Esta siendo un invierno duro con mucho frío, salvo apenas un par de semanas de enero, y teníamos ganas de hacer una sesión de fotos de bondage atada en el agua, para nuestra categoría Water Bondage propia. Estábamos esperando un mejor tiempo, pero justo esta semana se anuncia una irrupción de frío siberiano, así que hemos decidido ir a un hotel con jacuzzi, para hacer una sesión fotográfica bondage atada dentro del jacuzzi, con las burbujas adornando las fotos.

Hay hoteles con jacuzzi muy bonitos, pero la mayoría de precios son muy exagerados. Son demasiados caros, y no se ajustan a la calidad real. Simplemente, son precios de mercado típico en una ciudad rebosante de turismo y eventos, y buscamos un hotel ajustado a nuestro presupuesto.

Encontramos este hotel, y ya nos servía. No es un jacuzzi bonito, y las baldosas de la pared tienen un aire retro muy antiguo, pero nuestra idea era centrarnos en el agua, y el jacuzzi lógicamente ofrece las grandes ventajas de las burbujas. El ruido, eso sí, era bestial, como si fuera una máquina taladrando la pared, o veinte motores de coches juntos, por decir algo.

El posado fue con Alexia atada dentro del jacuzzi lleno de agua, con las burbujas, las cuerdas rojas que destacan bajo el agua, y amordazada con un bozal de correa y bola roja. Hicimos una amplia variedad de posiciones, y os hemos publicado cuatro fotos de esta sesión de bondage en el agua.