Un tronco caído siempre es una buena opción como escenario para ambientar una sesión de outdoor bondage. La naturaleza da muchas formas distintas, con miles de posibilidades. Las formas dependen de la altitud, el tipo de árbol, las condiciones meteorológicas, e incluso el propio lugar.

En esta sesión se trata de un tronco liso, sin ramas y sin aristas peligrosas, que nos permitía hacer el posado con la modelo atada estirada encima del tronco, toda recta y atada desnuda al tronco por tobillos, gemelos, rodillas, muslos, pechos y brazos. Las cuerdas rodeaban su cuerpo, firme y tenso contra la madera, boca arriba, y su intenso tono rojo granate resaltaba por esta gran tonalidades de verdes debido a un verano muy lluvioso.

Otro tronco caído nos sirvió para mostrar el buen volumen del árbol sobre el que Alexia estaba atada.

Usamos cinta de precintar para estar amordazada e hicimos centenares de fotos. He escogido especialmente para publicar las fotos donde se aprecia el cielo azul y muestran el paisaje natural, porque esta era la idea de los ángulos fotográficos. Es difícil elegir entre centenares de fotografías, y he buscado un poco de variedad.