Bondage en este carruaje de carreras.-Esto artilugio parece un carro para circular por Marte, pero en realidad es un carruaje de competición de caballos. Son carreras de carruajes, pero para mí es muy difícil de explicar, porque yo no lo practico, no he asistido nunca a estas carreras y no conozco ni tan siquiera las normas, pero supongo que algún vídeo habrá circulando por Internet y que la gente podrá ver.

Son carruajes que, como se puede ver en la foto, está todo modificado. Es como tunear un coche entero. Estas ruedas son de competición para que se agarren mejor a los terrenos, y me han comentado que estas ruedas todavía son insignificantes en las carreras. ¡Curioso! El carruaje es brutalmente pesado. Su peso es sorprendente. Tiene hierro macizo, y la verdad es que me han explicado historias muy insólitas y curiosas. Aquí se acopla las personas, que por lo que me han comentado han de ir equilibrando en las curvas, porque por lo visto estos caballos son muy rápidos, y volcaría en las curvas.

Yo he aprovechado que el carruaje está aparcado y que en estas fechas nadie lo usa para carreras en estas fechas para hacer una sesión de fotos bondage. La modelo está sentada sobre los reposabrazos de ambos laterales, con las piernas abiertas y atada sus muslos a los hierros de la carrocería. Los tobillos también están atados a los laterales, de tal manera que las piernas quedan abiertas, sin poder moverlas ni cerrarlas y ni tan siquiera levantarse. Las manos están atadas a los hierros del asiento superior, con cada muñeca atada a su extremo opuesto, y amordazada.

Atada dentro de esta maquinaria enganchada al tractor. Esta maquinaria se acopla en los tractores, y aquí dentro hay paja esparcida, y es bastante profundo. Para que os hagáis una idea, está lleno hasta la mitad de paja. Al subirse la modelo la paja se prensa y se hunde ligeramente, con lo que queda a unos treinta centímetros del fondo, pero si estuviera vacío prácticamente de la modelo sólo se vería la frente.

Explicado de una forma sencilla, esto es como un molino de café. Dentro hay unas aspas, una hélice es más fácil de entender,y la paja sale como una cascada de agua por el cañón vertical que se ve en la foto hacia los comederos de los animales. Es una maquinaria muy antigua pero muy efectiva, y hay ganaderos que llevan muchos años usando este sistema. Aprovecho y os comento también que el tractor está parado y no se puede encender con la modelo dentro. Es lógico. Si se enciende saldría la modelo triturada por el tubo, ¡pedazo de bestia! ¡y no se puede encender! ¡Motor y tractor parado!

La modelo está amordazada con un ballgag negro, las manos atadas a la espalda y las piernas atadas juntas, y estuvimos haciendo fotos durante poco más de diez minutos. Fue muy interesante, y nosotros queríamos añadir a nuestra colección bondage atada en tractores esta maquinaria.

Atada en el río dentro del agua en este tramo en descenso. Los ríos a veces son muy amplios y otras veces se estrechan. Es una realidad que puede ser por la propia naturaleza salvaje, pero en nuestro país, la mayoría de ocasiones, ocurre porque la mano humana ha reforzado algún giro del río para evitar inundaciones o daños, bien sea en zonas agrícolas, zonas industriales, fábricas, empresas cercanas, poblaciones, núcleos habitados o carreteras. Siempre está el típico llorón de mierda que se queja a los políticos incompetentes porque tiene un charco en la entrada de su casa. Esto es la asquerosa gente.

Hay miles de rincones con estas peculiaridades, y nosotros nos acercamos a este tramo de río donde la naturaleza vuelve a imperar. Aquí el río gira mientras sigue su curso descendente, y la modelo se colocó entre las rocas de esta bajada de la corriente del río, donde al ir saltando las rocas forma el agua este alboroto fotográfico.

Me decidí por el posado con las manos atadas a la espalda, los codos también atados, y los tobillos atados, porque así la modelo se puede mover y puede ir cambiando de posados entre las rocas, porque a mí me gustan las fotos estirada, pero también sentada, de lado, y un enorme elenco de posados. Me gusta dar ese margen de movimiento que, aunque está atada, se puede mover y hacer posados. Quedó muy bonita la sesión y el agua, después de las lluvias de la semana anterior, está muy limpia, y fría, que viene de las altas montañas.

Qué es el hair bondage o bondage de pelo. El bondage de pelo es una práctica vistosa y que despierta la curiosidad de la gente, pero se realiza poco. Supongo que será por la necesidad de cumplir obligatorio con algunos requisitos imprescindibles, como es por ejemplo tener pelo. ¡Estoy gracioso hoy!

Lógicamente, una persona calva no va a practicar bondage de pelo, y los pelos de las piernas, del culo, o el vello púbico no tiene la longitud de poder atar el pelo. Hoy creo que me voy a divertir escribiendo este artículo.

"El primer requisito es tener pelo y no ser calvo"

Voy a comenzar hablando de los requisitos, y ya sé que es un chiste muy fácil, y que lo he dicho antes, pero el primer requisito para practicar hair bondage es tener pelo. La gente calva no puede practicarla, y ponerse una peluca no vale. Al hacer fuerza, lo peluca va a salir volando y la vais a tener que ir a buscar al Polo Norte, y con la peluca tampoco sería hair bondage. En todo caso, sería peluca bondage.

El mismo requisito es válido para la gente que tiene el pelo muy corto, rapado, o que tiene muy poco pelo. En nuestro clima mediterráneo, y nuestro país, la ciencia ha demostrado que la calvicie, o la falta de pelo, es un factor muy presente en la población, y hay estudios científicos y médicos que buscan esclarecer las causas, pero esto es una web de bondage y no de ciencia, y por lo tanto me limito a hablar del bondage de pelo.

Para hacer un bondage de pelo en buenas condiciones se necesita un cabello largo, fuerte y sano, porque es más resistente. La longitud ideal del cabello para hacer un buen hair bondage es casi tocando la cintura, pero siendo generoso en las medidas y dando un margen amplio diría que, como mínimo, debería de ser a partir de media melena. Con el cabello cortado justo por debajo del hombro te daría para hacer el lazo gatito.

