Qué es bondage hogtied

La posición de hogtied casi podríamos decir que está entre las posiciones favoritas de las personas que practican bondage. Durante muchos años, el hogtied fue la técnica estrella del bondage. Hay muchas razones por las cuales está posición tiene mucho éxito y aceptación. En primer lugar, se necesita muy poco material, con respecto a otros estilos de bondage. Tres cuerdas pequeñas de cinco metros cada una, o incluso una sola cuerda de diez metros, es suficiente para hacer un hogtied firme y efectivo.

En segundo lugar, es una posición que la gente puede verlo de muchas maneras diferentes. Puede ser un hogtied erótico, puede ser sensual, excitante, puede ser artístico, puede ser duro, y muchos otros adjetivos. Da mucha variedad, puedes hacer ataduras muy distintas, de distinto nivel, bien sea light o duro, y la cantidad de las cuerdas, el escenario o las modificaciones dentro del posado, pueden hacer que la posición sea artística o sea erótica.

Otro punto a favor de su éxito es que es muy fácil de hacer. En dos minutos ya está hecho, y la persona atada puede sentir una importante excitación, debido a la gran indefensión que percibe, en el caso de ser una fantasía sexual. Por el contrario, si el objetivo es artístico, es una posición con encanto y muy atractiva para la gran mayoría de público que le gusta el bondage. También cabe decir que es incómoda, porque no es la posición de descanso natural elegida por el cuerpo. El forcejeo entre las muñecas y los tobillos genera un desgaste físico, y es una posición que en el tiempo prolongado es cansada. No da mucho margen de movimiento, e incluso en los hogtied muy logrados, muy trabajados y tensos, impide a la persona atada poder ni tan siquiera girar en el suelo, salvo logrado con mucho esfuerzo.

Os voy a explicar cómo se hace un hogtied clásico, escrito fácil para no aburrir para aquellas personas que lo quereis probar en vuestra vida privada y personal, y que siempre de mutuo acuerdo y ambos/as libre y voluntariamente, queréis llevarlo a la práctica sexual.

En bondage lo ideal es usar cuerdas. Tres cuerdas de cinco metros son suficientes para realizar un completo y buen hogtied. Muy sencillo. Es una buena medida para empezar, y con el tiempo y la experiencia vosotros/as mismos/as sabréis encontrar las medidas de longitud adecuadas a vuestra fantasía.

Atar no significa liar las cuerdas en torno a las muñecas de la persona, apretar y ya está, que las personas no somos un jamón como bien sabéis. También en la posición de hogtied debe de tenerse en cuenta la fuerza que realizan las piernas flexionadas, cuando quieren volver a su cómoda posición. Las cuerdas lo evitan, y en ese gesto se realiza una fuerza añadida en las cuerdas de las muñecas, donde suelen apretarse las muñecas con las cuerdas, y puede molestar mucho a las personas que desconocen esas sensaciones propias de un hogtied muy duro dentro del campo profesional.

Es recomendable hacerlo en tres partes. La primera parte es atar los brazos a la espalda por las muñecas con una cuerda, dando vueltas horizontales rodeando las muñecas, y el último medio metro atar en sentido contrario entre los brazos.

Con las manos atadas, se repite la misma operación en los tobillos, atados juntos. Una vez atadas las muñecas y los tobillos, es el momento de usar la tercera cuerda. Esta cuerda se pasa entre el espacio interior de las dos piernas, por encima de la cuerda de los tobillos, y se estira hacia las muñecas. De este modo veréis que las piernas se doblan hacia atrás. Los talones de los pies casi quedando tocando el culo de la persona atada cuando el hogtied es muy tenso entre las cuerdas. En caso de no haber mucha tensión en esta tercerca cuerda, las piernas tienen un relativo margen de recobrar la posición hasta formar un ángulo recto con los muslos.

