Atada en el agua dentro del mar

31 marzo 2019

He tardado dos semanas en elegir las fotos que he publicado de esta sesión bondage atada en la playa, atada en la orilla del mar, porque hay centenares de fotos que me encantan.

Siempre me pasa lo mismo con las fotos de nuestra categoría waterbondage que es atada en el agua. Siempre hago una primera preselección. Después hago una segunda selección a partir de esta primera, y así voy avanzando hasta que me quedan unas treinta fotos, y a partir de ahí ya es muy difícil elegir las mejores fotos. Descarto, recupero, descarto, recupero, porque me gustaría publicarlas todas, pero no puedo poner treinta fotos, y así todo el rato.

El agua nunca repite la misma forma, siempre da figuras distintas, y todas las fotos tienen algo que las hace espacial, las olas, las crestas, los dibujos del agua que sube por el cuerpo de la modelo atada, la rodea, la cubre, se levanta con su cuerpo, y muchos más detalles que hacen muy bonitas las fotos.

Qué es el bondage fornifilia

El bondage tiene muchas modalidades muy distintas. La baja cultura de nuestro país en esta temática hace que las personas sólo conocen bondage, shibari, y poco más, pero hay muchas otras formas de practicar bondage.

Hoy os voy a hablar de una modalidad de bondage que nunca hemos hablado en la web. Es la fornifilia, que encontraréis en muchas páginas en inglés escrita como phorniphilia, y que practica muy poca gente, a pesar de que despierta la curiosidad de decenas de miles de personas por su peculiar estética artística.

La fornifilia, con una definición breve y sencilla , se podría explicar como aquella modalidad del bondage donde la persona atada se convierte en cualquier tipo de mueble, como una silla, una mesa o una lámpara.

Es decir, en la fornifilia se consigue, mediante las ataduras y el uso de complementos y objetos, convertir a la persona atada en una silla donde poder sentarnos realmente encima de la persona atada, o en una mesa en la cual la persona atada se usa como mesa real, o incluso en una lámpara útil alumbrando la habitación.

Este último juego de la lámpara es quizá la fornifilia más habitual, donde la persona atada es el soporte de la bombilla, y la luz está encima de la cabeza. ¡Cuidado! ¡No hagais el imbécil y el gilipollas, todo junto! ¡Esto no se puede copiar! ¡No le pongas una bombilla en la cabeza a tu pareja! ¡Puede haber riesgo mortal de electrocutar a la persona! Repito de nuevo, ¡no hagas el idiota! . Esto sólo lo pueden hacer profesionales, perfectamente informados, perfectamente equipados y con experiencia.

Quizá habéis visto alguna foto. Se puede ver la persona fuertemente atada y amordazada, porque la inmovilidad debe de ser estricta. Los muebles no se mueven, si lo pensáis bien. Suelen estar vestidas de látex o cuero. Llevan hood o capucha, y la bombilla suele estar situada encima de la cabeza. La persona puede estar atada de pie, toda recta, como las lámparas de pie, o atada debajo de la mesa, de la cual sólo sobresale la cabeza por el centro de la mesa.

Esta fantasía otorga a las personas atadas hacer del mobiliario representado un uso placentero. De este modo, se pueden masturbar con la persona atada en posición de mueble, aunque las personas que participan en esta fantasía encuentran el placer en el uso (o el hecho de ser usados o usadas) como mobiliario, y suelen ser juegos que duran bastantes horas, recreando cada uno en su rol la vida diaria.

Para muchas personas, es una forma extrema de bondage. Tal como os he dicho antes, la persona es atada y amordazada con severidad para evitar cualquier movimiento o voz, porque los mobiliarios deben de permanecer inmóviles en su posición y ubicación, y no hablar por supuesto.

Hace años hubo un inventor considerado el más grande en esta disciplina, que fue Jeff Gord. Falleció hace unos años, pero quedó un legado inmenso de inventos, vídeos y fotografías. Hizo muchos inventos, únicos y originales, donde incluso convertía a las personas atadas en lámparas de techo, colgando boca abajo, y me parece que todavía se puede encontrar miles de sus fotografías en Internet, o en la página web que muestra su legado.

En realidad, hay muchas personas que consideran la fornifilia como una impresionante forma de expresión artística. Hay numerosos artistas que han probado experimentar en alguna ocasión con esta modalidad de bondage, aunque la mayoría ha sido un desastre y lo han hecho fatal, porque la foto debe de transmitir esa sensación de mobiliario real. La mayoría de artistas que han intentado copiar los maestros de la materia sólo han conseguido hacer el ridículo poniendo una chica atada con una bombilla, o una chica atada con un plato encima de la barriga. ¡Le faltaban los garbanzos! ¡Eso no es fornifilia! ¡Eso es hacer el ridículo! ¡Hay que distinguir el arte de las copias patéticas!.

En dibujo hay artistas que han sabido plasmar esta condición obligatoria de esta práctica, para ser realmente fornifilia. Páginas webs, redes sociales, blogs, y todo Internet, está inundado de miles de dibujos referentes a esta práctica, pero no vamos a hablar de ningún artista, dibujante o escultor, antiguo o moderno, porque no me gusta mucho los dibujos, y no les presto mucha atención.

Hay miles de ideas y opciones, pero las tres posiciones reinantes dentro de esta práctica sexual son, tal como he dicho antes, la conversión erótica en lámparas, sillas y mesas, y dentro de las ideas se pueden introducir muchas variedades, como lograr un uso sexual o meramente decorativo.

