Mitos, leyendas y mentiras sobre el gore bondage

El cine gore era antiguamente aquel género cinematográfico de terror que se caracterizaba por dar un exagerado protagonismo gráfico y muy detallado a la sangre o partes del cuerpo humano, como vísceras o cualquier tipo de órgano, con primeros planos muy explícitos de las heridas o las mutilaciones en todas sus formas, para producir terror. Era un género inconfundible por la abundancia de estos primeros planos, todo hecho con gran exceso, hasta alcanzar los extremos de ser sádicos y repugnantes.

Cabe decir que las escenas son siempre falsas y simuladas. Las escenas no son reales. Las imágenes de estas pertenecen a producciones profesionales, en su mayoría de ocasiones de la industria cinematográfica norteamericana, y hace años era un género que generaba devoción a sus seguidores y seguidoras, y repugnancia a la gente detractora.

Yo hice un reportaje en torno al año 2000 sobre una disciplina del cine gore, que es el gore bondage, y hoy os escribo un artículo actualizado hablando de este tema, pero tal como hice en aquellas fechas comienzo con dos claras advertencias, he aquí siguientes:

1. - No intentar reproducir, copiar, imitar o practicar, ninguna de las escenas clasificadas como cine gore. Es muy peligroso, y hay peligro de muerte.

2. - No aceptéis tampoco actuar este contenido con desconocidos/as.

Las producciones cinematográficas profesionales de gore bondage son un trabajo profesional, de actores, actrices, modelos, productores, cámaras, contratos y características de acordes a las leyes, y son producciones legales. Todos los condicionamientos del cine gore son efectos especiales creados por empresas especializadas, con recursos económicos, técnicos y humanos, que buscan su beneficio empresarial. Su éxito es lograr el engaño y la mentira dando la apariencia de la máxima realidad. Por lo tanto, repito por segunda vez, que no lo hagáis en vuestra vida personal porque es muy peligroso.

Dentro de este género de la industria cinematográfica profesional norteamericana, yo os voy a hablar del subgénero "gore bondage". Este género surge después del gran éxito gore de las películas clasificadas en el subgénero gore "torture porn", que contenían torturas y sadismo propias de las fantasías sexuales sadomasoquistas, pero lógicamente exagerando y resaltando las características propias del gore.

El éxito del gore bondage a principios de este siglo es muy fácil de entender. La base es tan simple como asumir y reconocer que no es difícil tener miedo. El ser humano está preparado para asustarse, para sentir miedo, y tiene miedo por cualquier razón. Le da miedo lo desconocido, le da miedo lo extraño, lo insólito, lo minoritario o simplemente lo diferente. También existen las fobias, con el miedo a volar, a la oscuridad, a las arañas, a las serpientes, a los túneles, a los lugares cerrados, y miles de miedos más. Es nuestra capacidad emocional, y un timbre vulgar es capaz de sobresaltarnos y despertar las fantasías más terroríficas de las personas.

Todas las personas sienten miedo en su vida, y lógicamente es un negocio. El cine comercial ha producido películas de éxito mundial que se aproximan al "torture porn", como Saw, o que aplican características propias del gore con la sangre, como directores de la talla de Quentin Tarantino con películas del tipo "Abierto hasta el amanecer".

El gore bondage es un cine rebelde, lleno de imágenes donde el espectáculo gráfico más violento, visceral y trágico es fundamental, y hay películas que fueron muy famosas en su época. Tengo anotadas películas que corrían por las redes en el año 2000 aproximadamente. Navegando por ese Internet todavía muy joven y en crecimiento te podías encontrar de todo.

Yo seleccioné algunas películas variadas para hablar en mi reportaje. Fue difícil, porque algunas películas copiaban títulos de películas famosas para alcanzar mayor repercusión, o para camuflarse entre la oferta y el contenido, a fin de no ser detectadas. Esto les permite defender su ilegalidad, y por esta razón era habitual encontrar escribir el nombre de la película gore y aparecer sin embargo otra película con el mismo título que no tiene nada que ver. Es su camuflaje famoso. Usan el mismo título.

La primera película que tengo anotada fue "Caníbal Revenge", donde las dos protagonistas, Janice y Jane, son socias en el crimen que perpetran junto a un personaje. Roban, y huyen con todas las drogas y dinero, pero se traicionan por su avaricia, y tras una serie de peleas las chicas caen inconscientes.

