Los escenarios es otro de los escenarios que, de vez en cuando, he trabajado en mis sesiones de fotos bondage. Las típicas y clásicas fotos bondage de una chica atada en el gimnasio, o cualquier foto de aquella categoría que en inglés se le conoce por gym bondage, me pareció atractiva la idea, y es muy fácil hacer fotografías sensuales y eróticas en un gimnasio.

El principal problema de las fotos bondage en gimnasios son los propietarios. El primero de todos los problemas que dan los gimnasios, es que te piden unas cantidades enfermizas y desorbitadas de dinero. Me piden mucho más por un gimnasio de mierda con cuatro mancuernas que por un Ferrari o un Lamborghini en alquiler. No me extraña que esté llena la ciudad de gimnasios pequeños y burdos. Su equilibrio y moderación económica está totalmente desvariada, y yo no les voy a pagar semejantes burradas. ¡Que sigan dando clases de kárate en su barrio!

"Bondage atada en gimnasio para nuestro álbum fotos de Gym Bondage"

El segundo problema es que siempre pasa algo en los gimnasios y siempre tienes que estar pediente de todo. Salvo en un lugar, donde pude hacer las fotos de maravilla y sin ningún problema, en el resto de gimnasios que he hecho fotos siempre he tenido que vigilar que no pasara nada y preparado por si ocurrían cosas raras. No sé por qué será. Supongo que será porque son lugares donde su virtud es el músculo y la violencia. Los libros, la lectura y otros sectores de la inteligencia y la cultura no son su especialidad, y será por ello que los gimnasios es el peor lugar, y el que me ha dado más complicaciones y tensiones, para las sesiones de fotos bondage. ¡Y eso que he hecho tractores, ríos, barcos, coches, caballos y mil sitios! Pues el peor de todos ha sido los gimnasios.

Volga fue una de las modelos que vino a sesiones fotografías bondage. Volga era una chica de unas capacidades atléticas prodigiosas y muy elástica, que vestida con su encería sexy de blanco sugerente para las fotos bondage y los guantes de boxeo puesto quedaba impresionantemente erótica.

Comenzamos en el rincón del saco de boxeo, porque mi idea fue hacer una sesión de bondage atada y boxeo. Mi idea de arrancada fue con las manos atadas delante, los tobillos atados juntos, y ambas cuerdas hacia arriba, atadas en el soporte que mantiene el saco con firmeza, para mayor seguridad. Esa mezcla de colores rojos, negros y blancos, su piel bronceada, su pelo rubio, y en cierta manera atada en suspensión, da una preciosa tonalidad visual a su erotismo, y posó con un arte genial. Era una maravilla ver sus movimientos.

Después me dijo la propia Volga que podía hacer muchas más cosas de elasticidad. Yo no entiendo de esta temática atlética. Yo a ese nivel se me destrozan los tendones, los ligamentos, los huesos, y voy a ir a buscar trozos de huesos a kilómetros porque me va a salir disparado todo. Yo me desmonto haciendo esos increíbles posados. ¡Yo, y miles de millones más! ¡No disimuléis!

El cambio fue ponerla con las manos atadas delante para empujar de las cuerdas hacia arriba, bien tensado, que Volga estaba en muy buena forma y era muy fuerte. Después atamos un tobillo, y Volga me dijo que podía colocar el tobillo al lado de las muñecas. Yo no me lo podía creer. Fui levantando su pierna cuando Volga ya estaba con las manos atadas, y ella me decía más. Llegué al hombro, y seguía diciendo que más, y sí, sí, ya lo véis en la foto, que llegó hasta las muñecas. ¡Impresionante! No me cansaré de repetirlo. Lo encuentro de mucho mérito.

Volga eligió los posados, porque en este caso yo no puedo orientarla. Ella es la chica atlética, ella conoce su cuerpo y sus habilidades, entrena, está preparada para esta actividad físcia, y ella ya sabe de sí misma lo que es capaz de hacer y lo que no. Yo me limito a hacer las fotos detrás de la cámara de todos los posados que ella va haciendo, y estuvo asombrosa, porque no se quejaba ni cuando se quedaba en suspensión sin tocar los pies en el suelo, soportando la fuerza en las muñecas.