"El pelo ha de estar sano y fuerte"

Las personas que tengan problemas con el cabello, que sea débil o que tengan caída de cabello, es mejor que no lo practiquen, porque cuando se saquen las ataduras del pelo les va a quedar las cuerdas con tanto pelo que va a parecer un manojo de hierbas. Además, si tienes enredos en el pelo, te arrancara bastantes pelos y te cagarás en toda su familia.

El pelo ha de estar sano, fuerte, limpio, peinado, y ser liso. Un pelo con tirabuzones, o aquello en plan melena salvaje del siglo pasado, o encrespado o rizado, es un pelo difícil y da problemas porque se cruzan los pelos y son muy rebeldes. Por eso lo ideal es el cabello liso, porque es muy fácil de manejar y moldear, y además quedan unas ataduras muy visibles.

"Con qué cuerdas hacer el bondage de pelo"

Yo siempre uso las cuerdas de algodón o de fibra sintética. Alguien preguntara si se puede hacer con cuerdas de cáñamo. Poder, lo que se dice poder, sí se puede. Puestos en plan bestia, también se puede hacer con alambres o hilos de pescar, pero lo perfecto, si se quiere hacer bien, son cuerdas suaves.

El grosor de la cuerda es otro detalle importante. El cabello no es un barco en el amarre del puerto, por lo que no se usan cuerdas del grosor de veleros o transatlánticos. Tampoco se usan muy finas como hilo, entre otras razones porque no se verían. Lo mejor son cuerdas de un grosor entre tres y cuatro milímetros, máximo cinco milímetros, pero cinco ya sería demasiado. El volumen de la cuerda afearía o dificultaría, o haría incluso imposible, algunas ideas de ataduras.

La longitud de la cuerda hay que saber calcularla según el cabello. Si se hace el hair bondage en una mata de pelo de princesa de cuentos, que llega desde lo alto de la torre hasta el suelo, y la largarie de la cuerda es dos palmos, te va a quedar el bondage como un lazo patético. Por el contrario, si el cabello es el típico de media melena, pero usas cuerda de veinte metros de largo, te va a sobrar cuerda por todos sitios, y si empiezas a dar vueltas y vueltas al pelo va a quedar que parecerá has hecho un turbante. Por lo tanto, las cuerdas han de tener un mínimo de dos metros de largo, pero yo uso cuerdas de unos cuatro metros aproximadamente, porque me permiten adornar muy bonito el pelo o unir el pelo a los tobillos atados o las manos atadas.

"Cómo se hace el bondage de pelo para principiantes"

Yo os voy a explicar una forma básica y simple de atar el pelo para gente sin experiencia y principiantes.

Para empezar, hay que recoger el pelo como si hicieras una coleta, y te ayudas de la típica goma de pelo para formar la cola. Es importante el punto de partida de la coleta. Si se pretende la cabeza levantada, hay que colocar el inicio de la cola en la parte superior del hueso parietal, o dicho más coloquial, arriba de todo de la cabeza, e incluso ha de estar muy próximo a la frente. De esa forma, en un hogtied se consigue la imagen que se ve tantas veces en vídeos, de la chica atada con la cabeza levantada y que no puede agachar.

Sin embargo, si el inicio de la cola se hace en el hueso occipital, que está detrás de la cabeza, por debajo de lo que se conoce como la coronilla, la cabeza no queda erguida, y la modelo puede agachar la cabeza hacia abajo.

El recogido del peinado ha de ser muy tenso y tirante. No puede quedar flácido, porque es peligroso y puede provocar alguna lesión cervical si las ataduras fallan o se mueven.

Una vez recogido, con la goma bien pegada al cráneo, se puede optar por el método sencillo, y es aplicar dos nudos con la cuerda por encima de la goma. ¡Cuidado! Eso no es bondage de pelo. Si estiras de la cuerda, verás que resbalará y se escapa todo, y si ceden las ataduras por sorpresa o bruscamente, hay riesgo de lesión cervical, o lo que llama la gente como tirones y pinzamientos.

Para que no resbale, se empuja la coleta hacia arriba, y en apenas cuatro dedos subidos la coleta del pelo debe de volver a su base, creando un vacío que, usando la imaginación, se podría decir es un círculo irregular vacío en su interior. Es como el asa circular de un bidón o de un jarrón, y para conseguir esta forma se aprieta anudado este otro extremo también a la base, bien fuerte, sin miedo, porque el peligro está en dejarlo flojo. Hay que conseguir sea inamovible, y para ello hay que pasar la cuerda por dentro del hueco formado en la coleta. Se voltea de nuevo por su interior, una o dos veces si se quiere, y hay que realizar una comprobación de seguridad antes de continuar.

Esta prueba de seguridad, para ver que la cuerda no resbala y está firme, es muy sencilla. No necesitas ninguna maquinaria compleja de alta tecnología, ni sacarte ningún master, ni cursos ni nada. Es el primitivo manual troglodita, que consigue en tirar de la cuerda. Tampoco te pases, que recuerda el cabello está enganchado a una persona. No es una estatua. Es una persona, y si tiras muy fuerte le va a doler. Sólo hay que empujar lo suficiente para comprobar que, expuesta la atadura a la tensión, el bondage permanece inmóvil y no resbala.

"Esta base es la clave para hacer un buen hair bondage y seguro"

Después de haber hecho esta imprescindible prueba de seguridad, la cuerda, las ataduras, los nudos y el cabello ha de quedar todo tal como se ha puesto. La cuerda no deber que haber resbalado. El cabello no tiene que haberse bacheado en el cuero cabelludo. No tiene que haber ningún bache en el peinado. El peinado tiene que mantenerse firme y tenso. La cuerda se ha de poder tensarse y mantener la atadura idéntica. El nudo no puede haberse movido de su sitio.

Si al hacer este proceso en tu bondage, alguno de los puntos no te convence, sientes alguna duda o inseguridad, desata y repite de nuevo. No pasa nada. Es normal que no salga bien a la primera. Todo en la vida se hace mejor con práctica y experiencia. Si alguien va de listillo o listilla, y demuestra soberbia o vanidad o que tiene un ego descomunal, no juegues con esa persona. Tiene los ingredientes habituales de los subnormales que tienen accidentes. ¡Que se ate él solito los pelos de sus testículos si se aburre!

