Este tractor, y muy concretamente estas herramientas de la agricultura en la que no voy a entrar a detalles, es muy atractivo para fotos. No os voy a explicar qué es porque es muy largo y tampoco hace falta, pero en plan divertido le llamamos los girasoles de hierros. ¡No, no, no son girasoles! Vuelvo a decir que son herramientas agrícolas de tractores, como pueden ser las palas en los retro, o los cuernos, tal como se les conoce en el argot popular.

Estos cuatro aros son muy efectivos en su trabajo. No son punzantes, pero cortan increíble. Son muy fotográficos porque te dan muchos ángulos y salen en formas muy distintas, paralelos, oblicuos o superpuestos. Quedan genial con el cielo azul, pero para eso debería de estar el tractor en los campos abiertos, y no vamos a sacarlo de la finca porque en estas épocas del año te sale gente por todos sitios, de excursión, en bicicleta y mil historias. Podrían vernos y hacer foto con la mierda de los putos móviles que han destrozado la fotografía, que han convertido la fotografía en algo masivo, banal y sin calidad, y prefiero hacerlo dentro de los espacios privados.

Pensé que posición hacer. Los aros giran de por sí. No necesitan ninguna fuerza motora para girar, por lo que debían de tener una distancia de máxima seguridad con la modelo, y preferí una posición atada de pie, por debajo de los aros.

La modelo está atada con otras cuerdas nuevas que hemos comprado. Son distintas. Son de color fucsia muy brillante, y quedan muy visibles. Nos han encantado su resultado estético. Son diferentes para atar, porque son mucho más finas. También son muy suaves, y a la vez mucho más firmes. Quedan mejor sujetas y puestas en las ataduras, y además dan variedad en las cuerdas que tenemos para las fotos. Me encanta variar.