En el plano decorativo, uno de los juegos es convocar reuniones , cenas o encuentros, donde la persona atada severamente y amordazada convertida en lámpara permanece todo el tiempo en su función decorativa de mobiliario, sin hablar, sin moverse, sin participar, ignorada en un rincón de la sala, desde el principio hasta que acaba la fiesta. Por otra parte, hay personas que les gusta dar ese toque sexual, y en la misma situación les gusta colocar a la persona atada vibradores en penetración vaginal o sobre todo estimuladores del clítoris, que en su soledad le causan castigo o excitación.

Estos juegos, lógicamente, quedan limitados a personas con muchos años de experiencia, porque como casi todas las facetas de la vida requieren paciencia, tiempo y aprendizaje. No se pueden practicar la primera vez sin mucha información previa.

Las sensaciones por las cuales hay personas que sienten excitación en esa modalidad de bondage son múltiples. Todas las personas son libres de sentir la excitación como quieran. Están en su pleno derecho, es su libertad, es su fantasía, es su vida sexual, y son sus gustos. No hay por qué buscar ninguna explicación una definición, porque las emociones y las sensaciones no tienen por qué estar pendientes de dar explicaciones a nadie.

Simplemente, sienten atracción por esta estética y por esta práctica, y esta atracción se define por la naturaleza de cada individuo, sin entrar a valorar y opinar. Hoy en día la gente y las redes sociales ya se ponen a juzgarlo todo… que por qué le pones perejil a la tortilla … que por qué te tiñes el pelo de verde… que por qué haces esto… que por qué escribes lo otro… ¡A la mierda con la puta censura! . Las explicaciones las tendrían que dar todos los contrarios, es decir… que por qué tienen una vida tan aburrida… que por qué llevan un peinado tan clásico… o por qué no hace nada y se pasa el puto día sentado, criticando y sacándose bolas de algodón del ombligo mientras mira la tele.

Hay que respetar a la gente que le gusta la fornifilia también. Mi disciplina de bondage preferida es la de cuerdas, muchas cuerdas, centenares de metros de cuerdas. Cada persona es libre de elegir y vivir su sexualidad como quiera, de forma voluntaria, libre y consentida.

Para terminar el artículo repito de nuevo que la fornifilia es la modalidad bondage donde las personas atadas son convertidas en mobiliario, del que las lámparas, sillas y mesas es lo más habitual. Es una técnica muy compleja y muy precisa que sólo deben practicar personas con mucha experiencia, para evitar lesiones, accidentes o para evitar hacer el ridículo espantoso. No hay que copiar. Esto no es nada fácil. Es muy complicado.

Si estáis interesados/as en profundizar conocimientos respecto a la fornifilia, hay fotos muy buenas y explícitas, sobre todo las que hacia Jeff Gord. Podéis encontrar mucha más información de esta temática buscando con la palabra phorniphilia y así podréis conocer esta fantasía bondage muy curiosa. Yo siempre digo que no lo busquéis en español porque en las fechas presentes no hay nivel en esta modalidad, ni en foros ni redes sociales ni en ningún sitio, diga quien lo diga. Es pésimo el nivel en español. Es mucho más seguro, muy sobresaliente y totalmente recomendable, en inglés.

27 marzo 2019

Atada en una viga inclinada y apoyada en la pared

25 marzo 2019

Vimos una viga de pie en esta zona exterior de la fabrica derrumbada. Estaba inclinada yapoyada sobre una pared con toda la apariencia de haber sido reformada. Me da toda la impresión que la posición de la viga no corresponde a un derrumbe, y está así colocada quizá cuando hicieron alguna reforma, hace años.

De todas maneras, ya me servía para la sesión de fotos. El sol quedaba frontal, recta, y se puede ver en la sombra de la viga si sois observadores u observadoras, que es prácticamente recta. Las sombras dicen mucho en las fotografías.

La idea fue Alexia Storm atada en la viga, desnuda, toda estirada y con las manos atadas por la parte posterior de la viga.

Atada en una viga inclinada y apoyada en la pared

20 marzo 2019

Fuimos a este edificio abandonado que tiene algunas zonas muy en ruinas. Hay mucho tejado derrumbado. Las grandes vigas también han caído, el suelo esta derrumbado, hay algún pozo abierto muy peligroso, y otra parte del tejado se mantiene en pie todavía, pero está muy frágil, y puede derrumbarse a la mínima presión.

Nosotros cruzamos una parte del edificio con cascos, para protegernos en el caso de caídas de piedras. Aquí, en esta zona donde está colocada la modelo, el tejado resiste y todavía está fuerte.

La seguridad es imprescindible siempre, y por eso decidimos que se colocara sentada sobre una viga, segura, y sin moverse. Es frágil de todos modos el lugar, y el enfoque fotográfico me gustaba mucho en esta toma, con las vigas caídas y ese orden que genera las zonas en pie y las zonas derrumbadas. Quedaba muy bonita las fotos desde este ángulo.

Atada dentro del mar, y alguien llamó a la policía y vino

15 marzo 2019

Hoy os publicamos una sesión muy intensa de bondage atada en el agua, con la modelo atada en el mar y las olas que golpeaban con fuerza contra la roca. .y comienzo explicando que todo salió perfecto. La modelo, ¡perfecta!. La roca, ¡intacta!. El mar, ¡fantástico!. El cielo, ¡azul!. ¡Ah, y yo! Supongo que también habéis pensado en mí al ver las fotos. ¡Me da la impresión que no! Las olas me pillaron y me empaparon los pantalones. ¡Que sí, sí! ¡Lo asumo! ¡Sólo es agua! En una hora al sol me seco, lo sé.