De tener las ataduras bien hechas, y todo cumplir con los parámetros de seguridad, ya tienes la base hecha y segura, y ya puedes continuar con el hair bondage, que en español le llamamos bondage de pelo. Puedes hacer trenzas con las cuerdas.

Puedes enrollar la cuerda, liarla serpenteando por el cabello, y mil ideas más. El cómo continuar ya depende de tu libertad, tu imaginación, tu fantasía, y el acuerdo mutuo, libre y voluntario, con todas las personas mayores de edad que participen en la fantasía. Prueba, improvisa, planea, peina, etc. Haz lo que vosotros queráis. Esto ya entra dentro de vuestra vida personal. Divertiros, que no es ningún examen, y las estupideces de los Likes no son un jurado de ninguna competición. ¡Que les den por el culo a los Likes! Hay gente que tiene el dedo como un muelle y no tiene ni idea de lo que vota. No os preocupéis por esas estupideces.

"Problemas con el hair bondage"

Hay varios peligros y problemas a tener en cuenta, y comenzaré desglosando este punto con los dos problemas más comunes.

Los dos problemas habituales con el hair bondage son los tirones de pelo y los pelos arrancados. A veces algún pelo se enreda en la cuerda, y al desatar el bondage, aunque vayas con cuidado, algún pelo ya puede haberse roto por la tensión que se ha puesto durante el juego sexual. Con toda la excitación no te das cuenta de la rotura de un pelo, y al quitar las cuerdas se ve un pelo liado en la cuerda, y dices "¡uy, mira, un pelo!". Es entonces cuando tu pareja te pregunta si le has arrancado muchos pelos, y le dices que sólo es un pelo, aunque en verdad son cinco o seis. ¡Mentiras piadosas entre parejas!

También esa otra estrategia entre parejas de llevarte la cuerda y tirar los pelos enredados a la basura antes de que los vea, y entonces te pregunta la pareja cuántos pelos había en la cuerda. Le dices que ninguno, y te dice que una mierda. Eso ocurre cuando ya te conoce mucho en las relaciones largas. ¡Te ha pillado! Le dices la verdad, y le dices que había dos pelos, y te vuelve a decir que una mierda, que seguro que habían cinco o seis otra vez. ¡Te ha vuelto a pillar! Lo mejor es decirle que has mirado por google y has visto que en la cabeza tenemos más de cien mil pelos. A un ritmo de cinco pelos cada tres meses, salen 20 pelos arrancados al año. Practicando treinta años de hair bondage, se han arrancado unos 600 pelos en 30 años de práctica, con lo que todavía le quedan de cien mil hacia arriba. No hay que dramatizar.

El segundo problema son los tirones de pelo. Hay chicas que no les gusta que les tiren del pelo, y les molesta mucho. Incluso hay chicas que se ponen de mala leche y mal humor con los tirones del pelo, por lo que hay que saber encontrar la tensión suficiente para dar seguridad al bondage, pero no hay que enfadar ni molestar a la persona que hace de modelo. Hay que buscar ese equilibrio exacto, por lo que al principio, cuando no se tiene práctica, es recomendable ir muy lentos y poco a poco, cuidadosos. La persona que ata ha de ser muy cuidadosa en lo que hace y ser autocrítico, asumir que lo va a hacer mal y tiene que obedecer, sin rechistar y sin quejarse, las correcciones que le da la modelo, y la persona que tiene el pelo ha de tener paciencia y comprensión, e irle diciendo relajada todo lo que hace mal para que vaya rectificando.

El tercer peligro es la respiración. El uso más habitual del hair bondage es la fantasía sexual en la posición de hogtied. Con una cuerda larga se puede atar el cabello a los tobillos o las manos, tal como os he dicho antes. De este modo se consigue una posición dura, de hard bondage, que no puede bajar la cabeza, y es una posición muy usada para el sexo oral, pero tener en cuenta que la obligación de mantener la cabeza levantada crea dolor de espalda y dificultad de tragar en el cuello, con lo que puede dar problemas serios para respirar. Es peligroso, y en su modalidad extrema no se puede practicar sin experiencia. No es para novatos, y la modelo sufre en esa posición. Es dura e incómoda, y necesita mucha concentración y fuerza.

Un cuarto peligro es hacer el imbécil, que el ser humano está como una cabra y hay mucho tarado, psicópata y desequilibrado por el mundo. También están los burros que van copiando las cosas que ven por Internet, sin tener en cuenta que son una imprudencia o pueden tener trampa.

Dentro de la lista de imbecilidades, que hay a miles, yo os destaco una, y es que nunca hagáis una suspensión atada por el cabello. No lo hagáis nunca. Ya sé que la gente siempre tiene por respuesta que ellos vieron en un programa de televisión, o en un circo, o en un espectáculo, alguien que con el pelo se aguantaba en el aire y daba vueltas y mil cosas. Yo repito, no buscar excusas tontas, no ser copiones inconscientes, y nunca hagáis suspensiones bondage atada por el pelo. Puede salir bien una vez entre mil intentos, dicho de una forma que nos entendemos, pero los 999 fracasos restantes serán lesiones, heridas o accidentes, y muchos de estos accidentes y lesiones serán graves, que os enviarán al hospital de urgencias, u os dejaran secuelas y lesiones irreversibles, que serán para toda la vida. Por lo tanto, no vale la pena el riesgo. Alguien que sepa de retoques fotográficos podrá conseguir el mismo objetivo, y la chica tendrá sus pies sobre taburetes sin asumir riesgos estúpidos. No hagáis nunca estas estupideces.

"Con quién practicar hair bondage"

El bondage sólo se juega con gente que hace uso de su inteligencia, su razonamiento, su control y su sentido común. Empleando estos cuatro ingredientes, el bondage es muy divertido y seguro, también el bondage de pelo.

Atada desnuda y subida unos metros en la pared mojada de la cascada. Esto es una cascada húmeda y fría de las montañas en época de sequía, porque hace ya bastantes meses que no llueve, o si llueve es muy poca cantidad, y esta preciosa y salvaje cascada lo demuestra. En muchas épocas del año sería imposible hacer esta foto, porque está todo lleno de agua que cae con una fuerza espléndida desde lo alto de sus casi diez metros de altura, pero ahora sólo caen varios hilos de agua, y se puede llegar sin problemas hasta la misma cascada, y decidimos aprovechar la situación para hacer una galería subida en la pared de la cascada.

