Sigo probando las nuevas cámaras que hemos comprado para poder hacer fotos en zonas oscuras. Son cámaras con mucha luminosidad, que no necesito usar flash, y este fin de semana hemos estado en una cascada rodeada de bosques y montañas donde apenas entra la luz del sol. En esta cascada hay mucha sombra, oscurece temprano, y los resultados han sido muy buenos, teniendo en cuenta que todavía no conozco las cámaras a la perfección y justo están acabadas de estrenar.

La primera cámara me permite abrir mucho campo, y pude hacer la foto de la cascada completa con Alexia atada en el centro de la cascada. Hace unos meses bajaba el agua con mucha fuerza y esta foto no era posible, porque la fuerza de la naturaleza en la cascada era imponente. Ahora no es temporada de lluvias, y hay menos agua en la cascada.

La segunda cámara nueva me permite hacer las fotos más lejos, centrándome en la modelo y los vivos colores. Me ofrecen dos posibilidades distintas, tal como he buscado al comprar estos dos modelos, porque las montañas tienen muchos rincones sombríos sin la luz del sol donde el flash desluce la realidad del lugar, además de otras molestias e inconvenientes.

Tenemos previstas muchas más sesiones en otros rincones fascinantes.