Cuando despiertan, están atadas de manos y pies en dos sillas, colocadas espalda con espalda. Atadas y sin poder desatarse, son golpeadas en repetidas ocasiones con puñetazos en la cara. Es cine gore, así que se ve los primeros planos de la sangre por la boca y la nariz. El tercer personaje es un caníbal, y se ve en escenas mordiscos que desgarran sus mejillas. Hay pedazos de la cara sangrienta de la carne por todo el hogar, y luego se come sus pechos, e incluso se come su estómago y sus intestinos, estando ellas todavía vivas. ¡Todo muy asqueroso! Por supuesto, todo era simulado y falso, pero seguía siendo muy asqueroso.

La segunda película de gore bondage se habló mucho de ella en los chats y foros de esa época. Había modelos de bondage que también habían escuchado la historia, y me preguntaban si era cierta la película. Lógicamente era falsa, pero no me sorprenden los miedos de la gente. ¡Toda la película era mentira!

La historia de la película era una modelo que llega a su sesión fotográfica con un fotógrafo, para hacerse fotos atada y amordazada. La chica luchaba por desatarse, y justo entonces el fotógrafo trae otra cuerda que enrolla al torno del cuello de ella, y comienza a estrangularla. ¡Ya estamos! Hubo unos meses donde todo el mundo tenía miedo a las fotos. La clave fue la escena de la estrangulación, que estaba muy elaborada, y la actriz era para darle un premio mundial. Era todo falso con una interpretación genial, impresionante, y sí, era todo falso. Los médicos forenses os hubieran dicho que todo era falso por mil detalles físicos que se producen en estos casos, pero consiguió su éxito, que era dar miedo. La película se llamaba "Bondage Strangler I", y se hizo muchas partes, copias e imitaciones.

La tercera película era de un guión muy simplista. Se titulaba "Hostage", y en realidad era como un remake o copia de otras películas antiguas con este mismo título. De una forma resumida para no dedicarle mucho tiempo tiempo, la actriz interpretaba ser secuestrada por hombres vestidos de militares. Desnuda y atada, era violada y torturada por sus secuestradores, y al final de la película es salvajemente asesinada. ¡Todo muy previsible! No se merecía ser clasificada de gore, pero sus primeros planos de la sangre y carnicería sí son rasgos clásicos del gore.

Otra película que describí en ese reportaje fue "Emma Steel vs Silencer 2". Los guiones de este estilo de películas fueron muy famoso porque era como una colección o serie de películas con mucho contenido de lucha. Habían muchas películas que incluían ataduras, peleas, asfixias, torturas, sangre y muerte, pero esta película destacó por su última parte, cuando coloca a la actriz, que simula ya está muerta, de espaldas a él y la viola en una escena famosa de sexo necro. ¡Muy bestia!

Por supuesto es falso, pero hay que destacar el trabajo de las actrices, que siempre dejan al espectador o espectadora con la duda de si lo que han visto es real o no es real. Este es el éxito de este género.

Anoté también una película de cine gore "torture porn". Veo que se titulaba "Electrocuting Kordelia", y la historia es una novia que está a punto de separarse de su novio, y se acuesta a dormir. Justo cuando está dormida, el chico conecta cables eléctricos a su novia, y observa los efectos de la electrocución, como la escena donde los ojos de ella se cruzan, o le arde el cerebro.

Eran efectos especiales de aquella época, que hoy en día la tecnología y la informática puede hacer mucho mejor.

Hablé de otras dos películas de gore porno, porque eran muy famosas en esos tiempos. Son históricas, y seguro que ahora al mencionarlas hay personas que recordarán su historia.

La primera de estas dos películas se llamaba "Bellybutt Bubblebath", y habla de un mito con muchas décadas de historias, y del cual se han hecho centenares de películas. Este mito es una grabación antigua en la que se veía a un hombre masturbándose al mismo tiempo que se está clavando un cuchillo. Se clava su cuchillo más y más, y mientras más se clava el cuchillo, más se acerca al orgasmo, y al final de la grabación llega al orgasmo y se muere. ¡No hagáis esto jamás en la vida!

La historia es un mito, una leyenda urbana de una grabación antigua, según dicen de principios del siglo XX o mediados, y que nunca nadie ha visto. Hay centenares de versiones, e incluso había versiones en serie de las películas "Deathgasm" en las que se explica cómo se hace. ¡Falso! ¡Mentira! ¡Es muy peligroso! ¡No hacerlo jamás!

