Alexia juega muy bien al billar. Hemos visto a centenares de personas perder contra ella, y anécdotas muy divertidas. En una ocasión, dos chicos presumían de jugar muy bien al billar delante de todas las personas, ellos varoniles, presumidos y bastantes varoniles. Alexia jugó con ellos. ¡Pobrecitos! Les quedó la cara desencajada con la derrota.

Nosotros le propusimos jugar una partida al billar en suspensión. Esta es una forma de asegurarnos que podemos ganarle. ¡Eso pensamos! ¡Casi perdemos! Metió tres bolas seguidas con este bondage.