Todo el mérito es de la modelo. Yo siempre he dicho que las posiciones bondage el mérito son siempre de la modelo, porque en cada sesión, si se miran las fotos con calma y se reflexiona, se llegar a notar la competividad, la voluntad, la concentración, la actitud positiva, de las modelos en sus posados. Thyffany lo demuestra en todas sus sesiones de nuestro bondage duro al máximo nivel, y en esta galería también se ve claramente la gran preparación física de la modelo. Recordar que para alcanzar estas cotas detrás también hay fuerza mental en estas personas.

Me encantaron las fotos,. Son eróticas y sensuales, un bondage erótico, y Volga tenía una forma de ser muy peculiar. Volga era muy seductora, ya incluso en su comportamiento y en su carácter, ¡y claro!; fue una mala combinación coincidir en el mismo lugar una chica atractiva y sensual atada en lencería sexy, y un propietario masculino de gimnasio que le desbordó la belleza de Volga.

Mientras está atada, y mientras hacemos bondage, yo me encargo de la seguridad máxima de la modelo, y la modelo no sufre ningún riesgo ni peligro ni molestia. Después, una vez ya terminadas las fotos y desatada, la modelo es mayor de edad y adulta, y yo no puedo prohibirle a la modelo que hable con quien quiera. Está en su derecho, esto es democracia y es su libertad, es una chica adulta, pero fue divertido ver esos dos bandos, la chica seductora jugando por un lado y el varón eclipsado por la belleza al otro lado. He dicho que fue divertido, pero también tuvo esos detalles que yo aprendí, y dije que en próximas experiencias no podía pasar. Me refiero a que yo tomo medidas de seguridad extremas y eficaces para la seguridad de la modelo, pero es un riesgo que la modelo juegue a seducir el propietario. Sé que ella se divertía, y no paso nada al final. Fue sólo un coqueteo travieso, pero desde entonces prohíbo la presencia de los propietarios del gimnasio en las sesiones de fotos. Si ha de haber alguien, ha de ser una chica, su mujer, una trabajadora, etc, pero prohíbo presencias masculinas, y así ya elimino esos riesgos innecesarios.

Otra chica de la que os hablaré fue Niki Stern, una chica moderna y abierta que ha querido probar las sensaciones de ser modelo bondage por un día, con fotos atada en este gimnasio.

El lugar que hemos elegido ha sido este boxing ring, también llamado ring de boxeo o cuadrilátero, que tiene su historia. Este ring fue hace años propiedad de Jorge Lorenzo, un mito del deporte mundial, tres veces Campeón del Mundo de Motociclismo en MotoGP, además de muchos otros títulos que no os voy a poner porque este artículo sería interminable.

Por lo visto, Jorge Lorenzo tenía un ring de boxeo, y se lo vendió. Nosotros hemos querido comprobar si es verdad. Las informaciones siempre se tienen que contrastar, y sabemos que existía un vídeo donde Jorge Lorenzo enseñaba su preciosa casa. Lo enseña el propio Jorge Lorenzo, e incluso habla del ring. En el trozo del gimnasio se ve un ring, sí. Se ve un ring de boxeo, y sí, es idéntico a este ring, con su mítico número. Yo no veo ninguna diferencia, y un poco más abajo veréis que vuelve a aparecer el ring en una sesión de Thyffany Young. Allí os he puesto un enlace para que podáis comprobar que es verdad, y esta aquí, en esta misma página. Sólo es un poco más abajo, y es un enlace de texto.

Niki Stern es una chica muy fuerte, que hace pesas, que como decimos en España "está cuadrada" en el significado de tener mucha fuerza y hacer muchas pesas, y nos pareció un ambiente adecuado estar atada en una esquina del cuadrilátero, atada por el cuerpo, las piernas, las manos atadas por encima de su cabeza, empujadas hacia uno de los pivotes de hierro, amordazada con un bozal rojo, vestida con su culotte rojo y los pechos desnudos.

