Esta estructura de hierros es como un paraíso para todos y todas los amantes del bondage. En este tipo de estructuras se pueden hacer miles de posiciones, miles de ideas y miles de posibilidades. En realidad, es maravillosa y está en perfecto estado.

La primera dificultad es la inclinación de la plataforma. Son 90 grados, y comienza a inclinarse a medio metro del suelo. Resbala mucho, y es difícil subirse, aunque no lo parece. Una vez la modelo logra subir, la dificultad es mantenerse mientras vamos pasando las cuerdas. En realidad, pasar las cuerdas es otra dificultad, porque la estructura casi alcanza los tres metros de ancho y los mismos tres metros de alto. El suelo no está plano, y se eleva medio metro aproximadamente a nivel del suelo. Además, está lleno de zarzales con unos pinchos que son como anzuelos y espadas al mismo tiempo, que se clavan y cortan.

Las dificultades y el esfuerzo son dos condiciones básicas cuando se compite, cuando se quiere ganar y cuando se quiere hacer las cosas bien hechas, y vale la pena. Estamos muy contentos.

La primera sesión en estos hierros ha sido una posición clásica que, curiosamente, todavía no hemos hecho. Siempre buscamos ideas complicadas y originales, y en ocasiones nos olvidamos de lo más simple. Esta vez hemos querido mostrar sobre todo la imponente estructura de hierros, y fue con la modelo atada en cruz, con los brazos abiertos a los lados y las piernas abiertas.

Hicimos centenares de fotos que nos han gustado mucho, y os he publicado una selección de siete ángulos distintos, para que podáis ver cómo fue esta guapa sesión fotográfica.