Es una zona húmeda, porque aquí entra muy poco el sol, por los grandes bosques y las montañas rocosas, y las rocas están húmedas y tienen musgo, y la cascada es resbaladiza. Hay que saber subir, dónde se puede pisar o dónde no, y saber que aquí las normas y condiciones las pone la naturaleza, y se aceptan y se respetan.

Busqué un rincón donde cayera agua y la modelo se pudiera sentar segura, trepada un par de metros la cascada, y vi un rincón muy seguro donde se puso la modelo desnuda, y podía hacer las fotos bondage con las piernas atadas en esta forma que es de mis estilos favoritos, amordazada y las manos atadas a la espalda.

Bondage atada dentro de la pala levantada de un tractor. En esta sesión tuve la idea de la modelo atada de pie dentro de una pala de tractor levantada, y nos lo pasamos muy bien, y fue muy divertido. El tractor es muy vistoso y preciso, camino de ser una reliquia de la historia, todo azul y con la pala amarilla.

Toda la gente que sepa de tractores, sobre todo la gente anciana, os dirán que es un tractor Ford si es un tractor azul. Por el color lo saben, y sí, es verdad. Antiguamente, la empresa Ford hacia sus tractores azules, mientras el resto del mundo hacia sus tractores verdes, pero esto ya es del siglo pasado, y hoy en día el mercado ha innovado en todo.

Mi idea aventurera fue colocar la modelo dentro de la pala y levantar la pala, pero la modelo no puede estar sentada ni tumbada ni de rodillas, porque enfocando desde el suelo sólo se vería los hierros de la pala, y no se vería la modelo. Por eso puse a la modelo atada de pie, para que se viera en la foto, con los tobillos atados juntos, los brazos atados a la espalda y amordazada. También podría haber subido un poco más la pala, pero yo quise que quedara con la imagen de trazar una línea paralela al suelo, y esa altura me encantó.

Atada en este tractor con la cuba de abono enganchada. Este tractor está dotado de muy buena tecnología, y es muy potente. Su cabina y sus mandos incorporan avanzadas tecnologías que os sorprenderían, y sirve para enganchar cubas de 11.000 litros e incluso de 20.000 litros, ya sea de purines o agua. Si os fijáis en las fotos con la cuba, veréis que el campo está en pendiente ascendente, y el tractor sube esta pendiente con la cuba llena sin ningún problema, a una velocidad que os sorprendería. L

Nosotros decidimos hacer esta sesión con la cuba enganchada al tractor. El plano abierto es inmenso, y tuve que alejarme para conseguir entrar todo entero en la fotografía, pero los lugares donde atar a la modelo tenía que ser en el tractor. No es bueno apoyarse en esas cubas, porque trabajan en purines, es decir, la mierda y orina y líquidos provenientes de vacas, cerdos y animales de granja. Las cubas están salpicadas, porque también esparcen abonos por los campos, y por lo tanto habría riesgo de contraer alguna infección con heridas abiertas, o alguna infección de piel por bacteria, o ser picada por tábanos y moscas que revolotean en su mundo de mierda, o simplemente notar la peste que se huele al pasar por su lado.

El lugar elegido podía ser el guardabarros, encima del motor o la escalera. Valoré el enfoque, la colocación del sol, las sombras, y escogí atada en las escaleras del tractor. Es muy grande este tractor. La rueda posterior supera en altura a la modelo.

Bondage en el barro. Hicimos fotos bondage atada en este barro que cuando se seca en la piel queda con ese tono claro. Se adhiere muy fuerte a la piel, queda como una capa muy seca, y la mejor forma de limpiarse es con agua, porque te puedes pasar mucho rato si se quiere quitar sin agua. Es resistente incluso al roce de la ropa, y podría durar días, por lo que quitarlo con agua es la solución. Se va muy fácil.

La idea fue hacer las fotos atadas en un hogtied tumbada sobre el barro, toda llena menos la cara para evitar el contacto con los ojos o que entre por las fosas nasales o por la boca. A pesar de estar amordazada, puede entrar barro líquido por la comisura de los labios. Manchamos el cabello, y utilizamos dos cuerdas viejas, porque las cuerdas acaban destrozadas y muy sucias en estas sesiones.

Hicimos fotos también con el barro mojado en el cuerpo, antes de secarse, porque como podéis ver tiene otra apariencia sobre la piel. Es un tono chocolate oscuro, y tiene un aire brillante y reflectante del sol. Me gusta de las dos maneras, y me encanta esa apariencia salvaje que le da a las fotografías. Queda muy guapa..

Bondage en el remolque. Me encanta esta posición traviesa y juguetona erótica de la chica atada en un remolque y transportada de un lugar a otro, que siempre ha sido juego de mis morbosas fantasías ya desde mi adolescencia y mi juventud. Yo desde siempre he sido muy juguetón y pervertido, y estoy muy contento de serlo. Hay gente que son todo lo contrario, aburrida, triste y monótona, pero con esos idiotas ni tan siquiera les saludo. Nunca.

Volví a poner la modelo atada sobre el remolque, boca arriba, diferente a la otra sesión de fotos que tenemos en otro remolque. Las piernas están atadas por los tobillos y abieras a este equipamiento del remolque, que me permitía la singularidad de dejar sus pies levantados, sin contacto con los hierros del remolque. Las manos las tiene atadas con los brazos bien estirados hacia arriba.

Usé esta vez un todoterreno, y até la cuerda a la estructura de polea del coche, con lo que se puede estirar la cuerda con total facilidad hasta conseguir que sus brazos atados queden totalmente rectos y tensos, y por supuesto queda genial amordazada. Quedó maravilloso, la modelo está preciosa, y este juego te da para muchas ideas, fantasías e imaginaciones, que no la voy a explicar ahora. Es secreto.