Duró diez minutos más o menos esa sesión en el ring, y a continuación fuimos a un lateral del gimnasio donde había algunas máquinas de musculación. Niki Stern levanta pesas de diez kilos como si fueran plumas de palomas, y era lógica nuestra idea de querer mezclar su rutina de pesas con nuestra pasión por el bondage. Al fin y al cabo, ambas temáticas, bondage y deporte, se practican con pasión.

Sentada sobre la banca de la máquina de pesas, comenzamos atando los pies de Niki a los apoyapiés de la máquina. Cruzamos las cuerdas por los tobillos, entre ambos dedos gordos, seguimos por las rodillas, y las cuerdas anudadas en los hierros posteriores. Después continuamos por su cuerpo, atada a la espaldera y zigzagueando las cuerdas desde su cuerpo a los laterales de la máquina, hasta terminar la cuerda arriba de sus hombros. Los brazos estaban en lo alto, atada a la barra de pesas con tres discos de diez kilos cada uno a ambos lados.

Niki Stern estuvo muy cómoda, aguantó sobresaliente, y estaba muy animada. Era su primera experiencia con las cuerdas, y por lo tanto las sesiones de bondage elegidas estaban ajustadas a su medida.

Hechas esas dos sesiones, le preguntamos si quería probar una sesión de equilibrio, atada con los brazos a la espalda, un tobillo atado con la pierna doblada levantada hacia arriba, amordazada, y apoyándose con un solo pie. Son sesiones de equilibrio fáciles y seguras. La modelo se puede balancear voluntariamente, puede dirigir su balanceo, y le permite deleitar con posados de todo tipo, frontales, laterales, de espalda o incluso puede levantar el pie del suelo, y durante unos segundos sentir la sensación de una suspensión. Es una opción muy buena para modelos primerizas en el bondage profesional.

Para hacerlo más fácil, Niki se apoyaba sobre un bosu. Yo no tenía ni idea de cómo se llamaba este elemento. Me lo enseñó Niki, y lo hizo muy bien. Se comportó genial, tranquila, divertida y animada.

Itskarma fue otra chica animada que se ha atrevido a probar el bondage. Era su primera experiencia, y lógicamente el bondage y las ataduras fueron para vivir la experiencia del bondage dentro de los límites del aprendizaje. Fue conocer las emociones que transmiten las cuerdas y estar atada, y una barra de pole dance y cuerdas siempre da para miles de posados eróticas y fotografías sensuales. Cualquier poste o barra o elemento vertical da para mucho juego en los posados eróticos.

Comenzamos atada a una barra de pole dance, un deporte donde en su barra las personas practican con libertad posiciones increíbles, acrobacias y figuras fascinantes. Se practica por hombres y mujeres de todas las edades, y es una libre forma de expresión artística y física, como cualquier otra practica deportiva, bien sea correr, gimnasia o natación, entre otros ejemplos. Ser erótico, o no erótico, dependerá de cómo se use, y también dependerá de los ojos que lo vean. Es como los zapatos de tacón. En una boda los zapatos de tacón de aguja son elegancia; en televisión las periodistas los llevan por imagen o presumidas; en una carrera de drags queens es divertidísimo; y en fotografía puede ser vestimenta erótica. ¡Depende! Pues las barras de pole dance es lo mismo.

A mí en sus barras se me ocurren miles de ideas, y opté por un bondage bien atada, desnuda, atada a la barra desde la cintura hacia abajo, por tobillos, rodillas y muslos, sin poder doblarlas, brazos atados a la espalda, y atada toda recta. Itskarma posa desnuda, y las fotografías salieron eróticas sensuales y bonitas, y la modelo estaba muy guapa.

Diez minutos después hice una variante, que fue poner una cuerda desde los tobillos al cuello, muy tensa, que la mantiene inmóvil en su postura, atada doblada hacia abajo y formando un ángulo recto. Quedaba así la modelo en una sesión bondage sugerente y atrevido, muy bien atada, y con la mordaza de bola ballgag azul añadiendo el punto necesario a su imagen atada.