Teníamos pensado hacer Alexia y yo una sesión de bondage atada en el mar que fuera diferente, y para eso fuimos a las rocas. Estas sesiones son peligrosas y complicadas. No intentéis copiar lo que se ve en Internet, que es muy típico de la gente en este país. No se puede hacer el imbécil. Esto es la naturaleza, manda la naturaleza, y hay que respetar sus normas. Hay que tener total y máximo cuidado y respeto por la modelo y por la naturaleza.

Pero en esta sesión nos pasó otra historia. Alguien llamó a la policía. No sé quién. Nadie nos gritó. Nadie nos insultó. Nadie nos preguntó qué estábamos haciendo. Nadie se acercó. Nadie dijo nada. Pero sí, alguien llamó a la policía, y lógicamente la policía vino. Sabemos que estas cosas ocurren, y os explicamos cómo fue el día en el texto que siempre escribo debajo de las fotografías.

Bondage rápido atada en una playa con demasiada gente

10 marzo 2019

Volvimos para hacer una nueva sesión bondage atada en la playa. Habíamos llevado muchas cuerdas, confiando en estar muy tranquilos y solitarios, pero ¡que va! ¡Yo no entiendo que ocurre en este país! ¡Aquí hay mucha gente con demasiado tiempo libre!.

Llegamos a la playa, y había gente paseando a los perros. Después había gente andando por la orilla, otra gente corriendo, gente que venía desde el paseo grabando ya con el móvil la playa, gente haciendo fotos a la playa con el móvil para subirla a las tonterías de las redes sociales, e incluso vino una chica con una tienda de campaña pequeña y se puso a comer a treinta metros de nosotros... ¿y qué más faltaba? ¡Increíble! ¡Que es invierno y hace frío! ¡Y ese día mucho frío!.

Finalmente, en un momento tranquilo pudimos poner dos cuerdas con los brazos atados delante, y tuvimos diez minutos antes de volver de nuevo a tener gente, otra vez perros, y también pescadores, y más gente de paseo.

Atada en un coche descapotable antiguo

05 marzo 2019

Esta fue otra de las sesiones bondage en coches antiguos e históricos que hicimos ese día. Llevábamos ya antes cuatro sesiones hechas, y yo estaba cansado, atar, desatar, atar, desatar, moverme, fotos de este ángulo, de otro ángulo, y así todo el día.

Este coche fue el más difícil, en lo que se refiere al ángulo fotográfico, porque el coche es muy largo, comparado con el resto de vehículos. Salían los otros coches aparcados en la foto, tapando incluso parte del vehículo, y decidí esta vez centrarme en la modelo y el interior del vehículo.

Elegimos de posición atada sentada sobre el respaldo del asiento del conductor, aprovechando que como se puede ver es un coche descapotable donde esta atada.

La realidad del bondage y shibari sobre si duele o no duele

Hay muchos conceptos equivocados en la cultura española y local sobre el bondage y el shibari duele o no duele. La cultura errónea ha nacido pregonada por determinadas personas que tienen sus negocios de shibari y bondage, que se dedican a dar talleres workshops bondage y shibari, performances, y otras actividades que venden con el marketing que a ellos y ellas les resulta rentable en el plano económico.

También hay artículos en webs y blogs que no tienen ni puta idea de bondage, pero escriben algo de bondage porque hay mucha gente que le gusta, y ponen muchas afirmaciones equivocadas que no tienen nada que ver con la realidad profesional.

Yo os voy a hablar de si el bondage y shibari duele o no duele tal como soy yo, sincero, directo y muy claro, con unos ejemplos muy fáciles de entender. La gente que no lo entienda es porque no le da la gana de entenderlo, pero no voy a buscar esas palabras de discursos ensayados para ser correcto y caerle bien a la gente. La hipocresía es repugnante.

Uno de estos mejores ejemplos, que está muy de moda en la sociedad occidental, son los tatuajes. Hoy en día se calcula que el 20% de la población europea lleva un tatuaje , aunque yo creo que son más, porque aquí hay muchísima gente tatuada. Yo tengo mucha experiencia en el mundo del tatuaje, lo conozco muy bien, y te puedes tatuar donde quieras, brazos, piernas, espalda, culos, pechos, cara, manos y todo el cuerpo.

Algunos tatuajes, según la parte del cuerpo donde te tatúas, duele muchísimo. He visto gente llorar tatuándose. He visto gente con una cara de dolor muy notable, que no podían ni hablar, y se concentraban para aguantar lo mejor posible el dolor de tatuarse. Hay tatuajes muy complicados que tienen que ir parando para descansar del dolor.

Mucha gente me ha explicado que hay algunas zonas del cuerpo que duelen mucho al tatuarse. Hay gente que me ha dicho que donde más le duele es el tobillo, otros en la mano, otras personas me han dicho que los tatuajes en los codos y muñecas, etc. Otras personas me han dicho que a ellos/as no les ha dolido en el tobillo, pero sí en el culo.

