Boat bondage. Bondage atada en barcos, veleros, catamaranes y otras embarcaciones. Salimos de nuevo de puerto, ya recuperado de los mareos, porque todavía teníamos prevista una hora más de navegación, y decidimos hacer la sesión bondage atada encima del mástil del velero, con las velas recogidas. Estaba prevista hacerla más temprano, pero por seguridad primero me recuperé del mareo. ¡Se nota que voy muy poco en barco!

"Atada sobre la vela del mástil"

Tuka se tumbó encima del mástil. Mejor dicho, para ser más técnico, creo que ese palo horizontal se llama botavara, porque según mis conocimientos en náutica la botavara es el palo horizontal que va unido al mástil. En realidad, la cultura popular le llama mástil a todo entero, pero el mástil es el palo vertical, que sirve para sujetar las velas.

De todos modos, esto es una website de bondage, y aquí no damos cursos de náutica, tampoco damos cursos de barcos y ni tan siquiera de las partes que tiene un barco y cómo se llaman, así que continúo hablando de bondage.

Tuka se tumbó encima de la botavara, con la espalda apoyada en el mástil. Comencé a pasar las cuerdas rodeando las piernas de Tuka para estar bien atada. No era fácil. Ese palo es muy grueso y grande, el barco se balanceaba, y yo tenía que ir de un lado a otro para ir pasando las cuerdas, dentro de los límites del velero, para no caerme al mar.

Con las piernas ya atadas, pasé cuerdas por su cuerpo, y puse sus brazos atados al mástil, por encima de su cabeza. En tierra firme es mucho más fácil. El balanceo del barco y los obstáculos lo hacía más difícil, pero lo conseguí.

"Hicimos una parte de las fotos amordazada, y otra parte sin mordaza"

Añadimos la mordaza, y las fotos quedaban geniales. El velero era estrecho, y abrí el ángulo fotográfico lo máximo que pude, para verse en el mismo campo fotográfico la modelo atada, el velero y la mar como fondo de la foto bondage.

Después, al quitarle la mordaza, Tuka me comentó que quería hacer el posado con las manos atadas delante, tal como estaba atada, porque no nos quedaba mucho tiempo. El sol comenzaba a irse, y nosotros habíamos puesto el rumbo de regreso al puerto.

Fue la forma de terminar un día muy divertido, y sí, por supuesto, hicimos la segunda parte de la sesión, porque la diversión y las ideas de las modelos también son muy importantes. Estiré la cuerda de sus muñecas atadas juntas a los tobillos, y comencé a hacer esta segunda parte de las fotos.

No eran fáciles las fotos. Es un velero muy estrecho, y yo tenía que centrarme en no pisar mal, para evitar caer al mar con las cámaras. Para conseguir algunos enfoques tenía que acercarme lo máximo posible a la barandilla, e incluso sacaba la cámara y mi cabeza más allá de la borda del barco, para abrir ángulo.

Tuka seguía en plena forma. Hicimos las fotos hasta la entrada a puerto, cuando comencé a desatar a Tuka. Fue un día muy interesante.