Íbamos a estar bastantes horas allí en el gimnasio, e hicimos otra segunda posición bondage. Esta vez fue atada desnuda en el suelo, piernas dobladas con los tobillos cercanos a sus nalgas, cuerdas atadas en los dedos pulgares de los pies, acercando ambas plantas de los pies, amordazada con un bonito bozal azul, y los brazos doblados a los laterales, bien atados, para mostrar el fino arqueo de su cintura atada en esta posición.

Los amplios ventanales, de frente al sol, daban un contraluz muy intenso, que en cierta manera intenté contrarestar resaltando las sombras de su cuerpo, y que a veces me salían mejor y peor. Es lo que ocurre cuando se juega con el contraluz.

En el mismo posado, aprovechando las centenares de posibilidades que dan los espejos, también acercamos a Itskarma hasta buscar en los fotografías la combinaciones de reflejos para poder ver una sola escena en una misma foto desde dos ángulos distintos. Esta toma resultó mucho más fácil, y me gustaron mucho los resultados. Prefiero los reflejos antes que los juegos de contraluz, porque se consiguen poder mostrar las ataduras y el cuerpo de la modelo que no se captan en el enfoque frontal. Atada con las piernas en frogtied, permite enseñar a los espectadores y espectadoras, multitud en ambos géneros, las ataduras y las cuerdas en el interior de las piernas, que en el enfoque fotográfico queda oculto del campo visual.

Itskarma lo hizo muy bien, y estuvo muy simpática. Fue una divertida sesión bondage erótico y sensual en este gimnasio, y recuerdo a las mentes trogloditas que el erotismo, y la fotografía erótica, es bonita, es válida, y también es una disciplina artística y fotográfica. Esas burradas de cavernícolas con el cerebro atrofiado que se escandalizan por una chica desnuda, o por ver dos pechos, o una escena erótica, ya hace siglos que debería de haber desaparecido de la mentalidad humana, que estamos en el siglo XXI por si alguien no se ha enterado.

Con Thyffany hicimos una sesión bondage concretamente en este boxing ring que hace años fue propiedad del mítico Jorge Lorenzo, tricampeón del Mundo de Motociclismo de MotoGP, por resaltar algunos de sus muchos títulos en una trayectoria que todavía está en activo.

En esta ocasión decidimos hacer la sesión con Thyffany atada en el centro del cuadrilátero, justo sobre los números 99 de esta leyenda del motociclismo. Pensamos en hacer un hogtied, pero esta posición la podemos hacer muchas otras veces, y se nos ocurrió una posición con Thyffany atada de pie. Lógicamente, en el centro no hay poste, está absolutamente vacío, como todos los boxing ring. La solución fue atar cuatro cuerdas largas, cada una a un poste, y cada una de estas cuerdas rodeaba a Thyffany por la cintura. De esta forma, Thyffany no tiene posibilidad de moverse del centro, consiguiendo el mismo efecto que si estuviera atada a un poste.

Tenía los brazos atados a la espalda, y los guantes de boxeo puestos le inutilizaban los dedos, haciendo imposible cualquier mínimo intento de pretender aflojar los nudos de las cuerdas. Usamos un ballgag para hacer la sesión amordazada, y comenzamos a hacer las fotos en este ring que sí, todo indica fue propiedad de Jorge Lorenzo. ¡Sería espectacular poder hacer las fotos en su casa! ¡Nos tenemos que conformar con el boxing ring que vendió!.

Sé que la gente habla muchas cosas, que cuentan mentiras e historias a cada cual más estúpida, y muchas otras tonterías. Mis seguidoras y seguidores fieles y que me conocéis de hace tiempo ya sabéis que me da asco la gente, que no creo en la gente, y que no me creo nada de la gente, por lo que he buscado documentación para asegurarme que realmente este boxing ring fue de Jorge Lorenzo, porque nos resultaba muy curiosa la anécdota, y en un vídeo donde el piloto mostraba su casa se ve este boxing ring.

Hay varias tomas, en un famoso vídeo donde el propio Jorge Lorenzo presenta su fabulosa casa, y hemos comparado el vídeo con las fotos. Es idéntico. Creo que por una vez la gente sí me ha dicho la verdad, y creo que es verdad la historia, y lo podeís comprobar vosotros/as mismos/as en este enlace de texto que os pongo justo aquí debajo.