Sabemos, pues, que hay zonas del cuerpo que duelen al tatuarse, y a pesar del dolor el tatuaje está bien hecho. ¡Está perfecto! Salen muy contentas y consideran que el tatuador/a ha hecho un excelente trabajo, aunque ha sido doloroso. Pero es normal. La cultura del tatuaje está avanzando mucho, y el concepto de que algunas zonas del cuerpo duelen al tatuarse lo sabe el 99% de la población. Forma parte del proceso.

He dicho tatuajes, y también sirve de ejemplo los piercings. Hay más ejemplos. A millones de personas nos han puesto los médicos una inyección, y a la mayoría nos duele. Ir al dentista para millones de personas es una experiencia muy dolorosa. Pero también hay gente que ha ido al dentista y no le ha dolido, y gente que le han puesto una inyección y no le ha dolido.

El bondage y shibari es lo mismo. Hay posados de bondage y shibari que no duelen nada. Yo me acuerdo cuando yotenía 20 años, era estudiante, y vino una chica a mi piso para una sesión bondage. Yo estaba aprendiendo entonces todo lo de las cuerdas y fotos. La até sobre una mesa, debajo de la lámpara, y se durmió la modelo. Se durmió real de verdad. Yo pensaba que era una broma de la chica, pero que va, se había dormido. Fue una anécdota muy divertida.

El bondage y shibari puede ser muy cómodo y no doler, pero también puede ser doloroso, y mucho. Depende de algunos factores si duele o no duele.

Entre los factores más importantes destaco la posición en la que está atada la modelo, teniendo en cuenta la firmeza de las cuerdas. Estar atada a la cama no duele. Estar atada a la silla no duele. Poner cuerdas por el cuerpo, rodeando con cuerdas y haciendo algo estético, no duele. Las manos atadas a la espalda no duele. Éstas no son sesiones dolorosas.

Un hogtied no duele. Pero un hogtied duro, con las cuerdas tensas atadas desde los codos o del cabello hasta las piernas, sí duele. Las cuerdas con los codos atados no duele si la modelo es flexible, pero si la modelo es rígida de hombros sí duele. Incluso le pueden entrar calambres en los brazos, y tener los brazos dormidos, y aquí ya comenzamos con los ejemplos del dolor en las ataduras.

Una suspensión puede ser no dolorosa. Hay suspensiones que no duelen, y hay suspensiones que sí duelen, y mucho. Yo conozco suspensiones que la chica puede estar en suspensión media hora sin problemas, pero hay otras suspensiones que es difícil soportarlas durante más de diez minutos por el dolor. La posición que se hace juega un papel muy importante en si el bondage y shibari duele o no duele.

La posición lógicamente se consigue con las cuerdas, para mantener la inmovilidad de la modelo, y las cuerdas también son muy importantes. No se debe de apretar a lo bestia en la carne. Deben de tener la firmeza y fuerza justa para no moverse las cuerdas, no desatarse y mantener la seguridad, porque unas cuerdas flojas también es peligroso. Puede hacer balancearse a la modelo y provocar lesión con algún mal gesto, o pueden provocar dolor si las cuerdas se mueven de su sitio original y se colocan sobre zonas óseas o con terminaciones nerviosas.

El segundo factor muy importante es la forma física de la modelo. Una chica que practica deporte de musculatura, de contacto, que practica artes marciales, que se mueve , sin sobrepeso, y que está acostumbrada al sufrimiento que a veces provoca los entrenamientos duros deportivos, puede llevar mucho mejor el dolor, e incluso puede que a lo mejor no lo duele las sesiones duras. Está acostumbrada y entrenada. Es como las modelos bondage profesionales. Conocen las sensaciones del dolor, dónde, cuándo, cómo, etc, y facilita mucho el trabajo.

La elasticidad de estas chicas también es muy importante. Las chicas flexibles soportan mejor el bondage. Las chicas que son rígidas, o no son flexibles, lo pasan muy mal, y hay posiciones que son como torturas medievales para ellas.

Otro factor que quiero mencionar es la mentalidad. Las chicas inseguras, nerviosas, tensas, y que vienen con miedo y las dudas de les si va a doler… ¡¡les va a doler seguro!! ¡Un 99% seguro que les va a doler! No es recomendable hacer bondage profesional con este tipo de personas, porque puede que no sea una buena experiencia para ellas, ni para nadie.

Las sesiones se deben de afrontar con naturalidad, tranquilas, divertidas, y relajadas. Ponerse miedos en la cabeza, de si va a doler, de si se puede aguantar, etc, sólo hace que sí, que duela un montón cualquier tontería y que no se pueda aguantar. Yo siempre digo que la actitud es fundamental. Conozco gente con una imagen fantástica, de pelo de colores, tatuajes y mil historias , pero no sirven como modelos bondage porque no tienen actitud, no son competitivas y son inseguras. La actitud es fundamental.

Otro punto a mencionar es la sensibilidad al dolor. Este tema lo ha mencionado muchas veces la ciencia. Hay cosas que a unas personas les duele, y a otras no. Según la ciencia, todas las personas experimentamos dolor, pero también todas las personas tenemos una sensibilidad y resistencia al dolor muy distintas. Para unos duele, y para otros no.

Ante esta realidad, mi opinión es muy clara. No debería de posar como modelo bondage las chicas que son inseguras, que tienen miedo, y que se piensan que esto es como un masaje. Esto es bondage. Esto es shibari. Esto son cuerdas. Me da igual si les gustan las cuerdas. Hay millones de personas en el mundo que les gusta, porque es de las fantasías más habituales, y pueden jugar o fantasear en su vida personal, atada a la cama o donde quieran, pero no pueden posar como modelos. No es una buena experiencia para estas personas.

