Llevamos meses con poca lluvia, y la gran mayoría de los ríos lleva poco caudal de agua. Este río apenas llevo un palmo de profundidad, y hemos pensado en hacer otro estilo de fotos distintas, dentro del agua.

Las ataduras de las piernas son sencillas, atadas juntas por los tobillos y los muslos, porque quise dar prioridad y vistosidad en acentuar un bondage diferente en el cuerpo. Probamos hacer una especie de corsé o armadura en su torso. Hace tiempo que no hacíamos esta idea, y lo practicamos con la singularidad de hacer las ataduras con una abertura donde dejar sus pechos desnudos.

Este tipo de bondage se puede practicar de varias maneras, y cada persona debe de ajustarla a sus gustos mutuos. Una forma es apretar el corsé, como todo corsé bien ceñido, pero no es conveniente para el agua, porque unas ataduras muy apretadas en el torso no dejan respirar con total normalidad. La diferencia de temperatura entre el agua fría y el sol, y el riesgo de que le pueda entrar agua a la modelo por la boca o la nariz, hace que sea obligatorio e imprescindible no tener ningún problema al respirar, y por eso opté en ajustar las cuerdas lo justo y necesario para dar forma, sin ceñirlo al máximo. Coloqué unas cuerdas de guía lateral, porque al mojarse las cuerdas ganan peso y se desplazan en cualquier mínimo movimiento, y quedó perfecto para la seguridad.

La modelo se tumbó sobre el lecho del río con los ojos vendados, y era totalmente seguro, porque ahora el río tiene muy poca agua, no baja con fuerza y no hay ningún riesgo de riada sorpresa, porque no llueve en las montañas y no hay presa por encima de este tramo.

De vez en cuando también nos gusta y es divertido hacer fotos en tramos tranquilos de ríos.