia que fue declarado nulo por el citado Tribunal Constitucional.

En su declaración del 09 de noviembre ante el Tribunal Supremo, Carme Forcadell renunció a la proclamación de la Independencia por la vía unilateral. Fue enviada a prisión donde pasó una noche, hasta que al día siguiente la ANC pagó la fianza que se le había impuesto, y salió en libertad. Volvió a ingresar más tarde en prisión, actualmente en prisión preventiva de una cárcel catalana.

Los Tribunales competentes deberán de decidir si Carme Forcadell es culpable o es inocente, pero yo considero que los máximos responsables políticos no pueden defender o luchar a favor de sus legítimos ideales por el camino de la radicalización unilateral y el extremo de la desobediencia. Es un ejemplo desastroso a la sociedad que sólo contribuye a destruir la convivencia, y en mi opinión personal, nunca he considerado que su elección como Presidenta del Parlament fuese correcta. De todos modos, así fue, y la situación actual a fecha de escribir este artículo es la presentada en estos párrafos, bien nos parezca lamentable o no. Eso depende de la opinión personal de cada uno.