Sesión homenaje a la valentía y la libertad, que no pretende ofender ningún sentimiento, porque es la demostración de las interpretaciones diferentes y muy dispares de las personas mirando la misma fotografía.

Komatsu salió preciosa, ganadora con esos detalles que se aprecian a simple vista de su rostro bello donde irrumpe una mirada penetrante e intimidatoria, decidida, valiente, atrevida, sin perder el tiempo. Las cuerdas rojas, sentada encima del reclinatorio, parecen ser parte de la silla, y visualmente da cierta impresión la imagen, atada por todos los rincones de su cuerpo al reclinatorio, ella sentada, y sosteniendo varios elementos en la mano, como la daga.

Esta sesión fotográfica no cabe duda que seguro creará interpretaciones muy distintas en cada persona, con su propio pensamiento, libre e imprescindible, como la libertad del arte y la fotografía. El sentido es simplemente comprobar esta realidad.