Este es un estanque natural muy bonito y encantador. En algunas fechas del año tiene casi un aspecto mágico. Me encanta la imagen de los árboles saliendo del agua, y se forman por lluvias torrenciales o ríos desbordados. Cambian mucho de tamaño, porque dependen de las lluvias, e incluso la mayor parte del año tienen muy poca agua, o incluso llegan a secarse.

Hay que andar con mucha precaución, porque su fondo está lleno de yodo depositado. Los pies se hunden en el yodo, y según el yodo acumulado se puede hundir hasta las rodillas, y puede atrapar a las personas si no saben moverse o son débiles. En otros tramos el yodo sólo cubre la planta de los pies, pero forma bolsas de aire, y al pisarlas sale burbujas del agua, y se hunde la pierna. Las capas de yodo depositadas son irregulares, y otro de los peligrosos es que resbala si se pisa una roca. Es muy fácil tropezar, y la profundidad es muy variable, pudiendo superar incluso el metro en algunos tramos.

Antes había miles en nuestro territorio de estos estanques. Suelen ser rincones cerrados, que les llega el agua por los caminos de tierra, por las laderas de la montaña, directamente de la lluvia torrencial caída, o suministrada de un río desbordado.

Sin embargo, la asquerosa mano humana canaliza la lluvia que baja por las laderas de las montañas, para enviarla directamente al río a través de tuberías. Crea carreteras de asfalto que desvía el agua. Edifica en las tierras vecinas que antes eran prados o hierbas. Dicen que lo hacen para evitar las inundaciones en las poblaciones. ¡Que se jodan las casas! ¡No haber edificado en tierras inundables! Han edificado en tierras que históricamente se inundaban, por donde el agua corría libremente desde las montañas desde hace siglos, y ahora se han puesto casas, coches, bares y mil estupideces que le cortan el camino, y la gente se queja de la lluvia. ¡Y una mierda! Las lluvias y el agua estaban antes que la mierda de los edificios.

Yo conocía miles de estanques con estas características. Ahora centenares de estos estanques han desaparecido, y en algunos sitios he visto casas. Me voy a partir el culo de risa cuando se inunden. ¡Que se jodan! Por desgracia, cada vez hay menos, y estos errores humanos se suman a la factura. La naturaleza se debe de respetar. Es obligatorio e imprescindible el respeto a la naturaleza. Somos una pequeña parte de ella.