<<< COMPROBAR HISTORIA REAL BOXING RING JORGE LORENZO >>>

Hay más galerías y más sesiones de fotos bondage en gimnasio. La gran mayoría las hice en dos inviernos consecutivos que estaba en Barcelona y que me aburría mucho, porque Barcelona es una ciudad repugnante que no me gusta nada, y para hacer outdoor en invierno es severamente frío nuestras montañas.

En aquella época también quedamos con otra chica, y con ella hicimos algunas sesiones. Una de esas sesiones fue este bondage atada al balón clásico que hay en muchos gimnasios, y que se utiliza para entrenamientos de todo tipo. Era bastante grande el balón, y hacer las fotos atada al balón significa que tenía que usar mucha cuerda. ¡Yo encantado! Tengo kilómetros de cuerdas, y la ida fue atada al balón del gimnasio con mucha cuerda por todo el cuerpo, por las piernas, los tobillos, las muñecas, y todas las cuerdas atadas a ese balón de gimnasia de color verde pálido que, sobre el intenso del rojo tatami, unido a las cuerdas rojas y su kimono de tono pastel, fue la fusión ideal para una sesión fotográfica muy bonita y elegante.

Su rostro, con sus piercing y sus nuevas trenzas, era genial para una imagen potente, amordazada con el aro del ring gag. Quedaba muy bien toda la mecla de piercings y peinados e incluso su mirada, e hice algunas fotos en las que quise acentuar la mordaza, tal como se ve en la foto que hay justo aquí debajo de este párrafo.

En teoría, el ringgag se considera una mordaza más dura que el ballgag, pero he puesto en teoría porque tras tantos años de experiencia, he visto que hay chicas que llevan mejor el ringgag que el ballgag. Yo siempre había tenido el concepto al revés desde mi juventud, guiado un poco por lo que había visto y había leído, pero después de tantos años de experiencia he aprendido que la dureza o molestia o agrado de las mordazas depende de cada persona. Hay modelos que llevan bien el ballgag, otras modelos sólo llevan bien el ringgag, y hay modelos que no llevan bien ninguna, y no quieren mordazas. Esto es simplemente aceptar y respetar los límites de cada modelo. Quien lo lleve bien, se usa la mordaza, y quien le molesta o no le gusta la mordaza, no se usa ni un segundo. Es el respeto, la confianza, y el sentido común.

Después de la sesión fotos atada en el balón, se me ocurrió una interesante posibilidad de hacer fotos atada en suspensión al saco de boxeo, con las cuerdas del cuerpo y de los brazos atados al saco, amordazada con un ballgag y las piernas atadas, dobladas hacia arriba, a las fijaciones de seguridad puestas en el gimnasio.

Hicimos la suspensión atada en el saco de boxeo, y está suspensión es dura, pero también es una suspensión completamente segura. ¡Como todas las suspensiones bien hechas! La seguridad siempre es el punto más importante en toda sesión, y debe de ser máxima. No puede haber ningún margen de error, y colocamos una cuerda de seguridad para evitar que resbalara por el saco. ¡Ni un centímetro!.

Ella estaba muy cómoda. Las ataduras eran firmes. A los cinco minutos de las primeras fotos quisimos mover el saco para fotografiar de costado, y entonces vino la parte divertida. ¡No se podía!. La seguridad de las ataduras tan fuertes en los anclajes no dejaban moverse ni el saco. ¡El saco también estaba atado! Tuvimos que hacer las fotos laterales junto la pared. ¡Ya nos movemos nosotros! ¡Fue la anécdota simpática!.

En otro gimnasio habíamos pensado volver a hacer una suspensión bondage en el gimnasio, y en una esquina vimos neumáticos que se usan para entrenar en el gimnasio, y nos decidimos por la idea de suspender el neumático con la modelo atada encima, boca arriba y con la forma de la curvatura del neumático.

Es un posado incómodo y duro para los lumbares. No es nada cómodo, por lo que están sesiones son todo mérito de la modelo. Además, tal como se aprecia en la foto, la modelo tiene la cabeza hacia atrás, amordazada con el bozal, y en esa posición el tiempo de la sesión bondage es muy limitado. Esa posición genera mareo por tener la cabeza hacia abajo, y el mínimo balanceo del neumático es muy perceptible. Se necesita mucha voluntad y saber concentrarse mentalmente.

