Atada con cuerdas rojas y amordazada en este tractor bondage. Estos tractores antiguos tienen mucho encanto y mucha fuerza, y después de tantos años haciendo fotos en tractores, ya hemos hecho fotos sobre el motor, sobre las rueds, dentro de las palas, en suspensión, y mil ideas, y en esta sesión se me ha ocurrido sobre el guardabarros de la rueda trasera.

A mí me gusta dar en las sesiones fotográficas un margen de movimiento a las modelos cuando están atadas, para que vayan cambiando de posados, porque no hay una norma exacta sobre cuál es el mejor posado para la modelo, y me gusta fotografiar al menos el abanico favorito de posados que tengo en mente.

Por esta razón me gustan mucho este tipo de bondage atada con las piernas atadas juntas y las manos atadas a la espalda, sea cual sea su manera, porque se puede hacer de diferentes tipos, pero estas ataduras le permiten a la modelo moverse, doblar las piernas, estirar los brazos, cambiar de frontal a lateral, levantada o tumbada, y fotográficamente queda muy bien mostrar el repertorio de posibilidades.

Atada con bondage hogtied en este barro negro. Este barro es de un tono negro muy intenso y brillante en los primeros minutos de esparcirse sobre el cuerpo, porque esta húmedo, pero a medida que se va secando el tono negro se va apagando, y cuando está seco tiene un color ceniza. Se seca rápido con altas temperaturas, y en pocos minutos hay que ir volviendo a untar a la modelo, porque se secaría todo, y el color que me gusta es ese negro brillante.

El por qué es negro puede ser por muchas razones diferentes. Puede ser porque la imbécil especie humana es una máquina de contaminar y hacen vertidos ilegales, pero también se puede deber a causas naturales, como descomposiciones y sedimentos, y una de los trucos para saberlo es el olfato, porque según la causa el barro tiene una olor u otra. También sirve de orientación saber qué industrias hay río arriba, porque la causa puede proceder de kilómetros a distancia y simplemente acumularse en ese tramo.

Para las fotos usamos sólo dos cuerdas para hacer un hogtied, porque este barro se engancha una vez seco y cuesta una barbaridad de limpiar las cuerdas. Hace años hicimos una sesión similar con cuerdas de algodón blancas, y las tuvimos que tirar. Este barro se engancha mucho y tiñe los colores.

Dura suspensión atada al tronco inclinado cruzando el río. Un proceso natural de la propia naturaleza son los derrumbes de los árboles viejos o débiles o mal enraizados. y nosotros nos encontramos con este árbol a medio derrumbe, a punto de caerse, inclinado sobre el río, junto a otro árbol también caído. Nos pareció un escenario de belleza de la propia naturaleza, y decidimos hacer una dura e incómoda suspensión.

Atar tenía por dificultad la profundidad del río, que rondaba debajo de la modelo el metro de profundidad. Lo sé porque a mí me llegaba el agua por la cintura cuando estaba atando a la modelo. También tenía por dificultad la corriente, que un río es agua en movimiento, pero en este tramo el curso del río se ralentiza, y se puede aguantar bien.

La idea fue la modelo en bondage suspensión atada por tobillos y muñecas, boca arriba, desnuda y con los ojos vendados. Es dolorosa e incómoda en las muñecas, y esta suspensión la hacemos en otras ocasiones con las rodillas atadas, pero a mayor ataduras tiene menor movilidad la modelo, y yo quería que hiciera posados, que se levantara, se estirara, doblara las piernas, y las rodillas y muslos atados al árbol impiden estos movimientos. Por eso me limité a atar únicamente tobillos y muñecas, pero también es cierto que a menor ataduras es mayor la incomodidad y el dolor, claramente en las muñecas, que soportan duramente todo el peso principal de la suspensión. Es dolorosa, pero no provoca lesión ni hematoma ni trauma de ningún tipo. Todo perfecto e intacto, y las fotos salieron muy bonitas, bondage erótico y sensual.

Atada a la silla en esta habitación devorada por un incendio. Hace algunos meses publiqué la sesión de fotos bondage hecha en aquella barraca quemada donde vivía una persona vulnerable y sin hogar, y que ha desaparecido durante el confinamiento. También os publiqué la sesión de fotos bondage en aquel sótano con mucho rastro de sangre donde vivía una persona pobre y excluida, y que también ha desaparecido durante el confinamiento. Por desgracia, ¡seguimos sumando! ¡Otro caso más! ¡Y os vuelvo a repetir que hay a decenas!

En esta etapa oscura de la pandemia, de los confinamientos, de las restricciones, del autoritarismo y de una sociedad adormecida, han ocurrido hechos muy preocupantes que no deberían de haber ocurrido jamás en una democracia, y que son más propios de dictaduras y regímenes autoritarios y represores, como nuestra dictadura disfrazada de sanitaria.

A diferencia de los dos casos anteriores, aquí no vivía nadie antes del confinamiento. Era una habitación abandonada, en muy buen estado, con un lavabo a su derecha y unos graffitis pintorescos y coloridos. El portal de acceso estaba en buen estado, pero meses después de haber comenzado la etapa autoritaria que ha atacado, herido y dejada moribunda, las democracias de muchos países, en este lugarha ocurrido algo trágico y violento, y todo fue pasto de las llamas. Está todo quemado, y se nota claramente la intencionalidad, porque había maderas y papeles apilados, pero quedó ropa y otros enseres personales. Los graffitis están carbonizados, el portal no tiene ni un sólo cristal, todo roto, y está todo destrozado.

Bondage genital masculino es el pene atado y los testículos atados. Las ataduras genitales masculinas, que es el bondage de la polla y los testículos, son una práctica y fantasía sexual minoritaria que se usa como tortura. Se usa en ambientes sadomasoquistas con una Ama sometiendo a sus esclavos, pero no tiene un colectivo exclusivo o muy propio, porque también se practica en círculos gays, parejas heterosexuales y quien le dé la puta gana, libre, consentido y en mayoría de edad.

Consiste, tal como se intuye en el título del artículo, en atar la polla o los testículos, dicho de una forma que parece simple, pero en realidad es mucho más complejo por las practicas que acompañan a un bondage genital, y que os explicaré en este artículo.

Hay ataduras simples, de hombres que se han atado una cuerda al pene o los testículos, o ataduras muy elaboradas de hombres que se han atado la polla completa como un salchichón. He visto desde fotos con las cuerdas atadas entre los testículos en plan suave, hasta fotos y vídeos de hombres que les va el nivel duro, y se aplastan los testículos, se los estiran, se los estrujan, los electrocutan y mil cosas. He visto un vídeo de un tío que tiene los huevos amoratados de un morado muy oscuro, retorcido y tan hinchado, que le van a reventar como dos globos en cualquier momento.

Del bondage genital os voy a hablar en .este artículo, y voy a desgranar el contenido en los puntos más importantes a destacar.

"Por qué se ata en bondage el pene y los testículos"

Yo me he informado antes de escribir el artículo mirando fotos y vídeos de lo que hace la gente, porque no me gusta est práctica, no lo he hecho nunca y no lo haré nunca, porque sí es sí y no es no, para todos y todas, y pensaba que se usaba como una forma de castidad o castigo, pero veo que el uso del bondage genital tiene muchas otras utilidades.

Para empezar, se atan cualquier rincón de la polla y los testículos. Por poner un ejemplo de un bondage muy completo, vi una foto con la polla atada dando vueltas por todo el tronco, la cuerda apretada a la corona del glande, pasando entre el frenillo y por la uretra, después por la base del pene, rodeando el escroto y entre los testículos. No se había dejado ni un centímetro sin atar.

