Nos gusta mucho el bondage outdoor, es decir, el bondage en exteriores. Son lugares que en la mayoría de ocasiones te permiten una gran variedad de enfoques fotográficas, amplitud de los campos visuales, y además permiten muchas posibilidades a la creatividad. También es muy divertido pasar un día en la montaña haciendo fotos con tranquilidad, porque en nuestra experiencia hemos aprendido que ese ambiente es mucho más relajante que un estudio o un local interior. Se necesita tiempo, sí, lógico, porque implica desplazamiento, pero los resultados son muy positivos.

Este día habíamos planificado fotos atada en un árbol, que son una temática típica de las sesiones de bondage, pero en la naturaleza casi cualquier lugar es válido, y vimos este espacio muy bien iluminado por el sol, recto a nuestra espalda, con esa mezcla del color azul del cielo, el verde de la naturaleza, y las rocas sobresaliendo entre las hierbas.

Nosotros añadimos el rojo intenso de las cuerdas, con Alexia atada con los brazos a la espalda, las piernas atadas con la posición conocida como frogtied, y amordazada con un ballgag rojo. Vestida con un top blanco enseñando su preciosa figura y una minifalda roja al estilo de disfraz colegiala, quedaba ideal para las fotos en este escenario.