RAFA NADAL Es uno de los cinco mejores tenistas de la historia del tenis

05 de enero de 2018..

España no es sólo fútbol. Si me limito tan sólo a hablar de los deportistas en activo ahora en la fecha de este artículo, principios de 2018 para ser exactos, podemos decir que en España también sabemos mucho de baloncesto, con estrellas mundiales como Pau Gasol, doble Campeón de la NBA; en motociclismo sin duda mencionaríamos a Marc Márquez, con cuatro títulos de Campeón del Mundo de MotoGP; en Fórmula 1 tenemos a Fernando Alonso, dos veces Campeón del Mundo; en golf tenemos nombres ilustres como Sergio García, Campeón del Master Augusta; y continuaría. Si extiendo la lista a todas las épocas donde hemos tenido nombres de deportistas españoles Campeones o Campeonas del Mundo en su disciplina, este artículo sería interminable.

Así, pues, decir que en España sólo sabemos de fútbol es no tener ni puta idea de deportes. ¡Claro y conciso!. El tenis es otro de los deportes donde hemos podido disfrutar de excelentes Campeones y Campeonas, como Arantxa Sánchez Vicario ganando Roland Garros, Conchita Martínez ganando Wimbledon, Carles Moya o el gran Manolo Santana. Recuerdo que conocí a Manolo Santana hace algunos años. Ya era un señor grande, pero me impresionó el máximo y sincero respeto y devoción con el que le trataba todo el mundo, los periodistas, los tenistas, el público, jugadores de antaño o del circuito actual, aficionados y hasta la última persona del público general. Era devoción real. No eran posados. No era como decir "Feliz Navidad", que se dice sin sentido por mero compromiso. ¡Ese respeto era verdadero! Eso demostraba que estaba ante uno de los más grandes del tenis español.

A todo este listado hay que sumar un nombre, el de Rafa Nadal. Probablemente, es uno de los cinco mejores tenistas de toda la historia. Hasta la fecha de hoy, ha sido el único tenista que ha ganado en 10 ocasiones el prestigioso Roland Garros. Ha ganado 10 veces el torneo 1000 de Montecarlo. Ha ganado 10 veces también ¡sí! ¡sí! ¡diez también! el trofeo Conde de Godó. ¡10 veces son 10 años! ¡10 años al máximo nivel y sacrificio!.

Siguiendo con su increíble trayectoria en los Grand Slams, ha ganado en dos ocasiones el torneo Wimbledon, el mejor del mundo sobre hierba, una de éstas con aquella final estratosférica contra su buen amigo Roger Federer. Ha ganado tres años el Open US de los Estados Unidos. Se proclamó Campeón en el año 2009 del Abierto de Australia. Ha ganado en toda su carrera deportiva 16 Grand Slams, que son los torneos más grandes del circuito oficial ATP, y es el segundo jugador de la historia con el mayor número de Grand Slams ganados, sólo superado por el extraordinario Roger Federer, que suma 19 en total.

Su palmarés todavía tiene más triunfos. Fue Campeón Olímpico consiguiendo su medalla de Oro con España en los Juegos Olímpicos de Pekín del año 2008 en modalidad individual, ha ganado la Copa Davis de tenis en cuatro ocasiones formando parte del equipo español, y ha sido el tenista número 1 del mundo en el ranking ATP en los años 2008, 2010, 2013 y 2017, cuyo fin de año se celebró precisamente hace cinco días.

Estos son sólo algunos de sus títulos hasta la fecha presente. Es sólo un resumen. ¡Porque es más extenso! Si el próximo año sigue ganando intentarme acordarme de actualizar las cifras, porque Rafa Nadal sigue en activo. Son números sólo al alcance de una leyenda del deporte, y Rafa Nadal es una leyenda. Por estadísticas, debería de ser reconocido de forma merecida como el segundo mejor tenista de la historia del tenis.

Recuerdo la primera vez que cubrí un partido de tenis de Rafa Nadal. Me habían hablado de que teníamos de hacerle muchas fotos. Decían, por aquel entonces, aquellos deportistas que saben de tenis, que iba a ser un grande del tenis, y yo comencé a hacer fotos. Muchas fotos. La tierra batida es muy bonita de fotografiar. A mí me gusta mucho, porque se levanta la tierra, por el colorido de las fotos, y por las sombras en los días soleados. Ese estilo me encanta.