Muchos hombres usan esas ataduras como un complemento de la fantasía sexual en la masturbación forzada, o también de esa práctica que consiste en parar cuando el hombre está a punto de correrse. Es una práctica que ahora está bastante de moda, tanto en el público hetero como gay o bisexual, y que se usa como tortura y dominación del hombre atado, pero hay riesgo de lesión en este juego, y que os explicaré en los párrafos inferiores, donde hablo de las lesiones.

Antes de llegar a ese punto, continuaré hablando del uso que le da la gente al bondage genital, y he visto hombres atados por los huevos y que sus Amas los hacen pasear a cuatro patas, usando una cuerda larga atada a los testículos para pasearlo, como si fuera la típica correa de perro. Es una escena graciosa. Yo no lo encuentro nada erótico. No es excitante, pero es graciosa de ver.

Otros vídeos eran chicas dando bofetadas en los testículos atados. ¡Me duele sólo verlo! Cuando lo vi pensé que ese juego tiene que doler, pero a continuación venían escenas en que las mujeres les retorcían o les apretaban los testículos como si estuvieran exprimiendo una naranja para hacerse zumo. ¡Eso ya me dolió el doble! Como hombre, empatizo con los huevos. Por cierto, de los huevos no sale zumo naranja.

Otra chica los apretaba como si estuviera apretando esas pelotas de espuma o de goma que se hunden. Eso tiene que doler el triple, porque además el señor, ya de mediana edad bien entrada, tenía los testículos hinchados y amoratados por las cuerdas atadas.

En otro vídeo una chica estiraba de los testículos y la polla atada como si los quisiera arrancar. Se ve que esto de los estiramientos de los testículos tiene sus adeptos, pero esto es muy peligroso. Esto puede provocar graves lesiones, terminar en el hospital, y puede dejar secuelas, pero aun así hay un mercado específico de este sector. Incluso hay juguetes sexuales para estirar los huevos como si fuera un chicle o una goma elástica.

El siguiente vídeo que anoté era el de un hombre que tenía la polla atada hacia arriba a un aro, y llevaba un aparato que intentaré explicarlo fácil. ¡A ver si me sale! Llevaba una tabla de madera debajo del pene, y esa tabla tenía unos tornillos con otra segunda tabla de madera que la tenía colocada unos centímetros más abajo, pero por encima de los testículos, en la bolsa escrotal. Una chica iba girando las palometas que están incorporadas a los tornillos, y al girarlas conseguía que las tablas de madera se alejaran una de otra, y por consiguiente los testículos se alejan del pene al estirar la bolsa escrotal. ¡Y se alejaba mucho! En la última secuencia están los testículos unos quince centímetros alejados del pene. ¡Qué bestialidad! Como siga dando vueltas le van a llegar a las rodillas. Eso no lo hagáis jamás. Esto es para provocarse un desgarro, ir al hospital, pasar por quirófano y quedar como un imbécil delante de todos y todas, aunque los profesionales son muy educados y no lo dirán. Yo creo que lo pensarán, pero se lo callan. Yo no me lo callo. Eso es hacer imbecilidades.

Otro chico lo había hecho con aros. Se había puesto unas anillas metálicas, que me imagino tendrán un cierto peso, y cada anilla por su peso empuja los testículos abajo, y cada vez más abajo. No llegué a contarlas las anillas, pero más o menos serían unas diez anillas, aproximadamente. Eran más de cinco anillas seguro. Tenía la polla atada, y por lógica se sabe que cualquier movimiento brusco le va a provocar, como mínimo, un desgarro que le hará acabar su fantasía sexual en el quirófano o con secuelas de tratamiento médico. No es necesario ser arquitecto o ingeniero para llegar a esta conclusión.

Me ha sorprendido ver la cantidad de hombres estirándose los testículos atados como si fuera una goma elástica y alejándolos del cuerpo. ¡Qué narices están haciendo! Van a desgarrar y romper la bolsa escrotal. Dicho sea con humor, todavía va a salir un huevo rodando pendiente abajo, y me veo al tío corriendo detrás del huevo, que se le mete por la alcantarilla. Se lo puede cambiar por una pelota pingpong.

Dentro de este grupo de estiramientos, me acuerdo de unas fotos donde un chico se le veía con la polla atada al suelo, y llevaba un aparato alargado, como un cepo que atrapaba su bolsa escrotal en el centro. Ese aparato era largo. Lo tenía colocado detrás de los muslos. Se excedía del margen de las piernas, y le obligaba a mantenerse en posición perrito sin poder moverse, supongo por el dolor, la incomodidad y también el alto riesgo a lesión.

Esto es hablando de los estiramientos, que hay escenas impactantes en esta modalidad, pero mirando otras imágenes encontré una escena donde una chica mordía los huevos hinchados y atados del chico. Os recuerdo a todos y todas que los testículos no son una manzana.

Hay hombres que, en sus testículos atados o en su polla atada, se meten pesos. En unas fotos vi un chico con unas bolas metalizadas, que supongo será otro juguete erótico destinado a este fin. Conociendo a la gente, no me extrañaría que sean canicas de plomo.

En esto de colgar objetos, vi un hombre que tenía los huevos atados y de cada testículo colgaba una botella de agua, eso sí, pequeñas. ¡Pero botella de agua! Supongo le ofrece la ventaja de que si tiene sed no tendrá que levantarse de la cama para ir a la cocina. Tiene el perchero en los huevos.

Una modalidad que he visto en bastantes ocasiones son los hombres que se meten pinzas en los testículos y la polla, y no hablo de una pinza o un par de pinzas. Hay hombres que llevan el cesto de pinzas entero. ¡No se ve ni el huevo de tanta pinza que lleva puestas! Las pinzas más habituales, guiándome por los vídeos y las fotos, son las pinzas clásicas de madera de tender la ropa, pero también hay gente con pinzas médicas o pinzas que son habituales en los mundos bdsm.

Otro juguete que he visto mucho es una rueda punzante, que gira y tiene púas, y van pasando por la polla, el glande y los testículos. Ya la había visto en otros vídeos y fotos, usado en imágenes para transmitir sensualidad o sadismo, pero yo no lo encuentro un juguete erótico, ni divertido, ni sensual, ni artístico ni fotográfico. Lo veo bastante estúpido este juguete.

Son muchas ideas de la gente, pero todavía voy por la tercera hoja de Word, y queda mucho más que intentaré resumir, porque si he de hablar de todas las variantes acabaré escribiendo una enciclopedia, en lugar de un artículo.

Hay hombres que complementan su bondage de polla y testículos con anillos. Hay anillos de todo tipo, metálicos, de piel, de látex, y otros materiales que yo desconozco, pero también me he dado cuenta, mirando los vídeos y las fotos, de que hay hombres que sustituyen los anillos por las bridas de plástico. Los anillos son peligrosos, pero las bridas son mucho peor y es una salvajada, porque sólo se pueden quitar cortándolas, y me refiero a las bridas.

Hay pollas apretadas y estranguladas por bridas y anillos con tanta fuerza que va camino de la gangrena. Eso tampoco lo hagáis jamás, y recordar que hay hombres que con estas prácticas han terminado en el hospital. Uno de sus riesgos comunes es que, al estrangular la circulación y no dejar la sangre salir del pene cuando se obtiene la erección, ha habido casos de gente que ha tenido un estrangulamiento exagerado y no se podía quitar el anillo, y ha tenido que ir al hospital de urgencia.

