Hemos vuelto a hacer una nueva sesión bondage con caballos, con Thyffany Young atada con los brazos atados a la espalda y sentada encima del caballo.

Es un caballo precioso, tranquilo, con una crin y una cola muy bonita, de un intenso blanco brillante que reluce con el sol, pero estas sesiones con animales hay que extremar las precauciones, porque tenemos que cuidar tanto el estado perfecto del caballo como de la modelo.

Me encantan los animales. Crecí rodeado de animales y naturaleza, y siempre estoy rodeado de naturaleza y animales. La única especie animal imbécil es la humana. Lo he dicho mil veces. La gente me repugna. Detesto a la gente. Odio a la gente desde que era muy pequeño.

Los caballos son animales muy nobles. Me sorprendieron cuando los conocí por primera vez,pero hay que saber que los caballos tienen su carácter y su personalidad. Todos los animales, en libertad, desarrollan su carácter y su personalidad. Estos dos rasgos no son sólo exclusivos de los humanos, pero lógicamente los animales se expresan de forma muy distinta.

Dicen que es difícil conocer el carácter de un animal, pero no es verdad. Difícil es comprender qué coño hace el puto borracho de barrio cada día en el bar de la esquina, hablando como si fuera un sabio de la humanidad, feliz de su presencia de mierda y orgulloso de no hacer nada. Eso sí es díficil de entender. Eso incluso yo no lo logro entender, ni me voy a esforzar en esta escoria de gentuza. Yo tendría una solución para esta gente, pero no la voy a decir. Es secreto.

Siempre velo por la seguridad de todos, del caballo y de la modelo. El trabajo perfecto y el dominio incontestable es tener la balanza equilibrada, y hay que resaltar el mérito siempre de Thyffany, que logró mantener el equilibrio sobre el caballo sin ayudarse de las manos, porque tiene los brazos bien atados en alto a la espalda. Estuvo 20 minutos encima del caballo, sin ningún problema. Para conseguirlo, la modelo tiene que saber aguantarse con los muslos. Además, este tipo de caballos pierde pelo. Eso convierte su lomo en más resbaladizo, ya que Thyffany no está encima de una silla, y el caballo pierde mucho pelo con estas temperaturas soleadas. Eso significa que al bajar del caballo la modelo se va directa al agua, porque está llena de pelos del caballo y pueden hacer hurticaria temporal, que se va en un par de horas, limpiándose inmediata por supuesto. Ya estaba todo preparado.

También siempre existe la opción de que el caballo se excita, porque esta en plena forma sexual. Es una reacción natural. La gente y los animales se excitan. En ocasiones no es excitación. Puede ser felicidad, o plenitud de energía, pero de todos modos ya se ve su verga dura y erecta en las fotos. ¡Que envidia sentirán muchos hombres! Siempre sale algún machito idiota que dice que tiene la polla igual de grande que un caballo. ¡Y una mierda! ¡Confórmate con llegar a la mitad!

El caballo excitado puede provocar una reacción del animal. No es un imprevisto, y no sería sorpresa. Eso sólo lo dicen los analfabetos y analfabetas sin cultura. En estas reacciones la modelo puede caer del caballo y hay riesgo muy grave de lesiones. Esto no puede ocurrir jamás. Nunca hemos tenido ni un accidente, y estamos muy orgullosos. Hay que conocer muy bien el animal, y saber comportarse, actuar y anticiparse a todas las situaciones. Todo calculado, y todo perfecto.

La sesión salió genial y espectacular, y trabajar con caballos es precioso. La gente sí es imbécil. Los caballos son inteligentes, son amigables, son curiosos, son nobles, y responden a su naturaleza. Relajan, y a Thyffany y a mí nos encanta su compañía. Son maravillosos.