Crecí gran parte de mi infancia y mi adolescencia rodeado de animales de todo tipo y de naturaleza. Yo jugaba de pequeño en bosques, en campos de tierra, en ríos. En mi juventud entrenaba en el bosque y en las montañas, corría por ríos y arena, y durante todos estos años estaba junto todo tipo de animales, de vacas, de ovejas, de perros, gatos, conejos, gallinas, aves y otros.

En aquella época de mi infancia no había la asquerosa masificación de gente y de turismo, que hoy en día cualquiera se va por el monte. Hay gente buscando espárragos, setas, a mirar las hojas del otoño, a masturbarse o cualquier otra excusa para tocar los cojones y dejar las montañas y la naturaleza llena de basura humana. Hay por todas las montañas restos de cigarros, de latas, plásticos, envases de plata, ropa y mil historias. Me he encontrado de todo.

En mi adolescencia era tranquilidad, paz y solitario, y aprendí mucho de estos parajes, de la naturaleza y de los animales. Sigo manteniendo mi relación con las montañas y la naturaleza. Me encantan los escenarios. Me encanta la naturaleza. Me encantan los animales. La gente es la especie repugnante, y diciendo esto supongo que se nota que no soy sociable. Lo confirmo, para disipar dudas. No me gusta nada la gente.

Sigo viviendo muchos días en montañas, lejos de la mierda de la gente, y he querido hacer una sesión original, divertida, maravillosa y única.

Los terneros son animales muy mansos. Los he visto nacer y crecer hasta el último de sus días. He visto muchas veces el parto de una vaca. He dicho antes que crecí rodeado de vacas. No hay peligro para la modelo. Son animales de carácter muy curioso. Algunos terneros desarrollan un carácter tímido, pero hay terneros que son como los bromistas de la clase. No son peligrosos. Si pones el pie debajo te pueden pisar, lógico, pero no hay que ser idiota. Se supone que las personas somos los que tenemos sentido común, aunque muchas veces no lo parece. Por eso los animales peligrosos es la gente.

La modelo estaba atada con muchas cuerdas. Hice mucho grosor de cuerdas, porque los terneros usan mucho la lengua y la boca, y en cierta manera era como un escudo el grosor de las cuerdas, para evitar que la babearan.

Thyffany estaba sentada frente los terneros, y estar con animales que se comportan con naturalidad es una experiencia increíble. ¡Es muy divertido! Hay fotos lamiendo con la lengua. Hay fotos que los terneros mordisquean las cuerdas, y las estiran. Hay fotos con esos ojos abiertos que suelen hacer tantas veces en gestos enloquecidos muy cómicos. De vez en cuando mordisquean el pelo de la modelo, y lo estiran como si fuera comida. La lengua de los terneros es áspera, y pueden arrancar algún pelo si lo atrapan desde el extremo de las raíces, pero no hay que ponerle todo el pelo en la boca.Repito por segunda vez: no hay que ser idiotas.

Al final de la sesión la modelo esta lamida de la lengua de los terneros, y las cuerdas estan babeadas. Está todo previsto siempre. Al lado del cobertizo hay una manguera, porque esto es ambiente rural. Thyffany se mojó con la manguera toda completa, y después a la ducha. Las cuerdas se limpian, se secan, y todo queda perfecto. ¡¡Son terneros!!. No son tigres ni leones.

Estas sesiones son mágicas. Estas sesiones bondage son mis favoritas. Son inolvidables, para Thyffany y para mí. Al terminar nos quedamos allí sentados, viendo todo el paisaje, todas las montañas de fondo, los animales tranquilos disfrutando del sol, con el silencio, el ambiente solitario. Sé que la gente sigue allí afuera preparados para joder y dar por el culo, y sé que la gente es el mundo real, pero me encantan estos momentos mágicos y espectaculares. ¡Esto sí es disfrutar de la naturaleza y del bondage!.