De curiosidades me ha llamado la atención la foto de una polla momificada, toda envuelta con cinta, pero no es la única curiosidad. Hay pollas aplastadas entre tablas de madera, testículos prensados como si fueran dos tomates entre tablas de madera, y otros hombres se aprisionan la polla con dos varas finas de madera, como si fueran palillos chinos, y los aprietan con cuerdas finas. ¡Ay, que me duele otra vez! ¡Que como varón empatizo!

Tengo anotado también el vídeo del que se mete jengibre por la uretra y se envuelve la polla con ortigas. ¡Joder! ¡Ha de saltar de lo que arde eso! Y además he visto que tiene la polla envuelta en cuerdas, con lo que supongo es mucho más sensible y pica muy superior a lo normal, ¡y las ortigas pican! Jengibre no lo he comido ni usado nunca, pero las ortigas sí las conozco muy bien. Yo soy de mundo rural y estoy muchas épocas del año peleándome con ortigas, porque están por todos sitios, y sé lo que pican en manos y piernas. Provocan sarpullidos, irritaciones, quemazones, y estas sensaciones han de ser durísimas de soportar, e incluso peligrosas, en zonas sensibles o débiles.

Otro grupo que destacaría son esos hombres que juegan todos los números para acabar en el hospital, porque se atan la polla y los huevos, y les dan patadas, puñetazos y rodillazos, o los que se pisan los testículos con zapatos de tacón. ¡Vamos a poner orden! Si les gusta el fútbol, que se compren una pelota de fútbol, pero los testículos no son balones de fútbol. Es cierto que se le llaman pelotas a nivel popular, sí, es cierto, pero es metafórico. No son pelotas, literalmente, y cualquiera de estas agresiones es causa de lesión casi segura. No lo hagáis jamás. Sé que lo he dicho antes quince veces por lo menos, y lo repito. No hagáis esto nunca.

En otra categoría pondría las fotos de las agujas clavadas en la polla y los testículos atados. Yo he visto esas fotos con las piernas cruzadas, la barriga doblada, los dientes apretados y gritando en el comedor como si fuera una cabra. ¡Aahhhhh! ¡Duele sólo verlo! Son pollas atadas con agujas clavadas. ¡Aaaaahhhhhhh!. Me da igual la excusa de que son agujas de jeringuilla o de acupuntura. Son agujas. En un vídeo se ve al chico sangrar cuando se saca las agujas. ¡Pues claro que sí! ¡Son agujas! ¡Qué brutalidad! Supongo que quien lo practica ha de ser médico y tener experiencia y preparación en medicina o enfermería, porque de no tener experiencia en medicina sería irracional, imprudente e inconsciente.

Otra foto perturbadora es el tío que se puso gomas elásticas apretando la base de los testículos. ¡No me lo podía ni creer! ¡Le va a cortar los huevos! Imaginaros un globo de tamaño huevo, que le dais vueltas y vueltas, que queda muy hinchado y el cierre es muy estrecho, de milímetros solamente. ¡Pues lo mismo! ¡Qué imagen! ¡Apartar la cara que en cualquier momento estalla! ¡Es horrible! Eso no lo hagáis. Es muy peligroso.

Hay un vídeo de un tío atado y que durante los seis segundos del vídeo se le ve en bondage suspensión colgando sólo por las ataduras en los testículos. ¡Eso no se hace! ¡Ni seis segundos! ¡Ni uno! ¡Cero! Eso sólo es obra de descerebrados que quieren arrancarse los huevos, gente con alguna enfermedad mental, o drogada, o borracha, o suicidas.

Después están esos hombres que se atan la polla doblada mientras tienen erecciones. Eso no lo hagáis jamás. Tampoco lo hagáis. El pene se puede fracturar, y eso sólo se arregla en el quirófano.

Todo esto es sólo un repertorio de las imágenes y vídeos que me he encontrado, y las webs continuaban con muchos más vídeos, pero os he mencionado dos grupos, que son los vídeos que a mí más me han impactado e impresionado, y los vídeos con las prácticas y juegos más habituales.

"Cuánto tiempo se puede practicar el bondage genital"

Practicar el bondage de pene y testículos mucho rato es doblar todos los peligros expuestos. La primera herida que se puede ocasionar, y casi con toda probabilidad en la mayoría de los casos, será las irritaciones y heridas provocadas por el roce y la sequedad, ya que la piel necesita humedad y las cuerdas lo secarían. Al provocar sequedad, hay riesgo de infección.

De todos modos, si a vosotros os gusta practicar el bondage genital, a solas o con vuestra pareja o ligue, es recomendable una sesión de muy poco tiempo, por sentido común, por seguridad, por inteligencia, y por terminar la fantasía sexual de una forma divertida, con un buen recuerdo y una buena experiencia, y no acabar en el hospital de urgencia o acudiendo al médico para tratamiento los días y semanas siguientes.

No voy a poner una cifra, de si diez minutos o media hora, porque todo dependerá de cómo estén apretadas las cuerdas, los movimientos, la temperatura, las condiciones ambientales, el juego sexual y muchos otros factores, y es vuestro propio sentido común y vuestro uso de la razón el que os ha de determinar cuánto es poco tiempo. Yo no lo he practicado nunca, no me gusta, y no se lo hago a nadie, y en esta fantasía no puedo usar mi experiencia, porque no tengo en esta modalidad, y no puedo poner cifra, pero la inteligencia y el sentido común dice que ha de ser muy poco tiempo.

Esos comentarios que se leen por foros y mil sitios de llevar los huevos atados durante días son fantasías imposibles, y si alguien lo hace real va a terminar en el hospital, en el quirófano, y muy probable también con lesiones y secuelas irreversibles para toda la vida.

"Lesiones del pene y los testículos"

Conociendo la idiotez humana, y dado que yo no tengo ninguna esperanza ni confianza en la especie, y la gente ya sabéis me da asco, doy por seguro que habrá gente que dirá que le da igual todas las enseñanzas, consejos, opiniones o recomendaciones que se le digan. Ellos van a seguir con estas prácticas, y yo siempre digo que no se debe jugar ni follar ni participar con gente irracional que tiene esta deplorable actitud. ¡Que se masturben ellos solos y se diviertan solos!

En estas prácticas, el riesgo a lesión en el pene y los testículos es muy alto, y para saber qué lesiones se pueden sufrir tengo que escribir este párrafo hablando de qué es la polla.

El pene es un órgano. Concretamente, es el órgano genital externo masculino, y forma parte del aparato genitourinario. En términos médicos, diría que se encarga de expulsar tanto la orina como el esperma, lo que traducido a un lenguaje popular de calle sería decir que la polla sirve para mear y para follar, pero cuando participa la estupidez y las ocurrencias de la gente se le da usos muy raros a la polla.

Todo órgano, incluido el pene, puede sufrir patologías de muchos tipos, tanto infecciosas como traumáticas o incluso cancerosas. Al decir traumáticas, no me refiero a que un chico tenga complejo por tener la polla pequeña. ¡No, no, no me refiero a eso! Traumática significa lesiones, y que se puede romper.

El pene puede sufrir por el bondage quemaduras o, mejor dicho, abrasiones, que se suelen producir cuando las cuerdas están muy apretadas o se restriegan si se mueven. Las abrasiones son más intensas según si la cuerda es el algodón, fibra sintética o cáñamo, entre otros materiales. Esto sucede en todo el cuerpo, incluido muñecas o brazos cuando se practica suspensiones duras, y en el pene también pasa. Queda una marca rojiza, irritante, con un cierto escozor. De por sí es una herida leve, salvo que no se tenga la higiene necesaria y correcta, en cuyo caso se podría infectar, y con las infecciones siempre se complican las heridas, sean en piernas, brazos o el pene.