Polémicas por usar la palabra "violación" o "secuestro" en el lenguaje sexual. En la vida diaria, rutinaria, esclavizada y pública, la gente tiene un lenguaje correcto, domesticado y educado. Por supuesto que siempre hay excepciones, y casi todos y todas nos hemos encontrado algún borde y gilipollas, pero esto se debe a que la propia sociedad es una fábrica de crear imbéciles. No obstante, sigo manteniendo que la gran mayoría de la gente es correcta, hablan respetuosos, saludan cordiales, despiden afectuosos, preguntan amables o responden afables, aunque por dentro de su mente y en silencio tengan muy probable otra opinión.

En la vida privada, a solas, en los hogares o en círculos estrechos de máxima confianza, las cosas ya cambian. La gente se caga en la puta madre del dependiente, del cliente, de los que se han sentado en el autobús, o del que le ha cortado el paso. La gente crítica al conductor de delante que no sabe conducir, el tráfico, crítica lo que ha hecho su compañero de trabajo, crítica el tío que pintaba paredes, el de la música, el de la bici, el del monopatín y hasta el perro meando en los árboles de la calle. Hay gente también que se calienta mucho, y comienza a decir que matará a tal y cual y pascual y toda una lista que necesita cien escopetas si fuese verdad, pero no es la realidad. Es un hablar. Es una forma de expresarse muy propia de la vida privada.

El primer nivel del lenguaje popular característico del ser humano es la vida diaria. El segundo nivel es la vida privada, y ahora llegaríamos ya al máximo nivel, que es la vida sexual.

El lenguaje en la vida sexual es aquel idioma donde a millones de personas, hombres y mujeres, les sale el demonio blasfemo que llevan dentro, y yo me voy a extender en este punto, para analizarlo detenidamente.

"En sexo aparece el demonio blasfemo que llevamos dentro"

Las bocas de mucha gente, cuando follan, son como estar poseídas, embrujadas, y aquella persona que por la mañana da las gracias, lo pide todo por favor, y saluda con buenos días, por la noche se pone a follar y comienza a decir guarra, puta, perra, cabrón, o cerda, por citar los más clásicos.

La hipocresía de una sociedad llena de tabúes y apariencia nos dice que la gente, cuando folla, se da dos besitos, se abrazan, se dicen "te quiero" y se animan a hacer el amor, románticos, y con la rosa en la mesita de noche, que te queda un cuadro perfecto. ¡Y una mierda! ¡Una puta mierda! ¡Así follan cuatro personas por cada millón de habitantes!

La realidad es totalmente distinta. En las mesitas de noche hay más cuerdas, látigos, condones, fustas, esposas, vendas, mordazas, vibradores, dildos, pinzas, estimuladores y mil objetos. En esta lista las rosas están en el puesto ocho mil y hacia abajo.

En cuanto se refiere al lenguaje, palabras como he dicho antes, perra, puta, cerda, guarra, o en masculino también, cabrón, cerdo, guarro, son muy habituales. Hay gente que se saca el diccionario entero de insultos, y también hay personas que no callan, que lo repiten una y otra vez, guarra y guarra y es como entrar en bucle, que no callan ni bajo el agua.

Después están las frases típicas, cómemela entera, te la meteré hasta el fondo, chúpamela, y un montón de ejemplos, que si los pongo todos me va a costar meses terminar este artículo, y sí, sí, todas estas frases no son de actores y actrices porno. ¡No, no, no! Hablo de la gente, del camarero, la panadera, los clientes, el transportista, el arquitecto, el abogado, el policía, el periodista, el político, la azafata, la secretaria, y cualquier otro. Hablo de la gente en su vida sexual, y estoy seguro que muchos y muchas de vosotros estáis ahora sonriendo, que seguro conocéis a alguien que es así, o que os ha pasado al follar, o vosotros y vosotras mismas sois así, tanto chicos y chicas.

"El lenguaje sexual existe siempre dentro de los roles sexuales"

Este lenguaje sexual puede ser mucho más complejo y sofisticado cuando se adoptan roles dentro de la vida sexual. El ejemplo más famoso puede ser el BDSM y el sado, porque en la relación entre Amo y sumisa hay mucho diálogo, que forma parte de las órdenes, la sumisión y la obediencia. Hay practicantes de esta fantasías que casi se pasan todo el rato hablando, que si haz esto, que si haz lo otro, que si por aquí, que si ahora tal, y así sin parar, una matraca todo el rato, que yo no sé cómo no quedan afónicos y la sumisa o sumiso con dolor de cabeza.

En muchas otras prácticas sexuales, e incluso en shibari y bondage, también ocurre este lenguaje más elaborado, y de vez en cuando se repiten polémicas que son cansinas y cíclicas, que vuelven año tras año como si fueran una estación más del clima, primavera, verano, otoño, invierno, y la tontería tocahuevos la quinta, porque siempre hay alguien que está muy aburrido, con mucho tiempo libre, muy poca inteligencia, que no sabe qué hacer, que quiere ser protagonista en redes sociales, y recupera alguna polémica usando los argumentos de estos lenguajes.

Hay muchas palabras que se han usado para estas polémicas idiotas, y en el futuro iré repasando otros términos, pero en el artículo de hoy me voy a centrar en las polémicas sobre usar las palabras "violación" y "secuestro" en las fantasías sexuales.

"La polémica sobre usar las palabras 'violación' y 'secuestro' es un clásico"

La gran mayoría de expresiones dichas cuando las personas están follando, sacadas de contexto o fuera de la vida sexual, es delito penal y te meten directo en prisión, si lo piensas fríamente. Si se aplicaran con estricta severidad, yo creo que en la calle no quedan ni las monjas, y hasta el propio Juez se condenaría a sí mismo, porque las personas dicen auténticas barbaridades cuando están follando.

Es difícil precisar con uso de razón lógica por qué se usa algunas palabras cuando ya casi tenemos el orgasmo, a punto de corrernos, pero también es cierto que en esa fase álgido del sexo tenemos la razón a tomar por el culo. En ese momento ni el arquitecto recuerda los planos del edificio que están construyendo.

Son palabras a las cuales les quitamos significado e importancia, y se dicen por decir. No tienen ningún valor real en su definición como tal, y ese menosprecio por su significado hace que se usan para definir los gustos y preferencias sexuales de una forma nítida y exagerada, porque las relacionamos con ese momento sexual que es el orgasmo.

De entre estas palabras, hablaré primero de las que hacen referencia a fantasear secuestros.

