Hemos comprado unas cámaras nuevas buscando una gran luminosidad para poder hacer sesiones de fotos en zonas muy sombrías y oscuras. Las montañas y el propio bosque crea rincones donde apenas da la luz del sol. Las sombras son muy intensas, y la luz es difícil.

Estrenamos la nueva cámara en esta sesión con Alexia desnuda atada dentro del agua, atada con las piernas juntas y las manos atadas a la espalda, con las cuerdas rojas destacando en el paisaje y amordazada con un ballgag.

Fue un rincón ideal para inagurar la cámara y comprobar su luminosidad. Este torrente en cuestión tiene muchos tramos bastante oscuros, por la altura de los árboles y porque aquí las montañas cerca del Pirineo de Girona son altas. Aquí el sol entra únicamente en su máxima altura de verano.

Realmente, el reto de estrenar la cámara en estas condiciones era difícil, pero soy competitivo y acepto todos los retos. Me ha gustado su calidad. El resultado es esperanzador y transmite buenas sensaciones.