En otras ocasiones, si las ataduras están muy tirantes y la cuerda provoca un roce o restriego muy intenso, pueden aparecer pequeños cortes. No son limpios y afilados como podría ser un cuchillo o un cristal. Estos cortes de en el pene serían como abrirse la piel. Pueden provocar sangrado o simplemente molestia, que es lo más habitual. Mayoritariamente son cortes leves, pero el riesgo vuelve a ser de nuevo no mantener la higiene. La herida debe de estar siempre limpia y protegida de suciedades, como en cualquier parte del cuerpo.

Los hematomas en el pene ya hay que ser bestia para provocarse una lesión de estas características. Se tiene que haber hecho alguna imprudencia importante. Cada persona actúa diferente delante de un hematoma. Hay personas que van al médico, otros esperan que desaparezca solo, y también hay mucha gente que sabe los remedios populares o la medicación al alcance en las farmacias, y se aplican el tratamiento solos. Esta práctica es habitual en personas deportistas que están acostumbrados a los hematomas en deportes de contacto.

Yo no soy médico, y no sé cómo se trata un hematoma en el pene. No sé si es una herida leve o grave. Supongo que dependerá del hematoma, así que no doy ni la más mínima recomendación. Mi único consejo es usar el sentido común antes, y practicar vuestra fantasía sexual sin llegar a provocar un hematoma en el pene. Esta es la mejor opción, en mi opinión.

Otra lesión que se puede sufrir es la fractura el pene, y esta lesión sí puedo decir es grave, aunque no soy médico. En efecto, el pene se puede fracturar, sí. El pene no tiene hueso, pero cuando está erecto puede fracturarse la túnica albugínea, que es una estructura que permite que se logre la rigidez cuando se llenan de sangre los cuerpos cavernosos del pene en la erección.

La razón más habitual por la que se produce esta fractura es por aplicar mucha fuerza sobre el pene erecto. Por lo tanto, si el bondage genital aprieta y la polla está atada muy fuerte, un golpe o un impacto mal dado puede provocar su fractura. El resultado es ir inmediatamente al hospital de urgencia, y allí los médicos ya evaluarán la lesión. A mí no me pidas diagnóstico. Yo no soy médico, pero se puede evitar este paso siendo prudente.

En cuanto a los testículos, hay que saber que los testículos son dos glándulas del aparato reproductor masculino que están en el interior del escroto, y se les conoce como huevos porque tienen forma ovoide, es decir, de huevo. Producen los gametos masculinos, que son los espermatozoides, y testosterona, que es la hormona sexual masculina.

Los testículos se pueden romper, porque todo en el cuerpo humano se puede romper, desde el pelo y las uñas hasta la polla. Las personas no somos una aleación de titanio o acero indestructible, y por lo tanto los testículos están dentro de la lista de elementos humanos que pueden sufrir lesiones si se hacen idioteces.

Muchas lesiones coinciden con el pene. Sería el caso de las abrasiones y los hematomas. Provocar cortes en un testículo ya sería que la cuerda está atada en plan salvaje, como quien ata el chorizo colgado de la pared en la cocina, pero son testículos. No es un chorizo. De todos modos, sí, pueden ocurrir estas lesiones. Se ha de ser bestia, pero sí, se podrían sufrir estas lesiones.

Quizá, por diferenciar con las lesiones del pene, diría la torsión testicular. Es una lesión muy grave, y dependiendo de la gravedad de la lesión y del tiempo que se tarde en acudir a las urgencias del hospital, se puede perder el testículo, y todo por las estupideces humanas de no usar el cerebro cuando follan.

Otra lesión testicular haciendo salvajadas irracionales con el bondage genital sería la rotura de un testículo. Romperse no significa que se parta como un vaso de cristal al caer el suelo, que los testículos no son cristales. Tampoco quiero decir que vaya a estallar como un globo hinchado. ¡Qué imagen más espantosa! ¡No es eso! Quiero decir que se puede romper la cubierta exterior del mismo.

Cuando hay una rotura testicular, la solución correcta es dejar de follar y correr a toda mierda directamente a las urgencias de un hospital. Vuelve a ser las consecuencias físicas de no usar el cerebro cuando se folla. Lo he dicho antes, lo sé, pero veréis como todavía hay gente que no se entera.

Repasando las lesiones testiculares que podrían ocurrir con el bondage genital, mencionaría el hidrocele, que es un tipo de inflamación del escroto al acumularse líquido en el recubrimiento delgado que rodea el testículo. Hay gente que le duele y tiene molestias cuando sufre esta hinchazón. También hay gente que no le duele, porque en su gran mayoría no suelen ser peligrosos, pero una de las causas que provoca hidrocele son las lesiones dentro del escroto, aunque otras veces puede estar relacionado con infecciones, tumores o hernias inguinales.

Si ocurre un hidrocele es mejor preguntárselo a un médico, que yo no soy médico y no tengo ni idea de cómo se cura, si es grave o leve, etc, pero sí que está claro que el bondage genital ha traspasado los límites prohibidos, y se ha hecho sin seguridad, sin inteligencia y sin sentido común.

De todas estas lesiones mencionadas, requieren atención inmediata en el hospital de urgencia la torsión testicular, la rotura testicular y la fractura de pene. Estas tres lesiones son seguras que sí son de hospital y urgencia. Los detalles ya los explicarán los médicos a sus pacientes.

"Cómo se hace un bondage genital"

Yo daría cuatro directrices recomendables para aquellas personas que, a pesar de los riesgos a graves lesiones, siguen decididos a practicar el bondage genital. La vida sexual es válida cumpliendo los requisitos de ser mayores de edad, sexo consentido, y decidirlo libre y mutuamente, sean dos personas o quinientas. ¡Pedazo de orgía quinientos! ¡Un poco exagerado, sí, lo reconozco!

La primera recomendación es usar cuerdas suaves, tipo algodón. Las cuerdas ásperas o duras, como podrían ser cuerdas de cáñamo o yute, pueden provocar heridas por abrasión o quemadura o incluso cortes.

El segundo consejo es usar cuerdas finas. No han de ser finas como un hilo, porque cortan, pero tampoco deben de ser cuerdas gruesas, porque debido a su robustez y dureza es mucho mayor el riesgo a lesión grave y fractura.

Traducido en milímetros, a modo orientativo, las cuerdas deberían de tener un grosor de tres milímetros. Las cuerdas de cinco milímetros ya serían demasiado voluminosas y aumentarían el riesgo de fracturas y hematomas, y las cuerdas de un milímetro son excesivamente finas y podrían provocar importantes cortes y heridas.

El tercer consejo es no bloquear la circulación de la sangre. Es muy fácil de entender. Se trata de no apretar como si estuvieras colgando una longaniza en la cocina. Apretar en plan salvaje puede provocar edemas y lesiones irreversibles, y este riesgo es mucho mayor mientras más prolongadas en el tiempo sean las ataduras.

El bloqueo del riego sanguíneo también es muy fácil de verlo. La zona del cuerpo afectada se pone al inicio de un rojo intenso. Cada vez va tomando tonalidad más oscura, y empieza a volverse un violeta o lila. En esto de los colores siempre hay discusiones porque la gente percibimos los colores distintos, pero que está oscuro y morado lo ve todo el mundo. No hay que llegar a esa presión, porque los testículos y el pene tienen funciones fundamentales en el cuerpo, y los daños pueden dejar secuelas que serán incurables y durarán toda la vida.

