La importancia de los escenarios en las fotografías bondage

Los escenarios son muy importantes en las sesiones fotográficas, y una buena elección puede ser un extraordinario decorado. A nosotros nos gusta mucho los parajes exteriores, montañas, bosques, árboles, lugares con agua como pueden ser playas o lagos, o incluso podríamos englobar en esta extensa lista edificios abandonados, que no pueden ser considerados escenas de interiores.

En temática bondage, nosotros consideramos que los escenarios exteriores son todavía mucho más importantes. Diríamos que imprescindibles. La naturaleza, tal como hemos dicho muchas veces, da múltiples opciones, fabulosas, con una gama increíble de posibilidades. Ayuda mucho a darle un sentido a la fotografía, un significado a las ataduras y el mensaje o interpretación que se quiera transmitir. Además, es divertido pasar un día por la montaña, y está lleno de sensaciones y emociones que forma parte de sentir el bondage con pasión.

Lógicamente, el bondage en exteriores tiene sus desventajas. No son lugares cerrados, ni privados, y por lo tanto, hay gente. Nos podemos encontrar personas en cualquier momento, porque aquí en Catalunya hay gente por todos sitios. ¡Esto parece un avión con oberbooking!. Si vas al bosque, te encuentras gente paseando, buscando setas, espárragos o el anillo que perdieron hace treinta años. Si vas por la montaña, hay escaladores y escaladoras, excursionistas, gente corriendo, paseando el perro, o en bicicleta a doscientos por hora. ¡Los domingos es mejor no ir!. Te encuentras incluso familias todos juntos, papa, mama, hijos, hermanos, primos, abuelos y hasta el gato, que se han llevado la mesa, las sillas, la nevera portátil, y mil cosas. ¡Eso no es ir a comer a la montaña! ¡Eso es un traslado de piso!.

Dependiendo del lugar al que se vaya, también se deben de extremar otros cuidados. Puede haber perros salvajes, puede la gente perderse por la montaña si no la conocen, pueden haber cazadores irresponsables que se creen los reyes del mundo, o el peor de todos los peligros es el mayor depredador del planeta, que son las personas.

En nuestro caso, siempre decimos que la seguridad es imprescindible, y tomamos las medidas necesarias para ir con cuidado. Algunas son secretas y no las vamos a explicar porque somos así de traviesos, pero por ejemplo una de las cosas que hacemos siempre es estudiar el escenario días o semanas antes. Vamos a sitios que ya conocemos y hemos estudiado. Miramos la distancia que hay con carreteras, casas, pueblos, si los vecinos pasean por allí, si es una zona conflictiva donde pueda haber actividades ilegales, la cobertura del teléfono, las horas que tiene de sol, cuánto se tarda en ir y volver, y detalles así. Lo hemos explicado este punto en otros artículos.

Otro tipo de escenarios son los lugares interiores, como pueden ser salas de billar, locales deportivos, almacenes, talleres, y si se quiere hasta panaderías, porque la elección depende de la creatividad, originalidad y pretensión de cada persona. De todos modos, no sirve cualquier sitio. No sirve por el mero hecho de ser un taller. Hay que verlo, y no hay un parámetro estándar que diga lo que tiene o no tiene que tener. Hay gente que le gustará moderno, repleto de objetos, con paredes lisas, y otros les gustará antiguo, viejo, que esté como en una inmensidad vacía y con las paredes de piedra. Sus requisitos es una decisión muy personal.

Las temáticas hacen que las necesidades varíen según el fotógrafo o la fotógrafa, pero en nuestro ámbito del bondage siempre decimos que cuidar los escenarios es imprescindible. Para nosotros no es importante si la cuerda al cruzarse hace un rombo perfecto o imita la colmena de una avispa. Las ataduras tienen que ser con mucha cuerda, toda la cuerda posible que permita la modelo, pero no se pueden hacer fotos de bondage en un estudio fotográfico. No se pueden hacer fotos de bondage en un fondo neutro. No se pueden hacer sesiones de bondage poniendo una tela de fondo. Eso lo hacíamos nosotros cuando éramos estudiantes hace años, pero eso no se puede hacer a nivel profesional.

El bondage es pasión, con su esencia, con su emoción, su diversión y su infinidad de sensaciones, que son muchas, y es mucho mejor con un escenario bien pensado y adecuado a la sesión, a la modelo, a la interpretación que se quiera dar, y a las ataduras.

Estamos en una década muy preocupante, en el que las personas han sacrificado aquellos valores suyos que les hace únicos y únicas. Me refiero a la personalidad, al carácter, al sentido común, a la capacidad de tomar las decisiones por nosotros mismos, al razonamiento.

Sin ninguna duda, en países como España hay una perdida muy notable de todos estos valores, comparado con hace veinte años, cuando yo empecé en un proyecto antiguo de bondage. Todo ha cambiado mucho.