Hay sesiones que son muy cómodas, y hay sesiones duras y que duelen mucho. En la vida hay muchas cosas que duelen. Hemos hablado de las inyecciones, de los tatuajes, del dentista, y duele hasta un balonazo de fútbol en los testículos. El ser humano es muy sensible al dolor, pero seguimos jugando a fútbol , se sigue tatuando la gente, va al dentista y mil cosas más. El bondage y shibari es lo mismo. No es ninguna excepción, pero hay gente vaga, quejica, insegura, que usa esta excusa para encubrir su miedo, para dar miedo a los demás, o para alimentar su negocio.

Esto es muy fácil. Las personas deben de decir si permiten ataduras que duelan o no, si pueden soportar las sesiones dolorosas o no, y el límite hasta dónde lo permiten. Hay sesiones sin dolor, sesiones incómodas, sesiones duras, y sesiones dolorosas. Hay de todo. Es cuestión de elegir.

Las personas que dicen que esto no duele es por ignorancia o porque les interesa para su negocio, en el cual sólo buscan gente que paga para sus cursos, o paga las cuotas de su club, y con este discurso consideran que atraen mucho más público, porque así no se asusta el público. En realidad, sólo se asusta la gente que quiere tener miedo, y busca una excusa para asustarse. La gente con carácter, con personalidad, maduras, abiertas y dialogantes, no se asustan simplemente porque existe una parte de shibari y bondage que sí duele. Hay un margen gigantesco para elegir, desde lo más cómodo a lo más duro.

Además, hay que saber que estas estupideces que se dicen sobre si el bondage y el shibari duele es que está mal hecho son completamente equivocadas. ¡Es mentira! Lo he dicho otras veces. Un tatuador te puede hacer un tatuaje, duele mucho según la zona, y está bien hecho el tatuaje. Un médico te puede poner una inyección y te puede doler el pinchazo, pero está bien puesta la inyección. ¡Y así un montón de ejemplos! Por lo tanto, un bondage y shibari te puede doler en algunas posiciones, y está bien hecho. ¡Es lo mismo!.

Hay gente que lanza todos estos discursos llenos de errores porque es su estrategia comercial, es su marketing, y se aprovechan de que la cultura española en bondage y shibari está muy atrasada.

Tenemos que reconocer el mérito de las modelos. En España hay muchos atadores, y algunas atadoras, con un ego, una vanidad y una prepotencia ridícula y penosa, que se creen estrellas mundiales de la música, y sólo hablan de cómo atan y todo el rato igual. ¡No, no y no!. Hay sesiones que habréis visto en Internet que duelen, duras, que se ve a la modelo sufrir, y cuyo mérito es todo de la modelo , es superación, es esfuerzo, es voluntad, es actitud, es emoción, y es pasión por el bondage. ¡Un enorme homenaje a estas modelos!.

Entenderlo es avanzar en cultura, es tener mayor conocimiento, es ser mejor profesional, y es mostrar respeto por todas las líneas de trabajo. El que no quiera entenderlo es todo lo contrario, no es profesional, no conoce bien lo que es bondage y shibari, le falta mucha cultura, y yo no trabajo y no hablo con estas personas. No me interesan para nada.

03 marzo 2019

Entrevista con Maestro BD , kinbaku y bondage en Italia

01 marzo 2019

Maestro BD es uno de los grandes atadores más famosos del shibari, kinbaku y bondage en Italia. Sus viajes, sus performances, shows y su participación en eventos por toda Europa y Asia le han dado también mucha fama en el panorama internacional, y tiene mucha experiencia después de décadas dedicándose al mundo de las cuerdas.

Nosotros le hemos hecho una entrevista en la que nos explica cómo está el shibari y el bondage en Italia, nos explica qué es kinbaku, nos habla de sus Dojos y sus escuelas donde enseña kinbaku y shibari cada semana y cada mes, nos habla de su faceta de escritor, y muchos otros detalles en una entrevista muy interesante para leer, aprender y conocer mucho mejor el shibari, el bondage, el kinbaku, y sus profesionales.

La entrevista original fue en inglés, y tambien hemos publicado la entrevista con traducción al español.

Atada en un palet sobre una pila de maderas

28 febrero 2019

Aquí en España es muy habitual encontrarnos objetos de todo tipo abandonados en zonas de terrenos, que son aquellos trozos de tierra que miles de personas tienen para tener sus huertos, plantar sus verduras, hacerse una barbacoa, o darle usos de locuras de bricolaje, pero hay muchas más posibilidades.

Cerca de estos terrenos, o junto a éstos, te puedes encontrar de todo. Hemos visto coches abandonados, neveras, lavadoras, sillas, etc, pero la mayoría de ocasiones son maderas, que usaron para construirse su terreno y después han dejado tiradas.

Fuimos a uno de estos espacios para hacer una sesión bondage atada en un palet sobre una montaña de maderas.

Public bondage en un día de invierno

25 febrero 2019

En nuestras playas hay gente todo el año, incluso en invierno. Tenemos días fríos en España. ¡Muy fríos! Pero las costumbres sociales de este país, muy marcadas también por el buen clima, hace que a la gente le gusta salir a la calle, a la playa, a la montaña, y a mil cosas más.

La gente está en todo sitios. Yo siempre digo que el ser humano es el único animal que te encuentras arriba del Everest, en el espacio con las astronautas, a 50 grados negativos bajo cero en la Antártida, a 50 grados positivos de calor en medio del desierto, o en minas a centenares de metros de profundidad.