Cuando ya habéis aplicado la tensión que os gusta a todos/as, se vuelve a pasar la cuerda por el espacio interior de los brazos, por encima de las muñecas, y rodeando en dirección vertical, bajando entre el hueco interior de los tobillos y volviendo a subir por encima de las muñecas, en repetidas veces.

Hecho esto, sólo falta aplicar el nudo, y el hogtied ya está conseguido. Es rápido. El resultado de la práctica es la completa indefensión de la persona atada. Los brazos quedan inmóviles a la espalda. Las piernas también quedan sin ninguna utilidad. Las piernas quedan dobladas y "obligadas" en una posición inalterable, que impide cualquier gesto como puede ser, a modo de ejemplo, ponerse en pie, estirarse, doblarse, etc. El hogtied, con tan sólo tres cuerdas, es completo, perfecto y seguro.

Debéis de tener en cuenta que el hogtied es una posición muy agotadora e incómoda, y hay muchas personas que esta práctica no es de su gusto. Se debe de tener en cuenta también la edad de la persona, su sexo, su forma física, su altura y su peso, pues todos estos factores influyen muy notoriamente en el cansancio y la comodidad.

Como en cualquier otra fantasía erótica, podéis aplicar diversos complementos a la indefensión proporcionada por la posición del hogtied. Podéis, por ejemplo, usar la fantasía de los ojos vendados, que es más erótico por el hecho de no saber en qué zona de tu cuerpo depositará la mano tu pareja, o dónde aplicará las próximas caricias, besos o roces e incrementa la sensibilidad de todo el cuerpo.

Otro complemento es una mordaza para desarrollar el juego erótico con las sensaciones de estar amordazado/a. Si no tenéis experiencia en mordazas, es mejor adquirir experiencia previa en otras fantasías más sencillas.

Recordar muy importante, que siempre hay que preguntar a la persona, que libre y voluntariamente ha depositado la confianza en vosotros/as para ser atado o atada, cómo se encuentra, si le aprietan las ataduras, si está cómoda, etc. Las preguntas deben de ser siempre más continuas mientras menos experiencia se disponga, y si sois personas sin experiencia o principiantes. Es habitual que el primer intento no salgan perfectas las ataduras. Se ha de tener paciencia y disfrutar de la fantasía con inteligencia y sentido común.

Otra recomendación es tener siempre a vuestro alcance unas tijeras. El hogtied es una posición que puede provocar dolores musculares de diferente causa en la zona femoral de ambas piernas, sobre todo. En caso de producirse dolores o tirones musculares, o cualquier otra indisposición de la persona atada que requiera su rápida liberación, finalizar el juego inmediatamente, si es necesario cortando las cuerdas.

Aunque sea vuestra fantasía, es obligatorio iniciarse poco a poco y paso a paso.

En el caso de fantasías con personas que no son parejas estables, pudiendo ser a modo de ejemplo relaciones esporádicas, ocasionales, o gente que se conoce ligando, recordamos que las fantasías siempre deben de ser aceptadas, libre y voluntariamente, por todas las personas participantes. Queda terminantemente prohibido obligar, coaccionar, amenazar o chantajear a las personas para la aceptación de una fantasía sexual que no es de su gusto y en contra de su voluntad. Está prohibido insistir, ser pesados o intentar convencer. No es no, y esto está muy claro. Hay gente que no le gusta. Máximo y completo respeto por su decisión. También hay millones de personas en todo el mundo que sí les gusta. Por eso somos diferentes todas las personas. Sólo hay que buscar, preguntar y hablar.

En todas las sesiones bondage profesionales siempre queda en la carne una marca temporal de las cuerdas, que puede ser muy intensa o muy leve, pero esta marca siempre se va. ¡Tranquilos/as! ¡Sólo son marcas!.

Os explicaré, para las personas que no lo habéis probado nunca y no tenéis experiencia, que estos marcas son los dibujos de los surcos de la cuerdas grabados por la tensión en la carne. Esto es exclusivamente las marcas. No son heridas, no cortan, y se van.