Por último, el cuarto consejo es que uses la inteligencia y el sentido común, que por alguna razón el ser humano tiene cerebro, aunque según quien hable da la impresión de que no se utilice, o hay gente que tiene menos cerebro que un mosquito. Usando el sentido común y la inteligencia se puede disfrutar de la vida sexual con un abanico de posibilidades tan gigantesca que podrías pasarte cien años follando y todavía no habrías terminado la lista. El ser humano, de imaginación, lo que se dice imaginación, tiene para toda la vida. Va sobrado.

Atada junto este tractor azul. Los tractores de estas características se usan mucho para trabajos forestales, que es la limpieza y arreglo de pistas forestales, caminos de bosque, talas de árboles en actuaciones preventivas, limpieza de hierbas secas en los margenes de los caminos o prados, colocar piedras para delimitar o cerrar lugares, y muchas más tareas, pero ahora está parado, y hemos aprovechado el descanso del tractor para hacer una sesión de fotos bondage atada delante del tractor.

Esta vez se me ocurrió hacer la sesión bondage atada delante del tractor, para ir variando posados. Hice las piernas atadas juntas por cuatro puntos desde los tobillos hasta las rodillas, las manos atadas a la espalda y amordazada, y con esa posición consigo darle el margen de movimiento que me gusta dar a la modelo para ir cambiando de posados, ya que sale muy guapa en todos los posados. A mí esa posición me gusta mucho para fotos.

El tractor está pintado de un azul impactante, es vistoso, y queda genial con el azul impresionante del cielo que había ese día sin ninguna nube.

Atada sobre la rueda de esta máquina recolectora de cosechas. En esta nueva sesión bondage atada en tractores hemos hecho las fotos en la nave garaje con esta fabulosa máquina agrícola de grandes dimensiones y mucha potencia.

Para las fotos Thyffany se subió en la rueda posterior. No tenía mucho espacio, porque la estructuras de hierros ocupa parte de espacio, y una parte de la rueda queda debajo de su carrocería. Apenas tiene poco más de un palmo donde sentarse, y además esa rueda supera el metro y setenta centímetros de altura.

Ya subida a la rueda y colocada en posición, puse sus piernas juntas atadas por los muslos, las rodillas y los tobillos, y como me sobraba un tramo de cuerda hice también los dedos gordos de sus pies atados juntos. Los brazos los tiene atados juntos a la espalda, con las manos atadas de tal forma que podía cambiar de posados. Pusimos la mordaza, y comenzamos a hacer las fotos desde varios ángulos, para que podáis ver cómo es esa máquina al completo, incluido su frontal y sus palas al posterior.

No es época de cosecha, por lo que la máquina estara parada muchos meses, y ahora no se saca del garaje hasta el próximo verano. Todo es caro con estas máquinas desde el mismo momento en que se enciende el motor. Cualquier avería se va a miles de euros directamente, y ahora está aparcada, pero también queda impresionante y fascinante su enorme tamaño aquí en el garaje.

Atada subida en las escaleras de hierro verticales. Entramos en una fábrica abandonada, y en su interior nos encontramos con estas escaleras de hierro verticales y rectas clavadas en la pared. Son muy altas. Si las contáis, son nueve peldaños, pero le faltan los cuatro peldaños inferiores que misteriosamente se cortaron y desaparecieron hace pocos meses, durante esta oscura etapa de la pandemia, los confinamientos y las restricciones.

La idea fue Thyffany subida a las escaleras, y atada en alto. Atar las piernas fue fácil, pero atar las manos a la espalda fue complicado, porque hay que subirse a la escalera, y aquí no hay sitio donde apoyarse y es estrecho. Lógicamente, es mucho más lento que atar en el comedor de casa, y para la modelo era complicado tener los pies descalzos en el hierro. No podía colocar las piernas atrás porque el peldaño superior se lo impedía, y el hierro se le clavaba en el talón y en la planta del pie, y era doloroso e incómodo, pero lo conseguimos. Estábamos convencidos de que sí lo íbamos a hacer. Ninguna duda.

Las fotos también fueron complicadas con la luz, porque tenía tres contraluces, como se puede ver en la penúltima imagen de todas las fotos publicadas. Entraba la luz del día por el hueco de la planta superior donde conducen las escaleras. También entraba la luz diurna por la puerta de entrada, y el tercer contraluz era la puerta interior, porque entraba el sol contra la pared en la habitación colindante, iluminando todo el lugar. Sólo cambiar un milímetro de toma era variar toda la luz en cámara, pero todo salió genial, y salieron unas fotos muy divertidas, originales, únicas y atrevidas, que son las cualidades a las que yo les doy siempre too el máximo valor.

Atada en la caravana abandonada. sta caravana está dentro de todos esos centenares de coches abandonados lamentable y suciamente, tirados por las montañas y los bosques, y que he ido publicando en otras galerías fotográficas de nuestra web. Las montañas son un mundo increíble de sorpresas, y ocurre de todo, de lo mejor a lo peor, y siempre hay que ir muy precavidos y preparados, porque están llenas de gente muy singular y peculiar.

La ventana de la caravana está abierta. Dentro hay una cama sucia, asquerosa y pestilente, con unos pantalones tirados encima de la cama. El aire es casi irrespirable y apestoso, y nos rodea ya a escasos dos metros un laberinto de caminos entre zarzales muy estrechos, que apenas cabe una persona, que conducen en mil direcciones y donde te puedes encontrar muy malas sorpresas. Entrando en esos laberintos te encuentras de repente pequeñas cabañas, ocultas entre espinos y zarzales, que no se debe entrar porque es muy peligroso encontrarse alguien.

Busqué cómo enfocar la modelo y la caravana, y decidí hacer la sesión atada de pie, delante de la caravana, vestida de colegiala, amordazada y una cuerda que iba desde sus manos atadas a una de las asas de la caravana.

Nuestros comienzos de aventura bondage hace más de 20 años. Hoy os vamos a explicar historias que muchos y muchas de nuestros fieles seguidoras y seguidores recordaréis, y que nuestros nuevos fans y el público de nuevas generaciones hoy las conoceréis.

Nosotros arrancamos nuestras fotos bondage antes del año 2000 por Internet, hace más de veinte años, o lo que es lo mismo, en el siglo pasado.

En aquellos tiempos, los ordenadores, los navegadores, los sistemas y el propio internet, no eran como son ahora. El sistema predominante en los ordenadores era el Windows95, ya una reliquia de museo, un coladero de problemas sobre todo si mirabas porno, porque entrabas en una web, le dabas a una foto para ver el vídeo, o a un enlace, y te salía un maldito pop up que te ocupaba toda la pantalla del ordenador entera, y no te dejaba hacer nada más que mirar esa web porno. Pero todavía iba a peor, porque de pronto, sin hacer nada ni tocar nada, te salía otro maldito pop up que se montaba encima del pop up que ya te había jodido la pantalla entera, y otro, y otro más, y además muchos vídeos eran falsos, porque le dabas al vídeo y no ibas a ningún vídeo, sino te enviaba a webs porno ilegales donde te salía de todo, y la única solución era apagar el ordenador y reiniciarlo. No te dejaba hacer nada más.

"Nuestra primera web bondage de prueba fue por 1997 más o menos"

Estas anécdotas ocurrían en torno al 1997 más o menos, que fue cuando nosotros abrimos nuestra primera web bondage.

Aquella primera web fue una prueba, abierta en esa especie de servidores que te permitían alojar la web gratis, a cambio de aceptar dos condiciones. La primera era que en el dominio de la web figurase primero el nombre de aquellos servidores, interminables y muy largos, que equivaldría, para la gente joven que no lo entiende, a lo que hoy en día sería wordpress o blogspot, por poner dos ejemplos, aunque en un formato, diseño y prestaciones, mucho más primarios y arcaicos. La segunda condición era que podían insertar su publicidad gratis, y este era su gran problema, porque al entrar en la web te salía otra vez un pop up publicitario, en una ventana aparte, que se montaba encima de la web, y no se veía el web. Quedaba detrás. Un desastre.