Nosotros buscamos algo más cercano, y fuimos a una playa cercana, para esta sesión atada de bondage en público.

Atada en un bondage en público participando la gente

20 febrero 2019

Decidimos hacer una nueva sesión de bondage en público con la participación de la gente. Este contacto con la gente tiene sus momentos divertidos, sus anécdotas y sus riesgos, porque hay gente para todos los gustos. Siempre es peligroso el contacto con la gente, porque nunca sabes qué te vas a encontrar. Hay gente muy subnormal en la vida, pero de vez en cuando también nos encontramos personas que son maravillosas.

Hicimos algo sencillo con las cuerdas, apenas unos metros de cuerdas rodeando el pecho, porque donde nosotros vivíamos había nubes, y a mí me encanta hacer las fotos con sol. Sin embargo, llegamos a una zona de la ciudad con el cielo despejado, y pudimos hacer las fotos.

Me encanta la intensa luminosidad que le da el so, y el dibujo de las sombras.

Bondage atada en la playa

15 febrero 2019

Nuestras playas en Cataluña son turísticas y muchas son artificiales, creadas para el turismo. Existen gracias al mantenimiento que se hace en determinados momentos del año, y la arena es puesta por el ser humano. Por naturaleza muchas playas no existirían. El mar se llevaría la arena, por el oleaje, las corrientes y los temporales, sobre todo si son temporales de levante.

Son playas turísticas pensadas para turismo de masas, llenar los hoteles, y ver a la gente que se pasa meses y meses del año tomando el sol, tumbados en el arena, No son playas tropicales, y no tienen esa belleza paisajística de las playas en otros rincones del mundo.

De todos modos, sigue siendo la playa, y es un bonito y sensual escenario.

Atada en un coche clásico muy antiguo y bonito

10 febrero 2019

Este coche antiguo también me llamó la atención. Es bonito, es elegante, y es como si este modelo de coche lo hubiera visto en miles de películas. Me suena de esas películas de ricos, de hombres elegantes, pero también me suena de las películas de gangsters, aunque en color negro el coche. Se nota que no tengo ni puta idea de estos coches, y tampoco voy a hacerme el listo.

La gente rápidamente va de soberbia y de lista, de que lo saben todo, pero yo tengo la suficiente personalidad para decir que no tengo ni puta idea de estos coches. Además, esta es una web de bondage. Aquí no vendemos coches y no hablamos de coches, por si algún despistado/a no se ha enterado.

Aquí los coches son el escenario. Me gustaba toda su estética exterior, y la idea fue colocar a Lady Black apoyada sobre esta parte exterior del coche, que sobresale de las puertas y es bastante ancho. La modelo podía sentarse bien y tenía el espacio necesario para mantener el equilibrio cómoda. Tampoco iba a ponerse a saltar.

El nivel shibari en España es muy bajo

El nivel cultural en España sobre bondage y shibari es muy bajo, debido sobre todo a las malas prácticas que surgieron hace dos décadas, por los enfrentamientos entre clubs de aquella época por conquistar su mercado comercial y afianzar su negocio y su público. Aquellos problemas, sus mentiras y sus errores, quedaron instalados por las razones que os voy a explicar ahora, y que hoy en día todavía se arrastran.

Fue en torno al año 2000 aproximadamente. Internet era otro mundo. En mi universidad apenas teníamos una sala de informática con ocho ordenadores , de aquellos que ahora están en las vitrinas de los museos. No era el Internet actual. Todo era muy desconocido, todo estaba por descubrir, y al mismo tiempo surgieron en Barcelona y Madrid algunos locales BDSM que no se llevaban nada bien. ¡Mejor dicho, se llevaban fatal! Todos y todas tenían un ego y una vanidad gigantesca.

Ya existían clubs de sado antes de esas fechas, pero estos nuevos clubs eran muy diferentes a aquellos clubs nostálgicos y antiguos. Estos nuevos clubs tenían un claro afán de lucro , que generaban dinero, con sus cuotas, sus tarifas y sus alquileres. Eran un negocio ambicioso, pero hay que reconocer que los propietarios, los creadores, tenían pasión por estas temáticas. Hay que reconocerlo que sí. Yo había hablado con ellos y ellas. Los conocí en persona, y tengo centenares de historias por explicar. No nos caímos bien porque éramos ideologías y formas de vivir muy distintas. Teníamos enemistad profesional, pero íbamos por caminos tan alejados que, en el fondo, a ambas partes nos importaba una mierda lo que hiciera el otro.

Entre los locales fue otra historia. En estos locales distintos y enemigos cada uno quiso atraer público a su local con diferentes estrategias, para que no fueran al resto de locales. Algunas personas optaron por llamarse a sí mismos maestros del shibari, como marketing para diferenciarse de otras propuestas comerciales. Hablaban del BDSM y del shibari como algo espiritual, hablando de poesía, de historia, de si pintores, de si la cultura japonesa, usando aquellas palabras que no se usan desde el Quijote y la Edad Media, y al final llegabas a un punto que no sabías si hablabas de danza, de pintura, era un relato de ficción o una crónica de fútbol.

Otros locales optaron por un lenguaje más directo de sumisión, dominación, de Amas y sumisos, y en ambas estrategias hubo varios negocios que consiguieron sobrevivir y triunfar.

