Esta es una casa abandonada en muy mal estado. Son tres plantas, con el suelo y el techo de algunas habitaciones completamente derrumbado, de tal forma que sólo queda las paredes como si fuera un muro. En algunas zonas el suelo temblaba si se golpeaba o dábamos un pequeño salto. Conozco muy bien estas vigas de madera, típicas de las masías catalanas antiguas, por mi infancia, y es normal un temblor ligero debido a estas vigas, pero este suelo temblaba demasiado. Rebotaba al saltar.

La casa está muy inestable y es muy peligrosa. Hay cascotes de piedra sueltos en el tejado, que todavía no han caído. Vimos un par de ladrillos peligrosos, al borde del tejado. Simplemente los rocé para asegurar la zona, y los ladrillos cayeron tres plantas abajo. Además, el bosque ha cubierto puertas y ventanas de la planta inferior con maleza y zarzales de dos metros de altura y creciendo. Es inaccesible, y no hay salida segura, salvo por una puerta superior. Ha crecido incluso un árbol dentro de la casa, y es fácil intuir su derrumbe.

En estas condiciones, esta es sólo una sesión para nosotros. ¡Alexia y yo tenemos nuestros secretos profesionales!. Aquí no pueden venir modelos externas, por seguridad.

Busqué la zona segura, la mejor viga, andando siempre por las piedras señaladas, mirando siempre donde pisábamos, cumpliendo estrictos y sin margen de error las normas de seguridad, y decidimos hacer la sesión con Alexia atada apoyada sólo en un pie, los brazos atados en la viga hacia arriba y amordazada.

El escenario ruinoso quedaba maravilloso para ambientar esta sesión fotográfica, y he elegido para publicar fotos donde se ve el suelo derrumbado en la habitación y el tejado caído.