Es una antigua fabrica, hoy casi vacía, derrumbada en muchos trozos, con el suelo lleno de ladrillos, vigas, hierros, elementos del tejado, abandonada a su derrumbe con el paso del tiempo desde hace años, y casi convertida en ruina.

Todavía hay zonas que se conservan en pie, y tiene esa belleza propia e inconfundible de los edificios abandonados. Las paredes, repletas de graffittis obras de artistas, damos por seguro que en su soledad deben de haber albergado secretos inconfensables. Hay muchas personas que les gustan estos edificios, algunos con buenas intenciones artísticas, pero en otros casos contemplan presuntas actividades delictivas. Es innegable que tienen ciertos peligros, y al entrar nos podemos encontrar bandas organizadas, delincuentes comunes, personas sin hogar que duermen a su amparo,drogadictos, artistas, fotógrafos, modelos, grafiteros y quién sabe, alguien follando. Todo es posible.

Como siempre, la seguridad es fundamental, y tomamos las medidas necesarias para hacer la sesión. El riesgo no debe de ganar a la valentía. La sesión, ¡no es apta para cobardes, gente indecisa, insegura o impresentable!. La sesión, ¡se hace con responsabilidad, seriedad y palabra! ¡Estas son las grandes cualidades de las personas competitivas que nos gustan!.

El escenario es encantador. Es mágico. La modelo, Alexia Storm, está maravillosa. Tiene todas las grandes cualidades que debe de tener una modelo, y se adapta a las características singulares que puede tener cualquier sesión o escenario.

En esta sesión esta atada en una viga caída del edificio en ruinas. Atada de pies y manos, las cuerdas empujan tensas hasta las hierros que dieron forma y uso hace muchos años a esta viga. Los ojos vendados, y amordazada, le añade mayor fuerza al campo visual fotográfico.