Las razones por las que consiguieron sobrevivir fue, por una parte, gracias a las dominas profesionales que usaban sus mazmorras de alquiler para atender sus clientes en sus instalaciones, como ocurre hoy en día con estas habitaciones que se alquilan por horas. Estos servicios profesionales les garantizaba beneficio económico alquilando las mazmorras, porque esas Dominas tenían muchos clientes que pagaban muy bien, y eran caras. Tenían tantos clientes que limitaban el número de servicios al día, de la gran cantidad de peticiones que tenían.

Otros locales tuvieron la ventaja de que su propietario era una persona con mucha capacidad económica y muy solvente por éxito en negocios personales, lo que le permitía mantener el local a pesar de no ser rentable y generar pérdidas, pero era su afición, su amor, y el dinero no era problema para mantenerlo.

También hubo locales a posterior que imitaron su marketing, y siguiendo su tendencia quisieron ofrecer otras cosas, como hacer talleres de cocina y de poesía, dentro de un club de sado. ¡¡¡Aprender a cocinar en una mazmorra!!! Me imagino que si quemaban la tortilla el castigo serían azotes . Lógicamente, apenas fue más allá de ser reuniones de un grupo de asiduos en un garaje de bajo coste económico.

Todas estas contiendas duraron unos cuantos años, y tras las batallas quedó la división del público. Se asentaron los negocios. Unos locales se quedaron con la parte del pastel BDSM, de Dominas y amas y sumisas y sumisos y azotes y todo este mundo, y otros locales potenciaron su marketing de vender este romance espiritual que dicen que tiene el shibari.

Yo en aquella época me estaba formando como fotógrafo y fotoperiodista. Mi enfoque era crear mi propia website, porque me gustan las webs, y vivir el bondage con la gente de la vida real. No me gustan los clubs, no me uní a nadie porque no comparto su estilo, pero hablaba en ocasiones con los antiguos propietarios, y vi que todos se sentían vencedores, superiores, y todos estaban contentos y contentas.

Fue entonces cuando comenzó realmente los problemas del shibari. Lo manejaban principalmente unos pocos nombres, repartidos entre fotógrafos, muy pocos atadores y alguna chica de esos años, que hoy en día no sabéis quienes son.

Con la competencia agotada en batallas crearon en shibari una tendencia con un argumento comercial muy espiritual. Popularizaron las reuniones, los talleres, workshops y cursos, para atraer gente a su local y que no fuera a locales rivales. Crearon proyectos de fotografía con afán de lucro, donde las chicas posan gratis porque después de tantos años de batallas habían conseguido un discurso entrenado, ensayado y perfeccionado, que les encantaba y les convencía. Hablaban en un lenguaje de gran léxico cultural, muy poético, en un estilo que hoy en día hay mucha gente que ha copiado.

Este sería el foco principal donde surgieron los problemas del shibari, que a fecha de hoy ha provocado todavía muchas confusiones y errores, y a continuación os voy a resumir las preguntas más importantes para buscar sentido común y enderezar el rumbo.

Primera cuestión: ¿el shibari es bondage? Os pongo un ejemplo fácil que lo vais a entender muy rápido. El hockey sobre patines, el hockey sobre hielo, y el hockey sobre hierba, ¿son hockey? Sí, son hockey todos. Son muy distintos, pero son hockey.

Así, pues, el bondage es el hockey para entendernos, y aquí se engloba todas las miles de formas de atar que no tienen cabida en otras técnicas. Después hay otras modalidades con sus propias diferencias, como son el shibari y el kinbaku, que vendrían a ser el hockey shibari y el hockey kinbaku. ¡Así lo entendéis muy fácil! !. El que no lo entienda es porque no quiere o no le interesa entenderlo.

Otro día os explicaré que en Japón suelen usar los términos shibari y kinbaku para referirse a lo mismo, pero mejor os lo explico en otro artículo.

Segunda cuestión: ¿por qué dicen que el shibari no es bondage? Con esta fórmula se vendió el shibari desde las guerras de los clubs pasados, para alejarlo de aquellas antiguas webs de chicas atadas en un plano muy erótico y sexual. Triunfó el error, y se quedó. Pero sí, el shibari también es bondage. Es una modalidad diferente de bondage por su técnica, y el shibari se identifica muy fácil porque es muy característico en sus ataduras, pero sí, también es bondage.

Tercera cuestión: ¿el shibari es sexual o es arte? Shibari, bondage, kinbaku, etc. Todas las disciplinas pueden ser arte, erotismo o pornografía. ¡Depende de la opinión personal de quien lo ve! La misma foto para una persona es arte, y para otra es pornografía.

Hay atadores que quieren convencer a las modelos diciendo que el shibari es espiritual y artístico, y que no es erótico. Con este discurso las chicas están más tranquilas y convencidas de posar. ¡Vamos a corregir este error! Las chicas que posan en estas fotos tienen que tener claro que hay miles y miles de personas, la mayoría hombres, que se masturban o se les pone la polla dura mirando fotos de shibari. ¡Es así! Sí, el shibari también es erótico, y pornográfico, y artístico.

Pero esto es como los zapatos de tacón de aguja. Hay gente que se masturba mirando fotos de zapatos de tacón de aguja. Cada uno tiene sus fantasías y me parece ridículo que en la segunda década del siglo XXI todavía hay gente que se escandaliza por el erotismo. Me parece prehistórica esta forma de pensar, así que… ¡¡¡sí!!! hay gente que se excita mirando fotos de shibari. Para ellos, y ellas, es su pornografía. Para otros y otras, su arte. Es la opinión personal de cada uno y una.

