NUDISMO El concepto en hombres y mujeres del cuerpo desnudo como algo natural

19 de septiembre de 2017..

No es lo mismo practicar el nudismo que ir desnudo en público, y para hablar de ambos casos os vamos a escribir dos artículos, cada uno dedicado a su temática.

Comenzaremos el primer artículo hablando del nudismo. Cabe decir, antes de empezar, que el nudismo no es naturismo. El nudismo es la práctica de hacer desnudos lo que muchas personas hacemos vestidos, sin ninguna connotación sexual. Simplemente, son personas que se sienten a gusto y naturales desnudos, sin prejuicios, sin complejos y sin vergüenza. El cuerpo desnudo para ellos y ellas es algo natural. Por el contrario, los naturistas también practican el nudismo, pero este colectivo es un movimiento de entender la vida integrados en la naturaleza, tal como puede ser dietas vegetarianas, cultivar los propios alimentos, y un sinfín de posibilidades tan extenso que me olvidaría seguro alguno de mencionar.

Lógicamente, es una pequeña explicación, sin entrar a debate en el que seguro miles de personas aportarían miles de detalles, pero este no es el artículo indicado para entrar con profundidad en estas diferencias.

En países cálidos, en verano o en países con ciertas libertades personales, nos podemos encontrar con muchas personas que practican el nudismo. Cada vez hay más adeptos y adeptas por todo el mundo. Hay decenas de miles de personas, y también nos encontramos un sector de negocio que se ha especializado en este público. La amplia oferta incluye campings de nudismo con sus actividades normales como todo camping, hoteles, o las conocidas playas para nudistas, entre otros ejemplos.

En todos estos lugares se puede hacer las mismas actividades que en cualquier espacio, salvo con la particularidad de que se está desnudo o desnuda.

El nudismo no es sexo. No tiene connotaciones sexuales ni eróticas. No se permite practicar sexo o masturbarse en los sitios nudistas. Son tan sólo lugares para personas que sienten este concepto dentro de su manera de ser, y poco a poco en países europeos está siendo aceptado, con algunos casos como Suecia, donde incluso en todas las playas es legal practicar nudismo, en el momento de escribir este artículo.

Para estas personas, en el que encontramos miles de hombres y miles de mujeres, es simplemente una forma de pensar, de aceptar libremente su cuerpo, de ser lo que somos y tener lo que tenemos, con naturalidad, sin avergonzarse, sin complejos, y conviviendo con un día a día común, habitual, rutinario, como cuando estamos vestidos.

Este es el pensamiento mayoritario básico, al cual se añade otras mil razones, cada uno propia y personal, pero se debe de reconocer que en algunos momentos tiene sus ventajas. Entre éstas, dicho sea con humor sin ofender, se puede tomar el sol sin dejar marca de ropa en el cuerpo, no se gasta jabón y agua en lavar la ropa, y no se pierde tiempo al levantarnos pensando con qué vestirnos.

De todos modos, una gran parte de la sociedad todavía no lo aprueba y no lo ve correcto.

En el ejemplo de España, donde nosotros vivimos y donde la gente dice ser liberal pero que en muchas ocasiones sus palabras son una mierda de pura hipocresía, tiene muchos detractores. Recuerdo este verano en la playa que había una chica tomando el sol desnuda, y vino una señora, en torno a los 60 años o muy mal cuidada si me equivoco, que le insultó llamándole "guarra" por estar tomando el sol desnuda. La apariencia en la vida social es muy importante, y muchos de los tabúes que fueron inculcados a nuestros antepasados hace muchos siglos todavía resisten, firmemente instalados.

En el caso del nudismo, no podemos hablar de cambio generacional. Es cierto que la gran mayoría de practicantes son personas entre los 25 y los 50 años, pero en las playas o los campings nudistas se puede ver bastantes matrimonios en edad de la jubilación, tantos hombres como mujeres, desarrollando con naturalidad el nudismo. Esto demuestra que son sólo conceptos ideológicos.

Sin mayor importancia, las discrepancias sociales existen en todos los ámbitos. La gente siempre va de lista y siempre creen saberlo todo. Sólo debo de preguntar en un mercado de frutas si la tortilla de patatas se pone perejil o no, o si está bien ponerle chorizo o no, y tal como se dice en España, "ya se ha liado parda". La falta de aceptación, de comprensión, de respeto hacia formas de pensar y vivir distintas a la propia de cada uno y una, en un síntoma de la ridícula cultura del sujeto en cuestión.

Otro tema a comentar, terminado ya los párrafos a los incultos detractores, es el amplio debate de en qué lugares se puede practicar el nudismo. Un caso que conocemos bien para documentar esta parte del artículo es nuestra ciudad de Barcelona. Hasta el año 2014, en Barcelona no estaba prohibido ir desnudo por la calle. La pretensión con ello fue demostrar su respeto por la libertad de las personas, pero es cierto que hubo varios conflictos. Algunas personas abusaron de esta permisibilidad, y se pasaban el día paseándose por zonas turísticas o con mayor afluencia de público de Barcelona, desde Montjuich hasta la Barceloneta y Las Ramblas, con unas particularidades muy características que no concordaban con el concepto de naturalidad que habita en el nudismo. Nosotros pudimos ver a algunos de estos personajes conocidos andando con la polla recta y dura por toda la zona de Plaza España, o sentarse en el mismo banco que tres chicas jóvenes con dudosa intención, y este no es el concepto del nudismo.

Para evitar que exhibicionistas u otras fantasías sexuales hicieran servir el pretexto del nudismo, se decidió prohibir ir desnudo por las calles de Barcelona.

Porque no podemos negar que existe un grupo de personas que su concepto de la desnudez es puramente sexual. Hay personas que les excita exhibirse desnudos, y en foros sobre todo de público masculino encontramos muchas demostraciones. En verano está en auge citarse por las redes sociales en la playa y esperarse desnudos, con un 99% de contactos entre hombre y hombre, a pesar de no ser gay. Es deseo sexual, y a este tipo de personas les da igual ser hombre, mujer, o muñeco hinchable. Es sexo lo que les mueve, y a este tipo de personas tenemos que diferenciarlos muy claramente del público nudista.

Precisamente, os hemos escrito un segundo artículo dedicado a las personas que se exhiben desnudos en público, como continuación de este artículo, y que encontraréis en los enlaces de "Articles" a pie de este texto.