En aquellas locas ideas experimentales, porque también éramos muy jóvenes, íbamos cada medio año cambiando de portal y direcciones de la web, porque salían nuevos servidores y nuevas herramientas. Internet se estaba desarrollando, evolucionando, y había un montón, pero apenas recuerdo el nombre de uno o dos.

En cuanto al contenido de nuestras primeras webs, teníamos muy pocas fotos en esa época. No existían las cámaras digitales. No podía hacer diez mil fotos por día, como hacemos hoy en día. No podía descargar las fotos en el mismo momento. En aquella época, eran cámaras de negativo, con carretes de 12, 24 ó 36 fotos. Tenías que ir a la tienda a revelar las fotos, entregar el carrete, y volver dos días después, en el mejor de los casos, para recogerlas ya reveladas. Una vez reveladas, las escaneabas, las guardabas en el ordenador, y ya las podías trabajar y subir.

¡Qué paliza ahora que lo pienso! Hoy en día es una pasada, facilísimo. Todo eso era por 36 fotos máximo, que con unos vales descuento que te regalaban te costaba entre 12 y 15 euros cada revelado. Eran dos mil pesetas en aquellos tiempos, pero yo os lo pongo traducido a la actualidad. Pero vamos, que todo era muy lento, carísimo, limitado, cansino, agobiante, y mil adjetivos más.

Las chicas que posaban como modelos me encantaron, y tenemos muy buenos recuerdos. Tenían una actitud muy distinta a la gente actual. No existía estas mierdas de Facebook, Instagram, whatsapp, y las conversaciones eran mucho más directas, más personales, más intensas, más vivas. Venían a divertirse, y no pensando en qué dirán los seguidores o si se harán famosas y todos esos rollos modernos.

Además eran chicas de palabra, serias, maduras, que quedabas y venían real. No te daban plantón, y venían solas, no como ahora que preguntan si pueden venir acompañadas del perro, el amigo, el novio, la amiga, el guardaespaldas, y estupideces por el estilo. Con muchas chicas habíamos quedado para ir a la playa a tomar el sol, y conocimos chicas maravillosas. Hoy en día ya no es así. La actitud de la gente ha cambiado. Sólo les importa sus seguidores en redes sociales, y hablarse por whatsapp. Para eso ya me compro un robot si quiero.

Nuestro primer dominio propio, de pago, comprado, lo compramos en 1999 exactamente, y lo sé porque sólo pagamos tres meses. Eran muy caros, y salió una paranoia mundial que se conoció con el nombre del efecto 2000, y que consistía en decir que todos los ordenadores y la tecnología se pararían porque las fechas de los equipos no tenían previsto el número dos mil, volverían al cero, y se estropearían. ¡Qué gilipolladas! La humanidad cada vez es más idiota.

Sin embargo, la gente estaba muy convencida. Nosotros éramos muy jóvenes e inexpertos, y nos recomendaron volver a los servidores gratuitos por precaución. Por si queréis saber qué pasó con la subnormalidad del efecto dos mil, no pasó nada. Decían que tenías que actualizar el ordenador, instalarte tal cosa y tal otra, y montones de tonterías. Nosotros no hicimos nada, y no pasó nada. Se pasó de fecha sin problemas, porque después del uno viene el dos. ¡Matemática simple para burros!

"En los años siguientes hicimos muchas locas ideas aventureras"

Continuamos tres años más en webs de servidores gratuitas, y durante ese tiempo comenzó a hacerse famosa nuestra web. Nos visitaba mucha gente, nos escribían muchos correos, y decidimos ya emprender la aventura con mayor seriedad.

Por esas fechas salió la moda de hacerse el servidor en casa. Sí, sí, es una cosa muy extraña, pero se podía, y conocíamos un chico que era un genio de los ordenadores. Sabía de maravillas, y el chico se montó su servidor en su casa, y nos dijo que podíamos poner la web en su servidor, y que él también se encargaba del dominio.

Para nosotros iba genial, era un inmenso avance, porque nos ahorrábamos la publicidad que te metían los servidores gratuitos, y las direcciones web tan largas e interminables, que eran prácticamente imposibles recordar de memoria. Algunas ocupaban casi toda una línea de Word. ¡Imagínate!

Nos pidió que abriéramos en la web una sección de vídeos, porque se estaba haciendo muy popular lo que ahora son los micropagos, herramienta que se usa por paypal y similares.

Con esto de los micropagos, había una web que era como un mini pornhub, pero mini real, muy mini, de muy pocos vídeos porno por categoría. Traducido a webs de hoy en día, sería un borrador de lo que hoy es clips4sales, pero en pequeño, muy pequeño.

Cada vídeo tenía un código y una opción de descargas. Debías de copiar el código, e instalarlo en la web. Estos vídeos tenían un número. Se tenía que enviar un sms a ese número, y recibían las personas en su móvil un código privado para descargarse el vídeo. Aquel portal te ofrecía vídeos porno o eróticos, pero también podían ser vídeos hechos por ti. La gente enviaba el sms, y por cada sms que enviaban ganabas el 50% más o menos.

El primer año fue increíble, muy bueno, pero después la gente comenzó a escribirnos y llamarnos, porque mandaban el sms pero no funcionaba, el código del móvil no iba, y no podían descargar el vídeo. No sé si se convirtió en estafa con el tiempo. Ya no existe ese portal, pero por mi parte yo les solucionaba el problema al modo casero. Yo subía nuestros vídeos al servidor nuestro los días siguientes, les pasaba un enlace a su correo, y así se lo podían bajar, pero no me fie de ese portal nunca más, y quité la sección.

Al mismo tiempo, avanzaba internet, y el servidor en casa era muy caro, tenías que pagar mucho, porque si no recuerdo mal tenías que tener ip fija, y además como todo servidor lo tenías que tener encendido las 24 horas del día. El chico comenzó a aburrirse de su servidor propio, se fue un mes de vacaciones, apagó el ordenador, y claro, la web no funcionó durante un mes. ¡Un desastre! Era todo muy a lo loco, muy aventurero, pero nuestra web ya se había hecho grande, famosa, trabajábamos con muchas modelos, y necesitábamos ya hacer las cosas con seriedad.

Internet ya había avanzado mucho. Todo era mucho más profesional, más legal, porque al principio ni la propia policía sabía de internet. Al principio de internet, aquella policía antigua no estaba formada en internet y en ordenadores, y había mil trampas de gente lista y virtuosa con ordenadores, pero en las fechas actuales la policía ya está perfectamente formada, equipada, organizada y preparada, como una rama más de su oficio. Es un cambio de cero a cien.

"Creció mucho nuestra fama y creamos la popular y famosa web de bondage10"

Decidimos ya una web por fin en serio, con dominio comprado, con hosting en servidor legal profesional, y creamos una web mítica, histórica, con un volumen de visitas increíble, y que mucha gente recordará como la web de bondage10.

Fue un éxito desbordante, y este fue el gran punto de inflexión. Teníamos miles y miles de visitas al día, y pasaron historias increíbles. El blog dentro de esa web llegó a registrar más de mil visitas por hora. Mucha gente nos recuerda por esa web. Marcó un hito. Impresionante, y os voy a explicar algunos detalles.