Nos quedaba poco tiempo, porque ya llevábamos toda la tarde en el gimnasio y estábamos cansados de las fotos anteriores, así que no me entretuve en adornos innecesarios con las cuerdas, y comencé a disparar las fotos. La luz no era ideal en ese rincón, porque faltaban dos luces, y quedaba bastante oscuro, por lo que tuve que usar el flash, aunque no soy muy partidario de usar flash. Me gusta trabajar con luz natural, real, pero la iluminación era muy mala, y tuve que usar flash obligatorio. Pensaba que no iban a salir muy bien las fotos y me saldrían oscuras o quemadas, porque hace años que no trabajo con flash, no tengo práctica con este complemento, no tengo estudio fotográfico porque no me gustan nada los estudios, más pensados para otro tipo de fotografía distinta al mío, pero me defendí mejor de lo que yo pensaba, y quedaron bien. Fue un capricho de sesión que tuve.

Hablando de suspensiones y de gimnasios, la última sesión que os enseño en este artículo es esta suspensión atada boca abajo. Las suspensiones bondage boca abajo son muy fáciles de hacer para atar, y todo el mérito es siempre de la modelo, a mayor mérito y elogio mientras más tiempo aguanta, lógicamente, porque se pueden hacer todas las fotos planificadas.

En el campo de atar bondage en estas suspensiones, las dificultades clásicas dependen de si el soporte de la suspensión es recto o no, de si la cuerda resbala o se frena por el soporte, y de calcular la distancia a la que quedara la modelo del suelo, porque si calculas mal te puede ocurrir que la modelo toca con la cabeza en el suelo, así que hay que medir bien la distancia para separarse del suelo cuando está atada boca abajo, pero con cuidado, precavidos e inteligencia, se superan fácil estos contratiempos.

Buscamos practicar una suspensión donde hubiéramos formado una red de cuerdas con las piernas muy atadas desde la cintura hasta los tobillos. Los puntos de apoyo en estas suspensiones se colocan en las cuerdas. Los brazos están atados a la espalda, y la cuerda está unida a los hierros clavados en la pared, pero no intervienen para nada en la suspensión. Estas cuerdas de los brazos no hacen ningún apoyo, y su función sólo es estético, que la modelo esté bien atada y no se balancee.

Thyffany es una modelo espectacular, con mucha experiencia, y aguantó sin problemas. Me sobró incluso tiempo, y pudimos hacer todas las fotos previstas.

Desde hace un par de años ya no hago fotos en gimnasios. Ya sabéis que me encanta el sol, el bondage outdoor, y me encantan los escenarios exteriores, y el 90% de fotos que hago son todas en exteriores. Lo podéis ver en mis categorías de caballos, tractores, outdoor, agua y miles de escenarios que siempre busco y varío, porque la variedad y la originalidad es imprescindible en cualquier disciplina artística, como puede ser la fotografía en este campo.

Además, ya os he dicho que los gimnasios son los lugares más tensos, con la gente que da más problemas, y de los que menos te puedes fiar. Hay demasiada tensión con los propietarios de los gimnasios, aunque he de reconocer que intentar comportarse y cumplir mis condiciones, pero a unos se les ve las hormonas alteradas, otros van cambiando de pensamiento cada cinco minutos, algunos da la impresión que no usan el cerebro para casi nada, y unos cuantos quieren hacerse ricos pidiendo unas cantidades de dinero que por poco más ya me alquilo un castillo entero. Son situaciones esperpénticas y absurdas en muchos casos con algunos gimnasios, y prefiero las fotos con los caballos, y las vacas, y los tractores, y las montañas. Es mucho más divertido, relajado y apasionante, para mí y para las modelos, y se trata de vivir experiencias divertidas. Por eso, por el momento, ahora no tengo previsto ningún gimnasio, pero bondage en gimnasios también forma parte de nuestra historia, y por eso os publico estas fotos de demostración.