En esta sesión elegimos usar estas cuerdas de tono fucsia brillante para resaltar las ataduras sobre los tonos verdes de este tipo de vegetación. El color de estas cuerdas es bastante brillante porque tienen mucha fibra sintética añadida a su algodón. En realidad, casi todas las cuerdas de color tienen fibra sintética, en mayor o menor cantidad. Depende bastante del fabricante.

Las cuerdas con mucha fibra sintética son más frágiles y de peor calidad. Sirven para atar, sí. La modelo está perfectamente atada. No puede desatarse, no. Tan sólo es que estas cuerdas se estropean fácil con el uso, se rompen sus hilos y se deshilacha, pero vuelvo a añadir el comentario del párrafo anterior, donde os he comentado que su calidad también depende del proceso que le da el fabricante.

Usamos muchas cuerdas. La idea era destacar las cuerdas y conseguir tonalidades de color similares en el reflejo en el agua. Esto es un río, lógico. Es agua en movimiento. Hay corriente, hay un curso que desciende por las montañas, y por lo tanto los reflejos no son como en el agua quieta. En la misma sesión fotográfica, con menos de un segundo de diferencia, salen reflejos de todo tipo, encogidos, estirados, anchos, vistosos, apagados, y otros. Esto depende de las ondas y las corrientes en ese momento de la foto.

Las manos están atadas a la espalda por las muñecas, e hice un adorno juguetón serpenteando la cuerda desde sus muñecas hasta los hombros, para evitar que esta cuerda de adorno resbalara, y ver cómo se veía en las fotos. Hay que probar ideas y creatividad, y me gustó el resultado. Queda divertido.