Las ovejas habían pasado una hora antes, dirección río arriba. Nosotros habíamos ido hasta esta zona del río, después de haber hecho dos sesiones dentro del agua, para hacer una sesión bondage outdoor atada en la orilla del río.

Habíamos pensado hacer un duro hogtied, con mucha cuerda, muy bonito, y teníamos todas las cuerdas esparcidas por el suelo cuando, de pronto, vimos a la lejos volver a las ovejas. Las vimos lejos, porque aquí el campo de visión es muy grande, y nosotros todavía no haber empezado con el bondage. La modelo no estaba atada. Calculamos la distancia, y vimos que las ovejas venían rápidas. Muy rápidas. El pastor las conducía a una zona con mucha hierba y pastura, río más abajo, porque un kilómetro más arriba el río serpenteaba unido con mucha agua, y comenzamos a atar.

La foto a hacer estaba muy clara. Era la modelo atada con las ovejas al fondo, dentro del ángulo fotográfico. Venían por el otro lado de la orilla, y sabía que no iba a cruzar. Además, las ovejas no son carnívoras. No son lobos, no son osos. Yo me crié rodeado de naturaleza y ambiente rural, pero eso es otra historia larga de explicar.

Llegaron las primeras ovejas a nuestra altura. La modelo estaba desnuda, atada con un básico hogtied y amordazada, y ya era suficiente. No hacia falta más cuerdas para estas fotos. Nos dio tiempo a hacer casi doscientas fotos en los dos minutos que las ovejas estuvieron en el mismo plano fotográfico, antes de continuar río abajo buscando sus anchas pasturas.