Hoy en día, ha cambiado todo una barbaridad. Hace 20 años, cuando Internet era todavía un nuevo descubrimiento para la gente, que funcionaba con aquellos sistemas del windows95 o del 98, o navegabas con el Netscape, te podías encontrar de todo en Internet. ¡Vaya tiempo! La gente joven no tenéis ni puta idea de lo que hablo, pero en aquel ancestral Internet no había censura, no había leyes, no había control, y la policía comenzaba a formarse en esa nueva tecnología. Era todo muy nuevo.

Recuerdo que me estaba documentando sobre el gore para hacer mi reportaje. Yo era joven, y comenzaba ya a ser profesional en el bondage y en periodismo. Vi unos ficheros. ¡De por sí ya daba mala espina! En aquella época era todo diferente, incluso el sistema de carpetas y descargas. Dentro de esas carpetas había muchas fotos, más de 50 fotos, y un pequeño vídeo, de muy mala calidad, de unos veinte segundos creo. ¡Ya hace muchos años y no me acuerdo a la perfección! La imagen era una chica, ella sola, y un cuchillo. Se arrancaba la carne del brazo ella misma. Se iba cortando la carne del brazo como si fuera filetes a trozos. Era horrible. Las heridas eran terribles, y en algunas fotos profundizaba con el cuchillo dando la impresión de que buscaba llegar los huesos, como quien hace un agujero en una maceta para plantar una flor. En el vídeo se cortaba un trozo de carne en la zona del tríceps, y lo tiraba. ¡Fue escalofriante! ¡No hacerlo jamás! Cualquier problema mental de esta gravedad debéis de tratarlo con un psicólogo o psiquiatra, pero no hacer jamás estas atrocidades. Tiene resultado de muerte porque es muy peligroso.

Según me informé, esas autolesiones son producto de una grave enfermedad mental, reconocida y tratada. No recuerdo el nombre, pero son personas que odian su cuerpo y se atacan a sí mismos, pero yo siempre planteé la reflexión de que, por el ángulo y variedad de enfoque, alguien debería de estar grabando o fotografiando, y debería de haberle ayudado. Por supuesto que no guardé ni las fotos ni los vídeos. Hay límites que no se pueden cruzar.

En la actualidad, el gore es muy minoritario. En algunos lugares está prohibido, las leyes también han delimitado mucho sus características, pero en estas fechas la realidad es mucho peor que el gore. La realidad presente supera el gore en todos los aspectos. La realidad ha destruido el gore, y la realidad ha ocupado su lugar. Hoy en día se puede ver real, en vídeos, en redes sociales y en portales, vídeos de asesinatos reales en directo, de gente tiroteada, de palizas, de gente ensangrentada, gente atropellada por coches, por trenes o por camiones, gente mutilada por bombas y guerras, gente que muere quemada en llamas, gente muerta, gente apuñalada o con el cuchillo clavado en el cuerpo, cadáveres descuartizados, gente que cae desde rascacielos, y todo esto al alcance de cualquier persona. Sí, sí, hablo de youtube, de Facebook, de Whatsapp y estas modernidades.

El gore está muerto, y voy a poner un ejemplo irrefutable que os demuestra que el gore está muerto.

Hay vídeos de violaciones reales que graban los propios violadores mientras violan a su víctima, sí, sí, violaciones reales, con sentencia judicial, con los violadores detenidos, condenados y encarcelados. Los mismos violadores han compartido sus vídeos que grabaron ellos mismos en la violación real en sus grupos de wthasapp. Esto ha ocurrido en España, en varias violaciones que han sido de trato periodístico, mediático y judicial. Antiguamente, esto hubiera sido un vídeo gore, sí, esto era gore. Hoy en día es normal. La gente está acostumbrada a ver violencia real, dura y trágica, en los vídeos. Esto ya no es gore. Esto es la realidad.

Me parece curioso escuchar muchas veces a la gente protestar porque dicen que el cine porno da una imagen equivocada de la mujer, pero también da una imagen equivocada de los hombres, que la gran mayoría no son tan guapos, no son tan musculosos, no tienen la polla tan grande y no se pasan tres horas follando sin parar. Sin embargo, no escucho a casi nadie protestar porque todos estos vídeos de violencia, de muertes, de sangre, están al alcance público de cualquier persona, incluidos menores. No, no. Por esta violencia la gente no protesta. Le gusta. ¡La gente lo niega! ¡Dicen que no! Sólo hay que mirar las visualizaciones de estos vídeos violentos. ¡Millones y millones de visitas! Las negaciones su pura hipocresía.

