Cada edificio abandonado es una historia y una realidad distinta. Te puedes encontrar de todo. Hay gente que duerme en estos edificios, hay vagabundos, delincuentes que se esconden, graffiteros que pintan sus creaciones en las paredes, fotógrafos con sus modelos, jóvenes que se encuentran con sus amigos y amigas y es como su club de encuentro, gene curiosa que entra a chafardear, y mil situaciones más. Hay sitios que es como ir en metro en hora punta.

Hablando sólo de la casa, o, hay que ir con mucho cuidado. Hay edificios en muy mal estado con riesgo de derrumbe. Hay edificios feos que no tienen su magia fotográfica, pero también hay rincones que tienen su encanto para las fotos. Muchos de estos rincones no se ven, y es explorar el terreno, siempre sin olvidar que dependiendo del estado en el que se encuentra el edificio se pueden derrumbar paredes, hundir el suelo o caer cascotes sueltos por encima de la cabeza.

En esta casa, sólo entrar y cruzar un pasillo, vimos muchas habitaciones completamente derrumbadas, transformadas en una montaña de ladrillos y vigas caídas, pero nos llamó la atención la luz que entraba por donde se apreciaba la terraza. Nos acercamos, y nos encontramos dos terrazas en perfecto estado donde tomar el sol. Lógicamente hay ladrillos en el suelo y las puertas y ventanas destrozadas, pero las dos terrazas están prácticamente intactas y en perfecto estado.

El sol daba de lleno, y a nosotros, que nos encanta la alegría de las fotos con sol, aprovechamos para broncearnos y hacer una sesión fotográfica en cada terraza. En ésta, al este de la casa, decidimos hacer la sesión bondage con Thyffany atada y sentada en la terraza, de tal forma que podía enfocar en ambos lados y hacer diferentes tomas. Os he publicado algunas fotografías, y en las próximas semanas os publicaré la sesión en la otra terraza.