Los riesgos de selfbondage, es decir, atarse uno/a mismo/a

Selfbondage es una modalidad de bondage que consigue en atarse uno mismo, o atarse una misma. En ocasiones lo podéis encontrar escrito como autobondage, pero el nombre real es selfbondage. Es un nombre muy fácil. No hace falta saber inglés, no es necesario estudiar para aprenderlo, y tampoco se debe de ser ninguna eminencia intelectual. ¡Selfbondage! ¡Simple!.

Esta modalidad de bondage lo practican muchas personas que no tienen pareja, no tienen con quién practicar su fantasía favorita, y no pueden esperar. En todo el mundo hay millones de personas que practican las ataduras en su vida real, y a un gran porcentaje le gusta ser atados, o atadas. El recurso de estas personas sin pareja para satisfacer su fantasía es atarse ellos o ellas mismas.

En una abrumadora mayoría de personas se practica con la forma correcta, que es atarse hasta el límite recomendable por el sentido común que se supone tenemos todas las personas, y el resto de ataduras propias simularlas. Las personas pueden atarse las piernas, los tobillos o la polla. Masturbarse con los ojos vendados, o con las piernas atadas, muy bien atadas, o incluso mirarse al espejo cuando se amordazan ellos o ellas mismas, es muy común y habitual en este sector. También es habitual usar aquellos modelos de esposas que pueden abrirse con la apertura de seguridad, o ciertos tipos de muñequeras.

Este comportamiento es bastante lógico, practicado decenas de miles de veces cada día, y perfectamente normal. ¡No permito los estúpidos puritanismos ideológicos que nos pretenden hacer creer que la gente folla haciendo el misionero, un besito y un cariño! ¡Y una mierda!.

Sin embargo, el selfbondage comporta un peligroso riesgo cuando es completo y extremo. Esto es totalmente desaconsejable. Hay muchos tutoriales en internet donde se puede ver y aprender al detalle cómo se puede conseguir un excelente selfbondage, con vídeos que alcanzan los centenares de miles de reproducciones.

Hay que reconocer que algunos de estos vídeos están muy bien hechos. Ha avanzado mucho la práctica del selfbondage. Ya no es aquella vieja historia, muy peligrosa por cierto, del nudo corredizo y que no se debe de practicar por el riesgo a cortar el riego sanguíneo. ¡No! Hoy en día hay vídeos donde se puede ver escenas de un selfbondage muy sofisticado, con ingenios de poleas por las que se pueden tensar las cuerdas, mandos de control remoto que pueden empujar las cuerdas hacia arriba al tiempo que las cierran para conseguir unas perfectas ataduras, llaves de esposas que a través de contrapesos suben hasta ser inalcanzables, aparatos de apertura retardada que no permiten desatarse hasta que se habrán solos al cabo del tiempo especificado, y otros ejemplos.

La tecnología, y el sector de la industria pornográfica, también se han incorporado a este sector, debido al alto consumo en una sociedad cada vez más incomunicada e independiente.

Cuando se visualizan estos vídeos hay que usar la cabeza, el sentido común, el uso de la razón, y hay que saber que las personas que ves en el vídeo haciéndose un selfbondage muy logrado no están solas. Son vídeos la mayoría profesionales, y tienen una persona por lo menos junto a ellas que les va a desatar. Sin embargo, practicar un selfbondage completo solos o solas es muy peligroso, y no se debe de hacer nunca. El riesgo de no poder desatarse es real. Puede existir una situación de riesgo en la vivienda, un incendio, una alarma, y entonces no poder escapar. Puede haber riesgo alto de morir de asfixia por estar un excesivo periodo de tiempo prolongado amordazados o amordazadas, y este tiempo se acorta si la persona se asusta, se pone nerviosa o se agota físicamente. Puede haber el riesgo de que nadie les encuentre, en el caso de personas que viven solas, y morir de inanición. Puede existir la situación de encontrarse mal, mareos, naúseas, agotamiento, etc, y agravarse con fatales consecuencias.

Son situaciones terribles, y os lo voy a decir muy claro. No hay que ser idiota y volverse loco por una fantasía. ¡Calma! ¡Tranquilidad! Hay millones de personas que les gusta el bondage y las ataduras, y hoy en día, con las redes sociales, foros y mil cosas más, es muy sencillo. Sólo hay que tener paciencia, y aguantar un poco la gente. Hay mucho imbécil por el camino ¡sí! ¡es cierto!. Hay mucha gente impresentable, irresponsable y vergonzosa, que hace perder el tiempo , pero rendirse es hacer que toda esta tropa de capullos y capullas ¡que los hay en ambos sexos! se queden contentos.

¡Una mierda! Las batallas se libran sin piedad, y se responde con contundencia. Me he encontrado en toda mi vida centenares de estas personas asquerosas. ¡Sí! ¡Las hay! ¡Muchas! ¡Un montón! ¡Son una plaga repugnante que nunca se acaban! ¡Parece que crían como cucarachas! Aprendí hace muchos años, ya en mis primerizos combates, que el miedo es un arma de defensa que nos hace ir hacia delante. Hay que ser competitivos, decididos, valientes, con carácter, con personalidad, y todos los miles de imbéciles que te salgan por el camino son batallas que nos hacen mejores, más fuertes, que consiguen superarnos a nosotros mismos, y mismas. Hay miles de millones de personas en el mundo. ¡Paciencia!.

En una sociedad avanzada, moderna, libre, abierta, y respetuosa, hay mucha gente que habla de bondage, y que comparte libre y voluntariamente, en estado sano, lúcido y en su mayoría de edad, sus fantasías, y el bondage tiene millones de seguidores . ¡Yo lo confirmo sin ninguna duda! Hay millones de opciones de conocer alguna persona interesante, pero es innegable que se pierden todas las opciones sentados en la sofá viendo la televisión. ¡Hay que moverse!.

Mientras tanto, recordar que en selfbondage por encima de todo siempre se debe de usar el sentido común, la inteligencia, el pensamiento y el razonamiento. ¡Indiscutible! Es el único método para practicar solos y solas, las personas sin pareja, el selfbondage de manera segura.

Hay muchos tipos de bondage, y explicarlos con detenimiento nos podría ocupar muchas páginas, así que aquí os pongo una resumida presentación con los tipos de bondage más habituales.

El primero que os explico es el hogtied, que traducido al español sería la "atadura del cerdo" , porque es la posición en la que se ataban antiguamente los cerdos cuando se transportaban sobre maderas, o se dejaban colgando. En personas, son las manos atadas a la espalda, los pies atados juntos, y ambos unidos por una cuerda.