Tractor Bondage. Esto es maquinaria pesada soviética en los profundos bosques de Siberia. ¡No! ¡No, no, no! ¡Es una broma! ¡Calma! ¡Que la gente es muy sensible, y se lo creen todo! La gente se cree hasta las mentiras de los políticos autoritarios, y las defienden y las comparten, así que yo me creo todas las estupideces de las que son capaces la gente.

Hablando en serio, esto sí es maquinaria de mucha potencia. Sólo debéis de observar las ruedas sobre las que está sentada la modelo. Parecen ruedas de los Monster Jam. En realidad, esta maquinaria entra en lugares inauditos. Puede cruzar zonas inundadas, puede adentrarse en barros, circula por caminos en muy mal estado, y muchos otros rincones donde los coches acabarían hundidos, destrozados o ya directos para el desguace. Este monstruo no tiene esos problemas, y su fuerza es impresionante. Se usa mucho para tala de bosques, limpieza y transporte de leña, en tramos donde los camiones no pueden entrar o maniobrar.

"Atada en tractores y remolques de tala de bosques"

Había dos rincones donde poder hacer las fotos. Un lugar era sobre sus guesas ruedas adaptadas a condiciones muy duras. Con ese inmenso grosor las ruedas se agarran y responden a la fuerza del motor. El otro tramo que también me gustaba por supuesto era su remolque lleno de leña, troncos y árboles cortados. No sabía cuál elegir, teniendo en cuenta que sólo íbamos a poder hacer las fotos aquel día, y decidí repartir la sesión en los dos tramos. Hice unas ataduras simples, que fue con las manos atadas a la espalda y los pies atados juntos, y amordazada por supuesto, que me permitía cambiar a la modelo de lugar, y fotografiar los dos escenarios.

Comenzamos por las fotos sentada encima de las ruedas. Imponentes. No tienen la altura de los grandes tractores, pero son brutalmente gruesas y anchas. Sólo hay que comparar la rueda con la modelo, y hay que tener en cuenta que se aprecia el desgaste en el dibujo del neumático.

Después de estar haciendo diez minutos de fotos, cambié a la modelo a la parte del remolque, porque la máquina es inmensa y da poco ángulo si la fotografio entera todo el tiempo. Allí decidí añadir otra cuerda, atando una cuerda desde sus manos atadas hasta uno de los troncos cargados en el remolque. Quedaron con este gesto los brazos levantados hacia arriba por su espalda, en la posición de strappado, y comenzamos a hacer las fotos.

Nos dio un buen susto el crujir de un tronco. Por un momento tuvimos la sospecha de que quizá la carga de troncos estaba inestable y no muy segura en el remolque, y comprobamos que estuviera fiable. En ocasiones los troncos recién cortados crujen. La madera cruje por varias razones, que tampoco hace falta explicar porque no voy a explicar cómo se hace un armario y esto no es una web de carpintería, pero sí, cruje. Continuamos con las fotos, y quedó una sesión muy curiosa y original. Nos lo pasamos muy bien.