Esta es la segunda sesión bondage que hemos trabajado para nuestra próxima categoría de bondage atada a un poste. El bondage atada a un poste tiene miles de seguidores y seguidoras en el mundo, porque es bello en su estética, en sensual, puede ser también erótico, y es bondage sin escape. Reúne muchas características exigidas por los amantes, chicos y chicas, del bondage, y a nosotros, lógicamente como amantes del bondage, también nos gusta mucho.

Hicimos la posición con Alexia atada recta al poste, con cuerdas atadas por los tobillos, por la zona de los gemelos, por debajo de las rodillas, por encima de las rodillas y a la altura de los muslos, atadas al poste todas las cuerdas, y manteniendo a Alexia inmóvil y apresada.

En la parte superior del cuerpo, con sus pechos desnudos al descubierto, decidimos atar a Alexia haciendo una voluminosa anchura en las cuerdas que la rodeaban por la cintura y por encima del pecho, atada toda recta apoyada contra el poste. Otra pequeña cuerda fue suficiente para atar sus muñecas por detrás del poste, porque las estratégicas cuerdas desde los tobillos hasta el hombro conseguían que no se pudiera ni doblar.

La mordaza para estar amordazada complementaba el erotismo y firmeza del bondage, con el sendero justo enfrente, y franqueada por la verde maleza en abundancia.