Hice fotos cuando salió a la pista, el intercambio de peloteo, durante todo el partido, el final del partido, su salida de pista, su atención a los medios de comunicación, y ya hasta salir por la puerta. No miré pantalla ni nada. Sólo fotos. Fotos y más fotos. Es lo que me habían dicho. Al llegar a casa, miré las fotos. ¡Había más de cinco mil fotos! ¡Casi me deprimo!. Tenía que revisarlas una a una, y estos jugadores son muy técnicos. El revés, el liftado, el saque, son técnicas que entrenan día tras día. Por lo tanto, muchas fotos eran idénticas. Daba la impresión de ver todo el rato la misma foto.

Desde entonces, con el paso de los años, ya no he cometido este error en fotografía. He cubierto muchos partidos, entrenamientos y ruedas de prensa de Rafa Nadal, y tengo miles de fotos de Rafa Nadal en su vida profesional. Ahora soy exacto y sé las fotos que necesito.

He visto a Rafa Nadal en las pistas de entrenamientos que hay en muchos torneos que participa. Llega tan pronto puede. Su ritmo es una locura. Termina un torneo, lo gana, fotos y entrevistas de rigor, avión, y al día siguiente, en otro país, en otra ciudad, en otro horario, otra vez a jugar, al máximo nivel, otra vez fotos de presentación, rueda de prensa previa, entrenamientos, y los rivales que le esperan ansiosos para ganarle. ¡Sin descanso!.

Estoy plenamente convencido de que Rafa Nadal es un excelente profesional, que se entrega dando lo máximo de sí mismo. Le he visto atender a la prensa. En verdad no es fácil atender a la prensa después de una derrota, de un viaje, de no dormir bien, o de un entrenamiento. Conozco muy bien la prensa. Estamos acreditados por igual, estamos en las mismas salas de trabajo,y coincidimos muchas veces. Conozco muchos periodistas, sé de su ego, su vanidad, su soberbia, y su actitud de querer ser amigos para ganarse la confianza de los deportistas. Les escucho sus preguntas en la sala de prensa, algunas buenas preguntas y otras auténticas estupideces.

Rafa Nadal lo sabe muy bien. Yo no haría una lectura simple de si a Rafa Nadal le cae bien la prensa o le cae mal. No es eso. Sabe que la prensa debe de hacer su trabajo, que la prensa es una pieza más de este puzzle que es el espectáculo, lo asume y lo respeta.

Atiende los micrófonos, responde las preguntas, da la cara en las victorias y en las derrotas, asume sus grandes victorias y no busca excusas en las derrotas, concede entrevistas y es cordial con los periodistas.

La clave para Rafa es el respeto. No le importa si están de acuerdo o no. Entiende los halagos, y entiende que hay críticas. Entiende que los fotógrafos estamos en todos sitios, y no paramos de hacerle fotos.

En ocasiones, le he visto alguna mirada penetrante y seria hacia los fotógrafos cuando necesita máxima concentración en un saque. Las cámaras se oyen. La gran mayoría no tienen silenciador, y las ráfagas de nuestras cámaras deportivas son espectaculares. Alguna vez le han molestado, pero no dice nada. No se queja. Se aisla, y se concentra. Sólo mira, para buscar ese justo instante un segundo de concentración, y sigue jugando. Sabe que los fotógrafos y la prensa estamos ahí, esperando, muchos como lobos y unos pocos como corderos. Rafa Nadal sólo pide respeto.

Con los fotógrafos tiene mucha paciencia, y es muy fácil trabajar con él. Sabe sus posados. En los primeros años siempre le pedíamos su gesto de morder la Copa, y los fotógrafos gritábamos. Ahora no hace falta. Rafa Nadal ya va solo. Ya sabe lo que queremos. Posa, muerde, sonríe, aguanta, se queda quieto, nos dedica los minutos necesarios, y tiene el maravilloso gesto de intentar mirar a todas las cámaras, para que el máximo número de fotógrafos tengan la foto de Rafa Nadal mirando frontal. Sabe que esa es la foto buena. Sabe mucho de fotografía. Lleva muchos años desfilando por delante de miles de cámaras. ¡Se nota su experiencia!. Cabe decir que los fotógrafos somos bastante agresivos, en el buen sentido de la palabra, y agobiantes, pero es nuestro trabajo, lo sabe y lo respeta.

Yo también he fotografiado a Rafa Nadal en las pistas de entrenamiento de las que disponen los jugadores en los grandes torneos. Le he visto llegar puntual, y esforzarse a un nivel competitivo muy grande. Entrena con carácter de ganador. Entrena para ganar.

Al acabar los partidos, le he visto atender a los aficionados, firmando pelotas de tenis y todo el merchandising típico de estos grandes torneos. El público es esencial, es fundamental, es vital, pero le he visto atender a la afición por convicción personal.

