Volvimos a aprovechar las asas del jacuzzi, en esta ocasión con la modelo atada en el jacuzzi con las piernas levantadas, atadas por los tobillos a una de estas asas, y las piernas atadas juntas por rodillas y por muslos. Las manos las tiene atadas en la espalda, tal como se puede ver en el vídeo de las cámaras acuáticas, y una cuerda atada desde sus manos a la asa del extremo opuesto.

Con esas tonalidades de blanco intenso y la cuerda roja, volvimos a usar el ballgag con la bola de color azulado. Encendimos las burbujas, y comenzamos a hacer las fotos.

Llevábamos ya casi tres horas en la habitación. El agua esta templada. No se puede poner agua fría, pero tampoco se puede poner agua caliente mucho rato en un jacuzzi, por el riesgo de subida de temperatura corporal de las personas que están dentro del jacuzzi, y porque genera un vapor que haría imposible hacer las fotos.

Igualmente, a pesar de tener el agua templada y controlada de temperatura, al cabo de las horas y de nuevas sesiones ya había vapor en la habitación. Tuvimos que limpiar el objetivo cinco o seis veces durante los primeros diez minutos, porque se empañaba el cristal, e hicimos las fotos con las ventanas abiertas aunque ocultos por cortinas para irse el vapor, aprovechando que delante no había ningún edificio.

Tal como he dicho en otras sesiones de nuestra categoría Water Bondage con las modelos atadas en el agua, NO inténteis copiar la sesión porque puede ser peligroso. Estas fotos se tienen que hacer siempre con máxima seguridad, porque existe el riesgo de que la modelo atada resbale o se desliza y se sumerga en el agua. Hay que hacer estas sesiones preparados, con experiencia, profesionalidad, mucha práctica y seguridad. Este es un país donde la gente copia todo lo que ve, y la soberbia hace que cualquier imbécil se cree el rey del mundo, y que lo puede hacer mejor. ¡Son así de chulos e idiotas mucha gente!. La modelo NUNCA puede hundirse en el agua. MÁXIMA vigilancia si le entra agua por la nariz. NO dejar NUNCA, y digo NUNCA, la modelo sola y sin vigilancia sobre todo en estas sesiones de bondage en el agua. Y ante cualquier problema se debe de estar preparado y equipado para una reacción inmediata. En cinco segundos, y CINCO son CINCO segundos, no más, ya tiene que estar solucionado cualquier problema que pueda haber surgido. ¡Que tenemos demasiados subnormales, de ambos sexos, en España y Cataluña! SIEMPRE, sentido común, seguridad, preparación y experiencia.