Urban Decay. Bondage en edificios abandonados. En el interior de esta fábrica abandonada y derrumbada nos encontramos con estas escaleras de hierro verticales y rectas clavadas en la pared. Son muy altas. Si las contáis, son nueve peldaños, pero le faltan los cuatro peldaños inferiores que misteriosamente se cortaron y desaparecieron hace pocos meses, durante esta oscura etapa de la pandemia, los confinamientos y las restricciones.

Las escaleras todavía siguen al llegar arriba a la planta superior, y no conozco la historia de esta fábrica, por lo que no sé quién subía por aquí, pero debía de ser gente con mucha práctica, o ágil, o joven, o en buena forma, porque no hay ninguna medida de seguridad. Tropezar en estas escaleras es una caída espectacular y muy peligrosa.

Hoy en día, al menos en nuestro país, muchas de estas escaleras se encuentran rodeadas de una especie de tubo enjaulado de rejas, por lo que se ofrece la seguridad de que hacia atrás no te caes, o al menos tienes más lugar donde agarrarte, pero estas escaleras son muy antiguas, y esto es peldaño puro y duro, simplemente.

"Atada subida en las escaleras de hierro verticales"

La idea fue Thyffany subida a las escaleras, y atada en alto. Atar las piernas fue fácil, pero atar las manos a la espalda fue complicado. Lo hicimos con tranquilidad, concentrados, porque lógicamente es mucho más lento que atar en el comedor de casa, y para la modelo era complicado tener los pies descalzos en el hierro. No podía colocar las piernas atrás porque el peldaño superior se lo impedía, y el hierro se le clavaba en el talón y en la planta del pie, y era doloroso e incómodo, pero Thyffany es una modelo con mucha experiencia y práctica, sabía del problema, y encontró la posición que le garantizaba soportar el tiempo prudencial de la sesión fotográfica.

Las fotos también fueron complicadas con la luz, porque tenía tres contraluces, como podéis ver en la penúltima imagen de todas las fotos publicadas. Entraba la luz del día por el hueco de la planta superior donde conducen las escaleras. También entraba la luz diurna por la puerta de entrada, y el tercer contraluz era la puerta interior, porque entraba el sol contra la pared en la habitación colindante, iluminando todo el lugar. Sólo cambiar un milímetro de toma era variar toda la luz en cámara, y en estas sesiones no se puede estar perdiendo el tiempo con el obturador y mil historias. La modelo se está esforzando mucho en una posición muy incómoda y muy peligrosa, y esta sesión bondage es de duración limitada por prevención y seguridad, aunque Thyffany es muy competitiva y tiene mucha resistencia, y aguantó sin problemas los veinte minutos que duró la sesión fotográfica. ¡Un poco de dolor de pies y ya está! ¡Impresionante! ¡Todo el mérito es de la modelo!

Nos lo pasamos de maravilla, y salieron un fotos muy llamativas, originales, únicas y atrevidas, que son las cualidades a las que yo les doy siempre too el máximo valor. Las fotos nos han encantado. Lo conseguimos. Estábamos convencidos de que sí lo íbamos a hacer. Ninguna duda. Es un nuevo escenario en nuestra gigantesca colección de sets fotográficos.