Es distinto a la prensa, donde está obligado a soportar esa parte del espectáculo. Con el público, las firmas, las fotos con los móviles de los aficionados, le veo mucho más sonriente y relajado, y sobre todo siempre le he visto intentar ser muy atento con los niños y niñas. Por su comportamiento, yo diría que le gusta esa devoción por el tenis de las jóvenes generaciones, de los nuevos valores. Le gusta enseñar el tenis y hablar de tenis, y en España deberíamos de hablar más tiempo de tenis.

En realidad, el trato que ha dado la prensa a Rafa Nadal en muchas ocasiones no es justo. En la vida deportiva son normales las lesiones y las molestias físicas. Es habitual no tener el mismo nivel de juego todo el año. Hay viajes, hay un calendario de competición muy cargado debido a las exigencias económicas y los sponsors, hay compromisos publicitarios, hay fotos, muchas fotos, hay partidos, hay entrenamientos, hay presión, y la prensa rápidamente exagera sus derrotas. Hay que ser muy fuerte mentalmente para ignorar algunas estupideces que yo supongo deben de ser fruto de la enorme ignorancia. Hay actos promocionales colocados en horas intempestivas, que parecen puestos sin pensar en el jugador. Las organizaciones dicen que sí, que se ajustan a la comodidad del jugador, pero después de un viaje o de un entreno duro es muy jodido hacer un posado cuando justo has aterrizado en el aeropuerto tras terminar un torneo, o tener que salir del hotel a las ocho de la noche e interrumpir el descanso en la intimidad de su habitación. Supongo que se acaban acostumbrando. Es su trabajo.

De todos modos, valorando todos estos detalles, es lógico que se sientan molestos porque no se habla suficiente de tenis.

Es cierto. No se reconoce suficientemente el trabajo de Rafa Nadal, pero si me remito a los hechos demostrados que he visto en persona me atrevo a decir que Rafa Nadal ya ha aprendido a convivir con esta realidad, y en mi opinión personal tiene la esperanza de que en el futuro las nuevas generaciones, con las nuevas formas de comunicación, le dén a este deporte la recompensa que se merece. Sería lógico y justo.

El historial deportivo de Rafa Nadal es de ensueño. Para mí no hay ninguna duda de que es el mejor tenista español de la historia. Suma 75 títulos individuales, doblando y sumando más a la cifra de 33 títulos que comparten Manuel Orantes y Conchita Martínez, pero sé que Rafa Nadal no es partidario de estas estadísticas. Cada jugador ha tenido su época, con unos entrenamientos distintos, una alimentación diferente, otros rivales y otra profesionalidad. En las fechas actuales, las grandes sumas económicas permiten a estas jugadores vivir y dedicarse exclusivamente del tenis. Les permiten ser profesionales a tiempo completo, y dedicarse de lleno al tenis. Esta es una de las razones por las cuales a veces no son buenas este tipo de comparaciones en diferentes generaciones.

Otra razón a valorar es el material, donde se ha implementado toda la evolución tecnológica de investigación y desarrollo, con mejor fabricación y mejores materiales. Los tenistas de antaño jugaban con unas raquetas rudas de madera que pesaban el doble de las actuales.

Evitando comparaciones, Rafa Nadal es consciente que se habla mucho de él. Es una estrella del deporte, es un ídolo para miles de personas, y es un personaje público de fama mundial. Se habla de él, se escribe de él por todos sitios y le hacen fotos o le piden fotos y autógrafos a cada paso que da. Sin embargo, yo siempre que le he visto he tenido la percepción de que es un jugador con una mentalidad muy fuerte, de mucho sacrificio y ganador, y permite todo tipo de comentarios siempre que sean con respeto. Lo ha dicho públicamente en bastantes ocasiones, por cierto.

Son mis opiniones personales basadas en la experiencia profesional, pero aclaro que no lo conozco. Soy fotoperiodista. No soy su amigo, y para ser sincero, mi tenista preferido es Roger Federer, aunque supongo que, como la gran mayoría de personas, Rafa Nadal tiene sus amigos, su círculo privado interno, su equipo de confianza, su familia, su satisfacción por todo lo histórico que ha conseguido, y sus proyectos de futuro. En realidad, lo importante de la vida son quienes están contigo y la propia satisfacción de uno mismo de haberlo hecho lo mejor posible dentro de sus capacidades.

Rafa Nadal lo ha cumplido con matrícula de honor, y se merece ser considerado uno de los cinco mejores tenistas en la historia de este deporte.