"El uso de la palabra 'secuestro' para describir fantasías sexuales"

Navegando por internet, veréis miles y miles de relatos eróticos donde hay chicas atadas y amordazadas, y en la construcción literaria ponen que han sido secuestradas. También ocurre en relatos eróticos bondage con los chicos secuestrados, y atados.

En foros eróticos, en blogs eróticos, en redes sociales, en chats, veréis gente que escribe diciendo que busca esclavo o esclava para secuestrarlo, o al revés, gente que dice quiere ser secuestrado, y que le encantaría ser secuestrado, sobre todo en la comunidad gay o de sexo entre hombres.

Poniendo la palabra "secuestro" o "secuestrada" en vídeos, veréis que os aparecen tantos vídeos que no da tiempo a verlos en todo un año. Os aparecerá incluso en youtube, el templo moralista de la censura, pero si ponéis la palabra en sus usos más habituales en inglés, como son "kidnapped" o "kidnapping", los resultados de las búsquedas se multiplican por miles y miles y miles interminables.

El éxito de la búsqueda con las palabras en inglés es mucho mayor que en español, y en la casi totalidad de los vídeos podéis ver escenas de todo tipo, chicas llevadas atadas dentro del coche, chicas atadas dentro de un maletero, o el ladrón que entra dentro de la casa, o el malvado que engaña a la chica inocente, y muchísimas más tramas. En chicos también existen las mismas versiones.

Con mayor o peor estética, aparecen ataduras, cuerdas, esposas, mordazas, y recrea un guion a partir de la premisa de que la palabra "secuestrada", en inglés "kidnapped", está aceptada como un rol consentido, libre y al mismo tiempo, dentro del juego sexual, porque lógicamente al terminar el vídeo las chicas están desatadas y se van a su casa.

"Hay gente que usa la palabra 'violación' para describir su fantasía sexual"

Vayamos a la segunda palabra del artículo, más polémica, que es la palabra violación.

Hay gente que en los preliminares de su vida sexual usan la expresión de que la van a violar, y sus parejas entran en el juego. Es una expresión en sexo mucho más usada de lo que nos podríamos pensar, y se usa sobre todo, tal como he dicho, en los preliminares, antes de empezar a follar entre parejas, o justo al inicio de follar.

En realidad, no es violación cuando ya entran en rol y te dan consentimiento, pero vuelve a ser otra de esas fases en la relación sexual donde en el lenguaje aparece el diablo juguetón que tienen dentro hasta políticos, y no tiene la palabra el significado real de un hecho despreciable. Volvemos a encontrarnos con otra palabra sin significado en ese momento.

Es como llamar zorra, puta, guarra, o cerda, a tu pareja, mientras estáis follando. No tienen significado real, porque si tu pareja se lo tomara en serio no te perdonaría insultarle en tu vida, y hasta te pide el divorcio en ese mismo momento. Si tu pareja pensara que es una violación, saldría de la cama corriendo y llamaría a la policía. No lo hace, porque es un lenguaje sexual, muy distinto a la vida real, y en muchas ocasiones tu pareja sigue el juego, te reta a que te atrevas, y mientras estáis follando te va llamando cabrón o cerdo.

Nadie se enfada por eso. No hay rencor entre parejas, y se entiende dentro de los límites que es el juego sexual.

También hay gente que cuando define su fantasía sexual dice que le gustaría ser violado, o que se expresa diciendo que violaría a tal o a cual. Se puede debatir si es un término elegante o no, si es apropiado o no, pero cuando se usan estas expresiones suelen referirse a que quieren tomar el rol dominante en la escena sexual, y que incluso les gusta que su pareja sea rebelde, y se resiste, en la clásica fantasía de la lucha erótica. Es un poco ese rol de macho ibérico fuerte y varonil, pero es muy normal encontrarse chicos que están muy contentos de sí mismos, que se ven fuertes, que creen que tienen un bonito cuerpo, o que se creen guapos. Dicen que la autoestima es buena. Quizá esta autoestima sería demasiado, pero existe, sí.

En el plano contrario, la gente que dice que quiere ser violada intentan decir que les gusta el forcejeo, luchar, que no quieren ponerse en la cama en plan estrella de mar y que vayan haciendo, sino que les gusta rebelarse y ponerlo difícil, y definen su actitud propia sexual diciendo que quieren ser violados o violadas, lo cual desagrada a determinados colectivos. Vuelvo a decir que se puede debatir si el término es apropiao, pero yo siempre miro el significado que le quieren dar, y no el significado que tiene por diccionario, porque las palabras pueden cambiar de sentido según cómo se pronuncian, el contexto en el que se pronunciar, y el encaje en la estructura de la frase y el diálogo.

Sea como fuere, hay miles de relatos eróticos, miles de vídeos eróticos y porno, que te aparecerán escribiendo la palabra "violación" o en inglés "rape". Es cierto que genera debates y polémicos, y desde hace unos años se camuflan estos términos, con las nuevas categorías de sexo no consentido, pero yo creo que este nuevo término moderno sí es mucho peor.

"El argumento vulgar de que estos términos generan violencia y sexismo"

Yo llevo viendo vídeos porno desde el siglo pasado, y es verdad. En torno al 1995 por poner una fecha, te salían enlaces porno por todos sitios, pero en aquella época, con aquellos sistemas antiguos de Windows, que estaban el 95 y el 98, clicabas encima de la foto de la chica desnuda, y te salía una página de pop up que ocupaba toda la pantalla. No podías cerrarla, no podías minimizarla, ni hacer nada con el ordenador, sólo ver esa pantalla, y le dabas a un vídeo para ver la escena porno, y te salía otra página, y después otra página que se montaba encima de la otra página, y así una tras otra, y tenías que apagar el ordenador. No había otra forma de solucionarlo. ¡Un desastre! ¡Imagínate si hace años que miro porno!

He visto vídeos de todo tipo. Miro vídeos incluso de temáticas o prácticas que no me gustan y no haría jamás, pero es cultura y sabiduría. Es como la televisión o el cine. A veces miramos programas o películas por curiosidad, que al terminar son una mierda, pero lo hemos visto. En el porno ocurre lo mismo.