El blog lo actualizábamos cada día. Siempre escribía algo cada día. En la actualidad, la gente lo hace en Facebook o en Twitter. Yo lo hacía en nuestro blog, y algunos post llegaron a ir a un ritmo de lectura de más de mil personas por hora. Hoy en día es lo que se llamaría viral, pero no se podían compartir ni retuitear ni nada, porque no existían las redes sociales, así que la única opción era leerlo en la web.

Por esas fechas nacieron las cámaras digitales, y nosotros pensamos que nos podía ir bien para ganar velocidad y poder hacer más fotos, pero esas cámaras tenían muy pocos píxeles y tamaño.

Nos compramos la primera cámara digital de nuestra vida, y recuerdo la primera sesión, porque fue un fracaso descomunal. La cámara te dejaba elegir entre tres opciones de fotos. A máxima calidad, cabían nueve fotos en la tarjeta ¡Sí, sí, nueve! A media calidad, bastantes más. A baja calidad, eran unas 150 fotos lo que cabían, y para probar la cámara lo pusimos a baja, porque igualmente en Internet siempre les quitamos calidad de resolución a las fotos.

Hicimos las fotos bondage, y las descargamos. El tamaño de la foto era como la foto de un dni o pasaporte. Como mucho, tres centímetros de ancho y cuatro de alto. ¡Horrible! ¡Me cagué en todo de la cámara! ¡Vaya mierda! ¡A la basura directa!

Vista la experiencia, decidimos aumentar a nueve fotos, que tampoco eran nada del otro mundo, una cámara de tres megapíxeles, de las más avanzadas del mercado en esa época, y el tamaño máximo de las fotos era un 900 por 600 píxeles, aproximadamente. ¡Con eso no te hacían un poster para la fachada!

Decidimos hacer sesiones cortas pero semanales, y muchas de las sesiones de fotos eran en casa, porque no teníamos vehículo para desplazarnos lejos al principio. Muchas fotos eran con fondo de telas negras clavadas con chinchetas en la pared. Al cabo de los años la pared parecía un colador ametrallado de tantos agujeros, pero también hacíamos outdoor. El outdoor lo hemos hecho siempre.

También teníamos un apartado para follar con chicas, con chicos, con parejas, y participar en fantasías bondage. Sí, sí. Mientras sea libre, consentido y mayoría de edad cumplida, follamos con quien nos da la puta gana, y las preguntas imbéciles de los moralistas y mentalidades arcaicas y prehistóricas que se las hagan a su madre. ¡Que le pregunten a su madre si son un hijo deseado y querido, o se embarazó su madre por error de no usar condón o por obligación para quedar bien con la familia! La gente es libre de follar con quien quiera.

Lógicamente, nos llamaban un montón de subnormales. Los subnormales existen desde que éramos trogloditas. Yo pienso que la humanidad no es el homo sapiens. Es el homo subnormalitis.

Además, en esa época los móviles no estaban registrados. No era necesario dar ningún dato personal para comprar móviles, y por lo tanto no sabías a quién pertenecía el móvil. Comprar un móvil era como comprar una revista, o una barra de pan. Igual. Idéntico. No sabías quién te llamaba, y muchos llamaban desde números desconocidos. No aparecía el número del teléfono.

¿Qué hicimos con este problema? Al enemigo, de frente. ¡A por ellos! Llené la web de advertencias que cualquier subnormalidad la íbamos a denunciar por la vía penal por capacidad jurídica nuestra, y cualquier presunto delito lo íbamos a poner inmediatamente en conocimiento de la policía. Me puse en comunicación con las unidades de delitos telemáticos de la Guardia Civil y la Policía Nacional, pero de este trozo no os doy detalles, que es secreto, y se acabaron las subnormalidades en todos los años siguientes.

La gente se creía que no me iba a atrever por las imágenes de Thyffany desnuda y atada, y otras chicas atadas y desnudas, pero la web es perfectamente legal, y soy persona de combate desde que nací. Los enemigos están para aniquilarnos, y cada batalla te hace más rápido, más ágil, más astuto, más despierto, más listo, más fuerte. ¡A por todos! ¡Del primero al último, sea quien sea! ¿Cuántos problemas tuvimos? Ninguno. Cero.

No nos preguntéis con cuántos chicos, con cuántas chicas y con cuántas parejas follamos, porque no os lo vamos a contar jamás. Os podéis divertir con vuestras teorías, pero me parece patético, porque ya me dirás qué tiene de importante saber con cuánta gente follamos. Me suena a patetismo morboso de puritanos, frígidos y atrasados.

"Nos fuimos a Alemania a trabajar con productores bondage internacionales"

Otro gran momento de aquella web fue cuando nos fuimos a Alemania, a trabajar bondage con productores internacionales, norteamericanos y europeos, que habían visto a Thyffany y querían hacer fotos con ellos. Thyffany siempre ha dicho un no rotundo y total a los listillos españoles que van de maestros, o haciendo cursos, talleres, con un ego hinchado, y que hoy en día siguen en redes sociales, y de los que les han salido miles de copias baratas e imitadores peores que el original, pero el mercado internacional es muy distinto. La cultura bondage fuera de nuestras fronteras es muy superior, y nos fuimos a Alemania.

Fue maravilloso, y allí ganamos mucho público internacional, que todavía conservamos y que seguimos aumentando. En las fechas presentes, más del 60% del público que nos visita es internacional.

La web había alcanzado cotas inimaginables de éxito. Estábamos estresados, escribiendo cada día, fotos cada semana, y el declive de aquella web se debió sobre todo al nacimiento de las redes sociales. Fue una locura el impacto inicial de las redes sociales, la web comenzó a bajar de visitas muy rápido, y nosotros no teníamos más tiempo, entre atender peticiones y fotos del público internacional, y también con nuestra actividad secreta en el fotoperiodismo, que nunca dijimos a nadie.

Tuvimos algunos años pletóricos en fotoperiodismo al máximo nivel, con fotos de primera línea de políticos mundiales, actores, famosos, de una exigencia enorme y agotadora, y no pude modernizar la web a los tiempos presentes. No me metí en las redes sociales. El diseño y el contenido de la web quedaron atrasados, y bajó su ritmo de visitas a cotas muy bajas. Estudié qué hacer, si reflotarla o comenzar una nueva, y decidí cerrar bondage10 y pasarla toda a su siguiente evolución, una nueva, la de exoticbondage, esta que estáis vosotros.

"Después abrí el proyecto actual de exoticbondage"

Ya se nos han bajado de temperatura las hormonas sexuales de cuando somos adolescentes, y ya pasamos de follar con la puta gente imbécil, así que esa opción ya no está, y no estará tampoco. Se acabó esa época de ir follando con chicos, con chicas, con parejas, e ir compartiendo fantasías. Eso ya forma parte del pasado.

Tampoco hay vídeos, porque la gente ya no es como antes. Ya no buscan los vídeos en webs, sino que se van a youtube, clips4sale, manyvids, onlyfans, pornhub y mil páginas similares, y es tontería perder el tiempo en poner los vídeos en la web, cuando la gente los busca en este tipo de páginas.

Sin embargo, con vehículo propio y mayor experiencia y conocimiento, hemos aumentado los desplazamientos a largas distancias, y los escenarios fotográficos son muy impresionantes, y en grandes cantidades. Los artículos de opinión también impactan, claramente marcado el texto por lo que son tantos años de experiencia, y por mi carácter claro y directo.

