TRACTOR BONDAGE - 5 -

Estos tractores viejos tienen mucho encanto y una fuerza sorprendente. Son robustos, resistentes, potentes, pueden pasar por todo tipo de terrenos aunque estén en muy malas condiciones, y arrastran cargas muy pesadas, tal como se puede ver en la foto. Al fin y al cabo, esta es la finalidad de los tractores.

Después de tantos años haciendo fotos en tractores, hemos hecho sobre el motor, sobre las ruedas, dentro de las palas, en suspensión, y mil ideas, y en esta sesión se me ha ocurrido sobre el guardabarros de la gigantesca rueda trasera. Es sumamente resistente, muy largo, ancho casi como un cuerpo humano, y la modelo se puede sentar sin ningún problema.

"Atada con cuerdas rojas y amordazada en este tractor bondage"

En las sesiones fotográficas me gusta dar un margen de movimiento a las modelos cuando están atadas, para que vayan cambiando de posados, porquees difícil elegir cuál es el posado mejor para la modelo, y me gusta fotografiar al menos el abanico favorito que tengo en mente. Por esta razón me gustan mucho este tipo de bondage atada con las piernas atadas juntas y las manos atadas a la espalda, sea cual sea su manera porque se puede hacer de diferentes tipos, pero estas ataduras le permiten a la modelo moverse, doblar las piernas, estirar los brazos, cambiar de frontal a lateral, levantada o tumbada, y fotográficamente queda muy bien mostrar el repertorio de posibilidades.

Hice varios enfoques captando toda la longitud del tractor, y os he puesto una foto de esos enfoques, para que podáis ver la potencia de estos tractores arrastrando cubas muy pesadas por campos de barro, arados, en pronunciadas pendientes hacia arriba y por caminos de montañas.

El cielo azul queda maravilloso, y de vez en cuando circulan estas diminutas y pequeñas nubes que van muy rápidas, descienden de las montañas y se van o desaparecen. Me acuerdo que una pequeña nube, de un metro máximo o al menos así la medí yo calculando a ojo desde el prado, se puso en el sol, y se quedó como parada cinco minutos. Estaba todo el cielo azul, y esa nube minúscula ponía todo el tono nublado. Son nubes que se van en segundos, pero a veces ocurre que tardan un rato más, y esa nube se quedó como unos cinco minutos, y estuvimos controlando mirando la nube a ver cuánto tardaba en irse. Son de esas situaciones típicas que ocurren también cuando vas a la playa, y viene una nube y se pone tapando el sol. ¡Pasó lo mismo! Duró cinco minutos.

Son anécdotas habituales que nos hemos encontrado bastantes veces. Es lógico y normal. Es outdoor bondage, es naturaleza, es el clima. Es cuestión de aceptarlo, convivir y saber leer las nubes. Llevo mirando las nubes desde mi infancia, porque es una conducta muy habitual de quien vive en parajes rurales o en montañas..

Pasados esos cinco minutos seguimos haciendo las fotos, porque ya sabéis que a mí me encantan con sol, y quedó una sesión preciosa y fabulosa.