Esta sesión también tiene muchos años. Creo que también fue en el año 2007 aproximadamente, y fue la segunda sesión bondage atada en público que hicimos. Éramos muy jóvenes, y cambiamos el escenario porque la semana anterior la policía vino con motos de montaña por el camino de monte donde habíamos hecho las primeras fotos.

Elegimos esta vez unas cuerdas rosas muy elegantes que tenían en su trenzado dos hilos de seda de un tono plateado pálido. Eran muy bonitas, ¡pero lo sé! ¡No se ve una mierda el hilo de seda en la foto! Yo era muy joven, y todavía estaba aprendiendo a hacer fotos, y perfeccionando mi estilo bondage. Todo en la vida tiene su periodo de aprendizaje, es lógico.

Quizá fue la sesión de bondage atada en público más tranquila de todas las que hemos hecho. En esta sesión creo que es la única donde nadie llamó a la policía. ¡Por fin! Incluso tuvimos la anécdota divertida del perro. El perro estaba jugando con un palo en la boca, e hizo el gesto de dárselo a Alexia que estaba con las manos atadas a la espalda. La propietaria del perro, una mujer joven, hizo un comentario muy gracioso, dirigido al perro, que nos hizo reír a todos y todas.

Fue la sesión más tranquila que hemos hecho, y se agradece, porque lo habitual es encontrarte con una persona que da problemas o llama a la policía. Muy probablemente ha sido la única sesión tranquila sin problemas de public bondage.