Para terminar, estoy seguro que mi público lector/a de este artículo se pregunta si existen vídeos gore reales antiguos.

Hay dos tipos de producciones gore. Está el cine gore profesional, con escenas simuladas y mentiras, con mejores o peores efectos especiales, que forman parte de un trabajo profesional, de actores, actrices, modelos, productores, cámaras, contratos y características de acordes a las leyes, y son producciones legales. Hay trampas, secretos y trucos, nacidos de la experiencia y la dedicación profesional, como en todo cine.

Sin embargo, supongo que la pregunta de mi público lector/a se refiere al segundo tipo de gore, el gore prohibido. La respuesta es muy sencilla.

Hace años, con mi reportaje, vi algunos vídeos muy antiguos, casi de principios del siglo XX, en el que los médicos grababan las trepanaciones o los experimentos eléctricos con pacientes en psiquiátricos. ¡Que bestias! Les metían ganchos por la nariz. Les metían descargas eléctricas de muchos voltios, con el fin de documentar en qué consistía esa práctica médica. Decían que eran tratamientos médicos contra esquizofrenia y enfermedades mentales. ¡Salvajadas! ¡Los mataban! ¡Los pacientes se retorcían! ¡Les salió humo por la cabeza! Esos vídeos se guardaban para enseñar qué ocurre con esos experimentos. ¡Eran asquerosos! ¡Yo no creo en los médicos!

Después se grabó la Primera Guerra Mundial, se graban los bombardeos, se grabaron las atrocidades de la Segunda Guerra Mundial por parte de los propios torturadores, y hoy en día la gente va grabándolo todo con el móvil, los atropellos, las peleas, los accidentes, los robos, las muertes y los atracos. Lo graban la propia gente con su propio móvil, y lo suben para compartirlo con todo el mundo. ¡Los humanos somos unos putos macabros!

Visto el currículum del ser humano, por supuesto que sí existen vídeos gore. Seguro que sí. El ser humano le gusta deleitarse con su crueldad. Disfruta, se divierte y se excita, viendo lo despiadado y sanguinario que puede llegar a ser. Negarlo es hipocresía. El ser humano es el peor depredador del planeta, el más cruel, el más perverso, el más sanguinario, es más despiadado. Existen tiburones, leones, hienas, cocodrilos, serpientes, orcas, tigres, y muchos otros animales salvajes muy fuertes, pero el peor de todos es el ser humano. ¡Triste, pero real!

Existir, sí, los vídeos gore existen seguro. Estoy convencido que los vídeos gore sí existen, pero no están en Internet, básicamente porque hay un minucioso y exhaustivo control sobre Internet, con programas robots automáticos, la policía tecnológica y los mismos Gobiernos. Detectarían estos vídeos muy rápidos. Incluso leerán mi artículo por contener palabras clave. Quizá puede haber alguno muy perdido en algún servidor de un país conflictivo, pero es muy excepcional.

¿Dónde están entonces los vídeos gore? Usar la lógica. Esos vídeos antiguos se grababan con cámaras antiguas. No existían las tarjetas de memoria. Su máximo tecnología en esa época fue las antiguas cintas vhs, e incluso puede que sólo están grabados en la propia cinta de la cámara. Aquellos vídeos gore se pueden haber deteriorado con el paso del tiempo, dañados por la humedad, el abandono, el deterioro de la cinta o la falta de conservación. Muchos vídeos estarán ya perdidos para siempre.

Quizá se conservan los vídeos gore de algún reducido grupo selecto que comparten sus visualizaciones privadas en alguna mansión, algún coleccionista de fortuna económica al alcance de muy pocos, o alguna familia macabra y tétrica que le gusta visionar los salvajes vídeos de sus abuelos, pero no están en Internet.

De todos modos, el gore es un género antiguo y hundido. La realidad es mucho mejor. La realidad actual es el gore más duro de toda la historia, y tenéis los vídeos en vuestras redes sociales y portales. El gore no puede competir con la realidad actual. Si no lo crees, entra en cualquier portal de vídeos, y comprueba los innumerables vídeos de peleas, tiroteos y muertes que hay publicados. ¡Sorprendente! ¡O quizá no tanto! Depende sólo del nivel de ingenuidad e inocencia de cada persona.