También leo, y he leído y escuchado muchas veces las ideas de grupos que dicen que determinadas prácticas y términos generan violencia, y cosifican a las mujeres, y muestran una imagen equivocada del sexo, pero yo no estoy de acuerdo con estas ideas, y creo que son mentiras e hipocresías.

Para mí, desde mi juventud, he creído en la igualdad, el respeto, el consentimiento, y los mismos derechos y deberes de ambos sexos. Nunca he hecho distinciones por sexos, y no subestimo, ni desprecio, ni ignoro, a nadie, por ser hombre o mujer. Forma parte de mi creencia de toda la vida, y después de más de 20 años mirando porno sigue pensando igual. No soy sexista, no soy machista, no discrimino por sexos, en ningún campo de la vida, y tras tantos años de mirar porno sigo siendo el mismo, y pensando lo mismo. No me ha afectado y no me ha cambiado para nada, ni como persona ni mi forma de pensar. Soy el que era desde mi infancia.

El ver vídeos porno no me ha cambiado nada la forma de pensar. He visto vídeos porno que en su título o su lenguaje ponen la palabra "secuestrada" o "kidnapped", y yo nunca he secuestrado a nadie, no lo he pensado, y no pienso por el vídeo que a la gente le gusta ser secuestrada. Es sólo un lenguaje sexual, muy concreto y limitado sólo al diablo sexual lingüístico que todos y todas llevamos dentro, pero sin significado real.

También he visto vídeos que ponen la palabra "violación" en el título, pero digo lo mismo que he dicho antes, no he violado nunca, ni lo pienso, ni he pensado jamás que eso le gusta a las mujeres, y no me ha cambiado la forma de pensar. Sigo pensando que es un lenguaje sexual de ese diablo malhablado y deslenguado que las personas tienen dentro, pero no tiene significado.

Detrás de estos debates está la hipocresía y los intereses religiosos y moralistas de muchas personas, que con las redes sociales pueden pregonar sus limpiezas mentales y sus doctrinas en la versión moderna de lo que antiguamente eran los misioneros.

Decir que alguien comete un delito porque lo ha visto en un vídeo, o en una foto, o lo ha leído en un libro, es una versión muy simplista, mezquina y barata, de justificar el delito. Si alguien comete un delito de violaciones es porque es un delincuente, un enfermo, un puto tarado, un machista, con menos cerebro que un mosquito, sin inteligencia, sin sentido común, pero también estoy seguro que no lo va a reconocer, y va a buscar mil excusas, que si la chica lo provocó, que si llevaba minifalda, que si lo vio en un vídeo, y muchas cosas. Son excusas falsas de mierda de un delincuente, como muchos conductores cuando tienen accidentes. Esta es la realidad humana.

"Yo quito importancia al lenguaje sexual"

Vamos a hacer un repaso a las frases del diablo sexual malhablado que tenemos dentro, y que no calla en sexo. ¡Venga, vamos a divertirnos!

Primera. "Te voy a atravesar con la polla". Es mentira. Nadie atraviesa nada, que la polla no es una lanza.

Segunda. "Te voy a comer la polla". No es verdad. No se la va a comer realmente, porque eso sería canibalismo.

Tercera. "Te voy a reventar". Tampoco. Otra mentira. Nadie revienta nada, que la gente no es un globo, o una pelota de fútbol, o el neumático de una bici. Si reventara de verdad, acabarías todo salpicado de sangre, huesos, grasa ¡y eso no lo limpias, no, no!

Cuarta. "Te voy a violar". Cuando eso te lo dice tu pareja y la persona se apunta, que es el consentimiento, no hay violación por ningún tipo. El 99% de chicos que dicen esta frase no lo harían jamás de verdad, aunque es innegable que en este especie humana nunca se puede descartar un 1% de subnormales.

Quinta. "Te voy a dejar aquí atada y secuestrada". Cuando se dé cuenta que estas atada en la cama donde él también tiene que dormir, cambia de opinión al segundo.

Sexta. "Ven aquí, perra". No se lo dice a un pastor alemán, un caniche, un bulldog, un mastín, y miles de razas. No está pensando en ninguna perra, porque y eso sería zoofilia. En realidad está follando y jugando con su pareja, que es una persona humana. No es ninguna perra, hablando literal.

Esto son sólo seis ejemplos, pero hay a decenas de miles. Me acuerdo de una frase muy famosa de una película porno española, hace muchos años ya, donde el actor, cuando estaba follando con la actriz, dijo "esto sí que es un cuerpo, y no el de la Guardia Civil", que se hizo muy famosa en su tiempo.

Yo no dramatizo, yo no me dejo llevar por modas de reivindicaciones absurdas que no conducen a ningún sitio, y me parece ridícula guerras de sexos, donde no va a ganar nadie y vamos a perder todos y todas.

Es tan fácil cómo entender que hay gente que le gusta hablar mientras folla y decir cosas. Si su pareja está de acuerdo, mayores de edad por supuesto, a nosotros no nos importa nada. Es su libertad, es su vida sexual, es mutuo, es consentido, y están en su derecho, y en estas condiciones se pueden decir las guarrerías que quieran, la que sea. Es su vida. Si su pareja no está de acuerdo, que le diga que se calle, que da dolor de cabeza, y ya está arreglado.

No hay ninguna polémica en estos puntos, pero hay gente con sus intereses moralistas, políticos, ideológicos, religiosos y económicos también, que no acepta las libertades de los demás, que quiere imponer su única forma de pensar, y va soltando estupideces cada vez que ve un micrófono, o tiene un teclado, o hace una pancarta, o abren la boca. Hay muchas mentiras y trampas ocultas y secretas detrás de estos escándalos ficticios y falsos.

"Me despierta curiosidad un análisis profundo del lenguaje sexual"

Estoy de acuerdo en que sería muy interesante analizar el lenguaje sexual. Yo, por ejemplo, reconozco tener curiosidad de por qué la gente dice esas frases mientras follan o están cachondos. Realmente se dicen frases que no se sienten, que no se haría jamás, que ni tan siquiera has pensado hacerlo, pero lo dicen.

