Hemos hecho una sesión bondage atada en el agua con Bhumikampa. La modelo tenía una maravillosa actitud. Estaba muy animada, muy decidida, muy tranquila, y muy ilusionada. Ha sido muy divertida, y aprovechando que hace muchos años que no venía por estas poblaciones os voy a explicar una historia de estos parajes.

Cuando éramos jóvenes y estudiantes estuvimos tres años viviendo cerca de estos lugares, y los conocemos perfectamente. Esfe un río estacional, que lleva agua en temporadas de lluvia, pero que muchos meses estaba seco totalmente. Aun así, en lluvias torrenciales, crece gigantesco todos los más de 50 metros de ancho de una orilla a otra, con un par de metros de altura, bravo y enfurecido, y arrasa cuanto se encuentra a su paso. Cambia de una manera espectacular.

Aquí veníamos en aquella época. Aquí veníamos a correr, aquí entrábamos con las bicis, aquí entrenábamos, pero aquí también nos sentábamos, aquí hicimos fotos bondage hace muchos años, y nos divertíamos mucho. Este era un lugar solitario, tranquilo, natural y bonito, pero ahora todo ha cambiado, y ahora este paraje está lleno de la mierda de la gente por todos sitios.

En este tramo de río, después de fuertes lluvias, se formaban brazos del río con agua aislada donde quedaban peces atrapados, y veíamos bandadas de gaviotas meterse sus banquetes de comida. También habíamos visto aves migratorias. Yo aquí llegué a ver parar en el río algunos flamencos o cigüeñas. Es muy ancho, y siempre intentábamos no molestar la naturaleza. Si las aves estaban a la izquierda del río, nosotros aprovechábamos la gran anchura del río, e íbamos por la derecha. No pasa nada. Hay espacio para todos, pero no podías acercarte ni a una decena de metros, porque las aves levantaban vuelo y se iban, y mi propia opinión personal, y mi ideología, es que no se puede molestar a los animales salvajes. Es convivencia.

Era muy bonito, pero de pronto la idiotez humana quiso más turismo y población. Ese repugnante puente de la foto que cruza el río no existía en nuestra época. Se construyó para que los turistas y la gente de ciudad lleguen más rápido y más cómodos a su hotel, a su playa y mil gilipolleces propia de esta humanidad en retroceso intelectual.

¡Esperar! ¡Esto sólo es el principio! ¡Sólo acabo de empezar! ¡Continuo! Los caminos de tierra bacheados en olas por las ruedas de los tractores se asfaltaron. Se perdieron campos agrícolas, y se construyó un enorme polígono industrial junto al río. Se arrasaron centenares de metros de bosque, y se edificaron una multitud casas, y bloques de pisos, para crecer las poblaciones. Las poblaciones se multiplicaron de gente a un ritmo de vértigo.

Desaparecieron campos de trigo, de patatas, cereales y legumbres, para construir todavía más casas. Se construyeron barrios enteros en zonas que yo he visto inundadas, y me partiré el culo de risa cuando a toda esa tropa de idiotas se les inunde la casa construidas en zonas inundables donde antes eran campos.

Había explanadas llenas de hierbas y zarzales donde yo vi el espectáculo de centenares de luciérnagas brillar sus luces por las noches, pero ahora ya no hay ni una luciérnaga. ¡Ni una! En aquellas explanadas hay decenas y decenas de hoteles y apartamentos para los turistas.

Ningún político, ningún Ayuntamiento, nadie, absolutamente nadie, se preocupó del brutal daño mediambiental que se provocó. No hubo ninguna queja ni protesta de nadie. No protestaron estos ecologistas que se pasan el día sentados en su puta casa, en su ciudad, y escribiendo en redes sociales imbecilidades que ni saben de lo que hablan. Aquí llegó el dinero. ¡Mucho dinero! ¡Aquí llegó el amiguismo! ¡Todos callados, y todos contentos!. Dijeron que esto era evolución y modernidad, pero esto es destrucción y retroceso.

Ya no están esas bandadas de gaviotas. Las aves migratorias pasan de largo. El bosque está reducido a la mitad, y ha perdido fauna. Los jabalíes no pueden cruzar la barrera de la carretera, porque el bosque quedó cortado por la mitad. Hay gente por todos sitios. Hay gente paseando perros, haciendo motocross, en quads, hay la invasión de que ahora todo elmundo va en bici, hay coches, excursiones, ¡y además, cazadores! Porque en época de caza vienen aquí cazadores a disparar contra perdices, tórtolas y cualquier ave que se encuentre a su vista. Disparan contra las cañas, con una imprudencia repugnante y despreciable. No está prohibida la caza en estos parajes, a pesar de haber aves migratorias.

La gente lo invade todo. Está invadido los caminos, el río, y las fincas han tenido que cerrar sus caminos particulares y vallar sus propiedades que antes podían dejar abiertas, porque hay ladrones merodeando a ver qué encuentran o dónde pueden entrar. Está lleno de suciedad, porque este sistema de repoblación atrae la gente cerda se cree que la naturaleza es la pocilga de su casa, y hay latas, papeles, botellas, aluminio y toda la basura humana que os podéis imaginar. Recuerdo a la gente que en la naturaleza no se tira ni un cigarro. El estercolero de mierda es su casa.

Para mí, este paraje ya ha perdido su magia y su encanto. Esto no se parece en nada a aquel bello lugar que yo conocí hace muchos años, pero yo siempre defenderé a la naturaleza, y siempre iré a favor de la naturaleza. No pienso defender a la gente. No pienso defender sus casas. No compraré jamás en sus negocios. No entraré nunca en esos hoteles. No circularé nunca por ese puente. ¡Son mis ideales! ¡Mi firme convicción! ¡Y lo digo en serio! Por mí ese puente no existe. Por mí, ¡que se joda la gente! Lo he dicho mil veces, que la gente me repugna, me da asco, de toda la vida, desde mi infancia y así será hasta la eternidad.

Nos trajó muchos recuerdos ir a hacer la sesión de fotos en aquel lugar. Ahora está todo destrozado, urbanizado y acondicionado para la comodidad de la gente. El mundo está en peligroso retroceso, pero la gente sigue atontada con su mierda de móviles, facebook, instagram, tiktok, whatsapp y yo que sé la de mierdas más que existen. No tengo nada de todo esto, ni me interesa, pero la humanidad no puede seguir haciendo el imbécil como está haciendo. Va por muy mal camino, y el ser humano lo acabará pagando terriblemente caro. Entonces llorará la gente y se arrepentirá, pero se lo merecen.