Cuarta cuestión: ¿el shibari si duele está mal hecho? ¡No! ¡Otra historia falsa! Os lo voy a explicar muy fácil. Si vas al dentista para arrancarte un diente y duele, ¿está mal arrancada?. Si vas a hacerte un tatuaje y duele el tatuaje mientras te están haciendo el tatuaje, ¿es malo el tatuador?. Si vas al médico y te duele cuando te pone una inyección, ¿está mal puesta la inyección? ¡No, no y no! Por el tanto, sí hay sesiones shibari que pueden ser incómodas y dolorosas. Eso depende de la posición, la musculatura de la modelo, su físico, su actitud, su sensibilidad al dolor, etc. El shibari puede ser doloroso y no serlo, pero hay personas que ganan dinero con esto, que va diciendo por todos sitios que son maestros de shibari, y venden este marketing para conseguir modelos.

Otro detalle a tener en cuenta es que en España hay mucha gente quejica, cómoda, vaga, que no son competitivas, y quieren shibari sin dolor. Es decir, que quieren veinte cuerdas bonitas en el cuerpo para ponerse la foto en el facebook y tener Likes, pero estas chicas no son modelos, y eso no es shibari. Sólo son vanidades de gente que quiere seguidores en su Facebook o su Instagram.

Quinta pregunta: ¿hay accidentes en shibari? He oído de todo, y me han explicado atrocidades espantosas. Algunas historias creo que son verdad. Otras historias creo que son falsas e inventadas, porque en España ha aumentado el juego sucio, las invenciones y las descalificaciones.

El tema de los accidentes los divido en cuatro párrafos muy serios:

- Referente a los/as atadores/as, ellos y ellas tienen que asumir la responsabilidad que conlleva atar a una persona, y no deben de provocar nunca ninguna lesión. Hay auténticos subnormales, sí, lo sé. Me han hablado de ellos, y de ellas. Os recuerdo a los atadores/as la obligación de que las personas atadas no tengan riesgo para su integridad física, entre otras. No cumplir las obligaciones puede conllevar que la persona afectada emprenda las acciones judiciales que estime oportunas. ¡Que te denuncien! por si no lo has entendido.

- referente a las falsas acusaciones, las Leyes españolas tipifican como delito las injurias, las calumnias, el delito contra el honor, contra la intimidad, e incluso las falsas denuncias, y pueden conllevar penas de prisión.

- referente a los accidentes , éstos se demuestran aportando el parte de lesiones, como en toda denuncia. Los centros médicos, ambulatorios, hospitales, etc, dan estos partes, con plena validez jurídica y autoridad, que deben de presentar las chicas afectadas en las comisarías de policía donde hagan las denuncias. Este es el paso previo imprescindible para tener credibilidad y rigor en las redes sociales, foros, whatsapps y donde coño sea.

- referente a las malas experiencias, siempre hay malas experiencias en todo. Hay gente que se cae bien o mal. Hay fotógrafos que sólo hacen shibari para hacer fotos a chicas desnudas. Hay miles de historias. Hay gente estúpida, y gente simpática. Hay gente divertida, y gente aburrida con un ego descomunal. Esto no son accidentes. Son malas experiencias, y forman parte de la rutina de la vida en todo. Hay que tener carácter y personalidad para hacer que las malas experiencias nos convertían en mejores competidores o competidoras.

- Última pregunta: ¿hay gente que hace negocio con el shibari? Claro que sí. Ahora hay un peligroso declive en la sociedad, y con la irrupción de las redes sociales se han apuntado centenares de nombres que van de atadores, y atadoras. Hay un montón. ¡Es como una plaga! La única nota positiva es que ahora hay un poco más de mujeres atadoras.

Hay gente que hace sus talleres, sus workshops, llevan una modelo que les posa gratis y ellos le cobran al público . ¡¡¡Joder, que listos!!! ¡Negocio perfecto! ¡Beneficio 100%! Es increíble. Ellas hacen de modelo gratis, y él gana dinero con el público. Es decir, ella es una trabajadora gratis. ¡Indignante!.

Después están los clubs que hacen sus reuniones de shibari, bondage y cuerdas, para atraer público y conseguir que paguen cuota de inscripción, de entrada o la consumición, y así quitan público a otros clubs. También están los fotógrafos que venden sus fotos de chicas que les firman las autorizaciones, pero no les dan copia del documento, ni les pagan ni nada. Hay productores porno metidos en este mundo para ganar dinero, hay chicas que se hacen ellas mismas shows que le meten poesía y recitales, y hay de todo.

Hay también mucha gente que son una copia barata de los pioneros, hay gente que copia textos, que copia los vídeos que ve en youtube, y lo peor es que han copiado incluso las malas prácticas sin enterarse de qué va la historia. Esta desastroso en España. Esto va de mal en peor, pero esta es la realidad del shibari en España. Es un nivel muy inferior comparado al shibari en Europa, en Estados Unidos, en Japón y en muchos otros países, tanto en los atadores y atadoras, como en las modelos. Aquí, en España, los egos , las vanidades, los fotógrafos que se suman para ver chicas desnudas, el afán de lucro de algunos clubs, y malas costumbres arrastradas de hace muchos años, hace que el shibari no crece, no evoluciona, y no se ve todavía signos de mejora.

07 febrero 2019