Después de las sesiones en días anteriores de Thyffany Young atada en el agua junto una cascada, volvimos a hacer una nueva sesión bondage atada en el cascada. Esta vez, más complicada. Esta vez, en el centro de la cascada, bajo el agua.

Thyffany se atrevía ya el primer día, pero se hizo tarde. No hubo tiempo. Cayó la oscuridad de la noche muy pronto, porque las sombras de las montañas ocultaron el sol, y casi parecía de noche a pesar de tener el cielo azul todavía.

Las indicaciones volvieron a ser las mismas. Se repiten cada día. Es en favor de la seguridad. Las cascadas, aunque sean de pequeña apariencia, miden lo que emerge y lo que se sumerge. Una cascada pequeña como ésta, de unos dos metros de altura, suele tener medio metro más o menos bajo el agua, y en su caída el suelo no es plano. Moldea las rocas crean huecos entre ellos donde se puede hundir el pie, tropezar y caerse, sobre todo con las manos atadas. Otro aspecto importante es que este volumen de agua ya crea el suficiente ruido para que la modelo no escuche lo que decimos, porque el sonido del agua le ensordece de los ruidos externos.

Todo repetido de nuevo, le expliqué a Thyffany que el agua pesa. No es blanda en la caída. Cae con fuerza, y no es un masaje. Golpea. Yo lo descubrí desde mi infancia, pero es muy fácil comprobarlo. Las personas que intentan tocar el agua de este tipo de cascadas notan como golpea la mano con fuerza.

Debido a las rocas sumergidas, sólo había un lugar para colocarse la modelo, y no podía moverse del lugar. A ambos lados de sus pies habían rocas por debajo del agua que superaban los treinta centímetros de altura. Tampoco puede pisarlas o apoyarse en ellas. Patinan como el hielo. El margen de la modelo en esa sesión era sólo jugar con las formas del agua y acoplarse a la belleza de la cascada. Atada.

Tenía su cuerpo rodeado con las cuerdas rojas, atada con los brazos a la espalda, y amordazada con un bozal de bola verde brillante porque en ese tono destacaba con el agua, y se veía muy bien en la foto la mordaza.

Salieron unas fotos increíbles. En esta cascada las sesiones son cortas de tiempo, porque este agua baja del Pirineo, camino de los ríos. Esta fría, y se necesita ser una modelo valiente, fuerte, atrevida, y que aguante bien el frío. Esta no es tampoco una sesión para chicas cobardes, miedosas o inseguras. No. Esta es una sesión para muy buenas modelos, y Thyffany es una extraordinaria modelo.

Al acabar la sesión la prioridad es recuperar la temperatura corporal, que desciende muy rápido con este agua. Estaba todo previsto, todo salió perfecto, y la sesión fue encantadora.