Para mí la causa es hormonal, es química humana, sobre todo masculina, al menos desde el punto de vista de los chicos, que yo, como sexo masculino que soy, conozco muy bien. Hay tíos que no callan. Son como cotorras. Conozco chicos que me han confesado que para ellos, cuando follan, les gusta mucho insultar y decir muchas palabrotas. Lo reconocen, y confiesan que no son frases estudiadas. No se las ha pensado. Sólo salen, y cuando se corren con el orgasmo ya quedan totalmente olvidadas, por parte de los dos, del chico y la chica.

Las mujeres no usan tanto estas frases, estos diálogos, pero lo aceptan. Debe de haber en el cuerpo femenino alguno estímulo hormonal receptor compatible con la excitación masculina en ese momento, pero recordar que esto es sólo una opinión.

Os confesaré que, en mis experiencias sexuales, yo soy muy callado. Hablo muy poco, porque yo pertenezco al grupo, por decirlo con humor, de los que me gusta dejar que las mujeres se concentren en su orgasmo y en su placer. Yo pienso que si se habla demasiado en sexo se despista a la pareja, se desconcentra, le corto el rollo, que le voy a dar dolor de cabeza, y después me va a echar bronca, y quiero que disfrute. Cada uno es como es.

Atada en agua con muchos sedimentos tras las fuertes lluvias. La semana pasada llovió con intensidad, y la fuerza del agua bajando de las montañas da este color a algunos ríos, según los sedimentos que arrastra y las características del terreno. Tras las lluvias, los grandes ríos suelen perder su agua limpia y transparente, y durante unos días el agua se enturbia, hasta que vuelve a recobrar su curso normal o calmado.

En este tramo el río se ensancha, y quise hacer una sesión de fotos atada donde pudiera captar la amplitud en este lugar. El centro del río se hunde rápidamente. La profundidad siempre es variable, según ha llovido mucho y poco, pero el río hace una pendiente hacia abajo muy intensa y estos días alcanzaba casi los dos metros de profundidad. La seguridad siempre es lo primero, y decidimos hacer las fotos en este rincón próximo a la orilla y de profundidad controlada.

Hice as fotos con los pechos desnudos, los brazos atados a la espalda doblados por debajo de los omóplatos, como si fuera el gesto de un abrazo, en una posición que a mí me gusta mucho, y amordazada. No busqué la profundidad de llegarle el agua al cuello. Preferí que los pechos salieran del agua, en un posado más sensual y erótico..

Atada en estas jaulas. La fotografía erótica, bondage y muchos otros ámbitos y temáticas, usa de vez en cuando las jaulas como escenarios, pero a mí no me gustan esas típicas jaulas que están dentro de un local sado, o una habitación, o una mazmorra, o simplemente que se ve una pared de fondo. Hay miles de fotos con esas características, y ese estilo de fotos me parece aburrido, vulgar y sin creatividad, y para mí son una mierda. Además, son todas muy parecidas.

Yo decidí hacer una sesión atada en estas jaulas son de transporte de materiales y mercaderías, pero no se usan. No están en buen estado, están rotas, y están aparcadas en el lateral de un cobertizo.

La modelo está muy clara, atada dentro de la jaula. Tiene las piernas atadas juntas por los tobillos y los muslos, amordazada con un ballgag rojo, y las manos atadas bien arriba, en alto, con los brazos tensos y estirados. En estas ataduras la modelo puede atreverse a levantar las piernas, y os hemos publicado varias fotos donde podéis ver la modelo con los pies levantados al aire, las rodillas hacia arriba y en una suspensión atada por las muñecas.

Atada en esta columna sobre los cascotes caídos del tejado. . Andando por esta fábrica abandonada nos encontramos con esta gran sala. Vimos sus columnas, en perfecta estado y en hilera, y decidimos ambientar aquí esta sesión bondage.

Las fantasías eróticas y sexuales de estar atada a una columna o a un poste son tan comúnes como atada a la silla o atada a la cama, aunque lógicamente no se práctican tan diariamente porque la gran mayoría de la gente no tiene una columna en su casa, pero eso no significa que la fantasía no esté en su mente. Sí les gusta, pero no la práctican.

Esta vez, para variar y pensando en el bondage light, puse cuerdas en tobillos, muslos y torso, apretadas y tensa contra la columna, y puse cuerdas en ambos laterales, fuertes, para mantener las ataduras, pero no puse las cuerdas dando vueltas por dentro, que tanto me gustan. Este bondage es el habitual y sencillo atada a la columna. Quise también hacer que las manos se vieran atadas por ambos lados. Para ello anudé las cuerdas en ambas muñecas com si fueran dos muñequeras, cerré los nudos, y puse la cuerda bien tensa de un lado a otro, atando ambas manos. El grosor de la columna, y su forma cuadrada, impide que las dos muñecas se acerquen. No pueden atarse juntas las muñecas, pero tampoco puede alcanzar los nudos. Permite la movilidad de poder mover el brazo arriba y abajo un palmo, arrastrándose como si fuera una serpiente por la columna, pero es imposible alcanzar los nudos, porque el cemento lo impide, y sigue atada igualmente. Es una forma distinta de atar a una columna que os muestro por si no la conocíais.

Bondage simple dentro del agua en un día de descanso y relajación. Esta semana buscamos un tramo de río más tranquilo, porque las sesiones de los días anteriores fueron muy intensas, y hoy quisimos algo de tranquilidad.

En este tramo el río tiene dos palmos de profundidad como promedio, pero se nota se corriente. Si te dejas flotar, el río te arrastra y se te lleva, pero el lecho de este río es muy rocoso por las montañas. Está lleno de piedras, y te frenas con todas las piedras. Por esta misma razón decidí hacer las fotos a la modelo en la orilla, porque es doloroso las piedras en la planta de los pies o sentada de rodillas. Además se mueven, porque están arrastradas por la corriente, y es muy fácil perder el equilibrio y caerse.

Fue una sesión muy simple, pero también se agradece de vez en cuando alguna sesión tranquila. Hemos hecho sesiones en compuertas y desagües de presas, en ríos con tres metros de profundidad, en corrientes, y hoy queríamos relajación. Era un día de descanso, y hemos querido enseñar que el bondage es divertido, y que para ello no se necesita mucha complicación. Está vestida con un bikini, las manos atadas a la espalda, amordazada, y con todo ello ya salieron unas fotos bonitas y divertidas.