Hoy hemos estado en el rincón de los dos ojos de esta fábrica abandonada. Nosotros le llamamos con este nombre, porque la primera vez que lo vimos fue como si dos ojos nos estuvieran mirando, pero no es ningún lugar solitario. Lo he dicho mil veces, que la gente está en todos sitios. El suelo está lleno de botellas, latas de bebidas, bolsas de patatas, comida, vasos, plásticos, y hay que despejar la basura que tira la mierda de la gente, porque ya casi es como un vertedero. Hay rincones de la fábrica que parece que se ha celebrado un concierto de rock el día anterior. ¡Un desastre! ¡Esto es la gente! Hay incluso restos de hogueras y colchones destrozados de camas.

La gran mayoría de gente que viene a este sitio son los jóvenes y adolescentes de poblaciones muy cercanas. Aquí vienen con sus amigos, sus amigas, se traen sus bebidas, sus cigarros y sus tonterías, y se montan sus fiestas sin que les vea nadie. ¡Es típico de la juventud! ¡Tampoco es ningún escándalo! Son las hormonas. Es la naturaleza humana.

También se meten en estos sitios traficantes de droga, otro tipo de delincuentes que buscan materiales de obra o cobre, por ejemplo, o vagagundos que no tienen sitio donde dormir y, de forma provisional y muy peligrosa, se instalan en un espacio recóndito. Es peligroso porque estos sitios son muy sucios y muy húmedos, y hay riesgos de heridas, infecciones o resfriarse.

Por eso hay que ir muy en cuidado cuando se hacen estas fotos. No se puede hacer un bondage muy complicado, porque de repente puede llegar un grupo de gente, y hay que tener planes alternativos de actuación muy rápidos. El bondage en estos sitios intentamos que sea estético, bien hecho pero sin demasiados adornos, y además ejercemos un control auditivo y visual sobre un perímetro de seguridad que no os voy a explicar. Esto ya es secreto.

La toma fotográfica de este sitio me gusta mucho. Impresionan los dos ojos como fondo, con Thyffany sentada sobre las ruinas de lo que fue antiguamente estructura de la fábrica, con sus pechos desnudos, la falda de disfraz de colegiala, amordazada con el ballgag y bien atada de pies y manos.

Quedó una sesión de fotos muy llamativa.