Esta gran piscina está en el exterior de esta casa en ruinas abandonada. Quizá fue hace muchos años una balsa de riego para agricultores y ganaderos de aquella época, pero debió de sufrir alguna reforma y ser transformada en piscina, porque las balsas de riego tienen una salida de agua hacia los huertos, y esta balsa no la tiene.

Nuestra idea fue hacer las fotos atada dentro de la piscina. Nos fijamos en los hierros que rodean la piscina, firmes y sólidos. La pared era perfectamente robusta, y decidimos hacer una suspensión que le gusta mucho a Alexia. Esta es una suspensión dura que sólo pueden hacer modelos experimentadas para compensar el peso y no cargar sobre las muñecas, ya que en caso contrario sería muy dolorosa la presión sobre las muñecas. Alexia es genial, de plena confianza, hace bastante tiempo en esta posición, y con ella sí nos atrevemos a esta sesión, pero no puede hacer este posado cualquier modelo. Es dolorosa, y sólo pueden hacerla modelos de fuerte mentalidad y habilidad para compensar la fuerza de las cuerdas.

El posado es precioso. Queda un cuerpo genial, con la casa en ruinas al fondo, en bastante mal estado y llena de miles y miles de moscas, porque en estas fechas y en estos parajes hay un ciclo natural de invasión de moscas, a decenas de miles y muchas más.