En todos estos años nos han pasado muchas cosas, pero siempre explico que nosotros practicamos bondage al máximo nivel, a nivel muy duro, y nunca hemos tenido ni un accidente, porque las medidas de seguridad que fueron eficaces el primer día las mantenemos intactas, como si cada día fuese el primer día. Con nosotros está prohibido el exceso de confianza, la soberbia, o subestimar. Toda la seguridad igual e idéntica que siempre, incluso mejorada, y jamás confiarse ante nada y ante nadie. Por eso no hemos fallado nunca, no hemos cometido ni un solo error, no hemos tenido ni un solo accidente, y a pesar del mérito seguimos cada día empezando como si fuera el primer día. Si ayer salió bien, el objetivo es que hoy también salga bien, y así llevamos más de 20 años.

Tenemos miles y miles de fans que nos siguen, que nos leen, que nos miran, que hablan de nosotros, y que nos escriben. De enemigos, sí, tenemos un montón. En España es muy fácil tener enemigos. Son como las setas. Salen solos por el mero hecho de hacer las cosas. ¿Gente que nos tiene envidia? A centenares. ¿Gente que nos odia y no nos puede ni ver? A miles. ¿Gente que con nosotros tienen las puertas cerradas siempre desde hace años? muchos. Sobre todo es gente que los encontraréis haciendo talleres y cursos peligrosos, en clubs que son su negocio de dinero y captación de gente, y haciéndose los listos de mierda por sus perfiles en redes sociales. Siempre les hemos dicho no a todo, siempre les hemos cerrado las puertas para todo, y así será para siempre.

Bondage es nuestra vida, nuestra forma de vivir, de pensar, de divertirnos, de expresarnos, y la historia es mucho más larga y apasionante todavía, que llevamos en esto desde 1997 y ya son años, y seguimos por supuesto. ¡Hasta el final! Sin tregua, sin paz y sin descanso.

Es imposible resumir y hablar de todas las historias en este artículo, y ya voy por la sexta hoja de Word y se me están cansando los dedos de tanto teclear, pero sé que muchos estaréis recordando en vuestra memoria historias antiguas, y las nuevas generaciones, tan absortas en las estupideces de las redes sociales, espero aprendan que el bondage va mucho más allá de un perfil en Facebook o Instagram o twitter o dónde mierdas sea. Si alguien no lo aprende, o es tonto, o no quiere aprenderlo.

En futuros artículos os explicaré más historias. Hay muchas historias pasadas increíbles por revelar, está también todo el presente por explicar, y el futuro para sumar.

Atada en la entrada de este túnel pasadizo. Me gustaba este tono del túnel oscurecido entrando hacia el sótano del edificio y su contraste con el cielo azul, luminoso y abierto. El techo roto de madera le da un aire rústico, y quise hacer sólo en enfoque captando estos tres detalles.

Practiqué ese bondage que a mí me encanta, de las piernas atadas juntas por los tobillos, los gemelos, las rodillas y los muslos, los brazos atados a la espalda por muñecas y codos, y amordazada con un ballgag negro. Es estético fotográficamente, sencillo, y no quise complicarme mucho la historia, porque a ambos lados de este enfoque tenía dos paredes enormes y rectas, y el objetivo de la sesión fotográfica era hacer esa toma.

Al llegar a casa miré las fotos, que fue una sesión rápida y sin dificultad, porque ese día teníamos previsto hacer otra sesión en las inmediaciones y tenía que calcular el tiempo, y he visto que son válidas y han quedado bonitas, y la modelo ha salido muy guapa, como siempre. Me gustan.

Atada a la puerta de la fábrica abandonada. La entrada de este edificio abandonado era esta puerta clásica antigua, con todos los cascotes y maderas por el suelo, y al fondo el ventanal con el bosque. Me gustó, y pensé cómo podía ambientar la sesión fotográfica en ese rincón.

Tenía varias ideas. En realidad, tenía decenas y decenas de ideas que me gustaban, pero hay que tomar las decisiones rápido y ya. Yo no soy de dejar las cosas para mañana. Hoy es hoy, y opté por esta posición atada por la parte posterior de la puerta, atada contra los listones por los hombros y la cintura, con la suficiente tensión de no poder despegarse. Sus pechos desnudos quedaban en el hueco donde supongo hubo hace años algún cristal de adorno. Los brazos están levantados, atados al primer listón por encima de su cabeza. Las muñecas están atadas a la madera, y las cuerdas unen atadas desde cada muñeca hasta la zona de su bíceps, con el brazo doblado, y conseguí con estas ataduras que los brazos no pueden estirarse y no poder separarse de la puerta, y tan sólo faltaba añadir la mordaza.

El umbral de la puerta era muy sombrío, y quise dejar las fotos algo oscurecidas, porque considero le transmite mayor pasión y entusiasmo al bondage.

Bondage atada entre palmeras de jardines. El año pasado nos fuimos seis meses de vacaciones en una isla privada paradisíaca del Pacífico, invitados por un famoso mundial millonario. ¡Que no, que es broma! ¡Ojalá fuera verdad! Es la frontera donde termina la selva tropical y comienzan los mares de aguas cristalinas turquesas. ¡Que no, que tampoco! ¡Hoy estoy graciosete!

Son palmeras, las típicas palmeras que adornan paseos, jardines y calles en las ciudades, pero todavía están en su plantación. Las palmeras ya tienen bastante altura, y algunos ejemplares ya superan los cinco metros de altura. A su lado, la modelo se ve muy pequeña, pero he querido dar este simbolismo en las fotografías.

Puse a la modelo atada de pie, con los brazos atados a los costados, en una posición que añadiendo las cuerdas de los antebrazos, los codos y el bíceps, bien tensas y anundadas por dentro las cuerdas, quedan inmóvil en un bondage sensual y pícaro. Las piernas están atadas juntas, amordazada, y busqué muchas tomas intentando capturar toda la altura de las palmeras. El bosque está justo aquí, a derecha e izquierda y a mi espalda, y en algunas tomas asoman los árboles por encima de las palmeras. Fue una sesión divertida y muy curiosa, y nos ha encantado poder añadir un nuevo escenario de estas características a todo el gigantesco repertorio de escenarios que nos identifica.

Atada frente esta pared llena de pequeños graffittis urbanos. Nos encontramos con esta peculiar colección de un estilo grafiti dentro de una fábrica bandonada. Está toda la pared llena de estos singulares grafitis, y en las paredes laterales también hay más grafitis, pero una gran parte de los grafitis están ya en muy mal estado en la pared de nuestra derecha, porque da a un exterior y se filtra el agua de la lluvia que penetra por el tejado y los orificios de los ladrillos.

Además, el primer techo está hundido, y cuelgan del techo los ladrillos sólo por los alambres omo si fueran adornos que engalanan la habitación, pero es muy peligroso, porque repito por segunda vez que sólo cuelgan por los finos alambres donde se pegaron cuando este lugar se edificó. Muchas de estas baldosas ya han caído. Se puede ver en el suelo en las fotos, y son sólidas, duras y pesadas, pero os comento que la losa que se ve en las fotos sobre Thyffany está más separada de lo que se aprecia visualmente. Hay entre medio metro y un metro, y estaba muy buen sujeta. No había riesgo de caída.

Ya escogido uno de los rincones, la modelo se puso descalza sobre una losa, para no clavarse los cristales en la planta de los pies. Bordeamos las piernas atadas por varias partes, con las manos atadas a la espalda, amordazada, y el trozo sobrante de esta cuerda interminable lo usé para atar sus brazos y unir todas las ataduras llevando la cuerda en sentido vertical al suelo. Cambiamos varios espacios de la pared para apreciar con detalles algunos de los pequeños grafitis pintados, y os he puesto tomas donde se ve el techo con esas losas colgando de los alambres, y también os he puesto fotos centradas en la modelo y los graffittis, para que tengáis algo de variedad al ver la galería.