Esta fue una suspensión muy difícil por la zona derrumbada del edificio. Esta planta está derrumbada justo a un metro de nosotros, tal como se puede apreciar en las fotos. Las vigas y cascotes han quedado frenados en su extremo, pero no se pueden pisar, porque podría derrumbarse y caer hacia abajo. Estábamos en una parte superior del edificio.

Por encima nuestro no había nada de tejado. Estaba todo derrumbado, y habíamos visto que debajo de los escombros, piedras y ladrillos que pisábamos, también habia agujeros de partes del suelo hundido.

Se debía de ir con mucho cuidado. Teníamos que mirar dónde pisábamos. No se puede saltar. No se puede correr. No se puede mover las vigas caídas, porque puede arrastrar las ruinas y provocar mayor derrumbe. No se puede hacer el idiota, y había zonas que estaba terminantemente prohibido pisar por seguridad.

Estas sesiones en estos lugares sólo son para Thyffany y yo. Hace muchos años que lo hacemos, vamos equipados para estos casos, y tenemos mucha experiencia.

Hacer el bondage fue difícil, porque no se podía superar el límite que marca de forma visual la viga. A partir de la viga, el suelo estaba hundido y la ruina caida no estaba firme. Podía moverse, arrastrarnos y caerse todo. Es caída libre, y al fondo del suelo había mucha ruina ya caída, que hace como una montaña.

Por lo tanto, tenía que atar sin pasar la barrera de la viga. Detrás mío no se ve, pero también hay un suelo hundido y vigas de pie, que no pueden tocarse porque se apoyan en paredes destrozadas.

La viga de la suspensión era segura, y nos podíamos colocar debajo de la viga con seguridad. Estaba a mucha altura. Calculamos unos tres o cuatro metros de altura, por lo que tuvimos que usar cuerda larga y lanzarlas desde el suelo sin movernos. Es un dificultad que nos hemos encontrado muchas veces, y también hemos de calcular que después se debe de sacar la cuerda, porque no puedes subirte por la pared. Eso se hunde.

No podía perder el tiempo en adornar la cuerda o en buscar la estética. Aquí sólo importa la seguridad. Así, pues, decidimos hacer un bondage suspensión simple, con los brazos atados en alto, una pierna atada a la viga, y la segunda pierna atada levantada a la pierna ya en suspensión. De esta forma las cuerdas puestas se pueden quitar muy rápidas, e hicimos diez minutos de fotos.

Nos lo pasamos muy bien, y fue otra experiencia a sumar en nuestra categoría de bondage atada en edificios abandonados o en ruinas.